Introducción
Nunca creí en el destino.
Ni en los milagros.
Mucho menos en los viajes en el tiempo.Para mí, el tiempo era simple: pasado, presente y futuro. Nada más.
Pero todo cambió el día en que abrí los ojos… y el mundo que conocía ya no era el mismo.
Las calles eran diferentes.
Las personas vestían de otra forma.
Y el aire parecía pertenecer a otra época.
Fue entonces cuando lo conocí.
Nunca pensé que viajar en el tiempo significaría encontrar al amor de mi vida








