Prólogo - Antes de nosotros
Nota del autor:
Hola, estimados lectores, espero que se encuentren bien, cómodos y listos para una aventura emocionante.
Sinceramente hice este prólogo para dar un poco de contexto sobre el universo en el que se desarrollará la historia.
Más que nada es una explicación de la filosofía que rige dentro de la historia del universo pero que pasa desapercibida al igual que el origen verdadero de la vida en nuestra realidad. Es una explicación bastante superficial por ahora para que vayan dándose una idea de lo que trata más o menos está historia.
No contiene spoilers, introducciones de los personajes y tampoco habla aún sobre lo que se va a ver en la novela por lo que es totalmente opcional leer está parte porque de todas maneras tengo pensado ir desarrollando el universo conforme vaya avanzando la obra.
De ante mano les puedo decir que es una novela que habla mucho de espiritualismo, cosmología, desarrollo personal y sobre todo fantasía, fantasia oscura y ciencia ficción...
Sin más que agregar... Que lo disfruten!
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Alguna vez se han preguntado... De dónde viene la vida?... Nuestra conciencia y cuerpo?...
Las estrellas fabricaron los elementos de tu cuerpo
El hidrógeno y gran parte del helio surgieron en el universo temprano, pero muchos elementos más pesados -carbono, oxígeno, hierro, etc.- se produjeron mediante procesos estelares y explosiones de estrellas.
En otras palabras:
la materia de la que estás hecho estuvo alguna vez dentro de una estrella.
Y hay una idea todavía más hermosa: los átomos de tu cuerpo probablemente estuvieron en muchísimos lugares diferentes antes de formar parte de ti.
No nacimos de la nada. Nacimos de estrellas que murieron antes de que existiéramos.
El carbono de nuestras células, el oxígeno que respiramos, el calcio de nuestros huesos y el hierro de nuestra sangre proceden de una historia cósmica muchísimo más antigua que nosotros.
Entonces puedes hacer una lectura panteísta:
La vida no sería algo separado del universo.
La vida sería el universo organizándose temporalmente en una forma capaz de experimentarse a sí misma.
Los átomos que hoy forman tus ojos fueron fabricados en procesos cósmicos anteriores a la existencia de la Tierra.
Entonces ocurre algo casi circular:
las estrellas producen la materia que eventualmente produce ojos capaces de mirar estrellas.
El universo produjo la vida y, mediante la vida, adquirió una forma de contemplarse.
Tú puedes decir:
"Este es mi cuerpo."
Pero ese cuerpo está formado por elementos que alguna vez estuvieron en estrellas, agua que pertenece al ciclo planetario, moléculas intercambiadas con el ambiente, microorganismos, alimentos, aire...
Tu organismo no existe aislado.
Es un proceso dentro de otro proceso.
Como una ola.
Una ola existe, tiene una forma propia y puedes señalarla y decir:
"Esa es una ola."
Pero la ola nunca dejó de ser océano.
Esa analogía es bastante buena para entender una interpretación panteísta de la existencia:
El individuo sería una forma temporal que adopta la totalidad.
Tú eres materia del universo.
Pero no solamente materia.
Eres materia que:
percibe,
recuerda,
siente,
imagina,
ama,
se pregunta por su origen.
Y eso genera una pregunta filosófica preciosa:
¿Y si cuando un ser vivo contempla las estrellas, no es realmente "algo" contemplando al universo, sino el universo contemplándose a sí mismo?
Con esta filosofía pudiéramos plantear que la muerte no necesariamente significa desaparecer, sino dejar de existir como individuo.
El cuerpo muere.
Sus moléculas continúan.
El carbono vuelve al suelo.
El agua vuelve al ciclo hidrológico.
Los elementos regresan al mundo.
La energía se transforma.
Y, eventualmente, parte de esa materia puede formar otras cosas.
Desde una perspectiva estrictamente científica, eso no significa que tu conciencia continúe.
Pero desde una perspectiva panteísta puedes preguntarte:
¿Qué significa realmente "morir" si nunca estuvimos separados del universo del que surgimos?
Entonces podemos volver a la conclusión de que no somos seres que pertenecen al universo.
Somos el universo tomando una forma temporal.
La cual no termina de explicarnos por si sola que sucede con nuestra conciencia después de perecer, pero gracias al esfuerzo que podemos reconocer del universo para poder llevar un registro de sí mismo por medio de la vida, sería casi absurdo pensar que no hay algo más allá de la muerte...








