Personalizar legibilidad
Aa

Cicatriz [todochako]

Sinopsis

Después de participar de un difícil rescate, el bombero Shoto acabó adquiriendo una quemadura en su lado izquierdo del rostro y, con eso, inseguridades también fueron surgiendo. No solo la cicatriz le molestaba, pero el comportamiento hostil que venía de su novia, lo dejó aún más decepcionado y retraído, haciendo que él terminara la relación. Eso lo afectó más de lo que podía imaginar, convirtiéndolo en un hombre solitario y frío para los romances. Sin embargo, un año después de este episodio, Todoroki se reencontró con una de las mujeres salvas por él en el rescate. Ochaco, ese era el nombre de la chica que lo cautivó, no solo por su belleza, sino también por su bondad y confianza. Fue gracias a ella, que Shoto volvió a amar mil veces más fuerte. ⚠︎ONE-SHOT📁. ⚠︎ESCENAS +🔞 EXPLÍCITAS. ⚠︎LAS ARTES NO SON MÍAS. ⚠︎SHIP: TODOCHAKO (Ochaco x Todoroki).

Genero:
Erotica
Autor/a:
Aleatoriox 🌺
Estado:
Completa
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo Único 👨🏻‍🚒


Shoto Todoroki era el coronel que comandaba el Primer Batallón del Cuerpo de Bomberos de Musutafu, siendo considerado uno de los mejores en su campo. Además, era conocido por todos como un héroe, visto que puso su vida en riesgo y casi perdió la mitad de su rostro para salvar a tres mujeres atrapadas dentro de un edificio totalmente en llamas, a punto de derrumbarse.

Ese incidente cambió completamente la vida del muchacho. Él pasó días en el hospital con la mitad de su cara vendada y sintiendo dolores horribles por el cuerpo, sus amigos estaban constantemente cerca y su novia también. Momo, ella era la luz de su vida, ambos estaban juntos desde la época de la escuela y pensaba que sería así para siempre.

Pero no fue como planeó...

Después de que Todoroki recibió alta y se recuperó del accidente, varios factores en su relación cambiaron drásticamente. Su compañera, antes cariñosa y gentil, pasó a mantener cierta distancia entre ellos, a tratarlo de manera distinta y menos receptiva a sus toques. Cada vez que intentaba abrazarla o besarla, la mujer se escabullía, fingiendo estar ocupada con otras cosas.

Shoto no era idiota, él se había dado cuenta muy bien de los cambios de actitud que Yaoyorozu obtuvo después de quitar su vendaje del ojo. La quemadura había causado una hermosa cicatriz allí. Entonces, ¿ese era el problema? Ella... ¿se sentía asqueada? Y él pudo confirmar sus sospechas cuando, paseando de la mano por la calle, la pelinegra lo soltó y se distanció rápidamente al ver a otras personas acercándose.

El bombero siempre recibía miradas por donde pasaba, sea por ser reconocido por su acto heroico, o solo por personas curiosas en cuanto a su cicatriz que llamaba bastante la atención. Él no podía negar que eso era demasiado incómodo, y el comportamiento de Momo tampoco le hacía sentir mejor. Estaba tan decepcionado, nunca imaginó que su mujer lo trataría así.

El clima romántico había sido estropeado, él no estaba con más ganas de quedarse allí y, siendo así, retornó para el apartamento que compartía con su novia. Lo primero que hizo el hombre al llegar a casa, fue ir directamente a la habitación y juntar un par de ropas. Por mucho que la amara, no viviría con alguien que sintiera asco y vergüenza por algo tan estúpido, prefería la soledad mil veces más que el rechazo.

Todoroki hizo las maletas y las colocó en el coche, en todo momento, Momo seguía sus movimientos afligida y preguntando qué estaba haciendo, pero el muchacho no respondía nada. Apenas continuó organizando sus pertenencias y papeles del trabajo totalmente en silencio, manteniendo una expresión seria.

Antes de que pudiera entrar en su vehículo e irse de una vez, la pelinegra lo agarró, llorando desesperada con toda aquella situación abrupta. Shoto la miró con tristeza y mandó que ella se alejara, que no lo tocara más, pues ahora era él quien estaba con asco. Al parecer, Yaoyorozu quedó paralizada por la sorpresa y el chico aprovechó la oportunidad para salir de allí.

Fue una decisión radical, pero necesaria.

Él no tenía a dónde ir, su familia vivía en otra ciudad y mucho menos quería molestarlos con problemas amorosos. Detestaba alojarse en hoteles y su mejor amigo, Midoriya, era un recién casado, no quería arruinar su intimidad yendo a buscar refugio con él. Sin opciones, terminó siguiendo hacia la estación de bomberos y se instaló en su sala. Fueron las dos peores semanas de su vida, dormía en un sofá que apenas cabía sus casi 1.80 de altura, la privacidad era cero y aún tenía que aguantar un montón de marmanjos entrometidos.

Al pasar esos días, se mudó a un pequeño apartamento de soltero, no era tan cómodo y lujoso como su antiguo, pero seguro que era mejor que vivir en el cuartel. El dolor en su pecho también era incomparable, a veces su cicatriz ardía y él agradecía por eso, porque al menos, aquel dolor le hacía olvidar de la mujer que creyó que lo amaría para toda la vida. Momo lo buscó durante varios meses, e incluso llegó a involucrar a ambas familias para dejarlo intimidado, pero claramente esa táctica no funcionó.

El bombero ya había tomado su camino.

Un año después de aquella desilusión y cambios decepcionantes, Shoto se vio atraído por una mujer de cabello castaño, que un día cualquiera llegó buscándolo en su cuartel, diciendo que había venido a agradecerle personalmente por haber salvado su vida. Al principio él se quedó confundido y no entendió nada, sin embargo, después de una buena conversación, quedó claro que ella era una de las tres mujeres rescatadas en el incendio que ocasionó su cicatriz.

Su nombre era Ochaco Uraraka, y la chica explicó que estaba allí justamente para invitarlo a una cena de agradecimiento junto con sus amigas, que también fueron capturadas en el rescate por él. En el primer instante Todoroki negó, no le gustaba mucho frecuentar lugares con multitudes, pero la castaña no desistió y él acabó cediendo, fue imposible resistir aquellos grandes ojos carentes.

La cena tuvo lugar al día siguiente en su casa, había pocas personas allí, por lo que no se sintió muy sofocado y las chicas eran bastante amigables, lo trataron muy bien, agradeciéndole por el acto de valentía. Él estaba conversando con las otras dos mujeres mientras esperaba la llegada de Uraraka, ella aún estaba terminando de arreglarse y no la había visto hasta aquel momento.

Ella llegó poco tiempo después, uniéndose a ellos, el bombero quedó encantado con su belleza angelical, Ochaco parecía una delicada muñeca, usando un vestido corto que dejaba a la vista su espalda y muslos torneados. Él la admiró en silencio, consiguiendo ver pequeñas cicatrices de quemadura en su piel, pero nada que afectara su linda imagen. Shoto ya no poseía la confianza para seducir a una mujer como Uraraka, desde lo ocurrido con Momo, él se encerró para tener relaciones y no todas las chicas sentían placer al acostarse con un tipo que tenía una marca así en la cara.

Los dos se saludaron y ella lo elogió, cosa que creyó solo ser por educación, para él era imposible que alguien como Ochaco fuera a encontrarlo realmente atractivo. Ellos siguieron conversando y la cena fue servida no mucho después, Shoto se sentó a su lado y continuaron en ese clima relajado. Sus miradas se encontraban en algunos momentos y pequeñas sonrisas eran disfrazadas con aquello, siendo imposible no percibir la química que ocurría entre ellos.

Al finalizar la cena, Todoroki buscó por ella para agradecerle más formalmente, ya había hablado con sus amigas y familiares, solo quedaba ahora la castaña para despedirse. Cuando la encontró, presenció una escena nada agradable, la chica era duramente reprendida por un chico (en el cual juzgó ser su novio), por dejar a la vista sus cicatrices.

El bombero no se quedó quieto cuando vio a una mujer tan bella y confiada como ella ser oprimida de esa forma, Ochaco estaba de cabeza baja y hombros encogidos. Sintió una enorme voluntad de golpear al desgraciado. Pero antes de que pudiera alcanzarlos, la castaña levantó su rostro furiosa y golpeó la cara del individuo.

Shoto abrió los ojos, pero enseguida comenzó a reír. Ella entonces percibió su presencia y pareció estar constreñida, pidiendo disculpas por haber visto aquella situación, pero explicó que el hermano era un imbécil y que le gustaba menospreciarla. El hombre la tranquilizó y le dijo que se iba, Uraraka lo llevó rápidamente a la puerta y antes de que se fuera, pidió su número de teléfono para invitarlo de nuevo a una reunión, esta vez solo los dos.

Él se quedó sin reacción, hacía mucho tiempo que no salía con nadie, pero no consiguió negarlo, ella estaba tan linda haciendo el pedido con las mejillas sonrojadas y mirando para el lado avergonzada. Shoto aceptó con una sonrisa suave y ella le devolvió uno aún más radiante.

Ellos pasaron a verse con frecuencia y crearon una fuerte amistad, Uraraka constantemente lo visitaba en el cuartel llevando bocadillos, o iba solamente para chismorrear. Había surgido muchas oportunidades para que Shoto la besara, pero él siempre retrocedía, no creía que ella iba a querer algo más allá de la amistad, entonces cambiaba de tema o desviaba la mirada para suprimir sus deseos...

Sin saber que Ochaco anhelaba eso tanto como él.

Cierto día, cuando regresaban del cine y andaban lado a lado, Uraraka notó que Todoroki tenía el hábito de alejarse cada vez que alguien pasaba cerca, dejándola intrigada. Así que le preguntó sobre esa actitud. Él evadió el tema tanto como pudo, solo que la castaña era alguien insistente y, arrastrándolo a una plaza cercana, ella lo obligó a contar.

El hombre relató todo lo ocurrido entre él y Yaomomo, sobre sus inseguridades, miedos en general... Uraraka estaba muy enojada y sus rasgos no lo negaban. Ella comenzó a hacer gestos con las manos mientras hablaba que si encontraba a esa tal Momo por la calle, daría un buen sermón en ella y que eso no se hacía con nadie, aún más con una persona tan dedicada y gentil como él. Shoto se sorprendió por su reacción y más aún por las palabras que salieron de su boca.

Y en medio de eso, Ochaco confesó que le gustaba, que estaba encantada por su presencia desde la primera vez que se vieron. Todoroki quedó paralizado por la sorpresa, apenas observándola, ella parecía estar nerviosa mientras movía los dedos inquieta. Su respuesta fue llevar la mano hasta su mejilla y acariciarla, tirando de ella hacia cerca.

Él pidió que la castaña repitiera lo que había dicho, y al oír una vez más aquellas palabras ser pronunciadas tan dulcemente, Shoto lanzó todos sus miedos a un lado y tomó aquellos labios blandos. El contacto fue suave, lento, saboreando aquel beso tan delicioso.

Todoroki nunca pensó que podría experimentar ese sentimiento de romance nuevamente, pero allí estaba él, con el corazón latiendo más fuerte por otro alguien y lo mejor de todo era sentir que era recíproco. El chico entonces se abrió a esa nueva experiencia, al amor, dando todo de sí y esperando que eso funcionara.

******

La relación no tardó en afianzarse, los dos asumieron el compromiso y seis meses después ya estaban viviendo juntos. El bombero se preparaba para proponerle matrimonio, sabía que era muy reciente, pero él estaba completamente enamorado y sentía que no podía esperar más. Ellos se amaban, incluso ya perdió las cuentas de cuántas veces ella iba a visitarlo y acababan haciendo el amor durante horas en la sala del cuartel.

Sin embargo, hacía algunos días que Ochaco andaba medio ausente e incluso llegó a negar tener intimidad con él, lo cual extrañó su actitud; Uraraka nunca dispensaba una buena cogida. Ella decía que necesitaba espacio, alegando que se sentía diferente e indispuesta, dejándolo preocupado, pero al mismo tiempo con temor de que ella no estuviera más satisfecha con la relación y quisiera terminar todo.

Todoroki no quería perderla, eso le estaba quitando la tranquilidad.

Y mientras no conseguía averiguar lo que pasaba con su novia, él intentaba no crear teorías tontas por la cabeza. Sentado en su sala sosteniendo una pequeña cajita de anillo, Shoto se preguntaba si ella aceptaría su pedido, pero ahora estaba con dudas.

Él suspiró, nervioso.

En eso, su momento de devaneos fue interrumpido por el sonido del teléfono que pasó a sonar.

__Coronel Todoroki hablando.__él atendió la llamada como de costumbre y escuchó la voz de Uraraka del otro lado de la línea.

__¡Shou! ¡Por favor, ayúdame! ¡Comenzó a incendiarse aquí en casa y no puedo apagarlo yo sola!__ella parecía muy afligida, hablaba muy rápido y él casi no entendía sus palabras.

El hombre se levantó de la silla, asustado.

__Mantén la calma, llegaré en menos de diez minutos! No hagas nada que te ponga en peligro e intentes no inhalar el humo, ¿me oyes?... ¿Hola? ¿Ochaco?__él la llamó, pero todo lo que oyó fue el pitido de la llamada cerrada.__¡Joder!

Todoroki salió corriendo de su oficina, tropezando contra los muebles y objetos que estaban por el camino, poniendo a sus hombres en alerta. Cogió el coche, conduciendo lo más rápido posible hacia su residencia.

Logró llegar antes del tiempo previsto, estacionando de cualquier manera frente a la casa y adentrando el lugar angustiado, buscando rastros de fuego o humo. Cuando vio una luz amarillenta viniendo de su cuarto, corrió hacia allá, abriendo la puerta bruscamente y sorprendiéndose con la escena que presenció:

__Aahhh... Ayúdame, mi bombero guapo... Estoy en llamas y sólo tú puedes apagarlas.__Uraraka dijo con la voz arrastrada y mañosa, mientras retorcía su cuerpo sensualmente sobre la cama.

La castaña estaba vestida con un camisón rojo transparente, siendo posible ver sus pechos desnudos y la braguita minúscula de encaje. Alrededor de la cama, en el suelo, había velas aromáticas iluminando el ambiente, dejando el clima cálido e incluso romántico, propicio para lo que ella pretendía hacer.

__No hay fuego?!__el mayor preguntó, aún confundido.

Ella rió, caminando hacia él.

__Bueno, tiene lo mío...__sonrió maliciosa, mientras pasaba sus manos por encima de su uniforme, sintiendo bajo los dedos la textura de las insignias grabadas allí.__Entonces, mi bombero héroe, ¿va a apagar el fuego de su mujer?__susurró, mirándolo traviesa.

Shoto sintió que todas las células de su cuerpo reaccionaban, finalmente dándose cuenta de la situación real. Agarró a la menor por el culo, llenando sus manos con la carne harta y levantándola del suelo, haciéndola cruzar las piernas alrededor de sus caderas.

__No voy a apagar tu fuego, mi bebé.__su voz baja y grave hizo temblar a Ochaco.__Te voy a dejar aún más caliente.__sonrió, atrajándola hacia un beso ardiente.

El toque era feroz y apasionante, los dos estaban sedientos el uno por el otro y necesitaban más contacto. Shoto la puso en la cama y se levantó solo para quitarse el uniforme, desabrochando los botones de la gandola lentamente, solo para provocar a su novia. Uraraka se mordía los labios mientras lo admiraba, mirando ese pectoral definido, marcado por algunos tatuajes y cicatrices de los años de servicio. El mayor era conocido por siempre enfrentar el peligro y llevaba consigo las marcas de su valentía.

No resistiendo la tentación, ella se arrodilló sobre el colchón y se acercó, ayudándole a quitar el resto de la gandola, retiró la camiseta que él usaba por debajo y aprovechó para distribuir besos por su piel en el proceso. Sus manos exploraban el cuerpo masculino, arrancando suspiros pesados del hombre con sus toques. Las uñas lo arañaban y la lengua saboreaba la tez caliente, mordiéndolo suavemente, las manos ágiles no perdieron tiempo al abrir el botón del pantalón y bajarlo rápidamente, dejándolo solo con los boxers que llevaba.

Sus manitas atrevidas continuaron recorriéndolo hasta alcanzar la erección voluminosa, palpándola, pero antes de que ella pudiera hacer algo más, él agarró sus muñecas y la detuvo. Los ojos marrones encontraron con los heterocromáticos, curiosa.

__No me dejarás tocarlo?__ella musitó, mirándolo como un cachorrito llorón.

__Hoy no.__dije, presuntuoso.

__Por qué no?__preguntó, haciendo puchero. Y él rió, inclinándose para besarla.

__Porque hoy voy a descontar todos los días que no me dejaste tocarla...__hablaba rouco, mientras la empujaba suavemente para acostarse en la cama otra vez.__Que no me dejó sentirla...__cogió sus manos y las llevó encima de la cabeza.__Que no me dejó amarla.__susurró contra su rostro, atrapando sus labios en un beso voluptuoso.

Ochaco agarró al novio con las piernas, envolviéndolas en sus caderas mientras sentía que su boca era devorada por él. Shoto soltó las muñecas de la chica y bajó sus manos por los brazos, acariciando su piel, curvas, palpando los senos grandes y percibiendo que estaban un poco mayores. Extrañó, pero siguió apretándolos con fuerza.

Las palmas rasposas y callosas del bombero, tiraron de la corta vestimenta hacia abajo, sacándola de su pequeño cuerpo y utilizándola para atar los brazos de la mujer sobre la cabeza nuevamente, dejando a Uraraka atada a la cabecera de la cama.

__¿Qué estás haciendo, Shou?__ella preguntó confusa así que notó estar inmovilizada.

__Te voy a castigar por ser una novia mala.__dijo, besando su cuello y clavícula.

__C-castigar?__jadeó, mirándolo nerviosa.

__Sí, mi princesa.__rió.__Ahora silencio, sino te amordazaré también.

Él sonrió al ver la mirada femenina brillar intensamente y morder su labio inferior para tratar de obedecerlo. Y su intento lo excitó, al punto de no poder contener el impulso de besarla. Ochaco se movía agitada entre el contacto profundo y las manos firmes que seguían recorriendo su cuerpo, soltando gemidos mañosos. Sintió las manos contrarias deslizarse por sus atributos hasta alcanzar la intimidad, que aún estaba cubierta por la fina braguita roja que hacía conjunto con el camisón.

__Mi chica sexy...__el muchacho susurró en su oído, mordiendo el lóbulo antes de descender sus besos por el cuello.

Lamía y mordía la tez suave, permitiendo que el sabor dulce impregnado allí, inundara su paladar. Siempre tan deliciosa que lo dejaba alucinado por más. Cuando llegó a sus pechos, la boca no tardó en tragar el volumen a su alcance y lo succionar con vehemencia.

__Hhmm, amor...__Ochaco estaba tomada por el deseo, se sentía extremadamente sensible, pensaba que podía ir a la locura solo con aquellas caricias.

Todoroki detectó la sensibilidad de su novia e imaginó que era por los días que se quedaron sin amar el uno al otro, entonces se dedicó a satisfacerla placenteramente. Tomó el otro seno con la cavidad mientras sus dedos hacían movimientos circulares sobre el clítoris, encima del paño.

La castaña curvó la espalda y gimió el nombre del mayor tan pronto como él intensificó la masturbación. El hombre sonreía confiado, feliz por obtener éxito en dejarla aún más caliente, tan excitada con sus toques precisos que podía sentir la humedad vaginal hacerse más visible. Con eso, él fue pasando sus besos para barriga y mordiendo levemente la región más gordita, dejándola arrepiada.

__Te gusta, princesa?__sonrió ladino, masajeando su cintura.

__Sí, sí...__gimió, dengosa.__Amor... yo quiero tocarte también. No seas egoísta...__murmuró llorosa, rogando a su novio, que la miró burlón.

__Shhh... Si sigue hablando sin mi permiso, me veré obligado a aumentar el castigo. ¿Eso es lo que quieres?__ella negó rápidamente, y el hombre sonrió.__Muy bien, así que disfrútalo. Esta noche es tuya, princesa.

Shoto volvió a saborear los senos de su novia, chupando y dando delicados mordiscos en los pezones entumecidos, lamiendo alrededor de la aureola antes de estirar la región con sus dientes. Ella gemía su nombre, llamándolo con cada vez más deseo mientras disfrutaba de su cuerpo, los dedos delineando las curvas avantajadas sin dejar de acariciar su sexo con la otra mano.

Satisfecho con las marcas y la humedad dejada en sus pechos, descendió hacia el monte íntimo que aún permanecía cubierto por la lencería. El aroma excitante que desprendía de aquella zona, provocó un remolino frío en su interior. Él inspiró profundamente el olor que la feminidad liberaba y sintió su boca salivar, ansiando comerla.

Sus manos fueron hasta los laterales de la ropa interior y, delicadamente, con solo un dedo en cada lado, removió la única pieza que quedaba allí. Ella ahora estaba completamente desnuda, Todoroki tuvo que alejarse por un momento para ser agraciado con la bella visión de aquella mujer.

__Eres magnífica, mi princesa.__suspiró, mientras se arrodillaba entre sus piernas.__Muy deliciosa...__dijo al sostener y levantar una de sus piernas.__Sabrosa...__besó su tobillo y fue subiendo por la canela, alcanzando la rodilla, muslo, apretando y besando la carne harta.

__Shoto~...__Ochaco ansiaba más toques. A cada nueva mirada o caricia que él le dedicaba, hacía su coño palpitar.

Shoto era un bombero, pero el único fuego que él insistía en mantener acceso y atizarlo aún más, era el de su mujer, de su princesa. Uraraka surgió para reavivar el fuego de la pasión que había perdido y convertirlo en un verdadero volcán.

__¿Qué quieres, cariño?__preguntó, mientras deslizaba una mano por el muslo, alcanzando la ingle y haciendo presión en el lugar.

__Yo... te quiero, por favor...

__Pero tú ya me tienes, mi hermosa...__aseguró, comenzando a distribuir besos por la parte interna de su muslo, dejándola inquieta.

__Shoto!

La chica jalaba los brazos atados, provocando ruidos en la cabecera con los intentos fallidos de soltarse. El muchacho la miraba sonriente, adorando verla desesperada.

__No me vas a tocar, amor, así que mejor deja de tirar de las manos para no hacerte daño, ¿de acuerdo?__pidió con la voz serena, pero con un timbre ronco, pues sabía que ella adoraba.

Ella asintió, frustrada.

__Pero yo quiero tanto tocarte, Señor Bombero. No torture así de mí...__habló mansa, endulzando la voz para intentar seducirlo.

No obstante, Todoroki solo sonrió ladino y negó con la cabeza. Él entonces llegó a su coño, mirando el montículo brillante por la excitación que era extremadamente llamativa. El bombero le dio una última mirada antes de hundir su boca contra la carne rosada, lamiendo toda la extensión de la grieta, sin romper el contacto visual que mantenía con la mujer. Ella gimió con maña al sentir el pequeño músculo, caliente y mojado, invadiéndola con avidez.

__Hmm... Creo que esos días fueron buenos para nosotros, estás más sabrosa que nunca, princesa...__Shoto gruñía con el sabor maravilloso que tomaba su lengua.

Ochaco intentó cerrar las piernas por reflejo, pero las manos fuertes del novio la sujetaban con firmeza mientras aumentaba sus succionadas, dejándola al borde del orgasmo. La lengua iba y volvía, recorriendo entre las paredes internas que contraían fuertemente a su alrededor. Él agregó dos dedos, incrementando la estimulación junto con la fricción que causaba en el clítoris.

El botoncito hinchado era frotado y chupado fuertemente, mientras que sus dígitos experimentaban el aperto del núcleo aumentando, dificultando el paso. La castaña movió sus caderas contra la cara del mayor, tratando de obtener todo lo que podía de esa lengua frenética y dedos gruesos. La explosión vino no mucho después, con ella clamando por su nombre y llamándolo de cosas que dejaban su autoestima en las alturas.

__Ah, mierda!

El hombre bebió todo el jugo que Uraraka había derramado, deleitándose con su placer. Al terminar, él subió distribuyendo besos por su vientre y, al llegar al valle de los senos, se dedicó una vez más a experimentarlos, haciendo que la chica tirara su cabeza hacia atrás e inclinara el cuerpo. Ella lo agarró con las piernas y rozó su coño mojado contra él, oyendo un gruñido viniendo de su novio.

__Incluso atada puedes provocarme, pervertida...__sonrió malicioso, besándola de nuevo.

__Te necesito, Shou, no puedo esperar más...__ella hizo pucheros, lloramingando.

Todoroki sonrió, afilado. Entonces, él se alejó por un momento para quitarse la ropa interior, exponiendo el miembro duro a su novia, que se movió inquieta al tener la vista preciosa de aquel monumento. Ella ansiaba probarlo, pero sabía que él no le permitiría, así que solo lo miró con su expresión inocente y dulce, esperando buenos resultados.

Ah, él le gustaba tanto esa carita tierna, sabía que su compañera estaba haciendo aquello sólo para soltarla, pero no lo haría, no en ese momento, quería provocarla un poco más. Cogió su miembro y pasó a hacer movimientos de vaivén, masturbándose para ella, viendo como su respiración quedaba jadeante y su mirada se volvía carente.

El muchacho se acercó a la cama y se posicionó de rodillas entre las piernas de Ochaco, que recorrió uno de los pies por su pecho hasta alcanzar el pene duro y acariciarlo con los dedos. El bombero sonrió y atrapó su pie, llevándolo hasta los labios y besándolo, separando sus piernas para encajar ambas pelvis.

Él agarró su polla y pasó a frotarlo por la abertura lubricada, colocando sólo la cabecita hacia dentro con el fin de provocarla. Simulaba cortas estocadas y luego retiraba hacia fuera del agujero, volviendo a deslizarse por la grieta mientras daba pequeños golpes sobre su clítoris. Ochaco estaba a punto de enloquecer. Por fin, el chico empujó su extensión contra el sexo, metiendo todo a la vez y escuchando un gemido arrastrado salir de ella.

Shoto no se movió, quedó apenas sintiendo la presión que el centro apretado ejecutaba en su polla, dejándolo demasiado duro y pulsante.

__Ohh, joder... Ochaco...__él gimió al comenzar los movimientos y sintió que era aplastado. Uraraka practicaba pompoarismo, lo que resultaba en un masaje más fuerte y placentero contra su polla, llevándolo al delirio.__Vas a matarme así, princesa... Argh...

Todoroki suspiraba con dificultad mientras penetraba lentamente, dirigiendo su pulgar para tocar el puntito sensible, que ya estaba completamente rojo por toda aquella fricción de antes. Colocó una de sus piernas en el hombro, besando una vez más su tobillo y mordiéndolo enseguida.

En eso, la otra pierna también fue traída hacia arriba y en secuencia, él levantó levemente sus caderas del colchón. Sosteniendo firmemente su cintura, el hombre aceleró los movimientos y pasó a penetrar velozmente, aumentando el placer que ambos sentían. Todoroki soltó su cintura y sostuvo las piernas de la mujer en sus antebrazos, manteniéndolas bien abiertas; se inclinó sobre ella, apoyando las manos en las laterales de su cabeza e intensificando aún más los movimientos.

Uraraka gemía, mordiéndose los labios para intentar controlar el volumen de los sonidos que salían de su garganta, pero sin ningún éxito. Con cada nueva estocada de Shoto, ella perdía el control de su propio cuerpo. El muchacho la besaba para ahogar los ruidos, pero era difícil cuando él mismo soltaba gruñidos graves y, los ruidos mojados que resonaban de sus genitales, tampoco cooperaba.

Todoroki liberó una de sus piernas y llevó la mano a la cara de la castaña, retirando los cabellos que estaban pegados a su cara húmeda de sudor. El intercambio de miradas era intenso, él siempre quedaba hipnotizado con aquellas grandes e iluminadas esferas avellanas. Apoyó su frente en la de ella, respirando pesadamente al experimentar los agarres en su polla quedarse muy fuertes, señalando el orgasmo que estaba por venir.

__Shoto...__ella sollozó, cerrando los ojos.

__Lo sé, princesa... Correte para mí, hermosa, correte...__susurró.

Y con unos cuantos empujones más, Ochaco se corrió de nuevo, dándose cuenta de que sus manos eran finalmente liberadas y con eso las llevó directamente a la espalda de su novio. Lo abrazó fuerte, escondiendo su rostro contra su cuello mientras las contracciones aún tomaban cuenta de su sistema.

__Ah, yo te amo tanto...__la chica murmuraba entre gemidos, arañando su espalda antes de subir las manos hacia los cabellos cortos del mayor y hundir sus dedos entre los hilos.

Todoroki cerró los ojos, atizado por aquellas caricias tan meticulosas provocadas por ella, su piel erizándose cada vez que esas uñas se hundían en su cuero cabelludo. Los toques de Uraraka por su cuerpo eran más excitantes que cualquier cosa que él había sentido, era la mejor sensación del mundo.

__Oh, carajo...__él maldijo con el rostro metido en su cuello, mientras derramaba su mierda.__Te amo, princesa. Mucho, mucho...__declaró, dando varios besos en su rostro hasta encontrar sus labios entreabiertos, iniciando un beso lento.

__Estoy embarazada.__ella confesó bruscamente entre el contacto.

Shoto detuvo lo que estaba haciendo y la miró con sorpresa, quedando totalmente sin reacción. Él dejó el interior vaginal y se sentó en el borde de la cama, tirándola a su regazo.

__Puedes, por favor, repetir lo que dijo?__pidió, sosteniendo su rostro con las dos manos mientras una sonrisa surgía.

__Yo estoy embarazada. Panzuda. Preñada.__Ochaco rió, y la sonrisa de él se hizo aún mayor.

__¡Ah, no puedo creerlo! Tipo... ¡¿Voy a ser padre?!__ella asintió, sonriente.__Maldición, yo... yo soy tan afortunado de tenerte, mi princesa!__él gritaba a pleno pulmón y reía, abrazándola con fuerza mientras caían sobre el colchón, pegados el uno al otro.__Casa conmigo, Ochaco.__se levantó rápidamente y fue hasta su pantalón, cogiendo la cajita de dentro del bolsillo.__No era la forma en que planeaba proponerte matrimonio, pero estoy tan feliz que no puedo esperar.__se arrodilló al lado de la cama y mostró el anillo que guardaba hace unas semanas.__Ochaco Uraraka, ¿aceptas a este humilde hombre enamorado como tu esposo y compañero por el resto de nuestras vidas?

__¡Claro que sí! Yo acepto con mucho gusto!__sonrió alegremente e cayó eufórica contra los brazos de su, ahora, prometido.

__Prometo hacerte feliz para siempre mi princesa, tú y nuestro bebé.__prometió, acostándose de nuevo con ella.

Los dos se perdieron en el tiempo, intercambiando caricias y palabras de afecto, compartiendo la felicidad que sentían en aquel momento. Y no pasó mucho para que los intercambios inocentes se hicieran aún más intensos, iniciando otra ronda de amor.

Shoto nunca fue tan feliz como ahora.


FIN.

¡Cuéntale a Aleatoriox 🌺 lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

0

Me encanta

Divertido

0

Divertido

Picante

0

Picante

Suspense

0

Suspense

Emotivo

0

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

0

Alentador

Impactante

0

Impactante

Bien escrito

0

Bien escrito

Trama absorbente

0

Trama absorbente

Buenos personajes

0

Buenos personajes

Diálogos potentes

0

Diálogos potentes

Otras recomendaciones

SEX PATROL

Esmeralda: Una historia divertida ycon escritura fluida. Genial gracias

Leer ahora
Nuestro Amor

San: Es una novela muy envolvente, en cada capítulo te atrapa más y más esta muy interesante!! Espero terminarla sin ningún inconveniente!!

Leer ahora
Odio a mi jefa

Majo Me: Excelente, me enganchó tanto la historia que la terminé en un día. Y la volvería a leer. Cada personaje te deja atrapada, a veces me perdí de la perspectiva del personaje que me tenía que devolver. Jajaja del resto muy bien

Leer ahora
Chica nueva, Jefe nuevo

MaríEn: Me gusta la temática y no me gusta que la dejen a medias

Leer ahora
Mi hermosa pesadilla

Diana Rodríguez Hernández: Me gusta mucho la historia

Leer ahora
Una sorpresa para el millonario

Alexandra: Me gusta como desarrolla la trama y me emociona cada capítulo, excelente

Leer ahora
Espina de ROSAS

Rosam.lopez: Tiene buena historia, no se enreda demasiado. Bien hilada y que te engancha todo el rato. Me gusto mucho.

Leer ahora
La Conquista del Alfa

Mariela: Me gustaría saber cómo continúa !!

Leer ahora