Papá, yo y P´Gulf [MewGulf]

Sinopsis

Mew es un productor musical y papá divorciado que está decidido a comenzar una nueva vida con su pequeño de cinco años. Gulf es un estudiante de medicina a punto de graduarse que tiene que hacer su voluntariado, ¿en un jardin de infancia? Ambos parecen no tener mucho en común pero el destino de alguna manera a conseguido juntarlos.

Genero:
Other/Romance
Autor/a:
Lila614
Estado:
En proceso
Capítulos:
9
Rating
4.3 3 reseñas
Clasificación por edades:
13+

Preludio

Mew dejó caer la última caja con un suspiro cansado. Había pasado todo el día con la mudanza, su cuerpo no podía más. Se recostó sobre el sofá que aún estaba envuelto en el plástico protector, cerró sus ojos solo por un momentito, necesitaba un descanso.

Una pequeña mano se aferró a su brazo y lentamente sintió como un cuerpo pequeño se subió sobre el suyo antes que una suave voz dijera.

—¿Papi?

Internamente Mew sonrió, pero continuó con los ojos cerrados fingiendo su sueño mientras su pequeño hijo se aferraba a él.

—¿Papi estas durmiendo? ¡Papi! Tengo hambre.

Ok, esa era su señal para levantarse, jugar con el hambre no era divertido, y ahora que su pequeño lo mencionaba él también se sentía un poco hambriento de levantar cajas todo el día.

Otro suspiro y finalmente Mew abrió sus ojos encontrando la mirada dulce de su pequeño Saint.

—Hey, amigo, ¿qué quieres comer?—Preguntó mientras tomaba a su hijo en brazos y se levantaba tristemente del sofá.—¿Pizza tal vez?

El pequeño Saint hizo una mueca mirando a su padre.

—¿Otra vez pizza?

Atrapado.

Mew río suavemente. Bueno, claramente él no era el mejor cocinero, apenas podía hacer un par de cosas para sobrevivir por lo que la mayoría del tiempo él estaba pidiendo comida a domicilio, y la mayor parte de las veces esa comida resultaba ser pizza, porque vamos, ¿a quién no le gustaba la pizza?

—Pensé que te gustaba la pizza. —Mew dijo.

—Me gusta.

—¿Pero…?

—Comimos pizza ayer, y antes de ayer, y el día antes de ayer…quiero vegetales.

Esta vez fue el turno de Mew de hacer una mueca, de pura culpabilidad, su hijo de cinco años le estaba dando una charla sobre la comida chatarra, ¿qué tan vergonzoso era eso? Si su hermana Jom y su amigo Tul estuvieran aquí probablemente se reirían en su cara.

—Lo siento, tiene razón, entonces, ¿qué te parece si vamos con la abuela?

Una enorme y linda sonrisa se dibujó en el pequeño rostro de Saint mientras asentía.

Ah tan lindo.

—Muy bien, entonces vamos a allá.

Mew tomó su cartera y salió fuera acomodando a su hijo en el asiento especial para niño, le había tomado un largo tiempo aprender cómo usarlo, pero ahora era un experto así que no le tomó más de un minuto tener a su pequeño perfectamente asegurado.

Contrario a lo que se pudiera pensar, Mew no iba a gorronear a casa de su madre, afortunadamente Suporn Joncheveevat tenía un maravilloso y pequeño restaurante no muy lejos de su ahora nuevo hogar, así que ellos irían allí para comer algo de comida decente.

No les tomó demasiado tiempo llegar, por supuesto. Estacionó y bajo del auto para sacar a Saint, y finalmente entraron al lugar.

No era muy grande, pero era lo suficiente para albergar unas quince mesas pequeñas. El lugar estaba decorado sutilmente, su madre no era apasionada de las cosas exageradas, lo más extravagante del lugar era que todo estaba hecho de madera, pero lo hacía sentir bien, cálido y hogareño.

Su madre no tardó mucho en notarlo y antes de que incluso él se diera cuenta el pequeño Saint se soltó de su mano corriendo hacía la mujer.

—¡Abuela!

La mujer abrió sus brazos recibiendo al pequeño con un fuerte abrazo.

—Mi pequeño Saint, la abuela te extrañó demasiado.

—Saint también extrañó mucho a la abuela.

Dijo el pequeño. Tanto Mew como su madre sonrieron ante la ternura del pequeño.

—Hola mamá.—Saludo acercándose y dando un pequeño beso en su mejilla.

—Cariño, ¿por qué no me avisaste que vendrían? Pensé que la mudanza no sería hasta mañana.

Mew sonrió, bueno esta era la razón por la que había decidido mudarse, sobre todo, estar cerca de su familia, eso y que luego de dos años de haberse divorciado un cambio de ambiente le iba a sentar de maravilla.

—Al final los de la mudanza confundieron las fechas y pensé que de todos modos un día antes no haría diferencia, así que aquí estamos.

—Bueno entonces me supongo que están hambrientos, así que déjenme buscarles algo. Ah Mew, busca algún asiento y espera por mamá.

Su madre sonrió dulcemente y tomó a su nieto cargándolo mientras iban a la cocina, probablemente donde recibiría un bocadillo antes de la comida.

Mew se giró mirando alrededor y encontrando una mesa vacía, afortunadamente la hora de la comida ya había pasado hace un rato así que no fue difícil encontrar un lugar, si hubiera llegado una hora antes probablemente tuviera que comer de pie.

Saint y su madre no tardaron mucho en volver. Su madre sostenía una bandeja con comida mientras Saint caminaba a su lado comiendo un dulce.

—Mamá, no puedes darle dulces antes de la comida.

Su madre dejó la comida sobre la mesa y luego le dio una mirada taimada.

—Oh, es curioso que lo digas, cuando acabo de descubrir que mi nieto ha estado sobreviviendo a base de pizza estos días.

Mew hizo una mueca y miró a su hijo, Saint le dio una mirada a su padre que básicamente decía que no se arrepentía de nada. Pequeño traidor.

—Han sido días difíciles, he estado muy ocupado con la mudanza y el trabajo.—Se excuso. Su madre negó tomando asiento a su lado y tomando a su nieto para ayudarlo a comer.

—Fingiré que creo eso. Entonces, ¿qué tal la mudanza, ya tienes todo?

Agradecido por el cambio de tema, Mew comenzó a hablar sobre la mudanza mientras comían.

La decisión no había sido fácil, sobre todo por su trabajo, Mew trabajaba en una discografía, y estaba terriblemente ocupado la mayoría del tiempo, aunque amaba su trabajo, luego del divorcio terminó por darse cuenta que no era tan fácil lidiar con el trabajo y un pequeño de dos años que necesitaba su atención absoluta.

Por un tiempo su madre y su hermana Jom se habían turnado para ayudarlo con Saint en casa, pero eventualmente se volvió cansado para ambas por lo que Mew tuvo que contratar una niñera de tiempo completo, por supuesto esa solución no se sostuvo por demasiado tiempo cuando empezó a darse cuenta de que su hijo estaba creciendo y él se lo estaba perdiendo.

Con eso en mente había renunciado a su trabajo y con el dinero que había ahorrado durante todo el tiempo decidió abrir su pequeño estudio, aunque eso también implicaba muchísimo trabajo, la mayoría de las cosas podía hacerlas desde casa y así poder pasar tiempo con su hijo, ah y afortunadamente contaba con la ayuda de su mejor amigo Tul, que se había hecho su socio y había aligerado su carga de trabajo sabiendo que su amigo lo necesitaba.

Antes de darse cuenta dos años habían pasado, el pequeño Saint pronto tendría cinco años así que Mew pensó que era el momento de un cambio, compró una pequeña casa mucho más cerca de su familia y finalmente se estaba mudando un mes después del cumpleaños de su hijo.

Mew estaba confiado en que era la mejor decisión que había tomado.

Por fin él y su hijo comenzarían una nueva etapa en sus vidas, una que Mew esperaba estuviera llena de felicidad, pues su pequeño lo merecía después de todo lo que había pasado.

Para ser justos Saint no tenía algún tipo de trauma por el divorcio, su madre nunca fue exactamente una mujer maternal así que Saint se había criado más con Jom y su madre, cuando el divorcio llegó porque la mujer con la que Mew pensó estaría el resto de su vida, decidió que quería seguir su vida de supermodelo y no como una madre Saint ni si quiera se dio cuenta de su ausencia, aun así Mew decidió buscar ayuda profesional ya que él sabía que los divorcios podían afectar a los niños, pero finalmente en las terapias se dio a demostrar que Saint estaba bien con la noticia, porque su madre para él solo eran su tía Jom y su abuelita.

Aunque Saint podía reconocer quién era su madre no se sentía emocionalmente conectado a ella como lo haría un hijo con su madre, en un principio Mew pensó que eso era horrible, pero luego entendió que su exesposa jamás se mostró a sí misma como una madre para su hijo, por lo que Saint no pudo verla como tal.

El creció perfectamente, siendo un niño amado y feliz por las personas que importaban.

Mew estaba agradecido de eso, no todos los niños tenían esa suerte así que él se propuso seguir haciendo que su pequeño Saint viviera felizmente.

Pronto comenzaría a trabajar más fuera de casa y Saint estaría yendo a la escuela así que no sería problema, ya estaba todo arreglado para asegurar que sus horarios coincidieran para no dejar a su hijo solo nunca más.

***

Gulf se maldijo a si mismo por ser tan descuidado, no podía creer que se había olvidado por completo de ese estúpido voluntariado, y ahora mientras miraba la hoja con las pocas opciones que quedaban quería echarse a llorar.

Ni si quiera una de las opciones era mínimamente atractiva, jardín de niños, a Gulf no le gustaban los niños, asilo, ugh no, definitivamente no, los únicos abuelos que le gustaban eran los suyos, ¿Limpieza? Gulf no podía ni siquiera mantener limpia su propia habitación.

Ahg

Esto es culpa de Mild, actualmente Gulf es plenamente consciente de que fue un absoluto y total descuido suyo, pero de alguna manera en su mente ha encontrado la manera de culpar, aunque sea un poco a su mejor amigo para no sentirse tan miserable.

El amigo en cuestión apareció a su lado como si hubiera sido invocado, probablemente lo fue.

—Entonces, ¿ya te decidiste?

La pregunta fue demasiado alegre en perspectiva de Gulf, quién dio una fea mirada a su amigo, pero aún negó con la cabeza a su pregunta.

—Debes decidirte pronto, ni si quiera quedan muchos lugares, es mucho mejor escoger tú entre las malas opciones a que te toque alguna al azar.

Gulf miró la hoja nuevamente, él no quería elegir ninguna, pero Mild tenía razón, solo quedaban algunos puestos así que él debía decidirse rápido si no quería tener que esperar otro año para poder graduarse.

Pero mientras Gulf pensaba un grupo de personas se acercó apartándolo nada delicadamente y para apuntarse en los voluntariados que quedaban, cuando Gulf se dio cuenta de lo que eso significaba rápidamente empujó también para poder tomar un lugar en lo que fuera, él jodidamente no estaría otro año más en ese lugar.

Para cuando finalmente logró hacerse con él papel de la inscripción solo quedaba un lugar.

Oh no.

Bueno, no es como si tuviera alguna otra opción. Con mucho pesar Gulf colocó su nombre y comenzó a rezar interiormente para tener la fuerza de enfrentar eso.


El lunes por la mañana Mew despertó con el mejor humor, hoy estaban oficialmente comenzado su nueva vida, tenía algunas reuniones hoy y si todo iba a bien tendría nuevos contratos firmados para esa tarde.

Fue a la habitación del pequeño Saint y lo encontró acurrucado lindamente en su cama, le daba un poco de pesar levantarlo, pero también era su primer día de clases en su nueva escuela así que no tenía otra opción.

—Hey amigo, es hora de despertar.—Mew dijo en un tono un poco alto mientras acariciaba su cabello. Saint reaccionó rápido, afortunadamente él ya estaba acostumbrado a levantarse pronto por lo que no se quejó en absoluto.

Arreglar a su pequeño y él fue rápido y fácil, lo complicado fue el desayuno. Mew tuvo que ingeniárselas para hacer algo sano y decente para su hijo, él no quería ser avergonzado por el pequeño otra vez.

Seguramente hizo un buen trabajo ya que Saint comió todo sin protesta y pronto estuvieron de camino a la escuela. Mew lo despidió con un beso en su frente y la promesa de volver por él apenas terminara la clase.

Luego fue directamente al estudio donde ya su socio y mejor amigo lo estaba esperando.

—Hermano, me alegra verte.

Dijo Tul apenas lo vio, y se acercó para darle un abrazo, ellos no se habían visto demasiado debido a la mudanza Mew se había tomado algún tiempo mientras Tul se encargaba de todo. Mew sonrió a su amigo y aceptó su abrazo.

—También yo, ¿qué tienes para mí?

—Ah te va a encantar, una estación de radio se comunicó para pedirnos grabar a algunos artistas, al parecer hicieron algún concurso y los ganadores tendrían la oportunidad de grabar un disco, y nos quieren para arreglarlo todo.

—Eso es increíble, Tul, ¿Cuándo vendrán?

—Los agendé la otra semana, aún tenemos a los inversores de hoy, ojalá se animen a apoyarnos, con su ayuda probablemente conseguiremos muchos más clientes.

—Eso espero. Vamos dentro a prepararnos, debemos darles la mejor impresión.


Gulf está de un maravilloso mal humor esta mañana, levantarse temprano no es su cosa favorita, de hecho, es lo que más odia, así que mientras mira a través de la ventana del bus que lo lleva a su terrible destino, se pregunta si aún no es demasiado tarde para volver al vientre de su madre y quedarse ahí para siempre. Crecer apesta.

El bus se detiene y Gulf baja caminando pesadamente hacía el edificio donde estará trabajando por los siguientes tres meses. Alza su vista hacía el letrero que lo recibe.

Trago.

“Jardín de Infancia Preeda”

Una imperiosa necesidad de correr lejos inunda su cuerpo, pero con mucha valentía Gulf entra al lugar, y para su sorpresa no se ve tan mal, no sabía que había esperado exactamente pero este lugar luce alegre y brillante, no de una forma molesta. Las paredes están pintadas de colores suaves y hay muchos dibujos de caricaturas y animales en ellas, también hay muchos estantes repletos de juguetes, pinturas y un sinfín de cosas.

Gulf va a una de las oficinas que parece la recepción, hay una mujer detrás de un escritorio tecleando algo en la computadora.

Se aclara la garganta ante de acercarse.

—Buenos días, mi nombre es Gulf Kanawut, estoy aquí para el voluntariado.

La mujer alza la vista de lo que está haciendo y le da una sonrisa amable, Gulf se relaja al instante, por alguna razón había estado muy tenso.

—Buenos días, querido, soy Nin. Y sí, te estábamos esperando, ¿Trajiste la carpeta?

Gulf asintió y rápidamente busco en su bolso la carpeta en cuestión que contenía toda su información para dársela.

—Muy bien, parece que todo está en orden.—Dijo la mujer dando un pequeño vistazo.— Te haré saber luego si algo falta, por ahora ven conmigo.

Gulf siguió a la mujer por el lugar y se adentraron en otra habitación, esta también estaba pintada de color pastel, un azul en este caso y tenía muchos dibujos como los demás, solo que esta vez la mayoría de ellos estaban llevando artefactos médicos, banditas, yesos…

—Bueno, ¿qué te parece?

—Se ve bien.—Dijo Gulf nervioso.

La mujer río y le dio una suave palmada comenzando a mostrarle el lugar.

Gulf es estudiante de medicina, estaba aliviado que su voluntariado fuera sobre eso, algunos no corrían con esa suerte, incluso aunque se inscribió tarde logró conseguir algo sobre lo que sabe.

—No sé si fuiste informado, pero la doctora que estaba con nosotros desafortunadamente tuvo que dejarnos, así que no contamos con nadie más que contigo para ocupar el lugar.

Gulf no sabía eso, él había pensado que estaría más como un ayudante, no que tendría que tomar un cargo principal.

—Pero, solo soy un estudiante…

—La universidad nos informó que es tu último año, pensamos que eres perfectamente capaz de llevar esto, no tienes que preocuparte, generalmente solo tienes que atender rapones, si un incidente mayor ocurre debemos ir a un hospital. Tu deber es conocer los primeros auxilios, pero no estás permitido para hacer algo más.

Bueno ahora estaba más aliviado, él podía atender unos cuantos rapones de unos mocosos. ¿Qué tan difícil podía ser?

—Está bien.