Capitulo1 una mirada en el pasillo
Era un martes cualquiera, de esos días grises en los que la rutina del colegio parece pesar más de la cuenta. Caminaba por el pasillo principal cargando mis libros, con la mente perdida entre las fórmulas de matemáticas y el deseo constante de estar en un escenario, actuando o bailando, lejos de esa normalidad aburrida.
Entonces, lo vi por primera vez.
Estaba parado junto a los casilleros, hablando con un profesor. Su rostro me congeló los pies. No podía ser real. Tenía las facciones perfectas, la mirada intensa y el porte magnético de Aron, ese actor famoso que tantas veces había visto en las pantallas y que era mi mayor inspiración. Al principio pensé que era una alucinación por el cansancio, pero cuando el profesor se retiró, él volteó y me miró directamente a los ojos. Una corriente eléctrica me recorrió la espalda. Mi corazón, que segundos antes latía al ritmo monótono de las clases, comenzó a bailar un ritmo salvaje.
Me armé de valor, algo extraño en mí, y me acerqué. Resultó que era un estudiante de intercambio que apenas se estaba adaptando. Nos sentamos en las bancas del patio y nos pusimos a hablar. Su voz era cálida. Le confesé, con timidez, mi sueño de ser actriz y bailarína, y la falta de apoyo que sentía en casa. Él no se rió. Al contrario, me miró con una profundidad que me desarmó y me dijo: "El arte no nace del dinero, nace de las ganas de gritarle al mundo quién eres. Nunca dejes de ensayar en tu habitación". Esa tarde, el mundo cambió de color.








