Rasgado-Cap1
Alistair se encuentra en los edificios a medio construir abandonados a orilla de la ciudad, sus audífonos retumban con New Born mientras salta entre las viejas vigas con una precisión perfecta, y una habilidad digna de un gimnasta olímpico.
Entre salto y salto, la sombra de sus extremidades se va perdiendo entre la luz de la luna, y los castillos que tiemblan con cada paso. Sus movimientos y la respiración se encuentran sincronizados con la guitarra. Mientras a sus pies el cemento fracturado se funde alrededor y pierde su forma. Cada salto entre techos es un dado que lanza jugando con la muerte, y, a pesar de ello, no le tiene miedo a un mal calculo, o un paso en falso.
-Crack-
Suena bajo su cuerpo, una viga vieja, tan vieja como su vida y que tanta confianza le tenia lo traiciona, se rompe y cae 2 metros hasta un piso inferior, el acero roto le desgarra el suéter y sangre brota de su antebrazo, a pesar de una herida de tal magnitud, no se encuentra aterrado, ya se ha visto en esas situaciones y como siempre, solo decide volver a casa, mientras agradece que sus padres son solo extras en su vida y con toda la calma del mundo volverá a su rutina diaria…
Por otro lado, Elorián se encuentra en su cama. La única luz que existe es la de su laptop, mientras ve lo que le apasiona, una guitarra bellísima, y tan cara como el mismo equipo, se pregunta qué hará Al, apenas hablaron el día de hoy, y a pesar de que hablan una vez por milenio, decide mandarle un mensaje.
-Ey, Ali, sé que no suelo mandarte mensaje ten tarde, pero algo me dice que estas despierto y estoy aburrido, que haces? -
Tras mandar el mensaje Elorián deja el celular boca abajo y sigue viendo guitarras por Amazon, una Gibson negra, reacondicionada, sin cuerdas. Luego una Yamaha, nueva, color azul celeste, de calibre estándar.
Alistair ve el mensaje una vez está en su baño, su brazo se encuentra mejor, pero el suéter no se puede recuperar. Mientras se venda, una pregunta empieza a formarse, ¿Sera que deba de ir al hospital?, ¿qué les dirá a los médicos?, ¿y si sus padres se enteran?
Al final decide dejar esa cuestión para mañana, fue suficiente con la caída de hoy y el dolor en el brazo no lo va a dejar pensar.








