Quiebre
Aunque esto suene a película, realmente pasó… y ni yo misma lo creería si no lo hubiera vivido.
La casa estaba en silencio. Demasiado silencio.Era un día común y corriente. Llegué de la escuela a las 6:20, como siempre. Subí a mi habitación y llamé a Paula, mi mejor amiga. Hablamos casi media hora sobre Jack, el chico nuevo que me gustaba.Escuché llegar a Emilia abajo, pero no le presté atención. No había visto a mamá desde la mañana, así que supuse que estaba descansando en su habitación.Entonces lo escuché.Un grito desgarrador.No era un grito normal. Sonó como si a alguien le hubieran atravesado el pecho.Corrí escaleras abajo sin entender qué pasaba… y ahí estaba mamá.Sus ojos se apagaban poco a poco mientras Marcos la sostenía entre sus brazos, con las manos llenas de sangre.Quedé paralizada.—¿Qué carajos pasó…? —preguntó Emilia con la voz quebrada.Marcos apenas podía hablar.—Yo no fui… yo no fui…En ese momento Lucas llegó del trabajo. Apenas cruzó la puerta, lo único que escuchó fue el llanto desesperado de Emila.








