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La Magia de Luna

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Sinopsis

Luna Moonshard siempre soñó con convertirse en una gran maga lunar, como su legendaria abuela. Pero su realidad es muy distinta: es torpe, despistada, se queda dormida en clase… y aun así, su corazón brilla más que cualquier hechizo. Cuando llega a la prestigiosa Academia Somnaris, Luna descubre un mundo donde la magia late en cada rincón: fuego, agua, naturaleza, luz, oscuridad… y la misteriosa magia lunar, capaz de sentir emociones y advertir peligros. Acompañada por Eden, un mago de agua amable y protector, y Tavira, una maga de fuego fuerte y leal, Luna deberá enfrentar exámenes, rivalidades, criaturas mágicas y secretos que se ocultan entre las sombras de la academia. Su mayor reto no es lanzar hechizos perfectos, sino aprender a confiar en sí misma. Porque aunque nadie lo espera, Luna posee un brillo único… uno capaz de cambiar el destino de Somnaris. Una historia de amistad, magia, humor y crecimiento, donde incluso la luz más pequeña puede iluminar la noche.

Genero:
Fantasy
Autor/a:
XavixD46
Estado:
En proceso
Capítulos:
2
Rating
n/a
Clasificación por edades:
13+

Somnaris

(La luz matinal se colaba tímida por las cortinas de la pequeña habitación de Luna. Una rana mágica, de cerámica verdosa y ojos brillantes, comenzó a croar con voz chillona y repetitiva.Croak! Croak! Croak!)

Estrella: ¡Lunaaa! ¡Ya es hora!

(Croak. Croak. Croak.)

Estrella: ¡Lunaaa! ¡Vas a llegar tarde!

(Croak. Croak. Croak.)

Estrella: ¡Luna Moonshard, por última vez, despierta ya!

(La puerta se abrió de golpe y Estrella asomó la cabeza con expresión de madre agotada.)

Estrella: ¡¡Lunaaaa!!

Luna: (medio envuelta en las sábanas, con el cabello revuelto) Cinco minutitos más, má...

Estrella: Ah no, no, no. Lo lamento, mi amor, pero hoy no.

(Estrella presionó a la rana mágica. Esta abrió la boca de par en par y disparó un chorro de agua directo a la cara de Luna.)

Luna: ¡AAAH! ¡¿Qué fue eso?!

(Se sentó de golpe, empapada, y con el corazón agitado. Miró a su madre, que cruzaba los brazos con expresión firme.)

Luna: ¡¿Por qué me mojó?!

Estrella: Porque si no, ibas a quedarte dormida en tu primer día en Somnaris.

(Luna se quedó quieta por un segundo, procesando todo... y entonces lo recordó.)

Luna: ¡¡Es hoy!! ¡¡Mi primer día!!

(Saltó de la cama como un torbellino, resbalando con la manta mojada y chocando con la mesita, mientras trataba de tomar su toalla y zapatillas a la vez.)

Luna: ¡Ay no, no, no! ¡Tengo que estar lista! ¡No puede ser que llegue tarde el primer día! ¡¡No puede ser!!

(Corrió al baño con la velocidad de una rayo, mientras Estrella la miraba desde la puerta, con una sonrisa entre divertida y resignada.)

Estrella: Ay, esta niña...

(La rana mágica croó una última vez... y luego guardó silencio.)

(Luna se dio una ducha rápida, se cepilló los dientes sin parar y preparó sus cosas mágicas en su mochila.)

Luna: ¡Adiós, abuela! Hoy es mi primer día en Somnaris, ¡deseame suerte!

Albatra: ¿Luna, no te olvidas de algo?

Luna: Tengo mi varita... mis calcetines, mi cepillo, mis esferas de luz, mi sonoro mágico...

Albatra: No hablo de algo cotidiano. Es algo con valor... profundo.

Luna: ¡Oh, cierto, abuela! ¿Cómo pude olvidarlo? (Se acerca a ella y le da un beso en la mejilla.) ¡Ahora sí, es hora de irme!

Albatra: No me refería a eso, niña tonta. Ven, toma.

(Luna se acerca. Albatra coloca algo en sus manos. Luna lo observa con atención: es un colgante que parece tener un brillo interior. Tiene forma de luna creciente, formada por pequeñas gemas preciosas que titilan con suavidad.)

Luna: ¿Qué es esto?

Albatra: Es mi colgante lunar. Lo llevaba conmigo cuando era joven, y todos sabían que esa joya era el reflejo de mi magia. Ahora es tu turno de llevarlo. Es muy especial para mí. Me acompañó en todas mis aventuras... y ahora te acompañará a ti, mi querida nieta.

Luna: (Con los ojos brillando de emoción.) Es precioso... Te prometo que lo cuidaré.

(Luna se coloca el colgante alrededor del cuello. Apenas lo toca su piel, comienza a brillar con un tono púrpura intenso, como si se conectara con su alma.)

Luna: Guau...

Albatra: Ahora deja de perder tiempo, vas a llegar tarde.

Luna: ¡Oh, es cierto! ¡Debo ir a buscar a Eden! ¡Adiós abuela, te amo! ¡Y a ti también, mamá!

(Luna respira hondo y sale corriendo hacia la puerta, que queda a medio cerrar al salir.)

Estrella: (Suspirando.) Qué haremos con esta chica... ¿crees que estará bien tan lejos de Hojaclara?

Albatra: No te preocupes. Luna es algo torpe, sí, pero tiene un corazón bueno... además, ya conoce algunos hechizos básicos. Si algo ocurre, sabrá defenderse.

Estrella: No puedo creer que el tiempo haya pasado tan rápido.

Albatra: Así es. Hace nada era una pulga que escuchaba mis historias mágicas. (Se ríe con ternura.)

(Al pasar por el patio trasero de la casa, Luna vio a su padre cortando leña con su vieja hacha. El sonido seco de la madera partiéndose se mezclaba con el canto lejano de los pájaros. Se acercó apurada para despedirse.)

Luna: (Agitada.) ¡Adiós, pá! Hoy es mi primer día en Somnaris, ¡deseame suerte!

Elbrok: ¿Ya te vas, hija?

Luna: ¡Claro que sí! Me quedé dormida y voy atrasadísima.

Elbrok: (Soltando una risa.) Eso sí que no es novedad... pero bueno, no te quito más tiempo. ¡Buena suerte, te amo!

Luna: ¡Yo también a ti! ¡Nos vemos!

(Luna siguió corriendo por el sendero de tierra que cruzaba la villa. El aire fresco de la mañana la golpeaba mientras pasaba junto a los corrales, donde relinchaban un par de caballos. Se detuvo frente a una casa de madera y gritó con todas sus fuerzas.)

Luna: ¡Edeeeeen! ¡Ya lleguééé!

(La puerta no tardó en abrirse. Eden apareció con su cabello azul algo alborotado y una sonrisa suave en el rostro. Sus ojos oscuros brillaban al verla.)

Eden: Ah... mi querida Luna. No hay nada en mi vida que me guste más que escuchar tu voz...

Luna: ¡Ahora no! ¡Vamos tarde! ¡Prepara a Rash! ¡Tenemos que irnos!

Eden: No te preocupes por eso, Rash está listo. Solo hay que sacarlo del establo. Pero oye... ¿ya comiste algo?

(Luna se quedó pensando. Había salido tan rápido que no alcanzó ni a ver la mesa del desayuno.)

Luna: (Un poco avergonzada.) Eh... ¿la pasta dental cuenta?

Eden: (Llevándose una mano a la cara.) Me lo imaginaba... tienes suerte de que hice más de un sándwich. Toma.

(Eden le pasó un pan envuelto en un trozo de tela. Luna lo abrió con curiosidad y sonrió al ver lo que había.)

Eden: Tiene lechuga de Lúmir, tomates de Valgira y... queso normal, lo siento, no tenía queso encantado esta vez.

Luna: ¡Me vale todo! Gracias, Eden. Eres el mejor.

Eden: (Casi se desmaya.) Mi querida Luna... me ha dicho que soy el mejor...

Luna: ¡Ya levántate! ¡Tenemos que irnos! ¡Vamos a llegar tarde!

Eden: A-ah, sí, sí... iré a buscar a Rash.

(Eden se dirigió al establo, y Luna lo siguió a paso rápido. Al llegar, el chico silbó con confianza. Desde el interior del corral, un corcel blanco de ojos inteligentes y melena plateada respondió al llamado.)

(La melena de Rash se movía con elegancia mientras galopaba hacia ellos, con esa energía altiva y fiel que lo caracterizaba.)

Eden: Es hora de partir, amigo. Prepárate.

(El corcel dio un salto ágil por encima de las vallas de madera, aterrizando con fuerza justo al lado de Eden.)

Eden: ¿Todo listo?

Luna: ¡Claro que sí!

Eden: Bien, entonces... ¡subamos!

(Eden ofreció su mano y ayudó a Luna a subir con cuidado sobre el lomo de Rash. Luego, con un ágil movimiento, él mismo montó al frente, tomando las riendas con firmeza.)

Eden: ¡Vamos, Rash! ¡Directo a Nébalis!

(Rash relinchó con fuerza y comenzó a galopar a toda velocidad por el sendero, levantando polvo a su paso. Eden se mantenía concentrado en el camino, mientras Luna intentaba afirmarse con una mano... y con la otra, comer su sándwich sin que se le cayera nada.)

(Los cascos de Rash golpeaban rítmicamente el camino de piedra mientras el sol comenzaba a alzarse por encima de las montañas, iluminando los campos que rodeaban el sendero. El viento jugaba con el cabello morado de Luna, que miraba hacia el horizonte con una mezcla de emoción y nerviosismo.)

Luna: Oye, Eden... ¿estás preparado para esto?

Eden: (Sin dudarlo.) Mientras tú estés a mi lado, siempre estaré preparado.

Luna: (Rodando los ojos.) Qué dramático... Pero en serio, ¿qué tipo de magia piensas estudiar?

Eden: La magia del agua.

Luna: ¿En serio? ¿Por qué esa?

Eden: Porque los magos de agua pueden dar vida al mundo. Pueden sanar, alimentar, calmar... siento que es una magia que ayuda, y me gusta la idea de usarla para eso.

Luna: Eso suena increíble, Eden. Me gusta que pienses así.

(Eden se quedó en silencio por un momento, como si saboreara el elogio.)

Eden: ¿Y Tavira? ¿Qué magia quiere estudiar?

Luna: Fuego. Desde siempre ha querido ser una maga de fuego.

Eden: Vaya... eso también es genial. Aunque... (Se quedó pensativo por unos segundos, mirando el cielo despejado.) Eh... ¿y dónde se supone que vamos a dormir? No me digas que tendremos que volver todos los días a Hojaclara a caballo después de clases...

Luna: Para nada. Tavira nos ofreció quedarnos en su casa en Nébalis. Pero dijo que solo si no somos unos vagos que no hacen nada.

Eden: (Riendo.) Eso suena justo. Me parece bien. Así puedo dejar a Rash en un establo cercano, por si pasa algo o necesitamos volver.

(Rash resopló como si hubiera entendido, y Eden le dio unas palmaditas suaves en el cuello.)

Eden: Todo irá bien... lo presiento.

(Luna sonrió, sujetándose mejor mientras el paisaje de árboles y colinas comenzaba a transformarse en el de un pueblo envuelto en niebla suave. A lo lejos, las torres de Somnaris comenzaban a aparecer entre la neblina, altas y antiguas.)

(Sobre lo alto del monte, Rash redujo la marcha un poco, permitiendo que sus jinetes contemplaran la vista. A lo lejos, envuelta en una neblina plateada, se asomabaNébalis, con sus callejuelas empedradas, tejados oscuros y faroles flotantes que parecían encendidos incluso a plena luz del día. Más allá, las torres de la academiaSomnarisse alzaban con imponencia, como guardianes de un secreto antiguo.)

Eden: Mira eso, Rash... estamos cerca. Solo un poco más, amigo.

(Rash resopló, y al sentir la energía de su jinete, se impulsó hacia adelante con fuerza renovada. El galope se hizo más veloz, más decidido, mientras descendían por la ladera del monte hasta el corazón del pueblo.)

(Al cruzar el primer arco de piedra que marcaba la entrada a Nébalis, algunos habitantes que paseaban por las calles los saludaron con amabilidad. Una mujer les deseó suerte, un niño les lanzó una flor al paso, y un anciano asintió en silencio con una sonrisa.)

(Eden tiró suavemente de las riendas y Rash se detuvo. Ambos jóvenes bajaron con agilidad.)

Eden: Buen trabajo, amigo. Te lo mereces.

(Sacó una zanahoria de su bolso lateral y se la ofreció al corcel, que la aceptó con entusiasmo, moviendo su cola.)

(Luna se quitó el polvo de la túnica mientras miraba a su alrededor... y entonces vio a una figura acercándose entre la niebla.)

Tavira: ¿Y ustedes por qué tan tarde?

Luna: (Con una mueca culpable.) Fue mi culpa. Me quedé dormida.

Tavira: (Suspirando con resignación.) Típico de ti...

Eden: Bueno, chicas, voy a dejar a Rash en el establo cercano. Las alcanzo después, ¿sí?

Luna: ¡Gracias, Eden!

Tavira: Bien, nosotras vamos adelantando entonces.

(Luna miró a su amiga mientras caminaban juntas por el sendero de piedra que llevaba hacia la academia.)

Tavira: ¿Sabes? Estoy nerviosa. ¿Tú también lo estás?

Luna: Más que nerviosa... estoy emocionada. Por fin podré entrenar para ser una maga lunar ejemplar, como lo fue mi abuela.

Tavira: Espero que ambas logremos ser magas reconocidas algún día...

(Luna le tocó el hombro con una sonrisa firme.)

Luna: Así será. Ya verás.

(Las dos siguieron caminando lado a lado, con los primeros rayos de sol filtrándose entre la niebla, mientras las puertas deSomnarisse dibujaban frente a ellas como el comienzo de una nueva historia.)

(Los portones de hierro forjado de la academia Somnaris se alzaban ante ellas como gigantes dormidos. Cubiertos de runas antiguas y símbolos tallados con precisión, desprendían un leve resplandor azulado que palpitaba con una energía mágica casi viva. Luna y Tavira se miraron por un segundo, compartiendo una mezcla de emoción y nerviosismo, y luego dieron el primer paso juntas hacia su nuevo destino.)

(Al cruzar, lo primero que vieron fue el amplio patio central, decorado con jardines encantados donde las flores cambiaban de forma según la hora del día. Estudiantes de todas las edades caminaban de un lado a otro: algunos con túnicas bordadas en hilos dorados, otros con uniformes más sencillos de tonos oscuros, pero todos compartiendo ese aire de magia y descubrimiento.)

Tavira: Mira todo esto... ¡es más grande de lo que imaginaba!

Luna: Es hermoso... ¡y apenas estamos empezando!

(Tavira, caminando con la vista perdida en la altura de las torres, no se fijó en la figura que venía en dirección contraria y chocó de frente con alguien.)

Tavira: ¡Ay! Lo siento mucho, de verdad, no estaba mirando...

(Se inclinó de inmediato, haciendo una reverencia exagerada con ambas manos juntas.)

(...La mujer, de cabellos gris plateado y una capa de terciopelo azul oscuro, se dio la vuelta con elegancia. Sus ojos tenían el color de la noche estrellada, y su presencia imponía respeto.)

Fabula: Tranquila, no pasa nada. Soy Fabula, directora de la academia. Y ustedes deben ser nuevas.

(Luna y Tavira abrieron los ojos con sorpresa y luego asintieron rápidamente.)

Luna: ¡Sí, señora! Soy Luna Moonshard, y ella es Tavira Emberfell. Es nuestro primer día.

Fabula: En ese caso... ¿quieren un recorrido? No hay mejor forma de empezar Somnaris que conociendo sus secretos.

Ambas: ¡Sí, por favor!

(Fabula sonrió y comenzó a guiarlas por los pasillos de piedra pulida, adornados con vitrales encantados que cambiaban de escena según la historia que se contaba en clase. Los techos se alzaban como cúpulas estelares, y por los corredores flotaban pequeños orbes de luz que iluminaban su camino.)

Fabula: Este es el Salón de Teoría General. Aquí aprenderán los principios de la magia, la historia de las disciplinas y el uso responsable de los hechizos.

(Pasaron junto a un aula circular, con mesas en forma de espiral y un pizarrón encantado que escribía solo. Luego entraron a una sala de techos bajos y paredes con quemaduras visibles en la piedra.)

Fabula: Aquí tenemos el Laboratorio de Magia de Fuego. Como puedes ver, las cosas se calientan bastante rápido.

(Tavira observó el lugar con ojos brillantes, claramente imaginándose en una de esas mesas, manipulando llamas.)

(Fabula las llevó a otra sala, donde los muros parecían hechos de agua en movimiento. Las paredes se ondulaban suavemente.)

Fabula: Laboratorio de Magia de Agua. Aquí se estudia el control de corrientes, purificación y sanación.

(Luego pasaron al invernadero vivo, un espacio lleno de plantas que susurraban entre ellas y se movían levemente al paso de las chicas.)

Fabula: Magia de la Naturaleza. No solo se trata de cultivar, sino de escuchar.

(Más adelante, cruzaron una sala con vitrinas llenas de frascos burbujeantes y humo morado.)

Fabula: Magia Venenosa. Requiere mucha precisión, pero es muy poderosa.

(Otra sala parecía un templo brillante, con pilares de cristal y una energía reconfortante.)

Fabula: Magia de la Luz. Es ideal para los que desean proteger y guiar.

(Cruzaron un pasillo oscuro con antorchas flotantes. El ambiente se volvió más pesado, y una brisa fría recorrió el lugar.)

Fabula: Magia Oscura. No es maligna en esencia, pero requiere fuerza de voluntad.

(Y finalmente llegaron a una sala circular, con una cúpula de cristal que mostraba siempre la luna, incluso de día. El aire estaba cargado de una energía suave, cálida, casi etérea. Luna sintió un cosquilleo en el pecho apenas cruzó el umbral. El colgante en su cuello brilló tenuemente.)

Luna: (Con voz baja.) Esto es... hermoso.

(Fabula la observó con una leve sonrisa.)

Fabula: ¿Quieres ser una maga lunar?

Luna: ¡Sí! Como lo fue mi abuela. Quiero seguir ese camino.

Fabula: Entonces estás en el lugar perfecto. Somnaris honra todas las ramas de la magia, pero la lunar... tiene un sitio especial aquí.

Luna: No puedo esperar para aprender. Para mejorar... y convertirme en una verdadera maga.

Fabula: Me encanta tu entusiasmo. Si mantienes ese espíritu, llegarás muy lejos, Luna.

(Luna sonrió, con el corazón latiendo a mil. Por primera vez, sintió que estaba justo donde debía estar. Al lado de su mejor amiga, en el centro de una academia llena de misterios y posibilidades, con el colgante de su abuela brillando sobre su pecho, y un futuro lleno de magia por descubrir.)

Capítulos
1. Somnaris
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