Nacimiento Rojo
Montañas nubladas... 4:27 AM... Una Linda cabaña escondida en el bosque, aunque está cabaña parece estar abandonada, tiene un huésped en el cual, en estos momentos, está pasando por uno de los eventos más inesperados para cualquier persona... Un parto.
* Gemidos* !UUNHHHHJ¡¡
Una mujer solitaria está dando a luz a unos gemelos... Estando sola y sin ayuda... Trata de hacer fuerzas sin hacer tanto ruido... Sus pensamientos, aún estando en esta situación, busca calmarse para que todo salga bien en el proceso... La mujer llamada " Azra" estando en una situación problemática, en vez de desesperación o angustia como comúnmente lo haría cualquier persona normal, ella solo se preocupa en no hacer ruido...
-¡Esta bien Azra, puja de nuevo¡¡- dijo azra entre sus pensamientos.
*Gemidos silenciosos* !ahhhhh¡¡...
*Llanto* entre las viejas sábanas y las almohadas rasgadas nace el primer bebé de Azra...
Azra, entre sus pensamientos dijo.
-Ya nació el primero-
Que aún con El dolor de las contracciones que golpeaban como una ola de cemento, con una calma que sorprendería a más de uno, hizo esfuerzo para que su otro bebé naciera... *Grito bajo*.
- uahhhjh¡¡- gimió con dolor Azra.
Haciendo toda la fuerza posible y tratando de no hacer ruido, Azra puja.
-UUUHHHHN!-
-Tu puedes Azra!!-
Mediante el frío de la cabaña y el polvo de la madera entre las sillas y la mesa, azra hace otro intento de pujar.
-Uhhhh!!- Gimió Azra del dolor.
Azra en el charco de sangre que iba recorriendo hasta su cabello deja de pujar... con un fuerte dolor pulsante, como si le clavaran clavos en todo el cuerpo, logro reunir una fuerza impresionante para levantarse y verificar si su bebé estaba bien... aunque esté no emitió ningún ruido, Azra preocupada, volteo a ver al bebé que estaba en las viejas almohadas.
Para su sorpresa, el Bebé estaba en buenas condiciones, a pesar de que este mismo, no emitió ningún tipo de llanto o ruido.
-me asustaste corazón, mi alma casi se desmorona al no escucharte, mi hermoso bebé- Dijo azra susurrando .
Aunque su preocupación aumenta cada vez, al sentir la razón por la cual se negaba a hacer ruido... En ese momento ella presintío algo, mediante sus gemidos de dolor, el cual buscaba callar, sintió que la cabaña estaba en completo silencio... Pero un silencio como si algo acechara en sus alrededores, como si algo sumamente peligroso los estuviera buscando... En ese momento azra a pesar de la molestias pulsantes del parto, con un sutil y delicado movimiento, susurra las palabras .
-Kzoak-
(Un tipo de magia el cual hace que el objeto o organismo que el usuario señale, pierda toda aura, olor y sonido).
Ella, con las pocas fuerzas que tiene, agarra a los bebés recién nacidos, los envuelve en una vieja y rasgada manta blanca y los mete en unas canastas de manzanas las cuales estaban tiradas por el comedor de la cabaña, envolviendolos con mucha delicadez, para que no tengan tanto frío.
Está mujer llamada "Azra" la cual tiene como rasgos físicos, un hermoso cabello rizado color blanco, asemejándose a la nieve más pura de las montañas, nariz redonda y fina, enrojecida por el frío, hermosos ojos rayados verde esmeralda, deslumbrante altura, midiendo 1.93 metros, un físico definido, entre una mezcla de delicadez y fuerza, vestida con ropa de caza, similar al de las eras medievales, está siendo buscada por poseer lo que actualmente se considera el arma más peligrosa de la actualidad... O mejor dicho, por dar a luz a dicha arma... Sus gemelos.
Entre sus pensamientos Azra dice:
-Por ahora durante estos 15 minutos, nadie nos encontrara, gracias al Hechizo que lanze alrededor de la cabaña -
*Gemidos silenciosos de dolor*, - Tengo que ocultarlos antes de que pasen esos 15 minutos- exclamó azra.
Ella, tratando de hacer el mayor silencio posible, camina con pasos cojos por el dolor, hacia una pequeña vitrina con libros en un pasillo de la cabaña.
Al momento de encontrar la vitrina, busco con rapidez 3 libros de distintos colores, Marrón semejante al color de la madera podrida, rojo con un color entre una luna sangrienta, y un libro asemejando la transparencia... Cada libro tenía una forma de movimiento el cual haría que la vitrina se moviera para desbloquear un pasillo entre túneles ocultos de la cabaña.
El libro marrón se tenía que mover a la derecha, El libro rojo se tenía que mover hacia arriba y el libro transparente, casi invisible de tenía que remover, para que la vitrina se pudiera mover de posición... Azra, haciendo todos los pasos con rapidez pero cuidando sus movimientos para no hacer ruido, logra abrir el pasadizo secreto.
Azra mirando a sus bebés con ojos nublados por las lágrimas, les dice unas palabras.
-los amo con todo mi corazón, son mi alma entera, y no podría dejar que algo malo les pase!- dijo azra susurrando entre lágrimas.
Azra limpiándose las lágrimas de su fino rostro, decide ver por última vez a sus queridos bebés, grabándose cada detalle de sus gemelos, Grabando cada rasgos de sus rostros, sus ojos verdes rayados, combinando una mezcla entre un color café y un verde cristalino, sus narices redondas y finas, genética de su madre, su fino rostro genética de su madre, y su cabello color marrón claro, genética de su padre, con un curioso lunar en sus cabezas en la parte izquierda inferior el cual hace que tengan un cabello blanco igual al de su madre, azra, con un hechizo de invocación.
-Zkaan-Svo- Dijo azra.
Invoca a una criatura zorro-humanoide, con orejas peludas, risa coqueta, hocico pequeño, altura rondando los 1.28 metros, con un pelo más parecido entre un amarillo escarchado y manchas negras en su espalda, y una forma de hablar un poco atrevida, se presenta como "Ismak"... Azra con voz autoritaria pero tranquila le dice:
-Llevalos a través del túnel, no dejes que te atrapen- dijo azra.
-Esta bien... Pero tú qué harás?-dijo Ismak.
-La criatura que nos está casando los puede perseguir, tengo que detenerla- dijo Azra.
-ten cuidado corazón, no quiero oír una tragedia en tu nombre- dijo Ismak con ironía.
Azra antes de que se lleven a sus hijos, les entrega una reliquia en recuerdo a ambos, al primer bebé, nombrandolo "Zhaar" en honor a su padre e identificandolo por un pequeño lunar con forma de rayo en la mejilla, le derecha, le entrega una pulsera tejida con un amuleto azulado celestial, y con una figura tallada en su piedra azulada.
A su segundo bebé, nombrandolo "Ezraah" una combinación de su nombre e identificandolo por una cicatriz en su labio superior similar a una garra, le entrega un Anillo con un rubí sangriento con otra figura tallada en su textura... Azra les da un delicado beso a cada uno y se despide llorando:
-Pase lo que pase, ustedes son uno solo, estén siempre unidos!¡- dijo Azra llorando.
-Vete!!- dijo Azra.
Ismak agarrando las canastas con sus manos peludas, sale corriendo por los oscuros túneles, guiandose por su visión animal y su olfato, buscando el olor de la naturaleza y del húmedo bosque neblino.
Cabaña:
- Tengo que detener al Wendigo que acecha el bosque- exclamó Azra identificando a la criatura.
Azra con todas sus fuerzas, prepara un tónico especial, cuales ingredientes son:
Romero, pétalos de lirio, espinas de rosa, Polvo de los picos escarchados, sangre de serpiente gigante y su misma sangre, preparando un tónico para agarrar todas las fuerzas para derrotar al enemigo... Azra al momento de tomar el tónico dice:
-Tengo unos minutos para derrotar al Wendigo, y me de el tiempo de tomar el antídoto preparado, ya que este tónico si me excedo del tiempo, puedo morir- dijo Azra entre sus pensamientos.
Azra con suma determinación bebe el tónico, recita el conjuro de activación:
-Tohok-Svak- exclamó Azra.
A partir de ese momento, azra tiene solo unos minutos para derrotar al Wendigo.... el cual, se encuentra esperando detrás de la neblina, su apariencia se describe con unos ojos rojos sangrientos, vacíos sin alma, una altura de 2.23 metros, con un pelaje rasgado, como si fuera salido de una batalla sangrienta, garras afiladas, y un rugido entre la mezcla de un ente maldito, una llena y un sonar de una ballena.
Azra, con su cabello rizado, ligando lo blanco puro de la nieve y un rojizo en las puntas por la sangre de su parto, haciendo que su pelo tenga un color nieve ensangrentada, camina hacia las afueras de la cabaña.
- Sal de las tinieblas!! criatura del infierno!!- grito fuertemente Azra.
Con sus delicadas manos moviendo las de lado a lado con un magistral movimiento, como si estuviera tocando una nota imposible en un violín, lanza el hechizo.
- Ilastro -
(Hechizo simple que dispersa partículas de polvo, agua, humo, niebla o fuego).
Haciendo que la luz de la luna junto al oscuro bosque sea lo único visible... En eso un ruido de algo corriendo la distrae.
- Devorare tus entrañas, te arrancaré el corazón y me los comeré frente a tus hijos Azra!!! - grito el Wendigo con una voz macabra y distorsionada.
Azra viendo que el Wendigo se acerca por la izquierda, hace un rápido movimiento con sus manos, como si estuviera en la conclusión de un piano magistral, gritando.
-Ghrakm-
(Hechizo profesional, lanzando un tipo de luz el cual, al hacer contacto con el organismo o el objeto, lo corte de forma sádica y sangrienta)...
Aunque Azra lanzo el hechizo hacia el Wendigo, este haciendo un salto logra esquivarlo, logrando meterse de lleno en la maleza del bosque.
Azra, aprovechando que el Wendigo está buscando un ataque sorpresa, susurra un hechizo.
-Rakmus-
(Hace que el suelo por unos 30 segundos se vuelva liquido, pudiendo controlar su profundidad por esos segundos)
-AHAHAHAH!- Se rio macabramente el Wendigo.
-Crees que tu hechizo de niña podrá engañarme?!- grito el Wendigo entre la maleza.
Con una velocidad terrorífica logra pasar por el suelo líquido, como si pudiera caminar por el agua misma, el Wendigo, sacando sus garras, pasa rápidamente por detrás de Azra, cortando profundamente su espalda!.
-AHHHG!- Grito Azra del dolor.
-Inmentus!!- dijo Azra.
(Hechizo de curación temporal)
Azra con el dolor de la cortada profunda en su espalda, se da cuenta que el antídoto está roto, gracias a las garras del Wendigo, Ella sabe que perdió la posibilidad de curarse del tónico que bebió, pero aún así, no tiene tiempo de pensar en más nada que no sean sus hijos, en eso, Azra hace un movimiento macabro con sus manos, aprovechando la distracción del Wendigo corriendo a la maleza, grita el conjuro:
-JHar-Infeno-
(Hechizo profesional, lanza una ola de fuego hacia la dirección que el usuario quiera).
Azra, lanzando el conjuro, a pesar de que la bola de fuego dió en el blanco, el Wendigo con una caminata macabra y chueca, atraviesa por dentro la ola de fuego, aunque su pelaje y cuernos están en llamas, el no siente el más mínimo dolor... Con esos ojos sangrientos y sin alma, y una risa distorsionada, mira a Azra, como un depredador buscando su presa, se pone en posición cuadrupeda corriendo en 4 patas hacia Azra.
Azra, viendo que la única forma de acabar con el Wendigo sea apuñalando su corazón, recita un conjuro de invocación:
-afilud-invocus-
(El hechizo varía dependiendo de lo que quiera invocar, puede invocar cualquier objeto siempre y cuando sepa que es lo que quiere y que el hechizo termine en "invocus").
En la mano derecha de Azra aparece una daga maldita, reliquia y recuerdo de su esposo, la mira y recuerda imágenes de su vida con el... Azra, con ojos llorosos recordando a su esposo, corre hacia el Wendigo, que aunque sus manos estén temblorosas, nada le impide avanzar, todo sea para que sus hijos crezcan sanos y salvos... Azra, viendo que el Wendigo se acerca, lanza su último hechizo:
-degrak!- grito Azra.
(Cortes profundos, que pueden llegar a ser mortales para el oponente).
Logrando dar en el blanco con el Wendigo, y aunque esté se estaba regenerando rápidamente, uno de los cortes logro dar en el ojo izquierdo.
Azra aprovechando esa vulnerabilidad, rápidamente coge un puño de arena, y se lo lanza en el ojo sano del Wendigo... Este, con ambos ojos oscurecidos por unos segundos, queda vulnerable en la zona del pecho.
Azra, con todas sus fuerzas y con una velocidad que sorprende, empuña la daga, y la empuja justo en el corazón del Wendigo, haciendo que se desangre lentamente... Azra rápidamente quita su mano, pero el Wendigo, en sus últimos momentos, logra cortar profundamente el abdomen de Azra, causándole una herida mortal, haciendo que sus entrañas salgan de su cuerpo, y con la poca fuerza del Wendigo, le dice a Azra:
-Morire, pero mi promesa se va a cumplir!!- grito el Wendigo macabramente.
El Wendigo con sus garras y sus últimas fuerzas, pone sus manos en el corazón de Azra, clavandole las garras, Azra, aún sabiendo que son sus últimos momentos de vida, coje una última fuerza y empuja la daga clavada en el Wendigo, haciendo que su perdida de sangre sea más grande aún.
Ambos caen al pasto del bosque, el Wendigo ha muerto, *gemido de dolor*, en ese frío y oscuro lugar, la luz de la luna refleja la belleza de esta dulce madre, que estuvo dispuesta a sacrificar su vida por lo que más amaba, sus hijos... En su último momento, solo pudo susurrar:
- Los amo con mi alma entera mis bebés!!- exclamó azra entre un susurro agonico y tos con sangre.
La última luz de sus ojos verdes se desvanece, un charco de sangre agrandándose y recorriendo todo su cuerpo, su pelo blanco, tan puro manchandose de sangre, la cual derramó por sacrificarse por lo que más amaba, y la luz de la luna se desvanece con el último aliento de Azra, dejando el bosque en el silencio de la noche oscura.








