Prologo
Un poquito, poquitísimo de mi persona.
Nací como cualquier otro niño, criada como cualquier otro, crecí como cualquier otro… Un día, simplemente el mundo que conocía dejó de sonar. Nada te prepara para los cambios que no entiendes. Para mí fue muy complicado tener que cambiar de golpe 8 años de vida que ya conocía.
Mi boca ya no quería emitir palabras. Solo conseguía que la gente no pudiera comprenderme, ni yo comprenderlos a ellos. Durante un año la sellé, solo daba mínimas palabras para hacerme entender o asentir, o si quería algo. Pero, honestamente no quería decir nada solo por evitarme el hecho a ser incomprendida como siempre pasaba, mi hermana gemela lo perdió exactamente poco después de cumplir los nueve años.
Ella solía ser mi apoyo, ahora también le había pasado lo mismo, pero con la gloria de Dios solo fue la mitad, los audífonos funcionaban mejor con ella, al contrario de mi persona. Parecía que mis oídos no querían dar paso al sonido, fuera de una forma u otra. Conocí a cada médico, otorrino, curandero y algún que otro doctor que quería practicar milagros.
Sin embargo, ya el sonido me había abandonado por completo, unos años después, tuve la suerte y la bendición de Dios de tener una cirugía concretada para mayo 2017, mi cirugía del Implante Coclear (IC). Si no les voy a negar, que estaba demasiado asustada, espantada de hecho, ¿cómo te acostumbras a volver a oír después de 16 años en completo silencio? Si ya te has acostumbrado a ese silencio, ¿Volver a oír, no sería un tormento, sería raro? ¿Dolería?
Tuve unos maravillosos médicos, una fortuna conocerlos. Me ayudaron en mi ataque de pánico, no estaba segura de lo que pasaría, si bien la doctora que me recomendó, pues dijo que podría funcionar o no podría funcionar… En ese caso, ¿tanto dinero invertido, habría valido la pena? Una de mis mil preocupaciones, suerte que la cirugía salió realmente bien, pero el dolor sí que era intenso, para que negarlo. Dolió todo un carajo, de esos dolores que dices “Bendito señor, ¿me arrollo un tren? ¿Me caí de un edificio de 10 pisos?” Básicamente a ese nivel.
En fin, esto es un poco de lo que les puedo contar sobre mí. Tengo 32 años y soy estudiante de Psicología, mi cuarta carrera. Amo estudiar y aprender de todo un poco, porque creo que la vida es demasiado corta como para vivir una sola experiencia.
Hay que disfrutar de todo lo que venga: estudiar, viajar, conocer, comer, ¡beber!, reír y equivocarse también. Toma ese taller que dudas si ir o no, haz ese viaje, acepta esa invitación o atrévete a probar algo nuevo. Al final, la vida siempre termina enseñándonos algo.
La vida es una eterna escuela.
Mil gracias, su autora.
L. Cuervo.
![Built in Love [Muestra] ¡Ebook ya a la venta!](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_d146960f31cbbce2dd6f2219ee16ac2c.jpg)







