Extraños sucesos

Sinopsis

Recopilación de Drabbles para el evento “Beyond The Veil: Realidad Fracturada” que realiza Miya 미래. En conjunto con Azue Yuuko, Fan2em, Lyra lzy y Mandy.Chan.Aki – FanFics en español para facebook. En dos historias el shipp es TodoBaku, si no les gusta, eviten leer las historias o dejar comentarios con insultos. Los personajes no me pertenecen sino a Kōhei Horikoshi. Doy sus respectivos créditos. Las imágenes de la portada no me pertenecen, doy créditos a quienes pertenezcan.

Genero:
Mystery/Romance
Autor/a:
Futakubl
Estado:
Completado
Capítulos:
3
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Aquella mirada-TodoBaku

Día 1: Deja vú/Shadows


Siempre era difícil ser el nuevo en la escuela; múltiples veces Shoto lo ha experimentado. A causa del trabajo de su padre, toda su familia ha tenido que mudarse constantemente. Tener nuevos vecinos, nuevos amigos. Siempre tan complicado, socializar no era algo que se le diera muy bien al bicolor.

Llamar la atención, fácilmente. Si no era por el color de su cabello o el de sus ojos, se debía a la cicatriz de quemadura en el lado izquierdo de su rostro. Incidente de cuando era niño; le enseño a no jugar en la cocina.

También podría deberse a que en algunas ocasiones se detenía de lo que estuviera haciendo por un momento, para verse pensativo. Una acción algo… curiosa.

Saludar y presentarse frente a todos sus compañeros, era demasiado repetitivo. Decir todo de memoria era algo monótono, responder preguntas de algunos de ellos ya era usual. Sin embargo, cruzar miradas con alguien en específico y que le llamara la atención, era novedoso. Demasiado.

Si no fuera por la intervención de su profesor al pedirle que ocupe su asiento —el único disponible—, quizás se quedaría como idiota ahí parado todo el día. Agradeció antes de caminar entre los pupitres para llegar al que le corresponde en la última fila.

Sentándose, se quitó el bolso para dejarlo a un costado de su asiento. Pretendía prestar atención a la clase —como se supone debería de ser—, no obstante, su mente tenía otro plan. Constantemente aquellos ojos carmesí no dejaban de aparecer en sus pensamientos, e incluso diría que de alguna manera ya los había visto. Lo cual debía de ser imposible.


Ser rodeado por la mayoría de sus compañeros al iniciar el descanso, era algo común. Preguntas nuevamente lanzadas al aire, invitaciones para que se siente con ellos en la cafetería. Su mirada, por otro lado, se enfocó en ver al frente, justo cuando aquel rubio cenizo pasaba seguido por un chico de cabello verde y más bajo que él. Incluso creyó que habían vuelto a cruzar miradas por un instante.

Al final respondió a algunas interrogantes y acepto la invitación de un pequeño grupo para sentarse con ellos.

—¿Cómo ha sido tu primer día en esta escuela Shoto?… Ups, lo siento. ¿Está bien si te llamo por tu nombre? Lamento no preguntar antes— se disculpó la pelirrosa.

—Sí, perdónala, siempre es muy confiada con todo el mundo. ¡Auch!— se quejó el pelirrubio al recibir un golpe en el brazo por parte de la chica.

—Puedes llamarme por mi nombre si gustas, no tengo ningún problema si lo haces— contestó el bicolor cortésmente prestándole atención al tazón de soba frente a él. Tenía hambre y no quería ser descortés al comer primero antes que todos. —Respondiéndote, ha sido agradable. —Por un instante se detuvo de seguir mirando su comida, tenía la extraña necesidad de observar a su lado derecho, así que lo hizo.

—¡Suéltame maldita sea! —Fácilmente aquel grito llamaría la atención de cualquiera. El mismo chico rubio que Shoto había visto anteriormente, era retenido por los hombros por un pelirrojo que sonría felizmente, empujándolo hacia ellos. Atrás los seguía el peliverde.

—Llegan tarde— señaló el pelinegro.

—No fue fácil atrapar a Bakubro, Midobro tuvo que ayudarme— explicó.

—¡Mierda, ya déjame!— exclamó soltándose del agarre. Detestaba que siempre lo trajeran a almorzar a la cafetería en contra de su voluntad, prefería estar en el techo posiblemente en compañía de su amigo de la infancia. Molesto se acercó a la mesa para sentarse a un costado del bicolor. —¿Y tú quién carajos eres? —En realidad lo sabía, solo que no quería tener que lidiar con el chico nuevo.

—Kacchan, no seas grosero.

—Tú te callas Deku— puntualizó viendo al peliverde antes de volver a enfocarse en el chico, el cual ahora estaba viéndolo. —¿Entonces? —El silencio continuo, incluso Katsuki notó que el bicolor frunció ligeramente el ceño. Comenzó a molestarse al no obtener una respuesta inmediata.

—¿Acaso nos conocemos? Porque siento que te visto antes— cuestionó de pronto el bicolor.

El rubio se quedó sin habla. Realmente habían sido las palabras más estúpidas que había escuchado.

—Por fin alguien calló a Bakugo. —Todos estallaron en risas por el comentario ingenioso del pelirrubio. En cambio, Katsuki y Shoto no lo hacían.

—¡Cállense o los mataré a todos!— advirtió apartando la mirada de aquellos ojos heterocromáticos. —¡En especial a ti! —Señalo al que había empezado todo.

El bicolor se encontraba ausente en sus pensamientos, tenía la extraña sensación de ya haber vivido lo mismo que estaba ocurriendo en ese momento. Algo inusual que lo sintiera tan seguido, y este día ha pasado en más de dos ocasiones. Casualmente, al estar cerca de Katsuki.