Prólogo
Las gradas, abarrotadas y sudadas, vibraban con un estrépito ensordecedor. Los gritos y brincos de miles de fanáticos alocados hacían parecer que el estadio entero se derrumbaría con un solo salto más. Era una marea de voces casi afónicas, desesperadas por sentir siquiera la brisa de un ligero suspiro de la estrella de la noche.
Pese a la gigantesca multitud, los reflectores no apuntaban a la gente, sino al epicentro de toda aquella energía: Astro. Él era un ser de otro planeta, proveniente de un reino inalcanzable para el humano común; alguien bendecido con la cualidad característica de encantar a todo un mundo con su voz, o si se lo propusiera, de destruirlo por completo.
A su lado, sosteniendo el ritmo en el escenario, se encontraba su banda: O.B.N., las siglas de Our Boundless Noise (Nuestro ruido sin límites). Tuvieron que registrar el nombre con puntos tipográficos para diferenciarse de un viejo grupo punk de Texas, pero la identidad del grupo iba mucho más allá de una marca. Estaba conformado por cinco integrantes: Astro, Renato, Wolfgang, Leví y Teófilo. Entre ellos existía una amistad sincera, cálida y forjada a lo largo de los años.
Todo había comenzado cuando Astro tomó la decisión de buscar un pasatiempo en la Tierra, y el que eligió requería aliados. Aprovechando la modesta fama que construía con sus primeras canciones independientes, organizó un casting para formar su grupo musical.
Aquella convocatoria no la ganaron personas con talento innato, sino muchachos comunes que deseaban hacer algo con sus vidas, muchos de ellos llevados casi de la oreja por madres cansadas de verlos perder el tiempo. En esos cuatro humanos, Astro vio un corazón real y desinteresado. Los eligió para dar un giro absoluto a sus destinos, asegurándose de tener a su lado amigos que, sabía bien, le serían leales para siempre.
![Eres mía [#1]](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_4344f13bc3a0abb8b1c504d5bd3ac0a3.jpg)







