Heat ⇾ kookv.

Sinopsis

Cuatro años atrás, el destino provocó que un híbrido con la extremidad rota llegara a manos de un atractivo chef en finales de sus veinte. Jeon Jungkook, el hombre más afortunado del mundo, ahora tiene como novio a un precioso gatito llamado Kim Taehyung. Con la piel más suave que ha tocado y un rosado coñito que solo lo aprieta a él. A punto de cumplir veinte años, ¡aún no ha tenido su primer celo! Esto la preocupa, ya que podría significar infertilidad y anhela tener cachorritos con su pareja, sin embargo esta noche, su deseo se hace realidad. [...] *Size kink: Taehyung mide 1.57 cm Jungkook mide: 1.96 cm *Daddy kink: Son pareja, no están relacionados *Híbridos, Taehyung es un híbrido gatito * Muchísima intimidad explícita. * Romance. 🪷

Genero:
Erotica/Fantasy
Autor/a:
Ashk
Estado:
En proceso
Capítulos:
5
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

introducción.


.ᐟ 🪷

Los híbridos son la raza humanoide más antigua que aún habita la Tierra, experimentaron una mutación hace más de cuatrocientos mil años. Esta mutación fusionó sus genes con los de varias especies animales, lo que llevó a la evolución de seres cambiaforma.

Durante milenios, coexistieron en armonía con la humanidad, enfrentando desafíos, claro, pero la impresión que causaban era tal que en algún momento de su historia llegaron a ser venerados como deidades. Desafortunadamente, su fortuna cambió drásticamente cuando decidieron cazarlos, llevándolos al borde de la extinción con la introducción del plomo y las armas de fuego, tecnologías que ellos no poseían.

Un día, los pocos que quedaban desaparecieron misteriosamente, buscando refugio en las entrañas más profundas de la tierra.

Cansados del maltrato humano y las masacres a sus distintas especies, se ocultaron en lugares inexplorados, donde han permanecido hasta el día de hoy. Viajan solos, caminando en sus formas animales, lo que los hace irreconocibles y les permite explorar el mundo moderno.

Kim Taehyung, un híbrido de gato que se separó de su manada a los pocos años de nacer y que ha vivido en soledad desde entonces, jamás olvidará el momento en que conoció el amor por primera vez, con ese hombre.

Jeon Jungkook

Por años, había soñado con superarse a sí mismo y tener la oportunidad que marcaría una diferencia en su carrera gastronómica y casualidad o no, esa noche fue invitado en el evento más crucial de su trayectoria culinaria que lo llevaría al verdadero reconocimiento.

Esa cena fue el punto de partida del éxito profesional que había estado labrando por nueve años y aunque aún no tenía la estabilidad económica para presumir, si tenía un bello penthouse en una torre de lujo y su imagen debía impresionar así que se compró un precioso traje Armani a la medida. Con su excepcional físico y rostro, se aseguró la atención y las miradas que merecía.

El fue la estrella de la noche.

Dejó el lugar casi al amanecer, la fiesta había estado buena y desde las afueras de Seúl, condujo felizmente de regreso a su hogar en la ciudad por la carretera montañosa.

Mientras daba la vuelta en una curva, su lujoso auto, una de las pocas cosas costosas que adquirió en una buena racha tuvo que frenar de golpe. Las intensas luces que proyectaba iluminaron un pequeño gatito marrón con manchas blancas, apenas moviéndose de un lado a otro de la carretera. Increíblemente lento, así lo describió en su mente. Algo andaba mal, a penas se movía. El gatito, asustado y pensando que estaba a punto de ser arrollado se asustó tanto que se cayó de lado y no pudo levantarse.

Su corazón se estrujó terriblemente.

Podía ver sus orejas moverse, y aunque no lo escuchaba veía desde el frente que maullaba desesperado, sus patitas ponían todo de sí para levantar su pequeño cuerpo, pero no lo lograba así que en menos de un minuto, bajó del auto corriendo, desafiando la lluvia y el aire frío, sabiendo que necesitaba su ayuda.

"Mierda..." dijo para sí mismo viendo al animal y al mismo tiempo con el agua helada empapando su cuerpo y pensando en que si él tenía frío este pobre gato estaba congelándose.

Exhausto y asustado, no paró de maullar, maulló y maulló hasta quedarse sin voz porque no quería que ser llevado por un humano, “¡¡¡No, no, no!!! ¡¡¡Espera!!!”

Pronto era demasiado tarde.

Aterrado, intentó defenderse, su cuerpo estaba tan débil por la falta de comida debido a su herida, no había podido cazar en todo el día, moría por un almuerzo. Su pequeña pata estaba terriblemente entumecida, y ya no la sentía y temía perder la movilidad total en ella, lo que lo condenaría a una vida de discapacidad permanente. Hace tanto frío.

El hombre lo mantuvo entre sus manos con mucho cuidado "No voy a hacerte daño pequeño, tranquilo… se que estás helado" le dijo mientras su pelaje chorreaba agua y temblaba en la caliente palma de su mano, en un segundo corrió de vuelta a su auto intentando cubrir al pequeño con el saco de su traje y al sentarse lo puso en el asiento del copiloto, Taehyung se quedó en posición fetal y cerró los ojos profundamente al sentir paz llegar a su cuerpo, el auto estaba tibio, el asiento así mismo también y la luz era cálida y muy tenue. Al mismo tiempo escuchaba al gran hombre que no había visto con claridad buscar algo en la parte trasera.

Jeon volvió a concentrarse en el, escuchando sus quejidos inconscientes de dolor, lo que lo asustó, mientras en sus manos tomaba una manta y una toalla pequeñita que había tenido sin bajar del auto desde hacía meses.

"Gatito... no te asustes, solo voy a levantarte para poder calentarte, tranquilo, ¿si?" le dijo mientras le acariciaba la espaldita y lo cargó gentilmente.

Lo observaba y lo observaba impaciente grabando cada facción de su impecable rostro en su memoria y es el hombre más guapo que ha visto. "Wow" pensó.

Sus grandes ojos, casi negros, brillaban con una profundidad que no podía apartar la vista. Se veían extrañamente tiernos e inocentes para un hombre tan grande y fuerte como él. Sus labios, de grosor y forma perfectos, parecían jugosos e invitaban a un beso. Su mandíbula y rostro definidos le daban un aire de masculinidad.

Tiene un cuerpo enorme y largo, lo que es curioso ya que no se debía solo a su complexión atlética y bien trabajada, sino más a su estatura y proporciones amplias. Si tan solo pudiera usar su forma natural para abrazarlo y ser rodeado con esos brazos, pero se conforma con sus gentiles caricias.

No es ningún secreto que la atracción fue instantánea, a pesar de estar casi inconsciente. Un hombre gentil y de buen corazón con esa apariencia es todo lo que necesita.

Lo envolvió en la manta, le quitó toda el agua posible y lo volvió a poner en el asiento.

"Se que te lastimaste así que debo, revisar que es lo que te duele, no vayas a moverte ." Le dijo con calma mientras tocaba con cuidado cada parte de su cuerpo para localizar la herida, no podía evitar preguntarse cuánto debió haber caminado o cómo habría terminado lastimado. El estado del pobre animal cuando lo recogió era tan lamentable que sería inhumano no quedárselo y encargarse de su bienestar.

Estando boca abajo, revisó con su mano cerca de su patita trasera izquierda y la zona estaba dura e hinchada, era eso, ¿como no se dio cuenta antes? Pronto los alaridos llenaron el auto, tenía un hueso roto. "¡Ah, no! ¡perdón chiquito, perdón! Tu patita está rota.. si, ya veo, oh pobre pequeño. No te preocupes, llevaré con un doctor tan rápido salga el sol”

Todavía estaba asustado, pero su voz, tan cálida y dulce era un fuerte distractor para sus pensamientos. No podía evitar dejarse llevar porque nunca antes había sido protegido y sinceramente no es como que tuviera otra opción, no había escapatoria y su pobre extremidad estaba tan mal que no podría irse hasta sanar. Una sensación de calma en su pecho contrastaba el dolor de haber caminado por horas a un paso ridículamente lento por su patita rota, escondiéndose entre los rincones del bosque para evitar ser cazado y lo que más le pesaba era la distancia que lo separaba de casa.

Aunque la idea de explorar Corea le había sonado tentadora y llevaba un mes recorriendo hermosos prados, la realidad era que estaba al otro lado del país y después de esto, quién sabe cuando volvería. El es proveniente de la provincia de Mokpo, donde la rica vegetación y las playas cálidas eran su día a día, ahora se encontraba en la fría y organizada Seúl.

Aunque no tenía a nadie esperándolo en su pequeño hogar, la nostalgia se hacía presente al imaginar cuánto tiempo pasaría antes de volver, no podía aceptar la idea de pasar el resto de su vida como un gato doméstico en la casa de un desconocido.

Finalmente arrancó el auto y poco a poco Taehyung se fue quedando dormido intentando aceptar el destino que le esperaba. Se acurrucó en la suave mantita en la que lo había envuelto el hermoso hombre, quien lo protegería hasta que encontrara la manera de escapar de la casa donde ahora viviría. A pesar de todo, la idea de ser cuidado por un tiempo no le caía mal. Tener cariño y comida que no tuviera que cazar sonaba bien. Tal vez podría adaptarse a un estilo de vida donde no tuviera que luchar por sobrevivir todos los días, donde simplemente pudiera relajarse y disfrutar de un espacio cómodo.

No le molestaría mientras durara, porque seguro no sería para siempre. O eso creyó, en ese momento.

Esa noche, durmió en su cama, en una casa mucho más lujosa de lo que jamás había imaginado. La habitación estaba bien, pero no podía evitar pensar en cómo la decoraría. Jungkook, debido a su herida, no le quitaba los ojos de encima, así que durmió poco para asegurarse de que estuviera abrigado y cómodo toda la noche, en una posición que no le causara dolor.

Fue la primera vez que lo vio desnudo, y sintió un pequeño flechazo, tenía un cuerpo hecho a mano.

De hecho consideraba un poco como una ventaja su condición actual, podía verlo todo lo que quisiera y jamás sería raro porque es solo un gato, ¿cierto? Lastimosamente no pudo ver nada más allá abajo.

"Dormiremos un poquito y cuando amanezca todo estará bien, no temas mas, ya estás a salvo, estas conmigo" le dijo dándole un besito en la cabeza. El no lo sabe, pero eso le hizo cosquillear su estómago.

En la consulta con el veterinario, descubrió que era hembra y no macho, ¡qué tontería! ¿Cómo pudo no darse cuenta antes? Pensó por unos días en un buen nombre y la llamó Bon, lo odiaba. "¡Idiota yo no soy una chica!”

Después de un mes, todo marchaba tan bien. Tenía un yeso, y tras usar muchísimo ungüento, por fin pasaron dos meses y su pata sanó lo suficiente para caminar y trotar sin broncas.

Y de repente, habían sido tres, cuatro, seis meses.

Todo había pasado increíblemente rápido.

“¡Bon! Ven aquí” Bon esto, Bon lo otro, estaba harto de ese estúpido nombre, pero a veces le hablaba como si fuera un bebito y eso, lo hacía sentirse amado.

“Bon, que cosita tan tierna eres, te amo tanto, estoy tan feliz de tenerte conmigo”

Esa casa se estaba convirtiendo en su hogar de verdad. Jungkook era todo un sueño, y ya no quería ni oír hablar de volver a Mokpo. ¿Para qué? Nadie lo está esperando, nadie lo está extrañando. No tiene nada que lo retenga ahí. Su lugar era con Jungkook ahora, pero esto era un problema. Tal vez no debía volver a su casa, pero no podía seguir viviendo con él así. No había forma de que él permitiera que pasara su vida como un gato; no era natural. Cuando Jungkook notara en diez años que no estaba envejeciendo, todo se volvería un problema.

Los híbridos, incluyendo sus formas animales, generalmente viven un 20% más que los humanos. Por ejemplo, un híbrido de gato en su forma animal no va a vivir los diez, doce o quince años típicos de un gato normal; en cambio, vivirá el tiempo que le permita, sobrepasando considerablemente la esperanza de vida de un gato común.

Le pesa no saber cuánto tiempo más durará este vínculo, el de amo y mascota, que ya era fuerte por sí solo. Jungkook lo amaba y se esforzaba por pasar todo el tiempo posible con él. A veces, se recostaba y lo ponía en su pecho, contándole lo que pasaba en su vida en ese momento. Esos momentos juntos eran lindos, pero lo que más disfrutaba eran las siestas y noches que pasaba durmiendo en su cama, acurrucado contra su espalda. La vida a su lado era tan sencilla y placentera.

Decidido a celebrar su cumpleaños número treinta a lo grande así que alquiló un yate y claro que Taehyung no estaría a bordo. Ya había ganado reconocimiento como un chef reconocido por su restaurante de cocina fusión japonesa-coreana. “Tú eres mi amuleto de la suerte, ¿no es extraño que el día que te encontré acaba de tener la mejor noche de mi vida y ahora mi carrera no para de mejorar, gatita bonita?” Estaba abrazado a las cosas que le decía.

Cada vez que salía con sus amigos a divertirse, lo extrañaba tanto que se deprimía, odiaba que existiera sin él, los sentimientos que mantenía hacia su persona no eran como a un amo, sino como a un hombre que su corazón anhelaba. Le dolía profundamente no poder acompañarlo en sus aventuras por su situación actual, y se sentía atrapado siendo solo su gato rebelde que se negaba a usar collar.

Cuando se quedaba solo, se pasaba horas viéndose al espejo, contemplando su cuerpo y el rostro bonito que perdería si se quedaba con él, solo tenía dieciséis años y medio.

Era lamentable que no les quedara tanto tiempo, adora a Jungkook, pero su vida debe seguir.

Un mes después conoció a su novio, que de hecho era un un completo imbecil. ¡Ugh! Lo detestaba. Era tan falso y molesto que no podía entender cómo un hombre como su Jungkookie podía sentir atracción por alguien así. Y no era por celos, de verdad; el tipo era simplemente una mierda.

Si tan solo pudiera conocerlo se daría cuenta de lo divino que sería para el. Era muchísimo mejor.

Como cada mañana, se daba un baño. Jeon, a ese punto, jamás habría imaginado que su gatita llevaba meses viviendo como una persona en su penthouse. Para cuando fue descubierto ya había pasado tanto tiempo, que logró convertirse en un año. Ahora tenía diecisiete, el también cumplió años y nadie se enteró. Esa vez llegó temprano a casa lo que nunca había sucedido en todo ese tiempo, y si hubiera llegado antes, lo habría encontrado sin ropita y quién sabe qué habría pasado. Usaba su cómodas y grandes playeras, le llegaban casi a la rodilla y eran lo único que le quedaba entre un montón de ropa de hombre muchas tallas más que el, tener su olor tan cerquita de su cuerpo lo hacía sentirse conectado a él "Esto tocó su piel y la mía también..." pensaba el pequeño. Jungkook le gustaba tanto.

Se duchaba en su regadera porque era la única con productos de belleza y le daba miedo moverlos de lugar para usar otro baño de la casa, regresarlos y que el se diera cuenta. No se preocupaba por el desayuno, porque Jeon siempre le daba de comer antes de irse así que por las mañanas retozaba tranquilamente en su cama viendo series que después eliminaba de las listas de reproducción, o películas mientras abrazaba sus almohadas y disfrutaba de su masculino olor, se imaginaba enredado entre sus brazos, siendo besado por el, y eso lo hacía tan feliz.

Lo más importante era que dejaba todo impecablemente en su lugar, sin rastro de que alguien lo hubiera tocado, por lo que nunca se dio cuenta.

Estaban tan cerca, y tan lejos al mismo tiempo.

Jungkook no estaba listo para lo que iba a encontrar esa tarde temprana, ¿cómo iba a estarlo? Nadie podría entender la situación ni su complejidad a menos que estuviera escribiendo una novela de fantasía.

Recuerda perfectamente el atisbo de aquel figura en su cuarto; los pies pequeñitos, piernas firmes carnosas, la piel más lechosa que había visto y una peludita cola de gato.

Qué carajo.

Enmudecido entró a la habitación de enfrente y no había necesidad de usar ningún tipo de objeto que pudiera herir, Tae es pequeñito y fácilmente podría solo sostenerle con los brazos y dejarle inmóvil, pero eso era aún peor.

Tenía orejas ¿del mismo color y forma de su gatita y una playera bastante conocida en aquel cuerpo que acomodaba sus almohadas en su cama?

Finalmente se dio la vuelta y se encontraron cara a cara.

Taehyung se desmayó, abrumado por la impresión.

Su cuerpo no pudo soportarlo, cayó en los brazos de Jungkook, quien logró atraparlo justo a tiempo antes de que chocara contra el suelo.

En esa misma habitación, envuelto en sábanas lo recostó y permitió su descanso.

No hacía falta explicación; era evidente de quién se trataba y ansiosamente esperaba que despertara para poder aclarar todas sus dudas.

Dormía con una placidez en el centro de su cama que le dejaba boquiabierto y quiso explorarlo, verlo más de cerca;

Era ella, su amada gatita que diferencia de su piel bronceada, la suya era tan blanca y suave como la leche, su cuerpo era pequeño pero muy bien formado y tenía el rostro más precioso que haya visto. También se veía peligrosamente joven.

Se sintió extrañamente atraído por él, y su curiosidad era enorme. No podía comprender cómo era posible que esto estuviera sucediendo, y lo más complicado era que, por supuesto, lo quería. Todo lo que habían compartido como amo y mascota fue genuino, y no tenía la menor intención de lastimarlo. No entendía la clase de sentimientos que esto le estaba provocando. ¿Era la necesidad de cuidarlo? ¿Qué es lo que realmente te define? ¿Son tus memorias, tu personalidad, tus ideales? Esta persona en su cama, ¿al final del día, sigue siendo su gatita o es alguien totalmente distinta?

Al despertar, rompió en llanto frente a él, aterrado como nunca antes. Jeon, incapaz de deshacer la conexión que ya tenían y simplemente mantenerse ajeno a la situación, le abrazó con fuerza. Una vez más, sintió una sensación de protección y ese maravilloso aroma que le envolvía. Le trajo agua para que se relajara "explícate." le dijo.

Le contó todo a detalle: cómo había llegado a esa parte del país, quién era, su nombre, y sobre todo, que tenía un miedo terrible de lo que pudiera pasar ahora.

Y solo tenía diecisiete años.

La atracción desapareció por completo.

El es solo un adolescente.

Que fuera menor de edad complicaba todo, había hecho y dicho tantas cosas inapropiadas para su edad en su presencia como lo haría cualquier dueño de un gato pensando que solo es un gato y ahora que lo piensa así tiene tanto sentido que cuando se masturbaba o tenía sexo mágicamente desaparecía de donde estuviera y no volvía a saber de él pasadas un par de horas, eran cosas que no debía ni quería ver por ser tan joven. ¡Lo había visto desnudo! dios santísimo, esto estaba tan mal.

"No tiene que preocuparse por nada señor Jeon, se lo que está pensando y me iré en cuanto haga una ruta más segura de regreso a mi casa, cada quien vivirá por su cuenta y será como si nunca nos hubiéramos conocido. De verdad aprecio mucho lo bien cuidó de mí aunque yo era solo un gato, muchas gracias"

Abrió los ojos de par en par, alarmando al menor. ¿A poco perdió la cabeza? ¿Qué clase de persona sería si permitiera eso? Es solo un niño, no podía abandonarlo así, a la deriva.

"Taehyung, ¿estás loco? De ninguna manera vas a poner un pie fuera de esta casa, te vas a quedar aquí y cuando seas mayor de edad... puedes irte si eso es lo que quieres, te llevaré yo mismo, pero mientras tanto, me haré cargo de ti, eres solo un chiquillo, no puedo hacer eso, de ninguna forma, no va a suceder”.

"¡P-Pero señor! Escuche, déjeme explicarle".

Esta situación le ponía los pelos de punta a Tae.

¿Qué?, ¿de repente le ruega a un adolescente desconocido que no se vaya, diciendo "¿esta también es tu casa?" Bueno, sí, es cierto que como su mascota, es su casa. El ama a esa gatita, pero no le conoce como ¿¿persona?? Esto es tan confuso y estúpido.

Si no fuera solo un niño, las cosas serían diferentes. Que se vaya y ya, aunque sería bastante raro, sería un adulto y ese asunto no le concierne, pero las cosas no son así. El es solo un adolescente.

Fue directo con sus palabras, veía la expresión de angustia en su delicado e inocente rostro y eso lo rompía en el interior, no pretendía hacerle mal.

"S-Señor, yo de verdad agradezco lo que me ofrece y entiendo su preocupación, pero las cosas no son como cree, no soy un niño, soy un adulto; así funciona nuestra forma de vida, si.. si yo tuviera mi c-celo en este momento podría y debería tener un bebé con una pareja, es lo usual, y aunque no es común yo nunca he vivido en comunidad, no tengo familia y he estado solo toda mi vida. Yo he estado bien desde que tengo uso de razón, llegué hasta usted por un error, y ahora debo pedirle.. que me deje ir"

¿Celo, bebés? De qué carajo esta hablando, esto es surreal.

"No puedo permitirlo, Taehyung. Sigues siendo menor de edad, y no voy a dejar que te vayas en estas circunstancias. Entiendo lo que dices y lo respeto, te respeto a ti.. pero solo tienes diecisiete, no te puedo abandonar a tu suerte y cargar con ese peso, llevas viviendo aquí meses. Por favor déjame hacerme cargo de ti."

Una vez más, agradeció todo lo que había hecho por él, le imploró que entrara en razón pero no lo logró. “Por favor, Kim Taehyung, solo será un año, no puedes irte aún” Decidió no pelear más con él. No podía ser tan malo, y tampoco quería que se sintiera mal, sus intenciones eran genuinas. Al final, cedió a su petición, sabiendo que a penas fuera mayor de edad, se iría.

Ese mismo día comenzó a organizarlo todo para que viviera con el, ya no como una mascota, como una person. Otro ser de cierta forma, igual a él , necesitaba ropa así que se puso manos a la obra y lo dejó comprar todo lo que necesitara y quisiera, eso fue lo primero que hizo, después vendría el resto.

Tuvo que inventarle a Seonghyun que era su sobrino, y el no se lo tomó a la ligera. “¿Por qué debes hacerte caso de un niño? Esto es estúpido, Jeon, me tienes harto con tus excusas” , “Está aquí de intercambio, solo se quedará un año” “¡Ni siquiera me dijiste que tenías hermanos!” Y porque no tenía, pero no había razones para que se enterara.

Afortunadamente, su edad y la posibilidad de ocultar su tierna colita y sus orejas para adoptar una forma cien por ciento humana lo hacía creíble, a pesar de que no se parecían en nada.

La confianza entre ambos floreció gradualmente, como si se volvieran a conocer. Aunque todavía se sentía incómodo y asustado, el otro se esforzaba por protegerlo y hacerlo sentir como en casa. No lograba comprender qué veía Jeon en él que lo impulsaba a querer tenerlo cerca.

Su vínculo era fuerte, y su vida humana era divertida. Aprendió a apreciar la belleza de experimentar ambas cosas, reconociéndolo como un privilegio.

Le parecía lindo que fueran ellos dos y nada más casi todo el tiempo cuando no trabajaba o estaba con su novio, en esos momentos el y su atención eran suyos. Los abrazos nunca hacían falta por parte de Jeon, y a Taehyung también le sorprendió lo mucho que disfrutaba el contacto físico, aunque no naciera de el, la cuestión era que, Jungkook quería tocarlo y eso le gustaba.

A pesar de su agenda tan apretada, el mayor siempre se las arreglaba para pasar tiempo de calidad con él. No había hombre más dulce, atento y amoroso. Lo cuidaba en exceso y genuinamente se interesaba por él, escuchándolo con atención.

Pero solo como él mismo, salía con mucha frecuencia a explorar la ciudad, por arriba y por abajo como un gatito pero Jeon no se sentía seguro con ello, no lo quería solo todo el día, es joven, tiene toda una vida para holgazanear así que decidió inscribirlo en una preparatoria privada para que hiciera el último año y se certificara, por si más adelante quería estudiar en la universidad, no tienen idea como le costó conseguir hasta por debajo de las piedras la identidad de una persona que legalmente no es un ciudadano registrado en el país.

Nunca lo obligó, pero como adulto responsable en casa, sentía que era su deber ponerle límites.

Nunca lo obligó, pero como adulto responsable en casa, sentía que era su deber ponerle límites.

Para Kim fue una experiencia inusual, jamás había estado en una escuela, fue agradable, pero no la gran cosa.

Un par de meses transcurrieron y Jeon durante la hora de la cena le comentó que había terminado su relación con Seonghyun. "Uhm, hyung.. ¿y, van a regresar o algo así?", "No Tae, ¿por qué la pregunta?", "Mm, no, por nada, solo me preguntaba si estabas triste", "La verdad me da igual, deje de sentir cosas por el desde hace un tiempo, y ya, era el momento de terminar" Para un Taehyungie más que enamorado fue lo mejor que pudo decirle, el quería el camino libre para poder demostrarle sus sentimientos.

Llegó abril y faltaban tan solo dos meses para el cumpleaños número dieciocho de Taehyung, era algo que nunca mencionaban, solo fingían demencia juntos y hablaban de esa fecha como un cumpleaños más, ninguno quería tener que decirle adiós al otro.

Fue un cumpleaños maravilloso, lleno de regalos, pastel y alegría. Tres días después, estaba decidido a decirle que no regresaría a Mokpo. Jungkook estaba tan feliz que le dio un beso en la mejilla y lo abrazó con fuerza. Estaba emocionado de explorar la vida a su lado, y no negaría que Taehyung le gustaba.

Un mes después, el gatito se armó de valor y le confesó que estaba enamorado de él.

A pesar de ser rechazado por la cuestión de la edad, se volvió atrevido porque sabía lo valioso que era para el y que lo deseaba. Le confesaba sus sentimientos sin tapujos: "Jungkookie, estoy enamorado de ti, quiero estar contigo". Sin embargo, seguía recibiendo rechazos amables.

"Nuestra diferencia de edad es grande, pequeño", o "Ah, tú... eres demasiado joven para mí, tu debes conocer a alguien apropiado".

Era una tortura tener que escuchar eso mientras al mismo tiempo era tratado como si fuera lo más preciado e importante en su vida, no podía sacarlo de su cabeza y corazón.

Jungkook tenía la compañía perfecta del chico más precioso que había visto, atento y cariñoso. ¿Por qué no podía verlo? ¡Los hombres son tan estúpidos! Estaba negado a voltearlo a ver, le parecía inapropiado, aunque su cuerpo le dijera lo contrario, porque Taehyung en serio le gustaba pero se prometió a sí mismo que mantendría todo en una amistad. Era demasiado grande para él, y debía entenderlo sin importar cuán tentador fuera.

Generalmente los híbridos forman parejas de por vida aunque esto tiene sus excepciones, el sexo no es un tabú para ellos ya que es parte fundamental en la vida de cada persona así como el amor.

Y moría por al menos una noche con Jungkook.

Era algo obvio pero que necesita ser mencionado el hecho de que tenía una sexualidad activa en soledad que comenzó al poco tiempo de comenzar a vivir en su verdadera forma, pero nunca había probado la penetración, ni siquiera con sus deditos, era algo que le daba un poco de miedo, el simplemente se frotaba con ellos o con su almohada.

Quería saber lo que era el sexo, con Jungkook, estar siempre y atarse a él, nunca dejarlo ir. Su trato no ayudaba en absoluto, además de que su alarmante físico distraía excesivamente también envolvía la forma en que podía conversar con él, hacer cualquier cosa y divertirse tanto era increíble. Y lo tenía consentidísimo; era su gatito después de todo. Le compraba lo que quisiera, iban a donde deseara y cocinaba sus platillos favoritos.

Con cada día que pasaba, Tae se esforzaba más por hacerse notar, era un descarado, no tenía vergüenza alguna y eso lo volvía loco, se sentaba peligrosamente en sus piernas para platicar con el o se acurrucaba en su pecho cuando tenía sueño.

Jungkook empezó a corresponder sus sentimientos, se estaba enamorando, pero era algo inevitable. Kim era todo lo contrario a lo que estaba acostumbrado y eso lo llenaba de atracción, tanto en lo físico como en lo intangible. Su fisionomía, ese cuerpo, sus divinas orejas y cola, su belleza de otro mundo, lo cautivaban. Se sentía atraído por esa naturaleza salvaje y la agilidad que lo definían.

Era perfecto y el paso final para el menor fue decirle que quería tener su primera vez con él, lo deseaba como loquito"Jungkookie, Jungkookie.. por favor, te necesito solo a ti, quiero que sea contigo"

Jeon ya se lo imaginaba y la propuesta era sin duda alguna estúpidamente erotica, pero la forma en que se lo dijo fue poco convencional y eso lo volvió mucho más atractivo. Recuerda haberlo pensado, "Ver a alguien como él no es común, un chico de rostro precioso con un cuerpo pequeño y curvilíneo, no hay manera de que cualquiera que tenga ojos no lo desee y no soporto ver como lo miran otros hombres, él es mio”.

No puede evitarlo. Le hierve la sangre ver al personal masculino de cualquier establecimiento sobrepasando los límites del decoro y la amabilidad, queriendo quitarle lo que le pertenece. Las miradas lascivas, ver a la horda de imbéciles desnudando con la mirada a su pequeño enfrente de él sin ningún pudor, lo consumen. Es un hombre celoso y posesivo.

Un mes más bastó, y se lo dijo, le hizo saber que era mutuo pero qque tenía que esperar para tener sexo con el. Su primera vez debía ser especial y debía pedirle ser su novio antes de ello, Taehyung lo merece todo. Y, para cuando llegó ese momento, su amor por él había alcanzado una intensidad que ya no podía controlar. Lo reclamó, pues ninguna palabra ni acción podía expresar la profundidad de sus sentimientos por Taehyung. Jungkook, completamente entregado y más devoto que nunca a su gatito. Su único amor.

Tae anhelaba profundamente que fueran uno por siempre, aunque no estaba seguro de si era posible emparejarse con un humano.

Ya en la universidad, Taehyung estaba feliz con sus amigos. Mientras tanto, la carrera de su novio iba perfectamente: abrió dos sucursales más de su restaurante y compró un pequeño edificio viejo que ahora estaba en remodelación completa. El lo acompañaba o lo recogía de la universidad para pasar tiempo juntos de vez en cuando mientras él trabajaba. Si peleaban, lograban superar esos problemas.

Ahora llevan un año y medio de relación.