CAPITULO 1
Los tráileres y jaulas fueron estacionando en fila, a un costado de la carretera a varios kilómetros del centro de la ciudad. El calor era agobiante, de esos que hacen que el sudor traspase la ropa, podía ver por mi pequeña ventana como el jefe dirigía a los tramoyistas y empleados a colocar todo en su lugar, pronto la carpa se alzaba altanera y llamativa apuntando al cielo, veía a los demás desplegar sus cosas alrededor de sus tráileres, para antes del atardecer parecía que el campamento llevaba aquí mucho tiempo, ya nos habíamos casi adueñado de la tierra…y pronto nos adueñaríamos de algunas personas del pueblo.
Al llegar la noche, todo se iluminó con bombillas de colores, el aroma a rosas y palomitas con caramelo inundaba el área. Era la primera noche que actuaríamos aquí, siempre la primera noche era “normal”, como siempre decíamos, era en la que analizábamos a las personas, cuando barajábamos potenciales “clientes”….
Terminaba con los últimos toques de maquillaje y purpurina en mi para salir algunos minutos antes a bambalinas, siempre me gustaba estar antes, tomarme mi tiempo, con mis “gatitos” antes del acto final…el mío.
Caminé bajo las estrellas y entre focos coloridos hasta la jaula de Phobos y Omelas, dos enormes tigres de bengala, mis compañeros de escenario y mis mascotas personales, los había criado desde cachorros y me tenían casi como a un hermano, bastaba una mirada para que me obedecieran. El látigo resbalaba por mis dedos, suave, frío, al tiempo que algo atrajo mi vista, a unos metros de mi entre las jaulas, noté una silueta pequeña, mis pasos se volvieron mas lentos, mi ojos la acechaban, pude oír una suave voz femenina hablándole a mis gatitos…
—De verdad son adorables…no se como todos tienen miedo al verlos…—
Esa voz cantarina, aunque baja se hacía mas clara a medida que me acercaba.
—Buenas noches, señorita—dije saludando con una reverencia y quitándome la galera de manera galante.— veo que ya ha conocido a mis mascotas.
Ella se crispó al oírme, tal vez tan ensimismada en sus ojos anaranjados no noto que me acercaba.
—Bu-buenas noches….perdón, tal vez no deba estar aquí— dijo en un tono que dejaba en evidencia que se avergonzaba de haber sido descubierta, cuando giró para irse la tomé suavemente se la muñeca.
—Tranquila, no me molesta…si les gustas a ellos a mi también…—dije soltándola sin querer hacerlo —Oh! Donde esta mi educaciónp?, me presento, mi nombre es Taehyung, soy el domador…—
Ella batió sus largas pestañas, para luego mirarme, sus ojos viajaban por mi cuerpo mientras sus mejillas se sonrojaban demostrando cuanto estaba luchando para no hacerlo, y perdiendo la batalla.
Se escuchó a alguien aclarándose la garganta cortando el momento.
—Señor Kim, cinco minutos…– uno de los ayudantes me daba aviso de mi pronta entrada.
Bajé mi cabeza lamentando la interrupción, y volviéndome rápidamente hacia ella
—Mis disculpas señorita, pero el deber me llama, usted puede quedarse a ver la presentación, o quizás…usted podría solicitar un show privado, como usted lo desee—dije dándole una tarjeta dorada especial, con ella ciertas personas podrían recibir un show privado de alguna de las estrellas del circo.
Ella la tomó con sus delicados y pálidos dedos, pronto su pequeña mano la guardo rápidamente en su cartera, me dio una ultima mirada y salió corriendo hacia la puerta de la carpa. Tal vez sintió el peligro en el aire, o bien quería verme en acción.
Camine sonriendo hacia la entrada trasera de la carpa, minutos después estaba bajo los reflectores, haciendo trucos y piruetas con mis gatitos, la gente reía, y contenía el aliento por momentos, mi látigo cortaba el aire con un silbido agudo, no porque lo necesitara, pero le daba dramatismo a la presentación y sabia que ponía nerviosa a más de una dama o señorita.
Luego del show y el saludo final con mis compañeros, caminé hacia mi trailer, alli me quité el maquillaje y el traje, mientras bebía whisky, no podía quitar de mi mente a esa muchacha, y aunque no lo quisiera admitir, esperaba, deseaba que pidiera un show privado…conmigo.
En la entrada
Esperaba en la fila para comprar un ticket para el día siguiente también, ya que me había perdido casi toda la presentación luego del laza cuchillos, por alguna razón me había puesto muy nerviosa y salí por aire, hasta que me tome con esos hermosos tigres…y su dueño.
Después de ver su presentación, deseaba verlo otra vez, además de todo lo que me había perdido. El hombre delante de mi salió dejándome frente a la señorita que vendía los tickets.
—Buenas noches. En que puedo servirle?— dijo discutiendo, sus ojos brillaban.
—Yo…yo quisiera un ticket para la función de mañana, por favor—conteste sonrojándome.
—Veo que le gusto nuestro circo ,señorita—.
Mi sonrojó se acrecento mas al creer que ella podia leer mis ornamentos, algo en su mirada me hacia creer que si.
—Desea solo…eso…- pregunto mientras deslizaba el ticket hacia mi y tomaba el dinero sin quitar sus ojos fijos de mi.
—Yo…quisiera….quisiera saber sobre los shows…privados— susurre avergonzada.
La ticketera me miro con una media sonrisa que me hizo sentir incomoda, y se acercó a mi. Tal vez demasiado y a pocos centímetros de mi boca dijo:
—Esos…son solo para personas especiales…‐ podía sentir su aliento contra mis labios—pero tal vez podría conseguirte uno—
Me alejé algo sofocada, a pesar de que su acercamiento no me había molestado, solo me había tomado por sorpresa. Metí mi mano en la cartera, y puse la tarjeta dorada que me había dado el domador sobre la mesa, ella la miró y sonrió de manera casi obscena.
—Oh!, veo que tienes una…entonces…de quién desea el show en cuestión?—
Boqueé, no sabia con quien ya que no había visto toda la presentación, pero los ojos oscuros y brillantes de ella y esa sonrisa me hicieron hablar rápido para poder irme de allí de una vez.
—Si quieres puedes pedirlo mañana, luego del…-
—El domador…lo quiero con el domador.— dije rápidamente, apurando mis palabras.
Ella tomo mi tarjeta y la sello devolviéndomela, una pequeña estampa de las garras de un tigre en ella, la tomé junto al ticket y salí corriendo de allí, envuelta en esa nube de misterio y oscuridad que parecía flotar sobre el lugar.









Atmósfera penetrante y misteriosa se mezcla con buenos personajes...se prevé buena función!