𝐁𝐄𝐀𝐑
Un mundo de bestias, de uno mismo con la naturaleza. Dónde hay tanto humanos como bestias humanoides, usualmente estos mutantes de bestias, se consideran salvajes y diferentes a los humanos normales, difíciles de ver por le odio que les tienen, el odio por ser tan crueles por naturaleza propia.
Si ya, un humano mitad bestia es extraño de ver, que hay de un Countrie. El representante de toda una nación una bestia, una boba bestia que solo busca sobrevivir entendiendo el complejo idioma de los humanos normales, aún que se paren en dos patas y la mayoría de su cuerpo es humano- Su forma de pensar, actuar y comunicarse sigue siendo un simple animal.
Aún que un animal confundido era él ahorita mismo.
Los híbridos de animales eran raros- Pero un country como híbrido de animal, era anormal. Es decir existen pero escasamente.
Rusia- Miraba confundido su alrededor, completamente negro con el olor a hierro en la jaula que fue metido aún que el se negará- Lo habían sedado, aún que Rusia solo sintió como lo pusieron a dormir con alguna especie de brujería, no tenía idea de que carajos pasaba.
Una bestia, dejándose manejar por su instinto de supervivencia y aquellos más crueles.
De repente la caja se detuvo abruptamente- Su visión era obstruida, pero no sus otros sentidos aún que el olor a hierro ganaba todo en sus fosas nasales, olía a- Humanos normales, carne y sudor, odiaba que se acercaran a él. Eran como las pulgas que no lo dejaban en paz.
Oía como murmuraban en su idioma inentendible para Rusia. Preparaba ya las grandes garras en sus manos para atacar cualquier ataque, suavizaba su mirada para prepararse a la luz de el lugar y sus dientes estaban más que listos-. . . por si soltaba una mordida casual.
— ” ¿Está seguro de lidiar con este, don? “—
— ” Si, hombre, como si fuera el primero “—
— ” Bueno- El señor Rusia se escapo desde cachorro “—
— ” Simón- Pasó viviendo como un oso feliz todo el rato. . . “—
— ” Oiga uste- ¿Quién dijo que no iba a hacer feliz?- Hasta más lo vamos a consentir “—
Rusia era un híbrido de bestia de un oso- Un enorme oso de dos metros con una fuerza física sorprendente- Qué atacaba todo lo que se moviera y le pareciera débil- fácil de tragar.
— ” ¿Seguirá dormido? “—
— ” Nombre- si viera, este le zampó un vergo de ese bolado de sueño “—
— ” Nada más por si se despertaba vos- Hay que ser precavido uno “—
La enorme puerta estaba siendo abierta lentamente- Mientras el ruso se escondía en la oscuridad asombrosamente que no cubría la luz mientras sus ojos se acostumbraban a está. Rusia alcanzó a ver a tres- No, cuatro hombres con trajes extraños, no se parecían a sus abrigos y versiones únicas de ushankas.
Todo fue en un abrir y cerrar de ojos.
Salvador miraba emocionado aquel papel, por fin aquel híbrido de bestia que se había aislado tanto y comportado como- Una bestia en si, era devuelto a sus manos- Salvador no era el más experto pero era uno de los countrys dedicados a ser lo más cercano a un veterinario para los híbridos de bestias- Conoció a Rusia cuando era un cachorro de oso, pequeño- pesado y lleno de pelo, con orejas afelpadas y dientes duros.
Pronto aquella imagen de un tierno osito fue borrada- Al ver a aquel enorme oso se abalanzó contra sus pobres trabajadores- Lastimándolos, sus amados trabajadores salvadoreños- De su propia patria ser lastimados por un enorme y salvaje-. . . Oso.
El no fue pasado de previsto- Rusia veía un poco extraño por la gran dosis de droga y la falta de luz. Pero aún así distinguía a una presa extremadamente fácil- Pequeño, gordito, y azul-. . . ¿Azul?-. . .
Rusia miraba a la extraña criatura, miraba aterrado lo herido que estaban sus colegas, miraba su temblar pero el solo recordaba- Como se forzaba a cargarlo, como soportaba lo infantil e inmaduro que era cuando apenas era un mocoso- Recuerdo lo azul y suave de su piel cuando lo mordía para enojarlo- Rusia volvía con su cuidador.
— A-ah-. . . ¿Pasó tiempo, no? — Salvador miraba aterrado, con su corazón palpitando en sus oídos, solo viendo como aquel tieso poste lo miraba.
Lo miraba como un presa muy fácil. Lo vio agacharse lentamente-. . . Quedando a una altura, aún muy diferente pero más equilibrada, y ahí los ojos de la criatura más cerca y más- humanos, no llenos de ira y confusión de saber por que está ahí.
Rusia emitía gruñidos bajos- Miraba a Salvador como si se negará a soltarlo con la mirada, bajaba su cabeza lentamente, incluso dejando ver su cabello blanco(-tintando a gris)al retirar su ushanka dejando expuestos sus orejitas- Peluditas y con un blanco percudido por color.
Las intenciones, las señales- Eran tan obvias.
Salvador se sentía tan avergonzado por lo descarado que era aquel pequeño(enorme) oso; Acercó su mano, lentamente- con miedo y temblando de forma leve, sobre la cabeza y cabello de el ruso- Empezando a revolver tímidamente el cabello de la bestia, luego entrando con más confianza acariciando las orejas suave- Muy afelpaditas, el salvadoreño lo miraba con ternura, ya que tal parece.
Cierta bestia aún lo recordaba. Y eso era suficiente para hacer brincar a el corazoncito de El Salvador.
— ” Oiga don- No mame me estoy desangrando ” —
— ” ¿Para esto cante-. . .cohg. .- tanto el himno nacional? —
— ” Muy bonito- Pero el culero me rompió como tres costillas ” —
Al final, Salvador dejó de acariciar a el recién llegado y si ayudó a sus preciados trabajadores salvadoreños.