Demasiado cerca para ser casual

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

Lette, es un chica que se muda desde España a un pueblo de Italia llamado Positano.

Estado:
En proceso
Capítulos:
9
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Chapter 1

-1-

Un vuelo largo desde Cataluña, habían dejado extasiada Lette. Que subía las escaleras de su nueva casa. Con las maletas en las manos. Su antigua habitación aun le volvió a la mente, vacía y sin nada.

Abrió la puerta de su cuarto y se encontró con algo que no esperaba. Un precioso cuarto decorado como su antigua habitación.

Pero aún no se sentía igual, le faltaban los recuerdos que alguna vez había tenido. Los besos con su novio, las risas con sus amigas y lo menos inesperado para ella, los llantos que alguna vez habían llegado a resonar entre aquellas paredes.

Lette, se había mudado, desde Cataluña, a Italia. Su madre, le habían ofrecido un trabajo que aunque era temporal como ya bien sabían, que les irían muy bien.

-¿No te gusta Lette? - dijo su madre con alegría- Lo he decorado tal y como era la habitacion de Tarrasa- dijo con un tono de orgullo - Si….- solo un poco de aire- Pero ya sabes que no se siente igual -

Lette, se sentó en la cama dejando la mochila que había cargado durante todo el vuelo y su madre se sentó a su lado - Ya se…se que por fin en España te sentías mejor, e incluso que había encontrado pareja y que tenias muy buenas amigas. pero..

-Lo entiendo mama se que te han dado una oportunidad que no se puede rechazar- dijo con un tono de lastima

- Pero no pongas esa cara Lette, piensa que aquí harás nuevos amigos - dijo intentando animarla.

-¿Te he enseñado el uniforme que debes llevar?- Lette negó con la cabeza. Su madre salió disparada hacia fuera de la habitación

-¡Tachan!- dijo mostrándole un atuendo, de lo que tanto en las películas estadounidenses había visto.

Una camisa blanca con un chaleco gris y una chaqueta azul marino. Una falda amarilla con una liniea baja de color azul. El logo de la institución estaba bordado en la chaqueta en un color dorado, con las palabras Rispetta e impara. Que significaba respetar y aprender.

El colegio Santa Teresa, era uno de los mejores institutos de Positano. Un hermoso pueblo de Italia con preciosas costas y playas.

-¿Te gusta? - dijo su madre - Si, es muy bonito - dijo con algo de entusiasmo.

Lette desde siempre le había gustado la idea de que pudiese llevar uno de esos uniformes. Había llegado a preguntarle a su madre si le podía comprar uno.

Y ahora que lo tenía delante no sabía cómo actuar, ante aquella sorpresa.

De repente comenzó a vibrar la mochila, Lette cogió su móvil del bolsillo y en la pantalla se pudo manifestar las palabras Fer con un corazón rojo. Rápidamente le dio a contestar y en la otra línea la voz de un chico sono

-Amor,

-Hola, amor- dijo con una voz alegre. le hizo señales a su madre para que se fuera y ella salió sin rechistar de la habitación para darles algo de intimidad a “los dos enamorados” como decía ella.

-¿Como estas?-pregunto Lette

-Bien, me siento solo sin ti- dijo el Fernanado.

-Yo tambien te echo mucho de menos cari - dijo estirándose en la cama

-Pero sabes que si me echas de menos, podemos hacer videollamada y …..- La cara de Lette se puso roja

- No digas eso tan a la ligera - dijo con la voz algo avergonzada. Entonces se escuchó algo al otro lado del teléfono, música a todo volumen y la voz de chicas y chicos por allí- Mejor te dejo cari que hay demasiado ruido - dijo Fernando rápido intentando cortar la conversación. Antes de que Lette pudiera responder, él colgó la llamada.

Se quedó mirando al techo, <<Seguro que solo había salido con los amigos >> Pensó, abiro el Instagram y fue a la cuenta de sus amigas, donde habían colgado fotos de una fiesta, y con un pequeño comentario en la parte de abajo que ponía

Com ens agradaria que estiguessis aquí ( como nos gustaría que estuvieses aquí).

Ella se emocionó, y les contesto en comentarios. Ojalá estuviera allí.

Dejó el móvil al lado, si seguía pensando en sus amigas sabía que le volverían a saltar las lágrimas. Solo se estiro, miro al techo decorado con estrellas fluorescentes y ya está.

Su madre pico a la puerta y entró

-¿Estás bien?- preguntó estirando de a su lado

- Si osea, sabía que iba a ser difícil, pero no esperaba tanto.- dijo poniéndose de costado - ¿Es por Fernando?- preguntó su madre- Un poco- su madre se sentó, sabía lo que sentía su hija. Le dolía, que por su culpa ahora se tenían que quedar en Positano, pero esa era la vida de un artista.

Más tarde, Lette se despertó, se había dormido mientras estaba estirada, en la cama.

-¿¡Mamá!? ¿Dónde estás?- preguntó Lette saliendo de su cuarto y dirigiéndose a las salas de artes.

Su madre, Mili, era una gran artista, y siempre estaba innovando cosas nuevas. Entró en el estudio y la encontró con su momento de creatividad, con la paleta de pinturas en una mano y su brocha en la otra. Estaba concentrada en el lienzo, que se le planteaba en blanco. No solo era un ,era una historia que quería contar.

-Mama, ¿Que haces?-

-Pues estoy pensando en el trabajo ,que me han encargado y que tal vez no tengo suficientes colores- dijo pensativa

-¿Podrías ir a comparar a la tienda que hay aquí al lado?- preguntó su madre, sabiendo que su hija iba a refunfuñar- Vale, ¿Qué colores necesitas?

-Pues….beix….rojo….amarillo…y…. ya está - dijo para finalizar y volver a girarse para quedarse delante del cuadro, con pequeñas rayas de lápiz.

Lette bajo hasta la calle, no se había parado a apreciar lo preciosos que era Positano, con sus cafeterías y boutiques. Camino hasta llegar a la tienda de pintura, que para su suerte no le pillaba muy lejos.

-Buongiorno, vella (Buenas, preciosa)- dijo el señor

-Buongiorno (Buenas)- dijo Lette

-Cosa vorrei? (¿Que quiere?)- El señor, miró atentamente a la chica y se dio cuenta que no hablaba italiano - Do you speak english? (¿Tu hablas ingles?)- Volvió a provar. Lette sabía algo de Inglés pero no lo necesario como para poder tener una conversación

-No, Español- intentó explicar

-Aaaaa- El señor le hizo esperar un segundo. Se metió en la trastienda, y de repente volvió a salir solo que esta vez no iba solo, lo acompañaba un chico.

-Buongior(Buenas)- dijo el chico

- No, Español- le aclaró el señor

-Hola, ¿en que puedo ayudarte?- preguntó el chico. Lette se quedó pasmada, su cabello liso algo despeinado y con su camisa blanca apretada que le dejaba los brazos al descubierto ,dejando ver algo de músculo. También unos abdominales bien marcados.Que se podían apreciar, aunque su camiseta estuviese puesta.

-¿Hola?- volvió a preguntar el chico

- Perdon si, me gustaria poder comprar latas de colores, Beige, rojo y amarillo- dijo rapido.

-Vuole barattoli di vernice beige, rossa e gialla (Dice, que quiere latas de colores beix, rojo y amarillo).- le tradujo al señor. El chico se acerco hasta mi y me enseño los colores.

- Lo siento por hacerte salir, esque no entiendo todavía el Italiano- dijo Lette intentando disculparse.

- Da igual, total no estaba haciendo nada importante.- dijo recogiendo las latas y llevándolas al mostrador.

-¿Para pintar las paredes?

-¿El que?- pregunto Lette

-Las latas- dijo aclarando- Aaaaa…No, esque mi madre es pintora

-¿Eres nueva no?- pregunto el chico, mientras ponía las latas en la bolsa. Lette lo afirmó.

-Encantado me llamo Miquelio, pero mis amigos me llaman Mic

-Encantada me llamo Leticia, pero mis amigos me llaman Lette- dijo sin pensarlo dos veces.

-Encantado entonces, Lette. ¿Estas solo de turistero?- pregunto Mic

- No, en realidad me voy a quedar como minimo un año aqui- dijo cojiendo las bolsas y pagando con monedas

-¿Entonces te volveré a ver?- pregunto Mic. Pero Lette ya estaba saliendo por la puerta

-¡Hay una fiesta esta noche, en la playa di Marina grande! ¿Vendrás?- preguntó Mic desde el mostrador, ella asintió desde afuera de la tienda a través de los cristales.

-Es a las 6 - dijo haciendo mímica con los dedos. Ella se rió brevemente y siguió caminando de vuelta a su casa.

De vuelta decidió, que la fiesta era buena idea, además también le había dicho a Mic que iría. Ahora, no se podía retirar. Pero se dio cuenta que no tenía bañador. Busco por las calles hasta que encontré una pequeña tiendecita donde vendían bañadores.

-Buongiorno (Buenas)- dijo la señora de la tienda

-Buongiorno (Buenas)- le respondió Lette. La señora se giró y dijo- Tú no eres Italiana ¿No?- pregunto. Lette se giró

- ¿Tanto se me nota?

-Se te nota bastante ¿Que buscas preciosa?

-Pues un bañador- dijo dirigiéndose hacia la zona de bañadores.

-Ya veo….¿De donde eres tu?- pregunto la señora

-Pues de España, más concretamente de Cataluña- aclaró Lette

- Si….Cataluña, con su costa brava, la sagrada familia…Fui hace mucho tiempo a Cataluña

-Que bien, - dijo cojiendo uno de los bañadores que había visto. Era uno de color rojo y blanco con dos lazos en la parte inferior. Se miró en el espejo, intentando adivinar cómo le quedaría

- Te quedará genial, encima con el poco bronceado que tienes te resaltará mas

-¿En serio lo cree?- asintió - Pues este entonces- se lo dio a la señora, que lo guardó en una bolsa, Lette pagó con el restante de monedas que le quedaba .

Fue a casa, donde su madre la esperaba todavía en el estudio.

-Hola mama, ya he vuelto con tus latas de pintura- dijo meneando la bolsa, que le había llevado

-Muy bien Lette déjalas encima de la mesa- dijo señalando la mesa al lado del caballete llena de rastros de pinturas de diferentes colores. -A porciento Lette hoy iremos a comer al restaurante de aquí abajo, esque no me he tenido tiempo de cocinar- dijo sin quitar ojo a la pintura

-De acuerdo- dijo saliendo del estudio y volviendo a su habitación. Comenzó a sacar las cosas de las maletas.

Las fotografías de ella con Fer aquellas cogidos de la mano. O cuando le regaló aquel precioso collar, que ahora llevaba, que dentro de él había una inscripción que ponía Fer por Lette. También sacó fotografías de ella con sus amigas, en el camping, en el colegio o incluso en la fiesta de la espuma. Una fiesta en el colegio que tiraban espuma y los niños jugaban.

Colgó los posters de bandas que le habían costado como mínimo 4 años juntar y que ahora eran uno de sus mayores tesoros. Mientras colgaba uno, volvió a sonar el móvil, rápido lo cogió y miró quien era, Gabriela, que le estaba haciendo una videollamada.

-Hola, guapi - dijo Gabriela, por detrás apareció Mirella. Saludando con la mano - Hola guapas

-¿Que Lette ya has encontrado algún Italiano guapo? Dicen que ahí hay mucho guapo- Dijo Mirella, entusiasmada

- Ya sabes que yo todavía estoy con Fer - dijo Lette

- Ya pero, no dicen que las relaciones a distancia no duran. Mira lo que les pasa a Andreu y Raquel.

-No fue por la distancia , fue porque Andreu era un capullo integral, que le puso los cuernos, cuando se fue de intercambio tan solo 3 semanas

-Eso también, ¿pero cuál es la moraleja de la historia?

-¿No, salir nunca con Andreu?- dijo Lette

-Esso también - Añadió Gabriela, metiéndose momentáneamente en la conversación

- No, pero si. La moraleja es que si no es un amor muy fuerte, no va durar más de una semana sin que su lengua no vaya a la boca de cualquier chica que enseñe algo de piel ¿Me entendes?

-Fer, me quiere y me respeta asi que no hará nada

-Yo no diría tanto- dijo Gabriela

-Bueno que vas a hacer hoy, para cambiar de tema- dijo Mirella

- Pues me han invitado a una fiesta en la playa di Marina grande

-¿Quien te ha invitado?- preguntó Gabriela cotilla

-Pues, cuando fui a comprar un chico me atendió y pues…

-Osea chico guapo Italiano hay ¿Como se llama?, ¿Está soltero?. Espera antes de todo ¿Está bueno?- dijo Mirella

- Haber, se llama Miquelio, no se si esta soltero y si esta super bueno…

-Lo sabía, se te veía bastante resplandeciente ¿No te habrás liado con el no?- pregunto Gabriela

-No, que va

-No se, no te voy muy convencida de tu respuesta- Al fondo Lette escuchó a su madre gritar que tenían que salir, porque tenían que ir a comer

- Lo siento, pero me tengo que ir a comer- dijo Lette, intentado despedirse

-Espera pero…., aún no estoy del todo segura de que no le has puesto lo cuernos a Fer, antes que tu a el….- Lette refunfuño y contesto algo molesta

-Primero de todo, no soy capaz de poner los cuernos. Y segundo ya sabes que la culpa me podria y me desmoronaba y pediría mil perdones cada dia

-Eso es verdad- dijo Mirella

-Adiós- le dijo Lette, levantándose y saliendo por la puerta.

Entonces colgó la llamada, sus amigas eran las mejores del mundo solo que a veces era la descripción misma de el cotilleo extremo.

Lette salió de su habitación, y fue con su madre que la esperaba en la puert

-¿Vamos?- preguntó la madre

-Si- Bajaron hasta Ristorante Da Costantino. Allí se sentaron, y pidieron algo de comida.

-¿Entonces, te has sabido comunicar con el vendedor de pintura?

-Más o menos, tenía un intérprete

-¿Como que un intérprete?

-Si, un chico, que por lo visto también va al Santa Maria

-Así…- dijo su madre con ganas de cotilleo. Su voz se había vuelto más aguda de lo normal y Lette comenzó a tener algo de vergüenza ajena,

-Por dios, mamá. Nada de lo que te imagines esta pasando- dijo con un tono de irritación

-Vale, vale - dijo su madre al fin dejándolo en paz el tema. Pero Lette aún tenía algo que preguntar

-Por cierto, Mama…te importaría si voy a una fiesta en la playa

-¿Con que una fiesta…?¿He?

-¡Mama!

-Vale…vale- dijo su madre por fin dejando de pression a su hija

-Claro, me alegra mucho que salgas Lette - dijo su madre, acabando de comer su ensalada.