Sinopsis
Elizabeth creyó que ser el reemplazo de su esposo iba a ser fácil, pero fue todo lo contrario. No solo tenía que encargarse de la XY8, de asesinar a los traidores, de vigilar a sus socios. También de la mercancía, las rutas, los negocios. Todo, porque era la nueva cabecilla, se había ganado ese papel desde que demostró que llevaba la misma frialdad que Nikolai en su sangre.
Después de un par de llamadas de un número desconocido, descubre que Noah es ahora agente de la DEA.
¿Para qué?
Quería ayudarla. Estar cerca de la mujer siempre había amado. Entendió que ya no había poder humano que la hiciera salirse de ese mundo, su destino estaba escrito, y que si para estar cerca de ella debía ser un agente de la DEA para ayudarla y ganarse su confianza nuevamente, lo haría.
Sin embargo, Víctor no era el único enemigo que tuvo Elizabeth.
Un socio de su difunto esposo la acecha como un león a su presa, queriendo quitarla del camino, quedarse con toda su fortuna y robarle todo lo que algún día vio construir a Nikolai.