Amor Lujuria o Tabú

Sinopsis

¿Qué es el amor? ¿Qué es la lujuria? ¿Por qué la pokefilia es un tabú? ¿Cuál es la diferencia entre hacer el amor y tener sexo? ¿Es correcto usar la droga Meta-Lust? ¿Es un tabú querer demostrar tu amor o lujuria desenfrenada ante los Pokémon cuando ambos se aman y desean? ¿Hacer que el mundo entienda mi punto de vista es un delito?

Estado:
En proceso
Capítulos:
28
Rating
5.0 1 reseña
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1 Mansión Duncan

Hola bienvenido

Te doy una breve explicación.

Mis historias están basadas en un universo Pokémon al que bauticé como “universo K13” todas convivirán en un mismo universo.

Algunos eventos del videojuego manga o anime si pasaron algunos otros no pasaron en este universo.

Historia “Amor lujuria o tabú” Todo ocurre entre los años 1970 - 2000 (Libro 1 del universo k13) Precuela de Confía en mí y mi venganza y locura.

Contiene temas de -Pokefilia.- Amor. -Comedia. -Sexo.

Ahora hay unas reglas que existen en este universo.- No existen las armas de fuego solo las de punzocortante o armas blancas.-La pokéfilia es un tabú, pero no está prohibido ya que hay pokemon que tienen la inteligencia de un humano o incluso superior pueden tomar sus propias decisiones de con quién aparearse, en dado caso que un humano obligue a un Pokémon entonces sí interviene la ley.- Hay personas a favor y en contra de la pokéfilia.- Algunos Pokémon legendarios o míticos son únicos no existen más y algunos otros sí hay más de la especie durante la historia se va profundizando en cuáles Sí y cuáles no.

Espero disfrutes leyendo las historias☺️🩵

Capítulo 1 Mansión Duncan.

Universo K13 año 1981 Ruta 205 norte Bosque vetusto Mansión Duncan.

Entre los pasillos el eco de un dulce gemido se escuchaba levemente, al final del pasillo se encuentra la recamara principal de la mansión, unos gemidos gruesos de un hombre mayor sonaban junto a los dulces gemidos femeninos de un Pokémon.

Una Gardevoir con vestimenta de mucama se encontraba sobre la cama con las piernas abiertas sobre los hombros de un hombre mayor de piel blanca, moviendo sus caderas rápidamente entrando y saliendo.

(Imagen de comisión hecha por https://t.me/RenvBlue así lo encuentran en Telegram) (Fondo realizado por IA) (imagen sin censura en Telegram https://t.me/PokemonUniversoK13)

-Vamos Didy mueve tus caderas. – Decía el hombre mientras seguía penetrando a la Pokémon.

La Pokémon intentaba seguir el ritmo del hombre para sincronizar sus movimientos con los de él.

-Si vamos así Didy ya casi… - Entre gemidos el hombre aprieta fuerte mente los muslos de la Pokémon y de un último empujón comienza a venirse dentro de ella mientras gotas de sudor caían sobre ella.

-Que rico estovo – El hombre saca su pene y se deja caer en la cama.

La Gardevoir se levanta de la cama y comienza a acomodar su ropa.

-Si me disculpa señor Duncan iré a ver si ya está el desayuno listo y si el joven señorito ya despertó. – Dice Gardevoir usando la telepatía.

-Si Didy me avisas cuando este todo listo. -Dice el hombre mientras se acomoda en su cama.

La Gardevoir sale de la habitación y camina por el pasillo hasta llegar a otra puerta de gran tamaño y al abrirla hay una cama grande con un niño dormido.

Ya es hora de despertar joven amo – Dice la Gardevoir por telepatía mientras usa su telequinesis para abrir las cortinas y los rayos del sol entren al cuarto.

-Ahh ya, buenos días Didy – Dice el niño aun con sueño mientras bosteza.

- ¿Necesita ayuda para arreglarse joven amo? – Pregunta usando su telepatía.

-No Didy gracias yo puedo no soy un bebe. -Responde el joven.

-Muy bien joven amo iré al comedor a ver que esté listo el desayuno su padre estará esperando. – Dice la Gardevoir por telepatía mientras se retira de la habitación.

Después de unos minutos todos están en el comedor con una mesa grande en la cual hay mucha comida servida, en una pared está el retrato familiar.

El señor Duncan empresario de 40 años accionista de empresas Devon S.A. una compañía en crecimiento dirigida por la familia Peñas.

Gabriel Duncan hijo del señor Duncan, es el joven amo de la mansión con una edad de 10 años estudia en la misma mansión y a veces juega a escondidas con el hijo del capataz de la mansión, es muy educado y curioso.

Y alado del retrato se encuentra una foto de una joven doncella con una decoración de listón negro, la madre del joven Gabriel que falleció cuando dio a luz a Gabriel.

Mientras el señor Duncan desayunaba atrás de él se encuentra el personal importante de la mansión.

Didy una Mucama Pokémon de la especie Gardevoir ella originalmente pertenecía a la madre de Gabriel, pero desde la muerte de esta ella tomo el rol de la ama de llaves de la mansión, encargada de dirigir a los humanos y Pokémon dentro de la mansión, también cuida al joven Gabriel como si fuera su propio hijo y es la compañera sexual del señor Duncan ya que ella considera que es su deber de atender al hombre que amo su difunta entrenadora.

Alado se encuentra Kon Kimura el capataz de la mansión, él se encarga del personal del jardín y de cuidar a los Pokémon que colecciona el señor Duncan en su jardín, de igual manera realiza cualquier arreglo de mantenimiento o eléctrico en la mansión, tiene un hijo llamado Cesar Kimura de 13 años que a veces juega a escondidas con el joven Gabriel, su esposa falleció en un accidente.

El comedor está en total silencio mientras el señor Duncan y su hijo desayunan.

-Padre hoy es mi día libre de Lecciones y me preguntaba si podemos hacer algo juntos. -Dice el joven Gabriel con entusiasmo.

-No puedo hoy Gabriel tengo que ir a la ciudad Vetusta por negocios, diviértete tu solo.

El joven Gabriel solo asienta con la cabeza y sigue comiendo.

Pasado unos minutos el señor Duncan se retira de la mesa y después todo el personal regresa a sus actividades, el joven Gabriel corre alado de Didy y jala su vestido levemente para llamar su atención.

-Didy ¿jugaras conmigo hoy? – Pregunta emocionado el joven Gabriel.

-Perdón joven amo, pero…. No puedo hoy tengo muchos deberes que realizar. – Dice Didy por telequinesis y sigue su camino.

Algo desanimado el joven Gabriel se dirige a su habitación.

Después de unas horas algo golpea su ventana y al asomarse mira a Cesar asiéndole señas que baje, emocionado Gabriel corre fuera de su habitación hasta el jardín trasero.

-Hola Joven amo, ya terminé mi trabajo de hoy y mi papa está ocupado en el jardín delantero. – Dice cesar emocionado.

-Genial entonces hay que jugar antes que nos vean – Dice el joven Gabriel emocionado.

Ambos niños se divierten jugando en el jardín trasero, jugando a las escondidas o atrapadas o incluso persiguiendo a unos Pokémon pequeños del jardín, llegando hasta el límite del jardín.

-Valla nunca me había alejado tanto de la mansión. – Dice el joven Gabriel.

-Si estamos al límite del jardín joven amo y creo estamos cerca de la choza de Didy. – Dice Cesar.

- ¿Que es una choza? – Pregunta el joven Gabriel.

-Es una casa más chiquita, a comparación de donde vivo con mi papa, pero ahí Didy guarda unas cosas de ella, no sé qué será, pero se enoja si alguien se acerca, el otro día me regaño feo por acercarme un poco, mejor regresemos joven amo mi papa ya no tarda en terminar y si nos ven juntos me regañará. - Dice cesar.

Ambos niños regresan a la mansión y el joven Gabriel regresa a su habitación.

Los días pasan con normalidad el joven Gabriel esta todos los días con sus lecciones privadas, y en su día de descanso jugando a escondidas con Cesar, notando que Didy cada vez está más distante.

Una noche mientras Didy le acomodaba la ropa al joven Gabriel este le pregunta.

-Didy ¿Por qué me estas evitando?- Dice el joven mientras la observa.

-No hago eso joven amo estoy aquí para servirle. – Contesta usando la telepatía.

-Pero antes eras más atenta siempre jugabas conmigo, pero estos últimos meses, te desapareces apenas terminan mis lecciones y ya no te veo hasta la noche, el otro día hasta mi papa te buscaba enojado. Dice el joven Gabriel.

-Bueno joven amo es que... – Su expresión se mira preocupada.

Didy si ya terminaste te espero en mi habitación. -Dice el señor Duncan mientras entra a la habitación de su hijo.

-Gabriel ya es hora de dormir descansa. – Le dice el señor Duncan a su Hijo.

-Si padre usted también descanse. – Contesta el joven Gabriel.

Sin decir nada Didy sale de la habitación junto al señor Duncan.

-Padre parecía enojado con Didy, será que habrá hecho algo malo – Pensó el joven Gabriel

De un salto se baja de la cama y sale de su cuarto, caminando sigilosamente por el pasillo llega hasta la puerta del cuarto de su padre, pega su oreja al cuarto unos segundos.

-No escucho nada ¿será que si están aquí? – Pensó el joven Gabriel

Lentamente abriría la puerta y se sorprende de lo que ve.

El señor Duncan sentado en su cama y Didy de rodillas ante él.

- ¿Por qué Didy está de rodillas ante mi padre será que la están regañando? – Pensó el joven Gabriel.

Unos sonidos comienzan a resonar en la habitación Didy está chupando el pene del señor Duncan con mucha pasión.

-Le está comiendo su cosa a mi padre ¿Por qué? – Susurra para sí mismo el joven Gabriel.

-Vamos Didy sigue chupando que ayer no te apareciste para nada. – Dice el señor Duncan.

Didy succiona el pene rápidamente de la punta al tronco, mientras la saliva gotea en el piso.

-Perdone mi señor estaré más atenta para usted – Responde Didy usando telepatía.

-Suficiente con eso ahora quítate la ropa. – Ordena el señor Duncan.

Didy saca el pene de su boca, mientras pequeños hilos de saliva se forman, su cara esta roja y su respiración se nota agitada, desabrocha su vestido de mucama y lo deja caer al suelo mostrando su cuerpo de Gardevoir, un delicado vestido, piernas largas y delgadas.

El señor Duncan la toma de la cadera y la jala pegándolo a su cuerpo, Didy apenas le llega al pecho, la toma de la cintura y la levanta sin esfuerzo, ella rápidamente lo abraza.

-Estoy lista mi señor Duncan – Dice Didy usando telepatía.

El señor Duncan acomoda su pene cerca a los suaves labios húmedos de Didy y sin aviso mete todo su pene de un solo movimiento de cadera, Didy solo se limita a soltar un leve gemido.

Las manos del señor Duncan se posicionan sobre el suave trasero de Didy apretando fuerte mente mientras dirige el movimiento de cadera para sincronizar perfectamente.

El joven Gabriel observa todo sin entender nada, pero a su vez no puede dejar de mirar.

El sonido de las embestidas resuena por la habitación como un aplauso lento, mientras la dulce voz de Didy lo acompaña con sus gemidos.

El señor Duncan camina lentamente en dirección a una pared y coloca la espalda de Didy sobre la misma, y con sus manos alza sus delicadas piernas colocándolas sobre sus hombros, para después comenzar con unas feroces embestidas.

El sonido de aplausos más fuertes y veloces resuenan en la habitación acompañadas de los gemidos más fuertes de Didy.

El joven Gabriel mira fijamente como su padre le hace eso a Didy sin entender nada, en un momento las miradas de Didy y él se cruzan, ella solo lleva su mano frente a su cara haciendo una seña de silencio mientras sonríe levemente.

El joven Gabriel al darse cuenta de que lo vieron corre a su habitación.

Didy se ríe levemente mientras sigue gimiendo y abraza con fuerza al señor Duncan.

A la mañana siguiente parecía un día normal el joven Gabriel termino sus lecciones y se encerró en su cuarto tratando de evitar a Didy, pensando que lo regañarían.

-Joven amo, joven amo, termine temprano quiere que juguemos – Decía Cesar desde afuera del balcón.

- Cesar que bueno me gustaría platicar algo contigo – Dice el joven Gabriel.

Gabriel sale sigilosamente de su habitación al jardín trasero para verse con Cesar y ambos caminan por el lugar.

-Joven amo lo veo preocupado. – Dice Cesar.

-Si lo estoy Cesar es que ayer vi algo y no se ni que fue, pero Didy me vio que la vi y no sé qué hacer. – Dice el joven Gabriel preocupado.

-Cuénteme joven amo que fue lo que vio – Dice cesar.

Gabriel le cuenta a Cesar todo lo que vio de su padre y Didy.

-Entonces usted vio a su papa tener sexo con Didy – Dice cesar.

- ¿Qué quieres decir con eso Cesar? – Pregunta el joven Gabriel.

-Si joven amo así, dicen los adultos cuando meten su cosa en la cosa de las mujeres, bueno eso he escuchado de mi papa, el siempre en la noche lleva a la casa a una de las mucamas de la mansión igual a las Loponny – Dice Cesar.

-Pero ¿Por qué? – Pregunta El joven Gabriel.

-Cesar la Verdad no lose joven amo es cosa de adultos, pero si he visto a mi papa que le gusta mucho hacer esas cosas, pero no se preocupe no creo que lo regañen. – Dice Cesar.

-Bueno entonces olvidemos eso y juguemos. – Dice el joven Gabriel.

El resto del día ambos se la pasan jugando en el jardín trasero.

Una vez caída la noche, el joven Gabriel ya se encontraba en su habitación listo para dormir cuando entra Didy.

-Buenas noches ¿ocupa algo antes de dormir? – Pregunta usando la telepatía.

-Estoy bien Didy muchas gracias. – Contesta el joven Gabriel.

-Muy bien joven amo, y dígame ¿hoy nos ira a ver a su padre y a mi nuevamente? – Pregunta Didy usando telepatía.

Gabriel se sonroja.

-Tranquilo joven amo, a mí no me molesta eso creo que es normal en un humano de su edad que se comience a interesar en esos temas, pero a su padre si le puede molestar que haga eso, le recomiendo que sea más discreto si nos va a observar. -Dice por telepatía.

-Entiendo. – Dice el joven Gabriel apenado.

-El día que usted tenga edad yo misma me encargare de enseñarle, joven amo para que sea un gran hombre, pero por el momento solo le puedo ofrecer esto. – Dice usando telepatía mientras se acerca lentamente al joven Gabriel y le da un beso en sus labios.

El corazón del joven Gabriel late fuertemente su cara esta roja como tomate, mira como Didy se aleja levitando, diciéndole buenas noches y sale de la habitación.

-Mi corazón que es esto que siento. – Piensa el joven Gabriel mientras su mano toca su pecho.

Después de esa noche el joven Gabriel comenzó a espiar a su padre y Didy ocasionalmente.

Tres meses después.

Gabriel y Cesar jugaban por el jardín trasero a escondidas como de costumbre cerca de la choza prohibida de Didy cuando un sonido llama la atención del joven Gabriel.

-Cesar ¿escuchaste eso?Era un Pokémon, pero no reconozco el sonido. – dice el joven Gabriel mientras camina en dirección a la choza.

-Espere joven amo nos regañara Didy si nos ve cerca de aquí – Dice cesar algo preocupado.

Gabriel se acerca a la puerta e intenta abrirla, esta abre fácilmente.

-Hola -Dice el joven Gabriel mientras entra.

-Bueno solo espero no nos descubran. – Dice Cesar mientras entra atrás de Gabriel.

Caminan por el lugar y cesar observa algo.

-Mire joven amo esto son cascarones de huevo Pokémon, pero no reconozco los de este color. – Dice cesar mientras observa los cascarones.

El sonido se vuelve a oír detrás de un sofá viejo.

-Escuchaste eso, viene de allá. – Dice El joven Gabriel mientras señala el sofá.

Cesar mueve el sofá y se ven dos Pokémon pequeños abrazados.

-Esos Pokémon no los había visto antes. – Dice el joven Gabriel.

-Yo tampoco y he visto a todos los Pokémon que traen a la mansión el amo y mi padre. – Dice Cesar.

Cesar de su bolsillo saca una baya y extiende su mano con ella ofreciéndola.

El Pokémon que se escondía atrás del otro toma la baya y le da un mordisco, sonríe y comienza a comer.

-Mira cesar le gusto la baya. – Dice el joven Gabriel emocionado.

-Yo también tengo una baya toma. -Dice Cesar mientras le ofrece la baya al otro Pokémon, este se acerca y la toma.

-Que bonitos son. -Dice al joven Gabriel mientras toma al pequeño Pokémon y lo abraza.

-Si y se parecen a Didy – Dice Cesar mientras él toma al otro Pokémon y lo abraza.

Los cuatro salen de la choza a jugar, sin darse cuenta el día pasa rápidamente mientras todos juegan, después se encuentran sentados sobre el pasto mientras le dan bayas a los Pokémon.

-Joven amo tengo una ida los llevare a mi casa para preguntarle a mi papa que especie son y convencerlo que se queden ahí para que juguemos más con ellos. – Dice cesar emocionado.

-Que buena idea Cesar entonces hay que ponerles nombre. Dice El joven Gabriel emocionado.

-Pero joven amo no se si son machos o hembras. – Dice Cesar.

-Buena pregunta. -Dice el joven Gabriel mientras toma aun Pokémon y le alza el cabello verde dejando ver unos enormes ojos color esmeralda.

-Mira cesar se parece un poco a los de Didy y son de color verde esmeralda, creo que este es niña. – Dice el joven Gabriel.

-Cierto joven amo, haber este. – Dice Cesar mientras toma al otro Pokémon y hace lo mismo.

-Que hermosos ojos rojos tiene este, y sobre sale una línea negra bajo de ellos y si se parecen a los de Didy entonces también es niña. – Dice Cesar emocionado.

-Si bueno tú te llamas mmm… Gabriela, pero de cariño te diré Gaby. -Dice el joven Gabriel emocionado.

-Entonces yo te llamare Lilith. – Dice Cesar emocionado.

-Lindo nombre escogiste Cesar. -Dice el joven Gabriel emocionado.

-Gracias joven amo igual usted escogió un lindo nombre y hasta apodo. -Dice Cesar con la misma emoción.

-Bueno ya se hace tarde vamos te acompaño a tu casa para dejar a Gaby, porque no creo que te puedas llevar a las dos tu solo. – Dice el joven Gabriel.

-Gracias joven amo. -Dice Cesar sonriendo.

Ambos caminan por el jardín trasero hasta el jardín delantero y llegan a la casa de Cesar, pero el padre de Cesar los ve llegar.

-Buenas noches joven amo, perdone que le diga esto, pero sí el señor Duncan lo ve junto a mi hijo podría enojarse con nosotros. – Dice el padre de cesar el capataz Kon Kimura.

-Buenas noches, señor Kimura lose, pero me divierto mucho jugando con Cesar por favor no le diga a mi padre. – Dice el joven Gabriel.

-Está bien joven amo no le diré al amo Duncan, y tu Cesar espero que no le causes problemas al joven amo. -Dice el señor Kimura cuando observa a los Pokémon que ambos traen.

- ¿De dónde sacaron a esos Ralts? – Pregunta el señor Kimura.

-Los encontramos en el jardín de atrás padre. -Dice Cesar algo nervioso.

-No debería haber Pokémon de esa especie aquí a menos que... – Dice el señor Kimura y después se queda pensando.

-De donde sacaron a esos Ralts – Dice el señor Duncan con enojo mientras se acerca.

-Padre. – Dice Gabriel con miedo.

-Cesar dime la verdad de donde sacaste esos Pokémon. – Dice el señor Duncan enojado mientras mira fijamente a Cesar.

-Bueno... señor... los... encontré… en la... choza del jardín trasero. – Dice cesar con miedo.

-Kimura ¿Sabes algo de eso? – Pregunta el señor Duncan mientras mira fijamente a su empleado.

-No señor, solo sé que Didy usa esa choza como almacén. – Contesta Kimura.

-Kimura guarda a esos Pokémon, y tu Gabriel vete a tu habitación ahora mismo. – Ordena el señor Duncan mientras se retira.

Kimura toma a las Ralts y entra a su casa junto a Cesar, Gabriel camina atrás de su padre, al entrar a la mansión, Didy los recibe con una reverencia, pero su rostro cambia al sentir en su cuerno el enojo de su amo.

-Didy a mi habitación ahora. -Dice el señor Duncan.

Didy solo asienta con la cabeza mientras sigue a su amo, Gabriel va atrás de ellos y entra a su habitación, pero después de un parde minutos sale y se dirige a la habitación de su padre y estando atrás de la puerta escucha a su padre gritar.

-Te lo dije muchas veces que pasaría si te metías con alguien que no sea yo. – Dijo el señor Duncan gritando mientras se escuchaba un fuerte golpe.

-Padre ¿Está golpeando a Didy? – Susurra para sí mismo el joven Gabriel.

-Como que solo has estado conmigo, y esas crías de donde salieron, eres la única Gardevoir de esta zona. – Grita el señor Duncan y se escucha otro golpe.

-No puedo saber que dice Didy ya que se lo dice a padre por telepatía- Piensa el joven Gabriel.

Gabriel abre un poco la puerta y observa a su padre golpeando a Didy mientras sigue reclamando por esos Pokémon.

-Te revolcaste con otro Pokémon, tu solo eras mía, no tenías por qué meterte con otro, si ya te creí esa tontería que solo conmigo. – Con cada palabra que Duncan decía le daba un golpe a Didy.

El señor Duncan toma a Didy del cuello y la comienza a ahorcar, Gabriel entre lágrimas observa sin saber que hacer.

-Maldita infiel. – Decía el señor Duncan mientras apretaba más fuerte el cuello de Didy.

-Didy por que no te defiendes no… - Susurraba para sí mismo el joven Gabriel.

Didy se da cuenta que Gabriel esta tras la puerta observando.

-Joven amo... por favor... – Dijo por telepatía a Gabriel.

-Didy... – Dijo Gabriel en voz baja.

-Tiene los ojos de su madre… -Dijo Didy por telepatía.

Los ojos de Didy entre lágrimas fueron perdiendo su brillo, y su cuerpo dejo de forcejear, el señor Duncan la deja de ahorcar y el cuerpo solo cae al suelo, el señor Duncan camina y toma el teléfono.

-Kimura ven a mi habitación hay que limpiar algo. – Dice el señor Duncan.

Las puertas de su habitación se abren de golpe y entra gritando Gabriel arremetiendo contra su padre, pero este sin dudar le da una patada en la cara a su hijo, y cae inconsciente.

Gabriel cae alado del cuerpo de Didy y sus ojos se cierran lentamente mientras mira los ojos sin luz de ella.

Continuara….

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