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La casa donde la noche canta

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Sinopsis

Elara, una compositora de treinta y seis años, llega a una mansión perdida en la montaña buscando un empleo temporal. Solo un mes. Solo lo suficiente para pagar las cuentas y volver a su vida. Pero la casa no es un lugar cualquiera. Y su dueño tampoco. Alistair es un vampiro antiguo, agrio, reservado y marcado por demasiadas pérdidas. Ha vivido siglos evitando el destino… hasta que Elara cruza su umbral. Ella no debería sentir nada por él. Él no debería desearla. Pero Selene ha despertado una profecía: los vampiros también tienen almas destinadas. Elara intenta marcharse. Alistair intenta protegerla. Y entre ellos, una tensión que respira, que arde, que reconoce. Mientras una guerra sobrenatural se acerca y los vampiros de la casa se dividen en bandos, Elara queda atrapada entre un mundo que no conoce y un hombre que podría romperle el corazón… o salvarlo. ¿Puede una humana enamorarse de un ser que ha visto morir a todos los que amó? ¿Puede un vampiro permitir que su destino vuelva a arrancarle lo que más desea? En la casa donde la noche canta, el amor es un peligro… y también una promesa.

Estado:
Completa
Capítulos:
34
Rating
5.0 (2 reseñas)
Clasificación por edades:
18+
Esto es una muestra

Capítulo 1

Elara

— No puedes desentenderte del todo, Estefano.

Lo siento, no quiero desentenderme, es solo que tengo muchas deudas.

— Yo también tengo deudas.

Bueno, pero es que tu profesión...

— ¡Como si la tuya fuera mejor! Mi profesión me daría perfectamente para vivir, si no tuviera que cargar con todo sola.

Busca un marido, ya estás grandecita.

— Cínico, sabes a qué me refiero.

Él suspiró

Escucha, sé que debería ayudarte, pero en verdad estoy en bancarrota.

— Acomódate y haz lo que tengas que hacer; luego del incendio han subido los pagos que debemos hacer y apenas llego para eso, no podré también con la casa de mamá.

Haré cuanto pueda.

— Por favor.

Lo prometo, Eli, me esforzaré.

— Bien, te dejo porque debo entrar por mi liquidación.

Corté y me dirigí a la puerta de la agencia de empleos, había tomado un reemplazo en una clínica de maternidad, en la recepción, durante tres meses, pero se había terminado y el dinero del último mes no había sido depositado. Además, necesitaba urgentemente otra cosa. Aunque tenía algunos ingresos de regalías por algunas composiciones que había hecho, mi trabajo actualmente no era tanto y apenas solventaba mis gastos. Ahora que tenía a mamá internada permanentemente, no cubría ni la mitad, claro que si la llevara a mi casa sería peor, pues la atención que ella requería yo no podía dársela y contratar una enfermera domiciliaria me saldría mucho más caro.

Dentro del lugar, saqué número y me senté a esperar. Detrás de mí entró un chico de unos veinte o veinticinco, bello a más no poder, rubio y de sonrisa diáfana. Solo le di un vistazo y desvié la mirada, puesto que no quería que pensara que me gustaba, ya que era muy joven, pero la verdad era que su belleza deslumbrante llamaba mucho la atención.

El tono sonó y mi número apareció en la pantalla, me acerqué al box correspondiente y me atendió una mujer de unos cincuenta.

— ¿En qué la ayudo?

— He dejado de trabajar hace una semana y mi liquidación no ha llegado. Vine el viernes y me pidieron estos papeles — dije colocando lo que me habían dado en la clínica. — Y también quisiera saber si ha salido algo nuevo.

— Nada de momento, Elara — replicó mientras tecleaba en su ordenador.

— ¿Nada de nada? — Ella ni siquiera había mirado. — Acepto lo que sea.

— No hay nada para su perfil.

— Aunque sea de niñera o...

— Señorita. Nadie ha pedido a una mujer de su edad — sus palabras me sonaron “no hay nada para ancianas como usted”, pero solo tenía treinta y seis. — Por favor, compruebe que le ha llegado el pago.

Observé mi móvil y allí estaba la notificación de la aplicación del banco.

— Sí, gracias.

Me levanté y salí, con lo suficiente para cubrir lo que me faltaba de lo de mamá y pagar un par de cuentas más, pero con la moral por el suelo.

En la esquina había una cafetería, en otra oportunidad me habría instalado allí a desayunar y realizar todos los pagos, pero ahora, hasta comer era un lujo.Seguí caminando por la misma vereda para ir a casa de mi madre, donde me estaba quedando, a solo cuatro calles de allí.

— ¡Señorita!

Si me ajustaba tal vez podía pagar todo...

— ¡Señorita!

Me di cuenta de que alguien se dirigía a mí y me volví. Allí estaba el chico que había visto en la agencia de empleos.

— ¿Sí?

— Disculpe, es que... bueno, oí que necesita un empleo con urgencia, y... casualmente, yo necesito un ama de llaves, y no estoy consiguiendo ninguna...

— ¿Ama de llaves?

No tenía idea de que eso era un trabajo ni de qué hacía un ama de llaves, ¿cuidar las llaves?

— Si me permite invitarle un café, le podré explicar en qué consiste.

Lo observé más detenidamente, aunque su rostro se veía joven, su ropa era extraña, como si hubiera entrado a una tienda de diseñador, y hubiera escogido todo moderno, pero al mismo tiempo vintage. Fuera de eso no tenía nada raro, ni sospechoso, se veía... adinerado y culto.

— No sé...

— Le prometo que si luego de un café no está convencida, no la molestaré más — afirmó señalando la cafetería que acababa de dejar atrás.

— De acuerdo...

Regresamos hacia el café y al llegar, el chico me abrió la puerta y cuando nos acercamos a la mesa, movió mi silla, me sentí inmersa en alguna película de los años cincuenta o algo más antiguo aún. Pero en un entorno moderno.

— Comprendo que esto le parezca un poco extraño, pero estoy buscando a alguien que se ocupe de nuestra casa hace casi dos meses y... empiezo a desesperar — la camarera nos interrumpió. — Pida lo que quiera, por favor.

— Solo café, gracias.

— Para mí también — dijo el chico y la muchacha se alejó.— Sé que le parece extraño, pero no pude evitar escuchar su conversación telefónica y pensé que quizá podríamos ayudarnos mutuamente — yo no podía creer que me estuviera pasando esto. — Solo necesita ser organizada y todo estará bien.

— No tengo la menor idea de qué es lo que hace un ama de llaves.

— Pues es sencillo, solo debe supervisar que todo esté en orden, crear un cronograma sencillo de actividades, ver que la alacena esté llena... armar los menús de las... chicas...

La forma en que dijo "chicas" me alertó.

— ¿Y esto dónde sería?

— En nuestra casa. Mi padre, mi hermana y yo vivimos en las afueras.

— Quizá me quedaría un poco lejos ir y venir... — Comencé a excusarme.

— No, no, tendrías casa y comida, libre los domingos y la paga es muy buena.

— Suena tentador, pero... no sé si estoy preparada.

— Estarás un mes a prueba y se te pagará, al menos tómalo mientras esperas otra cosa mejor, y yo también buscaré a alguien más, ¿qué te parece?

— ¿Solo por un mes?

— Sí.

En ese momento, llegó la camarera con los dos cafés y me pareció inapropiado marcharme.

— No sé, ¿cuántas personas viven en la casa?

— Aproximadamente... — él pareció rememorar. — Aproximadamente veinte, contándola a usted y la servidumbre, claro.

— Servidumbre.

Tomé un trago de café y empecé a creer que tal vez estaba ante un demente.

— Sí, a quienes usted dirigirá.

— ¿Y ellos cuántos son?

— Son cinco, Mishel y Briana en la cocina, Teri, Berta y Celina en la limpieza... Ah y Jacob, él se ocupa del jardín y algunas cosas del mantenimiento, son seis.

— Siete conmigo — comenté. — Que bueno que no es una fiesta — bromeé.

— Usted no sería de la servidumbre su cuarto estará en el piso alto... y... no hacemos fiestas, papá no es sociable.

Me terminé el café de un solo sorbo.

— La verdad es que no creo que pueda hacer esto.

Dejé la taza y el chico tomó mis manos, ante lo que yo lo miré a sus increíbles ojos azules.

— Acepta, por favor — habló.

— Sí... bueno, con probar no pierdo nada, supongo — asentí sin saber por qué lo hacía, pero en mi mente vinieron muchos pensamientos sobre lo bueno que sería este trabajo para mí.

— Muy... muy bien, vayamos — dijo levantando el brazo para llamar a la camarera.

— Yo debería buscar mi ropa y tengo algunas cosas que hacer.

— Por supuesto, la acompañaré.

___o0o___

Hola, corazones! Inicio de publicación. Intentaré publicar a diario aunque más no sea de lunes a viernes, esta historia recién he empezado a escribirla y voy algo lenta, pero intentaré no demorarme más de eso. Espero que puedan disfrutarla, les agradezco mucho sus lecturas y les mando un gran abrazo!!

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Bien escrito

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Trama absorbente

1

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Buenos personajes

2

Buenos personajes

Diálogos potentes

2

Diálogos potentes

author

Buen comienzo, algo ligero, simple con buen ritmo para adentrarnos a la trama de este primer capítulo, y creo será algo interesante e intrigante por sus personajes. Hola mi estimada y querida Escritora -sama, un gusto de leerte, me encanto, fue un inicio selecto y buena plática. te mando un fuerte abrazo, y aquí apoyando siempre.😘😚

8 meses
1
author

Muchísimas gracias 😌

8 meses
1

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