Regla #1: No te metas donde no te llaman
La puerta de la habitación de BaekHyun se cerró con un golpe que hizo vibrar las ventanas. Frunció el ceño con molestia mas no dijo nada, estaba más ocupado en su mini sesión de fotos para su instagram que prefirió pasarlo por alto.
Iba por la foto número veinte y no conseguía el ángulo perfecto. Justo cuando creyó finalmente encontrarlo, SooJung se lanzó en la cama junto a él, su largo cabello negro cayendo sobre el rostro de BaekHyun.
La foto se arruinó, al revisar solo se veía el cabello de SooJung y la nariz de BaekHyun sobresaliendo entre ellos.
—¡Me tiene harta! —Lloriqueó en su habitual tono chillón al que BaekHyun ya se había aconstumbrado. El teléfono que cayó de sus manos cuando se echó sobre la cama emitió una vibración junto a la mano de BaekHyun. Al encender la pantalla soltó un chillido—. ¡Ya no lo aguanto! Quiero que me deje en paz.
Siguió despotricando pero entonces BaekHyun ya no le prestaba atención, atento a su teléfono tratando de escoger la foto más bonita de su reciente sesión de fotos. De paso eliminó la desastrosa que se tomó de último.
SooJung era su mejor amiga, era una chica hermosa con bonito cuerpo, el cual atraía a los chicos como abejas a la miel. Por esa misma razón tenía muchos exes, cientos, o tal vez no cientos, podría decir que tenía su larga lista de ligues.
Tenía amiguitos de un rato, novios de un mes, de dos meses, sus casi algo, sus nada más de una noche; era difícil saber de quién estaba hablando. Normalmente se quejaba de alguno y a los dos días se quejaba de otro, por lo tanto BaekHyun preguntó un—: ¿Y ahora que te hizo? —claro, sin mucho interés.
No es que no le interesara realmente, le prestaba la debida atención cuando se trataba de asuntos personales muy importantes, como el divorcio de los padres de SooJung o cuando su hermano tuvo un accidente de auto, eran cosas en los que un amigo debía estar presente para ser de ayuda y consolar.
Por supuesto que le aconsejaba en su vida romántica, cabe decir que no lo hacía a menudo porque ella nunca prestaba atención, por eso mismo no se involucraba mucho en esa parte de la vida de su amiga, a menos que ella se lo pidiera seriamente.
Tan pronto ella escuchó la pregunta se sentó y dejó su teléfono a un lado. BaekHyun supo que aquello era importante al ver el movil lejos de las manos de SooJung.
—Está este chico que conocí hace unas semanas, ¿recuerdas?
A pesar de no recordar, BaekHyun asintió. No quería ser mal amigo así que prefirió preguntar luego de pensarlo bien.
—¿Cuál chico? ¿El encargado de esa tienda de comics?
—¡No! Solo salimos una vez, besaba horrible así que lo bloqueé. Hablo del chico que conocí cuando salí a comprar mi vestido para la fiesta de JiYeon hace dos semanas.
—¡Ah, ya lo recuerdo! El que dijiste que andaba en motocicleta, era enorme y muy atractivo.
—Y besa divino —dijo en tono de ensoñación, para luego fruncir el ceño. —Es un tonto de lo peor.
BaekHyun que hasta el momento seguía acostado en la cama terminó por sentarse, aquello se veía que iba para largo.
—Te escucho.
—El día que fui a comprar el vestido me lo encontré afuera, dijo que estaba esperando a un amigo, empezamos a conversar y me pidió mi número, después me mandó mensaje esa misma noche para salir al día siguiente, y salimos–
—Espera, esa parte ya lo sé —la interrumpió recordando aquella conversación de dos semanas atrás—. Dijiste que salieron, te llevó a tu casa en auto, no llevó su moto en la cual tú querías pasear, se besaron, te gustó y salieron unas veces más, dijiste que todo estaba yendo bien, entonces, ¿qué pasó?
SooJung respiró profundo y dijo sus palabras al fin, BaekHyun se echó a reír, no quería reírse, claro que no, notaba lo mal que estaba su amiga, sin embargo, fue inevitable.
—¿Por qué? Ni que fueras virgen —comentó limpiándose las lágrimas debido a la risa.
—Eso no era un pene normal, por dios. Era un maldito monstruo—, para afirmar su punto alzó su brazo y envolvió su muñeca—, podría decir que es incluso más grande que mi muñeca, ¡mírala! ¡Si lo vieras también te harías pis del miedo!
BaekHyun estalló en carcajadas.
—¡Te orinaste!
—Claro que no, cállate. Es sólo un decir. Desde entonces lo estuve evitando, le dije que me deje en paz.
Otra vez lloró por la risa, su estómago dolía, aún así no se olvidó de señalar un punto.
—Hace unos días saliste con él, parecías muy encantada de que te siguiera yendo a buscar. —BaekHyun lo recordaba, había ido por ella a la universidad varias veces, en auto, porque según lo que SooJung comentó, al tipo no le gustaba subir a otras personas a su moto.
Aquello era algo con lo que SooJung también había estado molesta, lo dejó pasar porque el auto era de último modelo, era precioso y todos se le quedaban viendo cuando lo veían aparcar en el estacionamiento de la universidad.
SooJung tuvo el descaro de fingir confusión.
—Lo importante es que quiero que me deje en paz. No ha dejado de llamarme, ya le dije que se detenga y sigue haciéndolo. Ya no sé qué más hacer, no quiero verlo. Ayer salí con un chico muy lindo, nos estábamos yendo a su departamento cuando nos detuvo, hizo que se bajara y casi lo golpea, gracias al oficial de tránsito no lo hizo.
Ok, había planteado el problema, y estaba ese otro problema, BaekHyun no sabía qué hacer. No podía pensar en alguna solución. Los tipos así eran difíciles de detener.
Y justo en el momento en que los dos se quedaron viendo mientras pensaban en alguna idea, el teléfono de SooJung se encendió, ahora no con un globo de notificación, sino con una llamada entrante.
—¡No lo has bloqueado! —Gritó sin poder creerlo, SooJung negó de inmediato.
—¡Ya lo hice dos veces! Me llama desde otro número. No sé qué hacer —terminó entre lágrimas (no lágrimas verdaderas, era sólo un decir).
Por suerte para los dos la llamada se terminó. Ambos respiraron con tranquilidad. Una tranquilidad que duró diez segundos, porque de nuevo, el tipo loco estaba llamando.
Los dos miraron el teléfono con seriedad. Luego, SooJung soltó una bomba.
—Di que eres mi novio, que quieres que me deje en paz. Que si no lo hace le vas a dar su merecido.
BaekHyun soltó una risita por la broma, sus ojos quedando en pequeñas líneas debido a su sonrisa, la cuál se esfumó de su rostro cuando se dio cuenta de que SooJung hablaba en verdad.
Entró en pánico.
—Claro que no. Ni siquiera me gustan las mujeres, estaría mintiendo. No soy bueno mintiendo. Y en caso de que me crea, ¿quieres que mienta para que venga a golpearme como a ese tipo con el que saliste?
—Por favor, Hyuniee. Por favor, por favor, por favor… —siguió repitiendo en ese tono de llanto fingido, porque no estaba llorando, se notaba que ya estaba fastidiada, y probablemente molesta porque el tipo le estaba arruinando las salidas.
Odiaba ese tonto apodo que le había puesto desde niños. Chasqueó la lengua y asintió.
—Recuerdalo muy bien, Kim SooJung, me vas a deber una muy grande, eh.
SooJung asintió efusivamente.
La llamada se detuvo pero algo les dijo que iba a volver a llamar. Mientras tanto, BaekHyun se preparó mentalmente.
—Haz la voz un poco más gruesa, tienes que sonar amenazador.
Baekhyun sacudió la cabeza a los lados, movió los hombros, como si estuviera calentando para hacer ejercicio. Se sentía tenso y las manos le temblaban. ¡Podía hacerlo! ¡Claro que sí!
—...mi novio está a mi lado, tienes que dejarme en paz…
BaekHyun entró en pánico cuando escuchó esas palabras, ni siquiera se dio cuenta cuando volvió a entrar la llamada de ese tipo, mucho menos del momento en que SooJung contestó la llamada.
—No, no tienes nada que decirle.
SooJung siguió hablando, guiñando el ojo, haciendo su papel de permanecer dura y firme. Mientras tanto, BaekHyun se limpió las manos en su pantalón y respiró profundo una vez, dos veces, y a la tercera asintió y pidió el teléfono.
—Bueno, te lo voy a pasar, asume las consecuencias —gruñó ella.
BaekHyun tomó el teléfono, ignorando que su mano temblaba.
—Hola —sonó muy tembloroso, se aclaró la garganta rápido—. ¿Qué es lo que quieres? Deja de molestar a mi novia de una vez.
Entonces colgó y los dos gritaron cuando BaekHyun aventó el teléfono sobre la almohada.
—¿Crees que está bien que hayas colgado?
Sinceramente no lo sabía, se encogió de hombros. No pudo engrosar su voz porque estaba muy nervioso.
—Solo espero que se detenga.
Para su mala suerte, no lo hizo. El teléfono volvió a sonar. Esta vez SooJung lo instó a responder.
—¿Hola? —preguntó con un hilo de voz.
SooJung se pegó al teléfono junto a la oreja de BaekHyun para escuchar la respuesta. Para sorpresa de BaekHyun, la voz que escuchó a través de la bocina le erizó los vellos de la nuca.
—Qué te parece que me lo dices de frente y vemos si te hago caso. —Su voz gruesa y ronca se escuchó muy amenazante y de alguna manera caliente.
—¿Qué? —Alcanzó a soltar asustado, SooJung le dio un codazo, negó con la cabeza y cruzó los brazos formando una equis.
“Dile que no” susurró.
—Mañana mismo voy a la universidad y te veo en la entrada del estacionamiento, ven solo.
Y colgó. Las palabras dichas en ese tono de voz sexy dieron vueltas en la cabeza de BaekHyun una y otra vez.
—Estoy muerto —fue su turno de lloriquear. SooJung se dio un golpe en la frente.
—Te dije que le dijeras que no.
Pero ni le dio tiempo, quiso responder, en su lugar se encogió en posición fetal. Su bonito rostro iba a terminar destruido.
Adiós a Instagram y sus sesiones de fotos.
Adiós a los comentarios de sus seguidores diciéndole que era muy bonito.
Iba a darle la bienvenida a su nueva vida como un fenómeno de circo.