Seorim:1935

Sinopsis

Si dices mi nombre otra vez, voy a encontrarte Jimin un estudiante universitario de Arte que cada noche ve a un chico que solo existe en sus sueños. Jungkook un militar del año 1935 que sueña todos los días con un lindo rubio que jamás ha visto en su vida. ¿Qué pasará cuando el presente se mezcle con el pasado? ¿el balance se mantendrá igual? ¿Ellos podrán ser felices? o por el desorden que causó Jimin al cruzar una línea temporal los separara Bienvenidos a Seorim la historia de amor prohibido de dos chicos de épocas y años diferentes.

Genero:
Romance
Autor/a:
Yoonmin
Estado:
hace 18 días
Capítulos:
2
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Prólogo



Las conexiones emocionales muy fuertes, los amores que trascienden lo ordinario, pueden actuar como llaves. Si dos almas están ligadas por un sentimiento lo bastante poderoso, pueden abrir un camino que cruce las barreras del pasado, el presente y el futuro.

Cruzar la línea temporal rompe el equilibrio natural. Todo lo que existe, lo que fue y lo que será, está entrelazado. Al mezclar épocas, se alteran hechos, recuerdos, vidas enteras. El tiempo intentará corregir el daño, y la corrección suele ser drástica.

Nadie que haya cruzado sale indemne. El tiempo no perdona las fisuras porque no puede permitirse ser flexible. Cada recuerdo implantado, cada palabra dicha fuera de su año, cada roce entre dos épocas, deja una marca que se extiende como una grieta en el hielo. Al principio es apenas visible. Luego, todo lo que se sostiene sobre ella empieza a ceder.

Los sueños son la primera señal. Se vuelven más nítidos, más reales, hasta que ya no sabes si despiertas o si caes. Las personas que no debían conocerse empiezan a sentir ausencias con nombre y rostro. Despiertan con la boca llena de un nombre que nunca aprendieron a pronunciar.

El equilibrio no busca venganza. Busca orden. Y el orden, cuando se ha roto, se restaura con lo más simple y lo más cruel: borrar lo que no encaja. Borra el encuentro. Borra el camino que llevó a él. Borra a uno de los dos, o a ambos, hasta que la línea vuelva a estar recta.

Por eso los amores que cruzan el tiempo suelen ser breves. No porque sean débiles, sino porque son demasiado fuertes para este mundo. Arden con una intensidad que el tiempo no está hecho para sostener. Y cuando el fuego se apaga, lo que queda no es ceniza, es silencio. Un silencio que se siente en dos siglos a la vez.

Jimin y Jungkook no lo sabían aún. Solo sabían que al nombrarse, el aire se hacía denso y el pecho les dolía como si estuvieran recordando algo que nunca vivieron. Pero el tiempo ya los había visto.

Y el tiempo nunca olvida a los que se atreven a abrir sus puertas.

Lo único que queda por saber es si el amor que los unió será suficiente para mantener la puerta abierta, o si será la razón por la que tendrá que cerrarse para siempre.