One-Shot

Sinopsis

-¡¡¡Yo no voy a dudar Kaiba!!!-. Grito Yami, mirando a Kaiba que estaba en la orilla del castillo de Pegasus. Kaiba miro a Yami y supo que no iba dudar en matarlo, pero sabia y confiaba en que yugi entraría en razon, debía de que arriesgarse por recuperar a su hermanito, su hermanito, pensó mientras miraba a su monstruo siendo destruido. -!!Adelante Yugi, acábame¡¡-. Grito Kaiba, mientras abría sus brazos y caminaba mas a la orilla de aquel castillo. Sintió su corazón saltar. --------------------------------------------------------- -Nhg..N-no podía detenerlo-. Dijo Yugi, mientras caía de rodillas y soltaba sollozos y lagrimas de sus ojos mientras se abrazaba a si mismo. Aquella parte oscura, aquel hombre que estaba dentro de el, aquel ser, no se iba a detener y iba matar a Kaiba, a matar, pensó mientras empezaba a temblar y sentía frio en su cuerpo.

Genero:
Fantasy
Autor/a:
Joseph-Yagami
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1

Ahí se encontraba toda la pandilla feliz y junto con ellos, se encontraba Seto Kaiba que iba a luchar contra Yugi para entrar al castillo de Maximillion Pegasus para recuperar el alma del señor Salomón y de Mokuba.

Kaiba miro a Yugi y Yugi lo miro también, ahí, ahí en ese mismo momento en donde la dulce y triste mirada de Yugi Muto cambio para dar paso a Yami, al faraón sin nombre.


—¡¡¡Yo no voy a dudar Kaiba!!!—. Grito Yami, mirando a Kaiba que estaba en la orilla del castillo de Pegasus.

Kaiba miro a Yami y supo que no iba dudar en matarlo, pero sabia y confiaba en que yugi entraría en razon, debía de que arriesgarse por recuperar a su hermanito, su hermanito, pensó mientras miraba a su monstruo siendo destruido.

—!!Adelante Yugi, acábame¡¡—. Grito Kaiba, mientras abría sus brazos y caminaba mas a la orilla de aquel castillo; sintió su corazón saltar contra su pecho.

—¡¡¡Ataca monstruo zelta!!!—. Grito Yami, mirando como su monstruo iba a atacar a Kaiba.

Kaiba por un momento cerro sus ojos y contuvo el aire, así iba a acabar su vida, pensó mientras sentía sus manos sudar, su corazón latiendo mucho mas rápido como si quisiera salir de su pecho, y todo su cuerpo como sus piernas se encontraban temblando.

—!!Detente monstruo zelta¡¡—. Grito Yugi, tomando control de su cuerpo, mientras cerraba sus ojos y respiraba agitadamente.

Kaiba abrió sus ojos y soltó el aire que estaba conteniendo, mientras daba la orden a su monstruo de destruir el monstruo de yugi, haciéndose con aquella victoria.

Los chicos corrieron para acercarse a Yugi, que seguía de rodillas en el suelo, temblando de miedo y en shock por lo que pudiera haber terminado aquel juego de monstruos.

—Estabas a punto de ganar, ¿Por que te detuviste?—. Pregunto Seto, mientras bajaba de la orilla y miraba a Yugi que seguía en el suelo.

Yugi levanto su mirada hacia Seto y trago saliva, que debía de que responder, como debía de que responder aquella pregunta sin decirle que tenia algo o alguien en su interior, algo oscuro que por primera vez sintió miedo de aquella pieza milenaria que traía consigo.

Kaiba miro tantas emociones en aquel niño y antes de poder decir algo mas alguien grito.

—¡¡Te mostro compasión Kaiba, compasión que no merecías!!—. Grito Tea enojada, mientras miraba a Yugi que tenia sus ojos lloros.

Kaiba chasqueo la lengua y solo se dio la media vuelta para entrar al castillo de Maximillion Pegasus y ir por el alma de su amado hermanito Mokuba.


Ahí se quedaron todos, miraron a Yugi con tristeza y pena.

—Nhg..N-no podía detenerlo—. Dijo Yugi, mientras soltaba sollozos y lagrimas de sus ojos mientras se abrazaba a si mismo.

Aquella parte oscura, aquel hombre que estaba dentro de el, aquel ser, no se iba a detener y iba matar a Kaiba, a matar, pensó mientras empezaba a temblar y sentía frio en su cuerpo.

Todos se quedaron pensando de quien hablaba yugi, pensaron todos, mientras que Tea se acercaba a Yugi para abrazarlo.

Yugi quedo rígido en aquel abrazo y solo pensó en aquella nueva amiga que había hecho y que no se llevaba bien con Anzu.

—¿De quien hablas Yugi?—. Pregunto Joey, mientras se acercaba a el y se agachaba para ver la cara de Yugi.

Yugi volteo su mirada a Joey, se sentía fatal.

—D-de este ente, de este espíritu que tengo dentro de mi, e-es algo oscuro, sentí miedo Joey, sentí que esta cosa iba a matar a Kaiba —. Dijo mientras nuevamente sus ojos se llenaban de lagrimas lagrimas de miedo, dolor, dolor por que ya tal vez no recuperaría la alma de su abuelo.

Joey lo miro y se acerco a el, mientras apartaba un poco a Tea para abrazar a Yugi.

Todos estaban confundidos pero no querían presionar a su amigo, Tristán miro a Yugi y siento pena por no poder comprenderlo, por no saber lo que pasaba con el y pensó en aquella amiga de Yugi, tal vez ella supiera, pensó mientras miraba a Yugi sollozando en los brazos de Joey.

Tea miro aquel abrazo y pensó en lo que dijo Yugi, si ese fuera el caso, entonces aquel ente fue el que la salvo en biblioteca, el que la invito a salir en la feria, pensó mientras miraba a otro lado sintiéndose culpable por pensar en eso y no en como ayudar a su amigo Yugi; pero acaso se engañaba ella misma.

Tea mordió su labio mientras apretaba sus manos haciéndolas puño, era egoísta de su parte el no preocuparse por su amigo Yugi, si no por aquel ente, espíritu que tenia su amigo.

Ryou por primera vez se acerco a aquel grupo, entendía y comprendía a Yugi.

—Al igual que yo, Yugi tiene una pieza del milenio que es lo que contiene a un espíritu del pasado, controla tu cuerpo cuando se llega a un acuerdo o cuando estas en problemas, pero a veces los sentimientos de su portador es tanto que los mismos espíritus son guiados o controlan al portador sin su permiso o acuerdo—. Dijo Ryou, mientras miraba a Yugi y luego a los demás chicos.

—¿Estas diciendo que ese espíritu tomo el dolor y tristeza de Yugi y lo controlo sin su permiso?—. Pregunto Joey, mientras apretaba a Yugi entre sus brazos.

Ryou lo miro y levanto una ceja, mientras pensaba en como explicarlo mejor.

—No, no estas mal en aquella hipótesis de que el espíritu, vamos a llamarlo Yami, halla tomado el dolor y tristeza de Yugi, pero no lo controlo sin su permiso, si hubiera sido así, Yugi no hubiera tomado tan fácil y rápido el control de su propio cuerpo y encerrado a Yami—. Dijo Ryou, mientras miraba a los demás.

Yugi miro a sus amigos y les sonrió, mientras se apartaba de aquel abrazo que le estaba dando Joey.

—Quiero estar solo y pensar—. Dijo Yugi, sin dar explicación, Joey, Tristán y Ryou lo entendieron y solo asistieron con la cabeza.

Tea quería preguntar a donde iba o si iba a hablar con aquel espíritu, pero ya hala sido la mirada que le dio Yugi o la de los chicos no pregunto y quedo atrás y callada por primera vez.


—Jajajajajaja el faroncete hizo llorar a su ⁓aibou~—. Dijo Bakura con una voz cantaría y burlona mirando a Atem o como lo habían llamado, Yami.

—Cierra la boca Bakura—.Dijo Atem, mirando a su Aibou triste y todo por culpa suya.

Bakura miro a Atem y sintió pena por el bastardo, aunque no eran amigos, no quería desearle eso ni a su peor enemigo, sabia los sentimientos que tenia Atem hacia Yugi y sintió mucho mas pena por el pequeño.

—Ya sabes, no es como si fuéramos amigos pero deberías de que disculparte, incluso yo se cuando hay que parar—. Dijo Bakura mirando seriamente a Atem.

Atem lo miro sorprendido y enfadado.

—Conque derecho lo dices tu, ladrón—. Dijo Atem, mientras cruzaba sus brazos y miraba enfadado a Bakura.

Bakura lo volteo a ver y solo pudo pensar en como ese faroncete mal agradecido le hablaba de esa forma.

—Bueno, lo dice alguien que no intento matar a los amigos del pequeño aibou—.Dijo Bakura con una sonrisa de burla al ver la clara molestia del faroncete.

—Ladrón—.Dijo entre dientes Atem, mientras apretaba sus manos haciéndolas puño.

—Bueno, entonces vas a querer mi ayuda o no, por que yo soy el único que conozco aquel hechizo para que puedas salir del rompecabezas y estar con un cuerpo astral, además—.Dijo burlón Bakura—Me encantaría ver como te deja Cristal despues de que le diga que fue lo que hiciste—.Termino por decir mientras mostraba una sonrisa con todos sus dientes.

Atem apretó los labios en una línea recta, pero solo asistió mientras que esperaba la ayuda de Bakura, aquel ladrón que lucho contra el en Egipto y obviamente de Cristal.

″Cristal me matara″.Fue el único pensamiento de Atem al ver como Bakura estaba llamando a Cristal.


— Hola~ —.Dijo Bakura con voz cantarina mientras escuchaba como alguien caía de espaldas al escucharlo.

Cristal salto de su silla y miro detrás de ella, mientras que Bakura soltaba una risa burlesca.

—!Uhg¡—. Soltó Cristal mientras se sobaba su rodilla por haberse golpeado en aquella mesita que tenia. —¿Qué haces aquí?—. Pregunto Cristal suspirando resignada al ver a Bakura.

Bakura frunció un poco sus labios y hizo un puchero al ver la poca importancia que le daba Cristal a el, el rey de lo ladrones.

— Buenooo⁓—.Dijo alargando la ″O″.

Cristal solo lo miro para que prosiguiera contándole.


—¡¡¡Que Atem hizo que!!!—. Grito Cristal, mientras se levantaba de aquella silla mientras miraba a Bakura enojada.

—Te dije que Atem hizo llorar a Yugi antes de que gritaras ″Que hizo que″—. Dijo Bakura, mientras arremedaba a Cristal en lo ultimo.

Cristal miro a Bakura con dagas en los ojos y toco su frente mientras intentaba respirar y no saltarle a los golpes a Bakura.

—No me tientes mas Akefia—.Dijo entre dientes Cristal.

Bakura trajo saliva mientras miraba con una sonrisa nerviosa a Cristal.

—Entonces, ¿si nos vas a ayudar?—.Pregunto Bakura, mirando a Cristal.

Cristal suspiro resignada pero solo asistió con la cabeza mientras intentaba pensar como rayos iba a ayudar a Atem y obviamente a los demás chicos para poder recuperar el alma del abuelo de Yugi y de Mokuba.


Cristal miro a Yugi, aquel chico que siempre estaba feliz, ahora se encontraba tan triste, tan perdido en un mundo de pensamientos.

Suspiro, mientras se acercaba a el y se sentaba a un lado de el, sin decir una palabra miro como Yugi lo miraba sorprendido por estar ahí.

—Ya sabes, no pensaba venir pero me dijeron que eras como un cachorro perdido—.Dijo Cristal mientras miraba por su rabillo del ojo a Yugi —entre tu y yo Yugi, el apodo de Cachorro es de Joey—. Termino por decir Cristal con una sonrisa sin llegar realmente a sus ojos.

Yugi sintió un nudo en su garganta mientras nuevamente sentía sus ojos llenarse de lagrimas y las soltaba mientras con sus manos tapaba su cara y soltaba sollozos.


—¿Estas seguro que el quiere hablar conmigo?—.Pregunto Atem, mirando a aquel ladrón.

—Ya te dije que si, Cristal esta con el y lo esta convenciendo para que hable contigo—.Dijo Bakura, mientras suspiraba otra vez.

Atem miro a Bakura y suspiro mientras su manos empezaban a sudar y movía su pie nerviosamente

—Alla voy—.Susurro Atem, mientras miraba una luz iluminar donde estaba y luego sintió el aire fresco de aquella tarde y escucho a los pajaritos cantar.


—Hasta que por fin te apareces—. Dijo Cristal mientras miraba a Atem.

Atem volteo su mirada a Cristal y paso saliva mientras miraba a su alrededor para ver a su pequeño Aibou.

—¿Dónde esta Aibou?—. Pregunto Atem agradeciendo que su voz no tartamudeara.

Cristal levanto una ceja y luego chasqueo la lengua mientras señalaba en donde estaba Yugi.

—Esta descansando sus ojos—. Dijo Cristal mientras suspiraba y volteaba a ver a Atem.

—El.... el hablara conmigo, ¿Verdad?—. Dijo confundido mientras sentía su corazón latir rápidamente contra su pecho.

—No lo vuelvas a hacer llorar o voy a enterrarte en las arenas del Sahara—. Dijo Cristal, mientras se retiraba de ahí y se iba con los demás chicos que habían quedado en el castillo de Pegasus.

Atem trago saliva mientras miraba a Cristal retirarse y luego su mirada volvía a Yugi que estaba abriendo sus ojos.

—¿Quién eres?—. Pregunto Yugi, mirando al desconocido que tenia delante de el y que era parecido a el.

Atem miro a Yugi y le sonrió un poco.

—Me conoces como Yami—. Respondió Yami con una sonrisa al ver aquel pequeño sonrojo que adorno las mejillas de Yugi

—Lo siento—. Dijo Yugi mientras se levantaba donde estaba y miraba avergonzado a Yami. —Mis sentimientos hicieron que reaccionaras así y por eso quisiste hacer todo lo que estuviera a tu alcance para poder salvar el alma de mi abuelo—. Termino por decir Yugi.

Yami miro sorprendido a Yugi y solo negó con la cabeza mientras tomaba sus manos entre las suyas.

—Yo debería de que disculparme Yugi, hice que tus hermosos ojos se llenaran de lagrimas por no detenerme—. Dijo Yami mientras que con una mano limpiaba los ojos de Yugi. —No tuve por que reaccionar así, aunque sentía tus sentimientos yo simplemente actué egoístamente, quise ser Juez y Verdugo, quise decidir contra una vida humana—. Dijo Yami mientras se perdía en aquel recuerdo en ese momento del castillo y apretaba suavemente la mano de Yugi.

Yugi negó con la cabeza mientras sus ojos nuevamente se llenaban de lagrimas pero esta vez no eran de impotencia o pena, simplemente eran lagrimas de vergüenza hacia si mismo.

—Por eso, en este momento me disculpo por haberte hecho llorar Yugi—. Dijo Yami mientras besaba la mano de Yugi. —Por favor perdóname Hikari—. Susurro Yami levantando la mirada, mirando aquellos hermosos ojos llenos nuevamente de lagrimas de Yugi.

Yugi soltó un pequeño sollozo mientras aquellos fuertes brazos de Yami lo abrazaban, lo que nunca se dijo en palabras se dijo en aquel abrazo.

″Incluso con aquella disculpa todavía te hago llorar mi pequeño Aibou, que faraón tan horrible soy″. Fue el ultimo pensamiento de Atem, mientras abrazaba mas a Yugi y dejara que aquellas lagrimas cayeran.