Tienes MI Corazón

Sinopsis

Esta es la vida del joven Eren Jaeger de 19 años de edad, joven alegré y amante de la música. Su vida es tranquila y placentera solo, no planea comprometerse con nadie hasta que "Este día" llega y lo cambia todo. Eren se encuentra con un niño pobre tirado en el suelo de un callejon. El niño no tenia ningún lugar a donde ir, hablaba extraño y tenia sangre en la ropa, nada de eso le importa a Eren, quien decide recogerlo y cuidarlo como su padre, sin saber que ese niño es la reencarnación de su verdadero amor... El Sargento de los soldados sobrevivientes de la humanidad, Rivaille Levi.

Genero:
Romance
Autor/a:
Nanariko24
Estado:
En proceso
Capítulos:
3
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1: Un niño en la calle (1/3)

Eren se encontraba sentado en uno de las palcos privados del Teatro, del cual había ido de visita y olvidado su nombre. No era que no le interesara saberlo, simplemente no importaba en donde estuviera en este momento.

Aquellas notas de los instrumentos que eran tocados por los profesionales le deban una sinfonía perfecta que apaciguaba su corazón, esas notas que se escuchaban también eran las mismas notas que el castaño había tratado de sacar con años de esfuerzo y perseverancia. Sobre todo estudio y devoción al arte, pero ahora el oírlas y ver ser interpretadas por otra persona, le traían un triste y doloroso recuerdo.

Eren va estrujando en un puño duro, sus manos enguantadas de blanco. Es incapaz de sacarse los guantes hoy sin sentir que le cae un castigo enorme encima.

“¿En qué momento algo que amas, se vuelve un tormento?”

Razonaba Eren, ya no importaba si en el pasado estuvo equivocado. Vivir el ahora era lo que tocaba, pero se volvía difícil cuando escuchando esa música. Su misma música ser interpretada por otros instrumentos, que ahora ya se encontraban lejos de su alcance y solo conseguían que aumentara más, si un poco más... la tristeza y soledad que sentía el corazón del joven castaño.

──── ∗ ⋅◈⋅ ∗ ────

[Eren narra]

Suspire con cuidado, pues bostezar se vería mal interpretado e irrespetuoso. La orquesta interpretaba la sinfonía de Beethoven - Moonlight Sonata. Sólo había escuchado los 5: 23 segundos antes que la canción continuará y tomaría un ritmo algo brusco que no deseaba escuchar.

Salí antes poder tener de fondo los interminables aplausos de la gente para los músicos. Un recuerdo agrio me golpea directamente en los tímpanos de mis orejas. No hubo necesidad de pedir permiso a la hora de levantarme, yo era el único que estaba sentado en aquel palco privado. No puedo describirlo con palabras, pero la música era mi consuelo, mi forma de vida y está en algunos casos... Mi razón de Ser.

<<¿Por qué estaba ahí? >>Reclamaba la voz de mi conciencia.

Este día precisamente. Yo cumplía los 19 años de edad, nada sorprendente ni halagador. Simplemente era mi sentencia de muerte.

“Hijo Mío. A partir de ese día, tú... Te harás cargo de TODO nuestro legado”

Relampaguea el recuerdo de la voz de mi Padre. Continúe avanzado por la calle sin mirar los innumerables rostros que pasaban junto a mi persona.

No era que Yo fuera un chico rebelde y no quisiera hacerme cargo de los bienes familiares de mi padre enfermó de cáncer, solo que había una condición para que pudiera postular a ese derecho familiar y ese era...

“Demostrar que podía hacerme cargo de... Todo, legalmente CASADO”

<<Si. Ese era justo “Mi problema>>

Yo era un Mocoso inmaduro que nada sabía sobre la vida. Y segundo plano. Yo... ¡NO QUERÍA Casarme! Mucho menos con una desconocida por el simple interés de la Plata de...Mi Abuela millonaria.

Mi padre insistía en que “Los Jaeger”, siempre fuimos los sucesores de aquella fortuna de la Abuela Sina. Para mi desgracia.... Nosotros NO éramos a la única familia interesada en la basta fortuna que prometía la Abuela. También estaban los demás, muchas otras seis familias de apellidos:Leonhardt, Braun, Fubar, Kirschtein, Renz, Browsey por supuesto los peores de todas... Eran los Ackerman.

El tono de llamada me distrae. Rebusco en mi bolsillo el teléfono que vibra levemente, alertándome de la llamada. Veo el nombre de pantalla.

"Armin Arlet"

— ¿Armin? -digo al poner el teléfono en mi oído y contestar

—: M-muchas felicidades, Eren.

— Gracias Armin, yo--

—: Perdona que te interrumpa Eren, pero ¿podrías venir los más rápido posible al café “Starbucks”?

— ¿Ah? D-de acuerdo, Armin -digo antes de que él cuelgue.

Esto era extraño. No entendía porque Armin me citaba de pronto a una cafetería. Aun así di otro suspiro antes de avanzar.

[Un par de Horas Transcurren]

Yo había llegado a la cafetería que Armin me indico, pero...Esto, es un poco dificíol. No sé, ¿Cómo definir “Mi Situación” actual?

<<Ah, Si... ¡TRAICIÓN!>>

Armin estaba al tanto de que yo necesitaba con urgencia una... Esposa, ya que lo veía tatuado en mi frente cada día que me lo encontraba en el trabajo. Por lo que me invito a un café muy elegante en el que de “casualidad” según él, COSA que no me lo creo, SU AMIGA suya también estaba. Si esto es lo que parece... Sucede que es justo lo que ES:

<<¡Una Cita A CIEGAS!>>

Armin Arlert me había tendido una trampa para que presentará y me citará “Sin Permiso” a una amiga suya. Con total fastidio fui a sentarme a la mesa que me indico.

<<Demonios, ¡NO PODÍA CAER MÁS BAJO!>>

Apoye una mano en frente para frotarme la sien con disimulo, cuando Armin regresa acompañado de una señorita que no me tome la molestia de ver hasta que se me paro enfrente y tuve que verle la cara.

Empecé desde abajo, los tacones negros en punta y con boca de pescado, unos jean’s algo oscuros, arrugados y con el diseño de ruptura/rasgadura en los costados y por las rodillas. También traía puesto una blusa blanca transparente sin mangas, de esas telas ligeras por lo visto.

Cabello negro y corto hasta los hombros, con una especie de ondulado que suponía era para “ocasión u cita a ciegas ” de la que tengo seguridad si timada como para venir. Saque la idea de la mente y proseguí con el análisis de vista, subí y vi cubierto tanto el cuello como los omoplatos por una chalina roja tejida a mano que adornaba su piel lechosa en dos vueltas...

<<Ah. Un momento, ¡¿CHALINA ROJA?!>>

Razone y a mi mente llego una señal rápida de alerta.

<<DIOS MIO, DIME QUE NO ES...>>

— Mi-Mi.. -Solté en tartamudeo, cuando mis ojos enfocaban claramente su rostro al ver su persona. Estaba mi peor terror en las relaciones amorosas tan solo medio metro enfrente de mi.

— ¡MIKASA ACKERMAN! -reclamo en voz alta para terminar abriendo los ojos y casi parpadeando para evitar llorar de nervios — Armin...

— Si, ¿Eren? -responde con una sonrisa de inocencia, mientras Mikasa se cubre los oídos.

— ¡Me citaste A CIEGAS con un Ackerman! ¡¿ESTÁS DEMENTE?! -Explote levantándome de la silla. Mikasa no dice nada al verme, pues al igual que yo... parece estar en Shock. Se mantiene inmóvil y de ojos cerrados mientras yo me voy aparatando de su lado para tomar el brazo de Armin y llevármelo un par de pasos lejos de la mesa.

— Pero... ¿Qué sucede, Eren? -dice al ser jalado y verme con extrañeza como me jorobo un poco hacia él, evitando la visión penetrante y buen oído de la Ackerman.

— Shh, no hables tan alto. Yo···

— Creí que Mikasa y... tú, eranbuenosamigos aún-se excusó Armin para interrumpir.

— Para empezar, se dice “ella y yo” y en segundo: ¡¿HAH?! -solté en asombro, cogiéndolo por los hombros para sacudirlo como a un plumero — ARMIN, ¿Acaso no te acuerdas que ella me···

— ¿Eren? -murmura Mikasa escuchando mi voz cuando me gire de espaldas para que no me viera. — Eren Jaeger...

Suelta mi nombre después de escuchar mis gritos y por más cubierto que tenga el rostro, por el largo cabello y las solapas u cuello de mi abrigo negro cubriendo cada costado de mi rostro hasta la altura de mis mejillas, sabia que era... ¡era imposible para ella no reconocerme y saber quien era!

—.... -Sé que debería decir algo, pero incluso su nombre lo tengo atorado en la garganta. Por lo tanto es que ignoro sus balbuceos y me dedico a ver con ferocidad a la causa de haberme visto cara a cara con ella, ¡precisamente hoy!

¡Eren Jaeger! -Su voz fue interrumpiendo la charla que tenia. Yo estaba a lado de Armin, a punto de cogerlo del cuello ¡y ahorcarlo! No lo consigo, debido a que ambos nos vimos sorprendidos el tono de voz que usa.

— Yo...

— El heredero deLos Jaeger -termina de decir con un aire siniestro, el suficiente para que me plantee si escapar era la mejor idea, pero volteo mi rostro para verla una vez más, aunque mis manos siguen con la intención de coger el cuello de Armin.

— Sí. SOY ese -dije en una pausa que parece eterna, ya que se profundiza como un eco en mi consciente — Soy el Heredero de... Los Jaeger.

Efectivamente era así, PERO serlo solo me ha traído desgracias. Incluida ella.

Mi afirmación fue suficiente para que Mikasa apretara más su bolso con sus dedos, los cuales terminan en unas puntiagudas uñas con detalles de triángulos cruzados. Ni piensa sentarse en la silla y solo de dispone a salir fuera del local, pero no sin antes... pasar por mi lado para decirme algo que yo ya sabia.

— Buen Intento, Jaeger. -embozó una sonrisa triunfadora y maligno labial rubí — Pero esa fortuna, será MÍA.

Sentencia. En esto nos convertimos ahora, Mikasa.Pensé.Rivales de Amor.

— Mikasa, ¡¿A dónde vas?! -decía por mi detrás Armin antes de que ella desapareciera por la puerta de cristal.

<<¿Dónde quedaron las promesas?>>

Formo mi mano en un puño a mi costado.

<<...Todo fue mentira para ti, ¿Verdad?>>

Estaba CLARO. Todo ese tiempo, yo fui el único que no la vio como era ella realmente. Mikasa ya no iba a cambiar y no me iba a dejar hacer las cosas “tan fáciles” ahora. Y más ahora que; sabe que busco pretendiente y supuesta-mente tengo “otro” interés en la fortuna.

Cerré los ojos y la voz de Armin regresa de afuera, mas yo no levanto la vista y solo abro los ojos.

— Armin... -pronuncio su nombre con la vista en el suelo cuadriculado de blanco y rojo.

— ¿Eh? -Armin avanzo a mi, algo confundido por lo que acabo de pasar. Su intención es acercarse a mi y preguntar, pero ya no se lo permito — ¿Qué sucede, Eren?

— El Té...está frio. -le comunico en una mentira. Una excusa más para no decir la verdad. — Me retiro.

.

.

.


Siguiente Capítulo