Bajo cuidado
Cuando tienes la opción de elegir hacer el bien o el mal...¿Cuál es más fácil?, ¿traicionar a los tuyos o estar unidos?... ¿Desterrar el mal o solo manejarlo?...
-Anji!!, CUIDADO!!
-!!-Anji protege al bebé que tiene en brazos, girando para no recibir el impacto del hechizo.
Un rayo de otra varita ejecuta con precisión, desviando el hechizo y reteniendo al joven brujo que la lanzó.
-Lleven lo a la cripta de los ecos, y no dejen que salga, mantengan lo vigilado-Dice un hombre mayor dirigiendo al grupo de jóvenes magos y maestros.
-Angelica, que harás con el pequeño?-dijo acercándose a la joven de diecinueve que cargaba al pequeño en brazos.
-no podemos hacerle nada, es inocente...lo dejaré en un orfanato, si no es adoptado, yo me encargo de el-Dijo Angélica llevándose al pequeño junto con ayuda de Alejandro.
Tal vez los recuerdos no se borren en cenizas...¿pero y si no los hubo?, ¿que hay que ver?, entonces solo queda construir recuerdos...
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-¿Madre, que es esto?-dijo una pequeña voz parada en una puerta de madera, un niño de ocho años.
-¿Que cosa cariño?-dijo Angélica, antes de voltear la mirada hacia la puerta.
-Academia de magia Bicentenario... Joven Hernest le comunicamos que usted no ha estado registrado en nuestra academia, debido a falta de aprendizaje...-antes de que Hernest, el niño, acabará de leer su madre le quitó la carátula y dijo
-cariño, no puedes ir, recuerda que somos personas normales -aclaro guardando la carta.
-pero yo quiero ir mamá-Dijo Hernest cruzando los brazos y haciendo puchero.
-Hernest no puedes..- iba a decir la mujer, cuando en eso otra voz se escucha
-Angelica, déjalo que vaya, el quiero aprender, y no está mal, no lo detengas, el puede decidir si ir o no- dijo la voz de un hombre, que traía consigo una bandeja de manzanas cortadas en rodajas.
-Pero no podemos Alejandro, sabes que es muy arriesgado, y más por lo que sucedió, no podemos, quiero que nuestro Hernest sea normal -angelica abrazo a su hijo.
-y ¿que es normal para ti?…
-bueno...pues que conviva con ninos sin magia
-eso es reprimir
-pero yo...-Angelica piensa un buen rato hasta que suspira y dice-Bien, prepárate te llevaremos a la academia
-¡¡¡SIIIIII!!!-se fue corriendo escaleras arriba
Hernest era un niño rubio, güero, de ojitos azules, su cabello tenía en las puntas color azul marino, no eran pintados, eran así de nacimiento. En este mundo un mechón de color significa que tienes magia, y auqnei Hernest no tuviera mechón, su cabello estaba decolorado de un color que no era natural al mundo humano y que contaba como magia, ya que sus padres si tienen magia.
-Solo llevaras tu mochila?
-si mamá, tengo mi libreta, lápiz borrador-Saco cada cosita de su mochila.
Antes de acabar, su madre dijo:
-Hijo...te quedarás unos años allá, es como las universidades privadas de algunos países, solo que puedes salir cada fin de semana, necesitarás esto- Angela sacó una maleta negra, con algunas estampas, las cuales tenían imágenes de un castillo de piedras.
-¡¡WOW!!, encerio iré mucho tiempo?
-Si hijo, pero no te preocupes, te asignarán una habitación conjunta, la cual compartirás con una persona, si hay algún problema, recuerda escribirme por correo
-si mami, pero ¿dónde es?, ¿como llegaré?-tomo la maleta y preguntó muy curioso
-Bueno, te acompañará uno de nosostros, tu puedes elegir
-mmm, tu mami, quiero que veas que si puedo
-bien por ustedes, yo te espero cariño-dijo Alejandro dándole un beso en la frente.
Angelica y Hernest se despidieron y se fueron.
Llegaron a un lugar del pueblo, sin mucha gente, en medio de el lugar desierto, Angela le dijo a Hernest:
-Imagina un lugar que te tranquilice, un lugar natural, sin casas, ¿que sería?
Hernest cerró los ojos y dijo:
-seria un bosque, como cuando acampamos con papá y nos espanto un oso, fue chistoso como papá se subió a un árbol llorando jajaja-Dijo Hernest riendo.
-Bien cariño, ahora abre los ojos lentamente
Hernest abrió los ojos y vio delante de el un portal sin bordes, que llevaba claramente dentro de un bosque de ahuehuetes, con un pequeño río corriendo entre estos árboles.
-Wow... mamá, pero ¿como sabré dónde ir?-dijo Hernest no queriendo soltarla aún.
-Dentro habrá más niños y un instructor que te guiará, tu entra, anda cariño.
Hernest pareció dudar un poco, poco a poco soltó la mano de su madre y se adentro al portal, y se topo con más niños, unos 12 niños contando con el, y un maestro que tenía ropa blanca, con camisa negra debajo, cinturón con estrella dorada de 8 puntas y unas espadas, guantes negros, cabello azul oscuro con mechón blanco, este sonreía y pasaba lista.
-Señorita Duskwood- tachó en la lista, y siguió- Hernest Stonewell
-A-aqui...perdón, soy nuevo en esto-dojo Hernest levantando su mano tímidamente, tan pequeño.
-No te preocupes, aquí todos lo son, para eso estamos, soy Silas Crockett, el profesor de esgrima en la academia de magia Bicentenario- dijo el hombre muy amable de unos 25 años.
El profesor de esgrima los empezó a guiar hacia la academia, silbando bajito una melodía.
Hernest iba callado siguiendo al grupito, habían muchos que estaban hablando entre ellos, como si se conocieran, y el no se atrevía a hablar con nadie por timidez, hasta que escucho una voz detrás de el.
-Hola!, soy Jack, Jack Thorfield-dijo un niño de cabello negro y mechón blanco, y con ropa ligera. Extendió su manita para estrecharla con Hernest.
-Hola. Soy Hernest Stonewell…-estrecho su mano con Jack.-lindo chaleco por cierto.
-Gracias, me gusta mucho este tipo de chalecos, son como los de roqueros. ¿A ti también te enviaron para 'manejar tu magia'?-pregunto Jack ya retirando su mano.
-No, de hecho yo fui quien eligió venir aquí, ¿tu tambien eres del mundo humano?-Pregunto Hernest tomando su maleta con ambas manos.
-No, soy de aquí, del pueblo de brujos, si te refieres con 'humanos' al mundo exterior, no, no vengo de ahí, supongo que ¿eres nuevo escuchando sobre esto no?-Dijo Jack hablando muy amable con Hernest.
-Si, me acabo de enterar, literalmente, no sabía nada hace unos segundos, pero gracias por hablarme
-Gracias por hablarte?, más bien gracias a ti por tomarme la palabra, nadie me habla mucho, ¿Podemos ser amigos?-dijo Jack sonriendo.
-claro, ¿porque no?, tampoco es como si tuviera amigos
-bien, ya somos amigos entonces.
-Bien chicos, hemos llegado, aquí es la Academia de magia Bicentenario!!-Anuncio el profesor de esgrima.
Detrás de el, había un gran castillo, rodeado de pasto verde, hecho de piedras grandes, bien estructuradas, con algo de musgo, una puerta de madera grande, igual que los castillos de cuentos de hadas, o los medievales, porque lo era, un castillo medieval, muy grande, con dos banderas fuera colgadas en al pared de ambos extremos, la gran puerta de madera cayó de un azote, no solo estaban ellos, habían dos grupos más, a lsp lados del castillo, que estaban admirando también el castillo, con dos instructores una mujer de apariencia misteriosa, capucha y de caperuza larga, morena, ropa negra, y del otro extremo un instructor de ropa azul con negro, güero, cabello oscuro y mechón azul, mirada profunda, recto, serio, y de unos 28 años, no viejo, no muy joven, pero apuesto si.
Del castillo salió un hombre de sonrisa misteriosa, elegante, recto, tranquilo,o y se veía sabio, cabello blanco, porte limpio, ropa negra, zapatos lustrados, y se presentó
-Bienvenidos nuevos alumnos a la Academia De Magia Bicentenario, aquí aprenderán magia, artes arcanas cuidado mágico, disciplina, teoría mágica y esgrima, aparte de autocontrol y uso de varitas, aquí no es como los cuentos, no usamos calderos, no decimos palabras para hacer los hechizos, aquí tienes que pensar el hechizo que quieres elaborar, y sale, intención, control, y mente. He seleccionado tres instructores el profesor de teoría mágica- extendió la mano hacia su lado derecho, el hombre serio, dió un paso adelante, no más ,no menos, sin titubeos- Ulysses frost, la maestra de artes arcanas- alzo la mano derecha y la mujer misteriosa dio un paso elegante hacia adelante e hizo reverencia leve, majestuosa, respetuosa y perfectamente elegante- La maestra Ellie Bone. Por último, el profesor de Esgrima, el profesor Silas Crockett- El instructor dió un paso adelante, elegante, manos detrás de la espalda, la maestra lo miró de reojo, el profesor de teoría mágica, lo miró apenas, y negó levemente.- Sin más, entren.
Los profesores avanzaron, y entraron al castillo, entre tantos niños se dispersaron, exploraron el lugar, hasta que Hernest y Jack iban a entrar, pero Hernest se cayó al suelo, y Jack lo levantó, un chico iba pasando por ahí y solo dijo
-Ya valieron
-¿porque?-pregunto Jack.
Apoyado en la pared de el castillo estaba el., un chico de cabello blanco y mechón azul oscuro, que parecía mostrar la galaxia, con bubble tea en mano, ropa como de príncipe, se veía que tenía dinero, este chico solo dijo:
-Patético- Y se fue entrando al castillo.
-Pero si tiene nuestra misma edad-Dijo Jack
-Si, pero es el chico mimado y asquerosamente rico de la escuela-dijo el mismo chico, luego recordó y saludo-Cierto, no dije mi nombre, soy Kael, Kael Treneveel.
-Un gusto Kael-dijo Hernest saludando
-Si, un placer
-Ustedes son amigos hace mucho verdad, se ven cercanos-dijo Jack mientras metía un crayón al oído
-no-dijo Hernest
-nos acabamos de conocer- completo Jack
-Vaya, parecen amigos de años.
En ese instante sonó una campana, y todos entraron. Ya dentro todos se sentaron en pupitres que habían asignado con nombres de cada alumno.
Hernest vio el suyo, apenas iba a ir, le tocaría al lado de Kael, cuando en eso apareció el mismo chico de cabello blanco, y se sentó en ese lugar.
-Oye, ese es mi lugar-Dijo Hernest
-era, ya no, puedes ir con tu amiguito
-y porque elijes este?, ahí está el tuyo
-porque este es más cómodo y limpio, el mío estaba feo y la madera medio tallada
-Tch-Rechisto Hernest y se sentó adelante cambiando los nombres.
-Parece que nos tocó juntos-Dijo Jack sentándose a su lado
-no es eso, el niño de atrás no me dejó usar el mío.
-Oye, sabes porque los sapos hacen croack?
Hernest y Jack escucharon esto detras y miraron, era Kael y el chico de cabello blanco.
-Rarito-dijo el chico frunciendo el ceño y arrugando la nariz
-Por que no saben decir miau-termino Kael riéndose
Hernest y Jack se miraron y rieron bajito, y volvieron a lo suyo.
-Buenos días chicos, soy Emily vance, su profesora de Disciplina, de una vez aviso que no vengo a ser su amiga, ni me compraran con nada, así que no lo intenten, si quieren terminar la escuela de magia, deberán esforzarse por tal.
-¿ella quien es?-pregunto Hernest bajito a Jack.
Jack solo inclino los hombros
-ni idea
Kael se inclino hacia ellos y dijo:
-esa es la maestra es la más estricta de todo bicentenario, se cuenta que seis alumnos salieron llorando de sus clases hace dos años, e hizo que tres alumnos ya no regresarán por miedo a sus regaños, suerte que nos toca hasta sexto grado, da miedo
En eso otra maestra se presentó. Amable, segura, vestido rosa, cabello rosa con un mechón rubio y amablemente dijo:
-Muy buenos días chicos, yo soy Amelia Clemens, su maestra de cuidado mágico, como se han de imaginar, dragones, pues no es así, nosotros cuidamos a varias criaturas, que vienen siendo el Cipactli, los aluxes, cadejos, los chaneques, la cihuacóatl y el yetepazolli, nos encargaremos de darles alimento, cuidarlos y crear confianza, se empieza poco a poco, ellos los eligen como cuidadores, y estare con ustedes en el tercer año-dijo y volvió hacia atrás
-ella es la maestra más linda-dijo Kael y suspiro.
Jack y Hernest se miraron, y así tienen como si hubiera conexión de inmediato, y bajaron un poco la cabeza.
Luego paso el profesor de Artes arcanas
-Soy el profesor Ulises, teoría mágica y les enseñare todo primer, segundo hasta último grado.
La siguiente maestra paso, misteriosa, ya daba un aire lúgubre
-Soy la maestra de artes arcanas, les enseñare en quinto grado, también en encargo de la biblioteca y las mazmorras, a la actuales no hay acceso hasta tercer ano, con la supervisión de la maestra de cuidado mágico.
Se retiró sin más, sin dureza y misteriosa.
-Soy su profesor de esgrima, y les enseñare a usar espadas, todo segundo, tercer, cuarto y quinto año, también doy clases privadas y extras, no cobro, para que sepan, es escuela para todos ustedes, y espero conocerlos mejor, y nos llevemos bien chicos-Dijo el profesor y sonrió, se retiró hacia atrás, la profesora de Disciplina y el profesor de teoría lo miraron de reojo y rodaron los ojos con reprobación evidente.
-Ahora, chicos a mi ya me conocen-dijo el director Aldric- Si tienen algún problema no duden en avisarme, yo acudiré, les apoyaré, y se que algunos profesores son algo estrictos, pero auna si espero que se lleven bien y no haya tanto inconveniente...-un pequeño silencio, y dijo más bajito- como el año pasado...
-¿que sucedió el año pasado?-dijo Jack a Kael
Kael se inclino de hombros y dijo-ni idea- le pregunto al chico de la lado.
Este rodó los ojos, lo miró, frunció el ceño, y arrugó la nariz, dijo
-No me hables, hueles a pobre.
Se hizo un silencio, algunas voces empezaron a murmurar.
-¿Le hablo al chico popular?
-¿al millonario?
-¿como se atreve?
Kael, Hernest y Jack se miraron, luego el director agrego.
-Otra cosa, las clases empezarán en dos semanas, por el momento los repartiremos a habitaciones emparejadas, con quién les tocó en su pupitre.- el director empezó a mandarlos a sus dormitorios, hasta que llegó Kael con el otro chico y el cual dijo:
-No pienso dormir con este baja economía con piernas
-Señorito Valtier, debe de...-no acabo cuando el niño dijo
-No iré con el, no pienso dormir con este clase baja.
-Bien, lo solucionare...-el director exhaló y miro alrededor, vio a Jack y Hernest hablando, y dijo- Joven Thorfield y joven Stonewell, ¿podría su compañero Kael quedarse en el dormitorio de ustedes?
Jack y Hernest se vieron y asintieron
-perfecto, muchas gracias. Joven Treneveel, puede ir con sus compañeros
-bien
Fue con ellos subiendo escaleras de caracol que marearon a Jack, y que animaban a Treneveel y la actuales tenía Hernest por la altura.
Apenas llegaron, se instalaron en su habitación, con uan ventana medianamente grande donde se podía ver la vista desde la litera de arriba, pero si se acercaba no alcanzaba pues para eso estaban hechas, para que no sucedieran accidentes. Kael prefirió la cama separada, la sola, sin litera y acomodo muchos de sus peluches. Jack durmió en la litera de arriba de la cama de Hernest, el cual durmió abajo, y Jack asustó diciendo.
-imagina te que sientas que algo te toca la mano en la noche
Y Hernest dijo
-imaginate que te jale las patas de arriba, tremendo trancazo que te vas a dar
Ambos empezaron a reír, justo cuando tocan la puerta...
Jack abre la puerta y aparece un hombre de traje que dice:
-el señorito Damián Valtier les ha regalado esto.-dijo extendiendo una caja negra con un moño rojo personificado con la firma de la familia Valtier, y una nota escrita a mano, muy buena caligrafía, cursiva, elegante y de tinta fresca, que decir.
"𝓔𝓼𝓽𝓸 𝓮𝓼 𝓹𝓪𝓻𝓪 𝓾𝓼𝓽𝓮𝓭𝓮𝓼, 𝓮𝓼 𝓼𝓾 𝓫𝓲𝓮𝓷𝓿𝓮𝓷𝓲𝓭𝓪 𝓭𝓮 𝓶𝓲 𝓹𝓪𝓻𝓽𝓮. 𝓜𝓲𝓼 𝓹𝓪𝓭𝓻𝓮𝓼 𝓶𝓮 𝓮𝓷𝓼𝓮𝓷𝓪𝓻𝓸𝓷 𝓪 𝓼𝓮𝓻 𝓱𝓾𝓶𝓲𝓵𝓭𝓮"
P.D:"espero que lo usen"
Y una firma venía al último con el
"𝒱𝒶𝓁𝓉𝒾ℯ𝓇"
Hernest dijo:
-al parecer no es tan grosero como creía
-ni tan malo-agrego Jack
Y Kael dijo:
-¿Que es?, seguro es algo caro viniendo de alguien como el.
Jack abrió la caja, Hernest cerró al puerta y los tres vieron que había, eran...nada más ni nada menos que...
-JABONES?!!-dijo Jack sorprendido.
-¿Que?, ¿de nuevo nos dijo sucios?-dijo Hernest
Kael tomo uno y dijo:
-al menos es caro, les dije, viniendo de el, seguro era caro, miren, hasta trozos de oro tiene-les dijo enseñando a los chicos
-Es cierto, se ve genial-dijo Jack.
-pero no los usaremos, nos está humillando- dirigió Hernest
-No se ustedes, yo si lo usaré -Redacto Kael
Esa noche durmieron bien, con una semana llena de posibles :"huelen a pobres" y algunos comentarios sarcásticos de Damián como:"Vaya, siguen aquí, que sorpresa que durarán una noche", pero eso ya se decidiría mañana, por el momento, ellos descansan tranquilos...
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