Prólogo: Voces en la oscuridad
Llevo mucho tiempo… mucho tiempo perdido en la oscuridad mas absoluta y en la oscuridad mas tenebrosa que nunca antes nadie ha visto y sentido. Escucho susurros y llantos en ella. El miedo me recorre el cuerpo entero, la piel se pone de gallina, escalofríos recorren mi cuerpo y me vuelvo tan pálido… las voces susurran nombres… nombres de personas que murieron en este lugar, gente que no merecía morir pero aun así los mataron. Los llantos… los llantos son de sufrimiento, el mismo sufrimiento que pasaron las familias de aquellas personas que se perdieron en esta oscuridad y se pudrieron hasta desaparecer para siempre.
Dicen que quien entra nunca sale vivo de aquí y que si logran escapar… ya no son los mismos. Vuelven cambiados, ojos negros como la noche y la oscuridad en la que estuvieron, su actitud se vuelve salvaje y al final… ¿Qué pasa al final? Los matan… si, los matan y luego los reducen a cenizas o los dejan pudriéndose. Esta oscuridad es una condena en la cual si escapas de ella… mueres de todas formas. Mueres por matar a otras personas, eres una bestia incontrolable y solo les queda matarte para no ser un peligro para nadie.
A día de hoy nadie sabe nada de porque sucede esto ni que pasa dentro de esa oscuridad inmensa. Yo… je… yo soy uno de los que han sobrevivido durante milenios en la oscuridad con la esperanza de salir algún día de allí. Puedo simplemente rendirme pero no puedo… no puedo porque mi condena me impide morir. Nada me puede matar y nada me puede dañar tampoco, mi condena es vivir eternamente en esta inmensa oscuridad o escapar de ella… pero ni siquiera escapando voy a poder vivir tranquilo, estoy pagando la condena de algo que yo no hice, todo el mundo cree que fui yo… que yo mate al rey pero no… fui yo, tampoco se quien fue pero cuando logre salir de aquí… lo encontraré y le hare pagar por lo que me hizo. Le multiplicare por mil el dolor y sufrimiento que me ha hecho pasar… pensó que podría librarse de mi y actuar como si nada, pero no… no pensó bien al ponerme esta condena. Mi naturaleza a cambiado durante el tiempo que llevo en esta oscuridad, me he vuelto salvaje, mis ojos han cambiado y mi mirada es fría y asesina… me he convertido en una de las bestias tras estar en la oscuridad.
Han pasado milenios y por fin… por fin he encontrado la salida de la oscuridad, veo una salida desde lejos, o bueno, una luz. Sin dudarlo fui corriendo hacia la luz pero cuando estaba apunto de llegar a esa luz… desapareció, me gire y mire por todas partes y me di cuenta de que aquella luz ahora estaba donde yo estaba antes, así que una vez mas corrí hacia la luz pero volvió a desaparecer. En ese momento no entendía nada de lo que pasaba cuando de repente los susurros que me llevan acompañando todo el tiempo que he estado aquí empezaron a decir algo que nunca dijeron…
—si escapar de aquí quieres, engañar a la luz debes —se escuchaba por toda la oscuridad.
—¿A que os réferis?, ¿Engañar a la luz? —les dije dudando de lo que decian.
Ellos no paraban, todo el rato repetían la misma frase, frase la cual luego de un rato empecé a repetir en mi cabeza pensando a que podrían referirse… “¿Engañar a la luz?”, “¿A que se refieren?” intentaba adivinar el enigma que me habían dejado para escapar. Y entonces se me ocurrió una idea… si debía engañar a la luz para poder salir, tendría que hacerme pasar por luz o al menos eso fue lo primero que pensé antes de darme cuenta de que sonaba estúpido. Probé de todo pero aquélla luz que parecía la salida se movía rápidamente de sitio cuando me acercaba.
Pase rato intentando entrar por la luz pero nada, no daba efecto mis métodos. Fue entonces cuando caí en cuenta, yo como bestia puedo manipular la forma de visión con la que me detecta la luz, en pocas palabras, que me puedo hacer invisible. Cuando caí en cuenta me senté en el suelo y respire profundamente hasta que mi cuerpos se empezaba a volver invisible.
Una vez ya invisible grite en voz alta…
—nos vemos… voces de mierda.
Cogí carrerilla y tal como pensé… puede traspasar la luz y cuándo hice eso lo que vi fue algo impresionante, algo que no veía desde hace tiempo… y era…








