Prólogo
Espera, déjame tomar asiento en mi nube celestial y buscar mis notas porque aparentemente, esta diosa no es, lo suficientemente políticamente correcta para contar narrativa sin que la desmonetizen o cancelen, pero ¡¿qué demonios es esto?! Ni siquiera gano dinero por mis adorables e ingeniosas retóricas literarias y dicen que me quitaran mi nube y mis derechos divinos por no cumplir una cuota de exigencias en un mundo humano donde tu opinión personal es callada con la excusa de identidad compartida y ataque personal solo para que el lector no sienta que estan atacando lo que el cree basado en su perior moral, esto es una completa—
(Atención: La Diosa ha sido silenciada y desmonetizada por favor espere).
Buen día jovenes lectores, les pido mis más sinceras disculpas por el monólogo anterior, nuestra señora ha estado bajo mucho estrés últimamente y aunque eso no es de ninguna forma una excusa para sus palabras el día de hoy les pido sean comprensivos.
Esta obra es una comedia satírica y una deconstrucción humorística de los tropos más recurrentes, clichés y fórmulas de la literatura de fantasía, isekai, otome y relatos de regresión.
No se busca atacar ni despreciar los gustos de nadie. Si te encantan los dramas de 300 capítulos basados en un malentendido de la infancia, ¡este es un lugar seguro para reírte de ello!
Todos los capítulos son historias independientes (autoconclusivas) que abordan un cliché distinto: desde la logística real de la cacería en los isekai de cocina, hasta la burocracia imperial que maneja el trono mientras el Rey juega a tener amantes.
Aquí priorizamos la paz mental, la madurez, la contabilidad básica y los límites saludables sobre el melodrama tóxico.
Este humilde narrador intentará sacarte una sonrisa con sus ironías pero siéntete libre de dejar de leer si te parece incómodo y dejas de disfrutar la lectura pero si encuentras mi humor ácido y ocurrente agradable ponte cómodo, sirve una taza de té (sin veneno, gracias) y disfruta de lo que ocurre cuando los personajes secundarios y los protagonistas deciden, por fin, usar la cabeza.








