Una noble aventurera (Konosuba)

Sinopsis

El cliente se tomó demasiadas libertades con Darkness. Que bueno que a ella no le importe. Comisión, contenido adulto.

Genero:
Erotica
Autor/a:
m3n4sk3r
Estado:
hace 11 días
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1: La primera misión

Disclaimer: Konosuba y sus personaje no me pertenecen.

Hola, esta es una comisión anónima, espero les guste.


Darkness vio a todos lados, feliz de haber tomado la misión en solitario.

Luego de que su equipo no saliera de la casa por indigestión colectiva, la rubia voluptuosa fue al gremio de Belzerg, donde un noble con sobre peso se encontraba buscando un equipo de guardaespaldas,

El hombre, contemporáneo de su padre, la reconoció, pero antes de que ella pueda rogarle quedarse callado, el noble habló con Luna, contratándola para una misión de escolta.

Y así es como ella se encontró cuidando del hombre mayor, que no despegó la vista de su trasero en todo el camino a la posada.

“Este hombre sucio me está mirando, igual que las veces en que iba a la mansión.” La Cruzada se retorció al sentir como el noble la devoraba con la mirada.

“El trabajo de una aventurera te sienta muy bien.” Chadrick fia Dunban, un duque de la frontera este del reino, le comentó con una sonrisa. “Te ves aún más hermosa que antes.”

“Por favor, no me hable así, me encuentro trabajando en este momento.” Darkness se sonrojó, tratando de ignorar la mirada del hombre gordo.

Chadrick solo siguió mirando el culo de la noble, viéndolo moverse de lado a lado, evidencia de que a la chica le gustó ser elogiada de esa forma.

El dúo no tuvo problema en arrendar una habitación en la posada, con la chica dejando que el amigo de su padre entrara primero, ella entrando después y cerrando la puerta, preparada para una noche sin sueño, en su rol como guardaespaldas.

“Hay una silla, y la cama es grande para usted, don Chadrick.” Darkness comentó. “Espero tenga un buen sueño.”

“Eso espero, pero Lalatina…” El hombre sin cabello habló. “Me siento muy mal al verte con esa armadura tan pesada, ¿porque no te la quitas?” El gordo sugirió.

“Hombre sucio…” La respiración de la chica tetona se aceleró. “Es obvio que quiere ver mis tetas.” La rubia conoció desde pequeña el tipo de noble que era Lord Dunban.

El hombre calvo solo parpadeó un segundo, y al siguiente la belleza ojiazul se encontró con su sweater negro delineando la redondez de los pechos de la fémina.

“Has crecido mucho.” Chadrick no ocultó su intención. “Aún recuerdo cuando eras una pequeña, y me abrazabas mientras me decías tío.” El hombre se sentó en la silla, y alzó los brazos. “¿Qué tal si te sientas en mi regazo como en los viejos tiempos?”

“E-está bien.” La chica giro la cara como si tuviera vergüenza.

Pero Chadrick la conocía desde niña, y supo que ella estaba ocultando una sonrisa de oreja a oreja.

“Lalatina, siempre fuiste rara.” El hombre devoró con la mirada a la fémina acercándose a él. “Pero eso no es malo.”

Darkness llegó a brazos de distancia del gordo, y no opuso resistencia cuando él la agarro y la giro de forma brusca, sentándola en su regazo, haciendo que la caballero sienta un bulto contra su redondo trasero.

“De verdad…” El gordo envolvió sus brazos alrededor de Darkness. “Has crecido mucho…” El duque apretó las tetas de la rubia. “Este par en especial.”

“Ahhhh…” Lalatina gimió ante el agarre. “Usted es un degenerado.” Un rubor cubrió el rostro de Darkness.

“Una belleza como tu mejora la imagen de los aventureros.” Chadrick jugo con la masa de carne en su poder. “Pero me gustaría tenerte en mi mansión, quizás debajo de mi escritorio.”

“E-Eso es muy denigrante.” Una sonrisa tonta apareció en el rostro de la noble.

“Pero te gusta la idea.” El duque lamió el cuello de la mujer joven.

“¡N-No!”

“No me gusta que me mientas, mi pequeña Lalatina.” El Dunban meneo a la mujer sobre su regazo por las tetas. “Tienes mi entrepierna empapada por tu calentura.”

“¡Ahhh!” La chica recién se dio cuenta del estado de sus partes bajas. “¡Por Eris, que vergüenza!”

“Eres una chica muy mala.” Chadrick respiró en la nuca de la rubia. “Y las chicas malas deben ser castigadas.”

Lalatina casi se corrió con esas palabras.


Darkness al final no se corrió con las palabras de su ‘tío’.

Pero si se corrió cuando él le ordeno desnudarse.

“Mierda, que buena estas.” El Dunban babeó. “Heredaste las curvas de tu madre Ahaha.”

La rubia jadeó, su cuerpo en medio de las piernas del noble, sus voluptuosas curvas completamente expuestas al hombre mayor, que la acarició la cabeza de forma condescendiente.

“Ahhh.” Darkness miro sonrojada la entrepierna de su tío. “Es grande.”

Chadrick sonrió y sacudió su verga, el hombre desnudo de la cintura hacia abajo, su gorda verga a vista de la rubia tetona, su otra mano comenzando a bajar la cabeza de su ‘sobrina’ contra su verga.

“Abre esa boquita.”

La cruzada de inmediato le hizo caso a su contratador, abriendo la boca y gimiendo cuando Chadrick la hizo meter la gorda polla dentro de su boca, haciéndola sentir por primera vez un verdadero pene dentro de su boca.

“¡MMM!” La rubia cerró los ojos, besando el tronco del falo, su lengua siendo presionada por la corona de la verga.

“Santa Eris…” El Dunban dijo. “Que bien se sienten tus labios.” El noble abrió los ojos al darse cuenta de algo. “Ahh, eso me gusta querida…”

La rubia se atragantó con la verga dentro de su boca, pero no paro de moverse hacia adelanta, sintiendo la verga tocar la entrada de su garganta, antes de seguir hasta el final, besando las bolas del hombre mayor.

“¡AAARRRGGGHHH!” La fémina se ahogó en la polla que entró hasta la garganta, pequeñas lagrimas saliendo de sus hermosos ojos.

“Mírate, pequeña.” El noble sonrió, condescendiente. “Qué dirían tus tutores ahora, viéndote así…” El hombre no preguntó, él declaró.

El cuerpo de Darkness convulsionó entre las piernas de su ‘tío’, su coño explotando y liberando su más grande corrida hasta la fecha, su néctar bajando por sus gruesos muslos, empapando el suelo de la posada.

“¡Estoy siendo utilizada como una cualquiera!” Darkness pensó con una alegría indescriptible. “¡Me va a obligar después a limpiar el piso con la lengua!”

Ajeno a los pensamientos de la rubia, el gordo disfruto de la cálida cavidad oral de la fémina, viendo la curvatura del perfecto culo de Lalatina moverse de lado a lado, los sonidos de la cruzada ahogándose siendo música para sus oídos.

“Bueno, ya debiste acostumbrarte.” Chadrick dijo, más para sí mismo que a su escolta.

El pelado agarró la cabeza de la joven noble, envolviendo la cola de caballo de Darkness con el pulgar e índice para un mejor agarre, y la levanto, tirando del cuero cabelludo de la bella aventurera.

“¡MMMM!” La chica gozó de la leve sensación de dolor. “¡Que sabor más asqueroso!” La rubia sonrió al sentir el salado sabor del líquido preseminal en su lengua.

Lalatina gimió aún más fuerte cuando el hombre bajo su cabeza sobre el duro falo, llenando su garganta una vez más, la polla palpitando contra su faringe, buscando su esófago.

El hombre gruñó cuando volvió a enterrar su verga en lo más profundo de la garganta de su ‘sobrina’, moviendo ahora la cabeza de Darkness contra su pelvis, prácticamente restregando el bello rostro de Lalatina contra sus bolas peludas.

“Si…” El calvo disfrutó. “Comienza a usar tu lengua…” El noble ordenó.

La chica asintió tanto como pudo con una verga en la boca, comenzando a mover su lengua contra las gruesas pulgadas invadiendo su boca, jadeando cuando el hombre volvió a tirarla hacia arriba por el cabello.

Esta vez, el gordo levantó la cabeza de Darkness hasta que la mitad de su polla estuviera dentro de la boca de la rubia, la otra mitad empapada con la saliva de su escolta.

“Chúpala.” Chadrick abofeteó la cara de Darkness con su mano derecha. “Haz bien el trabajo.”

La rubia subió y bajó su lengua para estimular la polla, pasándola por la cabeza del pene, por cada pulgada de carne, haciendo lo mejor posible para complacer al sucio, con sobre peso, maldito hombre que la vio crecer desde pequeña y ahora la estaba dominando y…

La rubia volvió a chorrear su néctar por el placer de la situación, su grito de placer siendo callado por Chadrick, que ahora presionó la cabeza de Darkness contra su pelvis, enterrando sus nueves pulgadas de polla dentro de la Ford.

El cuerpo de Darkness se retorció de nuevo, la mujer en un constante estado de dicha, el hombre comenzando a subir y bajar su cabeza contra su entrepierna.

Una y otra… y otra vez.

“¡ARRGGGHH!” Los ojos de la rubia rodaron fuera de su cabeza, el placer siendo mil veces mejor que el imaginado cada vez que se tocaba en las noches.

“Joder, me volveré adicto a esto.” El noble sudó como loco, moviendo la cabeza de la chica contra su verga. “Tu boca sucia chupando mi polla sin parar.”

La mujer no pudo responder, besando las bolas del Dunban con cada garganta profunda, la rubia respirando por la nariz, frotando sus muslos uno contra el otro, agarrando los muslos del gordo para una mejor estabilidad.

¿Alejarse del degenerado abusando de su boca? ¡Por ningún motivo!

La Cruzada acomodó su cuerpo en medio de las piernas de su tío, pegando sus melones a los muslos de Chadrick, haciendo fuerza contra el empuje del hombre sobre su cabeza, sobrepasándolo fácilmente, empalando su cara en la enorme polla.

“¡Ahhh!” El noble jadeó, sorprendido. “¿Pequeña Lalatina?”

La rubia sonrió como la pervertida que era, nueves pulgadas de verga llenando su boca y garganta, la carne reposando en su lengua, antes de comenzar a moverse.

El hombre solo pudo jadear y gemir, sus manos soltando la cabeza de la joven aventurera, la noble moviéndose por sí sola contra su polla, sacudiendo la cabeza, apenas levantando su cara antes de volver a bajarla, mirándolo con una lujuria que casi lo asustó.

Énfasis en casi.

“Ahhh, esa es mi chica.” Chadrick cerró los ojos, tratando de aguantar su orgasmo. “La chupas tan bien como la zorra de tu mama.”

Eso solo calentó aún más a la aventurera más dura del reino, que siguió moviendo su cara arriba y abajo, dejando de usar la lengua para concentrarse en tragar más y más la gran polla de su querido tío.

“Me voy a correr.” El Dunban gruñó, sudando como un cerdo. “¿Quieres que me corra en tu boca de puta?”

La mujer asintió con fervor, haciéndolo jadear y apretar los brazos del sofá, el hombre queriendo llenar la boca de su sobrina… pero queriendo otra cosa también.

“Deja de mamarla.” El noble ordenó de pronto.

“Muahh.” La chica obedeció, levantando la cabeza y dejando de mamar la polla, las diez pulgadas de carne brillando por la saliva de la aventurera. “Es tan dominante…” La mujer sonrió de oreja a oreja.

“Agarra esos melones de puta que tienes.” El rubio dijo, casi babeando.

“¡Kyaaaa!” La chica se retorció, moviendo la cabeza. “¡Que pocos modales!”

Darkness agarró sus tetas, babeando cuando el hombre la agarró del hombros, tirándola hacia él, la enorme polla quedando en medio de sus perfectos senos.

“Carajo, estas tetas son fantásticas.” El hombre miro al cielo, complacido.

“¡Q-Que sucio!” Lalatina apretó sus tetas por instinto. “¡No se contenta con solo mi boca!”

“Comienza a moverlas.” Chadrick ignoró las palabras estúpidas de su sobrina.

Lo único que le importaba era disfrutar del par de pechos más famoso del reino.

“¡Que vulgar!”

La rubia miro entre sus pechos, la gran verga sobresaliendo entre ellas, y solo levantó sus tetas, ocultando la gorda cabeza entre ellas, los jadeos del hombre solo sirviendo para una cosa…

Calentarla.

La cruzada comenzó a subir y bajar sus enormes tetas contra la pelvis de su tío, un chapoteo produciéndose por el choque de los montículos de carne con las bolas y abdomen del hombre gordo, Chadrick sudando como un cerdo ante las atenciones de la bella noble.

“Se siente tan caliente entre mis pechos.” La rubia miro la polla con corazones en los ojos. “E-Esto es demasiado sucio para mí.”

Los rebotes de las tetas de Darkness subieron en intensidad.

“Eso, puta.” El noble jadeó, sintiéndose en la gloria. “Mueve bien esos melones.”

“~Ahhh~” La chica gimió, gozando el ser tratada como quería.

La rubia sacudió sus pechos uno contra el otro, la polla sacudiéndose de lado a lado, la fricción causando que las mejillas de la mujer queden rojas como un tomate, vapor saliendo de la boca de Darkness, la excitación evidente en su rostro.

Arriba y abajo, las tetas de Lalatina golpearon las bolas del Dunban, el gordo gruñendo cuando la punta de su pene golpeaba el mentón de Darkness, los orbes cubriendo casi toda su polla, el noble bajando la mirada para ver su polla ser cubierta por esos hermosos montículos de carne

“Adoro tus tetas.” El noble agarró los hombros de Lalatina. “Es un crimen taparlas con esa horrible armadura de plebeyos.” Chadrick comenzó a moverse.

La rubia jadeó, una expresión de placer en su rostro al sentir al hombre embestir contra su busto, la gran verga desapareciendo entre sus pechos, antes de aparecer en frente de su cara, las bolas peludas del hombre tocando sus sensibles senos.

“N-No…” La rubia se negó débilmente. “Es mi armadura para una noble causa.”

“Es un juego, y tu una mocosa malcriada.” El gordo se levantó.

La chica solo respiró más pesadamente, arqueando su espalda, su tío teniendo aun un firme agarre de sus hombros… y la verga entre sus pechos.

“Una mocosa que juega con la mugre, una puta ingenua.” Chadrick embistió las tetas de la rubia, jadeando sin parar.

“De-Detente…” La cruzada rogó, su cara roja como un tomate.

“Debería darte vergüenza siquiera salir a la calle.” El hombre se movió con todas sus fuerza, la fricción llevándolo cada vez más cerca del orgasmo. “Fingir ser una caballera, cuando eres una puta barata.”

“¡Kyaaa!” La noble volvió a chorrear sus jugos con esas palabras. “¡Que palabras tan crueles!”

El noble solo pudo maravillarse con la promiscuidad de la jovencita, la rubia babeando en su verga, permitiéndole moverse más rápido, el sonido de chapoteo haciendo eco en la habitación cada vez que sus caderas chocaban con el busto de la Dustiness.

“Me voy a correr en tu cara.” Chadrick anunció, sus manos tratando de contener a la puta en su lugar. “Voy a pintar tu linda cara de blanco.”

“~AHHHH~” Esas palabras solo sirvieron para calentar a la aventurera.

Darkness apretó más sus tetas, haciendo gruñir a su tío, que golpeó sus grandes tetas con los muslos, la olorosa verga afectando su olfato sensible, haciendo aúna más real la situación en la que se encontraba.

“Vamos, quiero que me digas que quieres.” El Dunban habló entre embestidas, su verga casi ardiendo por la fricción. “¿La quieres en tu cara, o en estas ubres?” El gordo soltó los hombros de Lalatina para apoyar las manos en los montículos de carne envolviendo su polla.

“En ambas…” La rubia susurró, una sonrisa que parecía lastimar sus mejillas en la cara.

“Dilo más fuerte.” Las embestidas subieron de intensidad, las tetas de Darkness tomando una tonalidad roja por la fuerza de los impactos. “Grita donde quieres mi leche, zorra sucia.”

La rubia jadeó, moviendo sus senos contra la pelvis de su cliente, jadeos escapando de él por el impacto, ella moviendo sus tetas contra el gordo cuando él se movía contra su busto, trayendo aún más placer a ambos.

Pronto, el hombre no pudo articular más palabras, apretando los melones con toda su fuerza, tratando de lastimar a la fémina, de recuperar el control.

Pero Darkness era una aventurera.

“¡Lo quiero en mi cara!” Darkness gritó de pronto, bombeando sus grandes pechos contra la verga dura de la persona que se estaba aprovechando de ella. “¡Quiero la leche de un hombre miserable en cara pura!”

¡En serio, esto es lo mejor que le había pasado a la rubia!

El hombre no pudo aguantar más la follada de tetas, gimiendo y cayendo hacia atrás, las tetas de Darkness manteniéndolo aun de pie por la verga, la polla palpitando entre el valle de los pechos de Lalatina.

La rubia ni parpadeo cuando una gran cantidad de líquido blanco salió disparado de la uretra del noble casi inconsciente, manchando toda su cara, gran parte cayendo en su boca abierta, mezclándose con su baba.

Lalatina relajó el agarre sobre sus pechos, el noble cayendo de espalda contra la cama, respirando pesadamente, la rubia ignorando el estado de su cliente para llevar las manos a su cara.

Semen cayo en las blancas tetas de la Dustiness, la rubia acumulando toda la leche que podía en sus manos, y llevándolas a la boca.

La aventurera casi tuvo otro orgasmo al probar el semen agridulce, sabor desagradable para su paladar exquisito, la rubia de rodillas con su rostro inmaculado cubierto con el semen de un noble asqueroso.

“~Ahhh, ahhhh~” Lalatina jadeó más fuerte que antes, tragando todo el semen que podía. “E-Esto es genial, kyaaaa…” Darkness se rindió ante su lado lujurioso.

Chadrick jadeó en la cama, escuchando los gemidos de la mocosa estúpida a pies de él.

“Mocosa loca.” El noble insultó a su guardaespaldas. “Esto todavía no termina.” El Dunban todavía tenía ganas de seguir disfrutando el cuerpo de su sobrina.

La rubia gimió, abrazándose y desparramando el semen restante en el suelo.

Chadrick agarró una pócima azul en el velador, que le vendió una prostituta de cabello azul en la calle.

“¡Con esto, tendrás energía para toda la noche, si te unes a la iglesia de Axis!” El gordo recordó las palabras de la peliazul.

El noble también recordó como él engaño a la mujer para no pagarle ni un centavo.

“Gracias, chica loca.” Chadrick tomó la pócima.

La rubia miro con una sonrisa la verga del noble, que volvió a estar dura como la roca.


La sonrisa de la noble se engrandeció, Lalatina con las piernas extendidas y su cuerpo inclinado hacia adelante

“Mierda.” Chadrick maldijo detrás la rubia, admirando el trasero de su sobrina. “Que buen culo.”

Darkness gimió, respirando pesadamente cuando el hombre apoyó la mano izquierda en su espalda.

“De-Detente…” La rubia pidió, sintiendo la verga de su cliente contra su coño. “N-No lo hagas.” La rubia estuvo a punto de correrse con la sensación.

“No.” El hombre movió sus caderas hacia adelante, penetrando la concha de la aventurera. “Mierda, estas demasiado mojada.”

“~Ahhhh~” La rubia gimió de placer, recibiendo la primera polla real por su coño. “¡Ya-Yamero~!”

El Dunban no tuvo intención alguna de parar, jadeando mientras introducía su polla en el coño de su sobrina, tomándose su tiempo para llenar a la voluptuosa aventurera.

Este tipo de oportunidades se debían aprovechar al máximo.

La rubia siguió gimiendo, una sonrisa tonta en su cara, mientras una enorme verga llenaba su vagina, mucho más que lo hicieron sus dedos, o el juguete que compró de Wiz cuando la conoció.

Un grito de triunfo escapó de los labios de Chadrick cuando él enterró toda su verga dentro de Darkness, grito eclipsado por el chillido de gozo de Lalatina, que casi pierde la fuerza por el golpe a su punto g.

“A la mierda todo.” El noble dijo de pronto.

“¡Ahhh!” La rubia no escucho las palabras de su tío, gozando de la primera verga real en su coño mojado.

Lo que si sintió la cruzado fue al hombre mover las caderas hacia atrás, o más, bien, unas pulgadas de carne salir de su coño.

Chadrick embistió a su guardaespaldas tetona, sus diez pulgadas de polla llenando por segunda vez el coño de Darkness, el enorme y firme culo de la Dustiness aplanado contra su pelvis.

“¡Si!” El Dunban comenzó a moverse. “¡Adoro tu coño!”

“¡Ahhhhh!” La puta babeó, recibiendo su primera follada vaginal. “¡Es tan grande!”

Lentamente, sin apuro alguno, el noble mayor se movió adelante y atrás, su verga entrando y saliendo del coño de la rubia voluptuosa, nunca sacando más de la mitad de su verga antes de que la necesidad de entrar dentro de Darkness lo abrumara.

Las manos del hombre acariciaron las nalgas de la mujer, gemidos de gozo escapando de la noble menor, antes de que él tomara a la puta del pelo.

Darkness sonrió cuando el noble la tiro por el pelo con fuerza, estirando y casi sacándole las raíces

“¡OHHHH!” La rubia gritó, el dolor solo provocando más placer en ella.

“La puta madre, estás más mojada ahora.” Chadrick se maravilló, inclinando la puta hacía él.

“¡Noooo!” Darkness mintió descaradamente, tratando de moverse contra su cliente. “¡No me gusta!”

El gordo se rio ante la mentira, jadeando cuando la concha de la mujer se amoldó alrededor de su verga, sus bolas quedando empapadas por los jugos vaginales de la noble encubierta.

¡SLAP! ¡SLAP!

Los gemidos de la belleza de Belzerg solo aumentaron de nivel a medida que pasaban los segundos y luego minutos, la polla entrando y saliendo cada vez más rápido de su coño, el dolor de ser agarrada por el pelo, y los fuertes golpes a su trasero haciendo de su primera vez algo simplemente inolvidable.

Las tetas de Lalatina se movieron en todas las direcciones, el cuerpo de la Cruzada recibiendo con facilidad las fuertes embestidas, los jadeos del noble mezclándose con los gritos de dicha de Darkness, ambos acercándose cada vez más a su clímax.

“¿Te gusta cómo te follo?” El Dunban preguntó de pronto, con su cuerpo cubierto de sudor. “Este si es un buen ejercicio.” El noble pensó, encontrando una forma de bajar de peso.

“¡No me haga esas preguntas!” La chica gritó, un sonrojo en su rostro.

El noble jadeó cuando la mujer molió las caderas contra él, el caliente coño apretando su gran verga de una manera exquisita, la aventurera no queriendo separarse de él.

“Si quieres que me corra dentro…” Chadrick se recuperó, soltando el pelo de la puta. “Entonces admite…” El noble agarró las caderas de Lalatina. “¡Que te encanta mí verga!” el Dunban embistió a su sobrina.

“¡Ahhh!” Darkness chilló, casi corriéndose en ese instante. “¡Nunca!”

El gordo la embistió más fuerte, usando toda su fuerza para mantener a la zorra inmóvil, sus caderas moviéndose adelante y atrás, diez pulgadas de verga llenando el coño de la rubia con cada embestida.

Lalatina en cualquier momento pudo haberse liberado del agarre del noble obeso.

¿Pero porque lo haría?

“¡Vamos, puta, dilo!” Chadrick le ordenó, casi sacando la polla del agujero vaginal de Darkness.

“¡Yamero!” La rubia sonrió de oreja a oreja. “N-No lo ha- ¡Ahhhh!”

Chadrick volvió a embestirla, quitándole el aliento a la rubia, la verga del noble palpitando como loca dentro de la guardaespaldas más sensual del reino, ambos nobles cada vez más cerca del orgasmo.

“No aguantare más.” El Dunban reconoció, moviéndose para embestir a la rubia una vez más. “Pero no me correr dentro.” El noble murmuró, volviendo a enterrar su verga dentro de la aventurera. “Me voy a…” Chadrick sacó su verga del coño de Darkness, preparado para bañar las rojas nalgas de Lalatina.

“¡Métala!” Darkness perdió ante su lujuria. “¡Quiero su leche en mí coño puro!” La rubia rogó.

De inmediato, la fémina fue empalada por la gran verga, el grito de triunfo del noble mayor siendo eclipsado por el chillido de placer de la rubia, ambos llegando a su clímax.

“¡Voy a llenar tu coño!” El gordo gritó, embistiendo como loco al cuerpo voluptuoso de su guardaespaldas. “¡Mierda, que coño más rico!”

“¡Siiii!” La rubia se arqueó contra su amante, casi pegando su espalda con el obeso pecho del noble mayor. “¡Córrase dentro, se lo ruego!” Darkness cayó en su punto más bajo.

Una, dos, tres embestidas, y el Dunban no aguantó más.

“¡Aquí viene!” Chadrick dijo, cayendo sobre la mujer soltando las caderas de Lalatina.

“¡Ahhhh!” La rubia gritó más fuerte.

El noble rugió en la oreja de su guardaespaldas, liberando toda su corrida en el fértil agujero de la aventurero, la polla sacudiéndose dentro de Darkness, la punta del pene llenando directamente el útero de Lalatina.

Darkness ni siquiera pudo gritar más, perdiendo el aliento al recibir su primera carga de leche por un sucio, obeso, malnacido hombre…

El coño de Lalatina explotó alrededor de la verga de Chadrick, el noble jadeando encima de su sobrina, sintiendo como los calientes jugos bañaron su polla, la mujer convulsionando debajo de él.

Con un gruñido final, el hombre se levantó de la espalda de la rubia, sacando su flácida verga del coño de Darkness.

De inmediato, una gran cantidad de semen mezclado con los jugos vaginales de Lalatina cayeron por las piernas de la puta, que no reaccionó a la sensación, el noble sonriendo triunfante ante la vista, su polla cubierta con los jugos de su sobrina.

Un sonido llamó la atención de Chadrick, que miro hacia adelante.

“Más…” Los ojos de Darkness tenían corazones como pupilas. “Quiero más.”

Esas palabras prendieron al Dunban, que se acercó de nuevo a su nueva puta.

La cara de Darkness mostró una enorme sonrisa al sentir al hombre detrás de ella.

Un minuto después, la cara de Lalatina fue casi deformada por la sonrisa depravada que ahora tenía casi fijada en su hermoso rostro.

“¡AHHHHH!” La rubia gritó, de espaldas en la cama. “¡Se siente tan grande!” Darkness proclamó al hombre encima de ella.

Chadrick jadeó sobre su sobrina, empujando las rodillas de la puta contra la cama, el cuerpo de la bella aventurera levantado ligeramente, permitiéndole moverse arriba y abajo.

Una embestida del hombre mayor provocó un grito de placer de Lalatina, la gorda verga enterrándose en lo más profundo de su coño.

“¡Que rico!” La noble voluptuosa ya no pudo, ni intentó reprimir su lado más sucio. “¡Su verga es tan grande tío!”

El Dunban trató de hablar, pero apenas tenía energía para tener las piernas dobladas, las extremidades pegadas al cuerpo de Lalatina, el cuerpo del gordo cubierto de sudor, la cara del hombre tan roja como la de Darkness.

Arriba y abajo, el noble tuvo la suficiente energía para mover sus caderas contra la hermosa cruzada, irguiendo las piernas hasta casi sacar la polla del coño de Lalatina.

Chillidos salieron de la boca de la aventurera cuando el Dunban dobló las rodillas, impulsándose hacia ella, llenando su coño con la gran verga, diez pulgadas de carne arruinando el agujero de la noble depravada.

Tal como Darkness descubrió le encantaba.

“¡Siiii!” La rubia estuvo en la gloria. “¡Quiero más!” Baba cayo por sus labios, ensuciando sus mejillas rojas.

El Dunban jadeó encima de la noble, sus piernas temblando mientras sentía su leche en la punta de su verga, su inminente orgasmo cada vez más cerca, presionando el cuerpo de la fémina con sus manos para un mejor balance, dando todo lo que tenia para callar a la puta de su sobrina.

“¡Fólleme!” La aventurera salió de sus cabales. “¡Quiero que rompa a esta sucia mujer!”

El coño de la mujer no paraba de chorrear sus jugos vaginales, cada potente embestida del gordo haciendo que el líquido se desparrame por la cama, cada grito de Lalatina siendo acompañado por un jadeo del noble, que movía sus caderas lo más rápido posible.

Darkness nunca se calló, gritando de placer cada vez que su tío enterraba la gorda verga en su coño, en la posición más dominante posible, la polla palpitando contra sus paredes vaginales, como si el hombre quisiera embarazarla.

“¡Espera!” Los ojos de la rubia se abrieron de par en par. “¡Eso es lo que quiere lograr!”

La idea abrumó a la rubia, que levantó más las caderas, haciendo que toda la polla de Chadrick entre por completo en su agujero vaginal, un grito de triunfo saliendo de Lalatina.

“¡Mierda!” El Dunban maldijo, casi cayendo encima de la cruzada. “¡Maldita puta!” El hombre ahora trató de ahorcar a su sobrina.

Las embestidas aumentaron en intensidad, el gordo poniendo todo su peso sobre la rubia cada vez que él penetraba a la aventurera.

“¡Ahhhh!” Por supuesto, el abuso no molestó a Lalatina en lo absoluto. “¡Soy una puta!”

El choque de los muslos y bolas del gordo con las firmes nalgas de Darkness produjo un potente sonido, la chica ahogándose en su propia baba, el hombre tratando de quitarle el aire, poniendo todo el peso contra su pelvis, aplastándola y llevándola a la cúspide del placer.

“¡Arrrggghhh!” Los ojos de Lalatina rodaron fuera de su cabeza. “¡ESTO ES LO MEJOR!” La rubia pensó, ya no pudiendo aguantar el placer.

El coño de la rubia explotó alrededor de la enorme polla de su tío, que ya no pudo aguantar más su propio orgasmo.

La expresión de Lalatina, la forma en que él coño de la puta abrazaba su polla, el cuerpo de su sobrina contra el suyo, y ahora la estrechez por el orgasmo, llevaron a Chadrick a su orgasmo más potente jamás.

“¡MIERDAAA!” El gordo maldijo desde el alma.

El Dunban subió las caderas una última vez, para bajar con todo contra la pelvis de Lalatina, llenando el agujero chorreante de la noble menor, liberando su espesa corrida directo en el útero de la rubia.

Las manos de Chadrick perdieron su fuerza cayendo él encima de Darkness, que por fin pudo volver a respirar.

“¡SIIII!” Darkness rugió del placer.

La mujer abrazó a su tío, sintiendo como la leche llenaba su coño fértil, quizás produciendo un bastardo que arruinará su estatus social, y la obligue a usar su cuerpo para conseguir dinero y…

El gordo jadeó encima de su puta, tratando de recuperar el aire mientras sentía su verga perder la erección, su pelvis empapada siendo la evidencia del acto lascivo que hizo con su presunta guardaespaldas.

“Otra vez lo hiciste, Chadrick” El noble se dio una palmada metafórica en la espalda. “Mierda, sí que eres una zorra.” El Dunban comentó, antes de notar la expresión de Darkness. “¿Lalatina-chan?”

La chica lo miró con la cara aún más roja que antes, baba manchando sus mejillas, con los ojos desorbitados y la lujuria a tal punto que asustó al noble mayor.

“Más.” Fue lo único que dijo la chica.

“Creo que esta puta será mucho para mí.” El noble tragó saliva.


Una llamada llamó la atención de Alderp Alexei Barnes en su oficina.

Solo una persona podía llamar a ese ‘teléfono’ que consiguió con el demonio.

“Bastardo, ¿qué quieres?” El rubio preguntó de mala manera.

“No seas así, amigo.” Chadrick contestó alegre. “Solo te llamaba para arreglar cuentas.”

“¿Vas a pagar lo que me debes?”

“Mejor que eso, ¿recuerdas a la hija de Dustiness?”

Alderp alzó una ceja, esperando que su amigo continuara.

“¿Qué dirías si te puedo conseguir un tiempo a solas con ella?”

“...” Una sonrisa depravada apareció en el rostro del bigotón. “Te escucho.”


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Bien escrito

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Trama absorbente

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Buenos personajes

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Diálogos potentes

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