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Apariencias engañosas

Sinopsis

La Gran Competición Anual de Lobos estaba en marcha, ChanYeol había ganado durante tres años consecutivos e iba a por la cuarta victoria. Solo había una cosa, o más bien una persona que se lo impedía: Byun BaekHyun.

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Completado
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18+

Capítulo Único

Hacía un clima perfecto para ganar.

Las nubes le habían dado una tregua al sol, permitiendo que éste saliera por fin después de varios días nublados y calurosos como el infierno, y aunque la temperatura elevada seguía siendo un maldito problema, ChanYeol lo prefería a la lluvia. No quería ser delicado -él no era como los cambiadores gatos-, pero correr bajo la lluvia no era su actividad favorita en el mundo, mucho menos cuando tenía que cazar.

Sip, ChanYeol agradecía el cambio total de clima para el evento más importante entre las manadas. La Gran Competición Anual de Lobos se desarrollaba siempre a principios del verano, antes de que las temperaturas ascendieran como la espuma y que fuera insoportable realizar pruebas físicas y de resistencia para coronarte como el alfa más fuerte.

Algunos adultos encontraban esa competencia algo absurda y una excusa para tener una fiesta nocturna y un evento con las otras manadas. Una manera más fina de jugar a quién mea más lejos o quién tiene la polla más grande, sin embargo, a la hora de la verdad todos animaban a sus representantes, deseando que fuera uno de sus lobos el que ganara el prestigio para su manada.

ChanYeol había ganado tres veces e iba a por la cuarta victoria.

Pese a vivir en manada, formar una comunidad y que a la competencia se presentaran cinco lobos de tres manadas distintas, el título de ganador solo se lo llevaba uno. Como en cualquier grupo de sus primos los animales, ellos también tenían un líder en las cacerías. El lobo alfa. El que ejerciera más dominancia dentro del grupo era el encargado de darle el golpe final a la presa y el que recibía los honores como lobo más fuerte.

ChanYeol no era el alfa de su manada, pero sí era uno de los mejores cazadores y uno de los más dominantes. Por eso, lo habían colocado como el líder de su grupo en la competición, y de hecho, los otros cuatro chicos que participaban con él representando a su manada, no eran otros sino sus amigos. No siempre era habitual que eso ocurriera, a fin de cuentas las manadas solían ser extensas, habían muchos jóvenes lobos que tenían habilidades, pero que no formaban entre sí un grupo de caza o que ni siquiera formaban parte de las cacerías de los adultos.

A veces se presentaban a la competencia lobos que representaban a una misma manada y que no conocían a sus otros compañeros. En el caso de ChanYeol y su equipo esta estrategia los había llevado a la gloria durante tres años, y no iban a cambiar ahora su plan inicial, no cuando éste incluía a ChanYeol como lobo alfa. Y mierda, llámenlo egoísta, pero ChanYeol quería ganar no por su manada, sino por él.

—Estás frunciendo el ceño.

ChanYeol miró a SeHun y alzó las cejas por su obvia observación. Por supuesto que estaba frunciendo el ceño, joder, quería ganar y no entendía muy bien por qué a estas alturas de la competición no iban en primer lugar como todos los malditos años.

—Parece que hay que sacarte el palo del culo. —añadió JongDae con esa sonrisa felina tan desagradable que odiaba. ¿Por qué diablos un lobo tenía una maldita sonrisa de gato?

—Cállense, imbéciles. —gruñó de mal humor, aún observando el marcador con furia.

—Por favor, ChanYeol, podrías lanzar rayos láser en este instante y no me sorprendería. —bufó JongDae tocándole uno de los brazos flexionados.

—Está molesto porque la manada de Bucheon está poniéndonoslo difícil este año. —explicó KyungSoo con ese tono neutral y carente de emoción que podía llegar a resultar molesto. —A mí personalmente me parece interesante.

—¿Interesante?—se giró ChanYeol con la rabia filtrándose en su voz.—¿Qué encuentras de interesante en que esos idiotas estén empatados con nosotros? ¡A estas alturas deberíamos de ir dominando la competencia!

—Oh, vamos, ChanYeol, tranquilo. —pero él no quería escuchar a JongDae.

—¿Y qué hay de interesante en ganar fácilmente? ¿Cuál es el sentido de esta competencia si no nos encontramos con un reto de vez en cuando? —dijo KyungSoo subiéndose las gafas por el puente de la nariz, gafas que solo necesitaba en forma humana.

Si no conociera al tipo, ChanYeol jamás hubiera dicho que su amigo era un cazador letal, de hecho la mayor parte del tiempo parecía más un hombre raro con la nariz pegada a un libro, y eso hablaba mucho de cómo se solía llevar por las apariencias. No era como si fuera a corregir ese defecto pronto, se dijo. De momento le había ido bastante bien y de todas formas, conocía a Do KyungSoo desde que era unos malditos críos, tuvo que soportar al tipo como compañero de pupitre y de entrenamiento cuando llegó su primer cambio, y él mejor que nadie sabía que por muy bajito que fuera, KyungSoo podía sacarle la mierda a puños.

—Ellos no son un reto, son un hazmerreír.

KyungSoo rodó los ojos, cruzándose de brazos.

—Estás siendo un capullo, ChanYeol. ¿Por qué exactamente no puedes reconocer que ellos están haciéndolo bien?

—¿Por qué? ¡Míralos! Son un jodido desastre, han ganado varias de las pruebas por pura suerte.

ChanYeol les lanzó una mirada desafiante a los mencionados y el resto de sus compañeros también observaron de reojo al grupo de Bucheon. Ellos a decir verdad eran un grupo peculiar. Su manada ni siquiera solía pasar las preliminares para la Gran Competencia, ésta era su primera vez en treinta años y sus lobos dejaban mucho que desear.

Eran un grupo de enanos y sí, ChanYeol sabía que eso era estúpido de su parte y que KyungSoo era la muestra viviente de que no todo era la altura, pero mierda, cuatro de los integrantes del grupo eran pequeños y de cuerpos compactos. Y el único miembro alto parecía que se había robado la falta de centímetros de los otros, porque demonios, era incluso más alto que ChanYeol y eso ya era decir demasiado. Su altura, no obstante, no lo convertía en un lobo ágil o habilidoso, de hecho era torpe, con dos pies izquierdos y parecía estar allí más por obligación que como un miembro útil para el equipo.

Tampoco el resto de ellos era mucho mejores que YiFan. YiXing era un joven chino que apenas hablaba bien el coreano y que solía permanecer distraído la mayor parte del tiempo. MinSeok tenía cierta idea de cómo cazar, pero cometió un error estúpido cazando una de las presas pequeñas para otro de los equipos por equivocación. JunMyeon simplemente no parecía estar interesado en la violencia o en la competencia y le gustaba dar discursitos idealistas mientras jugaban. El último era el alfa del grupo, Byun BaekHyun. A ChanYeol le molestaba soberanamente el tipo, quizás porque él era el mejor de su equipo y el que mantenía a su manada en jaque con el grupo de ChanYeol.

—Son una panda de estúpidos que no se toman en serio esta competición. —gruñó por lo bajo dándole una mirada directa y envenenada a BaekHyun, mientras el chico ayudaba a JunMyeon a levantarse del suelo, ya que se había tropezado con sus propios malditos pies.

—Lo que te molesta es que ese pequeño chico, el tal Byun, te esté dando guerra en todas las competencias.—lo codeó JongDae alzando las cejas de forma sugestiva. Él gruñó, cabreado.— ¡Admítelo, ChanYeol!

—No admito una mierda. Esa pequeña mierda no puede ganarme.

KyungSoo puso los ojos en blanco por segunda vez y lo dio como un caso perdido. JongDae, en cambio, se río por lo bajo junto a SeHun, no creyéndole ninguno de los dos ni un poquito. Y lo cierto era que puede que ChanYeol estuviera tan jodidamente ofuscado con el grupo de Bucheon porque desde que había clavado sus ojos en BaekHyun el chico había tenido una mirada desafiante y una actitud altanera, mirándolo como si él no fuera el tres veces campeón de esa maldita competencia.

—¿Qué me he perdido? ¿Por qué hyung parece a punto de echar vapor por las orejas?

Todos miraron al recién llegado. JongIn era el miembro más vago de su equipo y también el más inocente, por llamarlo de alguna manera. El chico había ido no sabe a dónde y por el olor a pollo frío que soltaba no le costó mucho adivinarlo.

—Nada del otro mundo. Hyung está resoplando porque siente que su polla no es tan grande. —le respondió SeHun con una sonrisa.

JongIn se rascó la mejilla, confuso.

—¿Se ha estado midiendo el pene en mi ausencia?

Todos se rieron menos ChanYeol. No podía. Sus ojos seguían clavados en Byun BaekHyun, molesto porque ese desconocido estuviera robándole su gloria poco a poco, cabreado porque no era justo que después de tanto esfuerzo un lobo cualquiera de una manada poco reconocida le quitara su título, pero sobre todo furioso porque ese chico fuera caliente y ChanYeol no pudiera evitar sentirse atraído por la persona que debía de ser su rival.

Y aún así, no pensaba perder.

✿✿✿

ChanYeol perdió. No fue algo catastrófico o una derrota humillante, pero para él fue una experiencia lamentable cargada de frustración.

No era como si nunca hubiese perdido antes. A fin de cuentas, ChanYeol era una persona pese a todo, no por ser un lobo tenía que ser siempre el mejor. Conocía a la naturaleza mejor que eso y sabía que siempre podía haber alguien mejor, más rápido, más hábil, alguien que lo superara, y sin embargo, le dolió el orgullo lo mismo cuando los puntos hablaron por sí solos y declararon como ganador a otro que no era él.

Lo peor de todo quizás era que fue Byun BaekHyun quién le había ganado en la prueba final. Ésta era la que más peso tenía en la competencia y la que dictaminó el desempate entre su equipo y el suyo. La manada Bucheon tenía ahora al alfa más fuerte y ChanYeol estaba en la mierda.

Puede que estuviera siendo un poco dramático, pero demonios, quería llevarse ese título por cuarto año consecutivo y le molestaba en el orgullo que ese pequeño chico le hubiera quitado su dulce de las manos cuando ya casi estaba a punto de conseguirlo. La triste realidad era que ni siquiera podía decir que BaekHyun fuera un mal adversario. De hecho, eso debería de hacerle la derrota un poco menos amarga y más fácil de superar. Sin embargo, ChanYeol no era buen perdedor y de momento estaba cabreado e intratable.

Aguantó el tipo todo el tiempo que fue capaz mientras la ceremonia duró, pero cuando tuvo que darle la mano a BaekHyun para demostrar deportividad, ChanYeol tuvo deseos de gritar. Era una hipocresía que lo obligaran a cumplir esa mierda, teniendo en cuenta que ninguno de los espectadores estaban allí para ver un encuentro amistoso entre manadas. A decir verdad, el Consejo Neutral de lobos organizaba ese evento con el objetivo de integrarse entre manadas y llamar a la amistad y colaboración entre miembros de una misma raza y especie.

Y de todas formas, sabía que ninguno de los participantes quería perder ni daba la mano a sus rivales de buena gana. Por eso era desconcertante encontrarse con la sonrisa sincera de BaekHyun y su seguro apretón de manos. Eso lo hizo enfurecer más que cualquier insulto o provocación que el tipo pudiera haberle hecho, y ChanYeol no tuvo más remedio que huir a la cabaña que le habían designado a su equipo y él.

Se quedó en la zona de las duchas durante mucho rato. Sus amigos entraron en la cabaña, se ducharon y cambiaron de ropa y trataron de hablar con ChanYeol. Fue inútil. No quería ir a la estúpida fiesta para el equipo ganador y no le interesaban las chicas y chicos que desearan restregarse contra él, como había sugerido JongDae. ChanYeol no estaba de humor para esa mierda y francamente, si acudía a la fiesta alrededor de la hoguera lo único que iba a conseguir era arrancarle la cabeza al primer gilipollas que lo provocara un poco. Y nop, gracias.

Además, aún seguía dándole vueltas a esa mirada que le había dado BaekHyun al darle la mano. Había sido extraño y electrizante, como si algo hiciera cortocircuito cuando sus dedos se habían rozado y ChanYeol no quería ni siquiera analizar el significado de esos ojos castaños mirándolo tan profundamente. Sobre todo, no quería pensar en la decepción que logró ver en su cara cuando ChanYeol soltó rápidamente su mano, como si ésta le quemara, y se fue sin tan siquiera felicitarlo por su victoria o esperar a que BaekHyun dijera algo.

Estuvo durante más de una hora sentado en el banquillo del baño con solo unos pantalones cortos puestos y una toalla alrededor de los hombros. Se había duchado después de que sus amigos se fueran y en vez de tirarse en la cama, cayó rendido sobre el asiento duro de madera como si toda su energía se hubiera ido por las cañerías y ya no le importara dónde dejaba caer su culo para retorcerse en su miseria.

Aún así, aunque diera igual un sitio que otro, quizás era conveniente que cenara, pensó, o al menos, salir de las malditas duchas y echarse en su cama. Puede que hasta le viniera bien comer algo de carne y que viera mejor la situación con el estómago lleno. O puede que no, quién sabe.

Con un bufido exasperado, ChanYeol se levantó flexionando sus músculos y estirando la espalda. Sacudió algunos mechones de su cabello negro, percibiendo que ya estaba casi completamente seco, y se quitó la toalla de encima de los hombros, encestándola en la canasta de ropa sucia. Fue justo en ese instante cuando escuchó otra respiración dentro del baño y que él reaccionó impulsado por el lobo.

Su instinto se hizo cargo de ChanYeol, él se giró con toda la rapidez que le proporcionaba ser un cambiaforma, tomando al desconocido no invitado por el cuello y estrellándolo con violencia contra el armario de las toallas y otros productos higiénicos. Todo ocurrió en unos pocos segundos de infarto y cuando ChanYeol se encontró con la mirada de ojos castaños de BaekHyun parpadeó, confundido.

—¿Qué demonios…?—dejó la frase al aire, frunciendo el ceño y apenas separándose unos centímetros de BaekHyun, apartando la mano del cuello del chico, pero no dejando atrás su pose defensiva. El otro jadeó, acariciándose donde él lo había agarrado y casi, casi, se sintió culpable. —¿Qué coño haces aquí? ¿Has venido a restregarme tu victoria?

BaekHyun alzó las cejas, ofendido, mirándolo con una chispa en sus ojos que incomodó a ChanYeol, porque mierda, parecía que había acusado al chico de algo incorrecto y no le gustó esa puta sensación. A lo mejor tampoco le gustaba todo aquello porque desde que había visto a la distancia a Byun BaekHyun, su lobo se había alterado como nunca lo había hecho antes con un desconocido, y el muy hijo de puta estaba lloriqueándole a ChanYeol para que lo dejara salir a jugar, y no entendía por qué, joder. ¡Era su maldito rival! ¡El tipo que le ganó! El lobo debería de estar furioso, exudando violencia, no comportándose como un cachorro delante de un juguete nuevo o algo por el estilo.

—Vine a buscarte.

—¿Por qué?

—Quería hablar contigo.

—¿De qué?

—¿Siempre estás a la defensiva?—frunció el ceño BaekHyun, dándole una mirada un poco más dura, apartando su mano del cuello y dejándola caer a un lado. ChanYeol no fue consciente hasta ese momento que aún estaba acorralando con su cuerpo al chico contra el armario, pese a que no se estaban tocando.

—¿Y cómo quieres que esté? No tienes nada qué hacer aquí.

—Realmente eres un mal perdedor.—susurró por lo bajo el chico, rodando los ojos y cambiando su peso de un pie al otro. ChanYeol apretó los puños dispuesto a mandarlo a tomar por culo, cuando él continuó hablando: —Toma aire, ChanYeol.

—¿Qué?

BaekHyun sonrió, una sonrisa torcida y bonita que realmente quedaba bien en la cara de rasgos finos del chico.

—Toma aire. —repitió y su maldito lobo gimió en conformidad, pidiéndole que hiciera caso a sus indicaciones. —Huéleme, ChanYeol. —le ordenó un poco más fuerte y sus ojos brillando con cierta burla.

ChanYeol gruñó, pero tomó una respiración profunda. El aroma atractivo y picante de BaekHyun llegó hasta su nariz y él creyó que iba a explotar, joder. Él aspiró una segunda vez, inclinándose más cerca del hombre más bajito y de nuevo, su aroma natural mezclado con jabón se metió en sus fosas nasales, anulando el resto de sus sentidos y abrumándolo de tal forma que solo podía estar consciente de BaekHyun, únicamente BaekHyun, su pareja.

—Mierda. —escupió la palabra cerrando los ojos y sintiéndose como un estúpido cretino.

—¿Ya lo has entendido o aún necesitas que te haga un croquis? —se burló BaekHyun.

ChanYeol lo miró, sus emociones siendo un verdadero desastre, porque demonios, él era su enemigo, el tipo que le ganó, no debería de ser su pareja. Sin embargo, si lo pensaba bien y no se dejaba influenciar por su orgullo, ChanYeol sabía que tenía sentido. A fin de cuentas, BaekHyun lo mantuvo alterado todo el maldito evento y puede que lo más que le molestara del chico no fuera que su equipo sea un desastre o que él sea bajito como el infierno y que aún así le hubiera ganado, sino la fuerte reacción que tenía su cuerpo y su alma de lobo por él.

Aunque sip, definitivamente era mal perdedor, y sip, no le gustaba haber perdido.

—No creo que un dibujo hubiera ayudado de todas formas.

—¿No? A estas alturas estaba dispuesto a probar cualquier maldita cosa. —le dijo con un borde de exasperación que casi le sacó una sonrisa. —Creí que tendría que obligarte a olisquearme o darte una patada en el culo.

—Tenía el viento en mi contra. —algo que era cierto, el aroma de BaekHyun no había llegado a él ni una sola vez, ya que la brisa era apenas inexistente en esos días, y el tiempo que estuvo compitiendo no se tomó un segundo para aspirar la fragancia del chico. —Y no puedes darme una patada en el culo, BaekHyun.

—¿No puedo? Creía que eso ya lo había hecho. —comentó con chulería. —Te has escondido aquí como un cachorro apaleado porque no te has llevado el título de cuatro veces campeón.

ChanYeol dio un paso más cerca, enderezándose en toda su altura y endureciendo sus rasgos, visto desde fuera se podría decir que estaba enfadado, pero realmente, ni siquiera sentía esa violencia e impulso por querer salvar su orgullo. De hecho, BaekHyun no le creyó ni un solo segundo. El chico se quedó allí, alzando la barbilla obligado por la diferencia de alturas entre ambos, y dándole una sonrisa de bastardo que quería borrar a base de besos.

—No provoques lo que no puedes manejar.

—¿Quién dice que no te puedo manejar, ChanYeol?

Se miraron a los ojos y eso fue suficiente para él, demonios. BaekHyun tiró de la nuca de ChanYeol y él se abalanzó sobre sus labios, tomándolos con fuerza, besándolo como si el mundo estuviera terminándose y él fuera su última bocanada de oxígeno o algo así. Y maldita sea, era el paraíso. Porque los labios de BaekHyun eran suaves y exigentes contra los suyos, el chico desprendía fuego, lo hacía arder con cada caricia de sus bocas y lo encendía como la mierda al intentar dominar su lengua.

—Eres mío. —susurró BaekHyun al separarse, un hilo de voz erótico y ronco que fue directamente hacía su polla.

ChanYeol gruñó, su lobo reflejándose en sus ojos, casi en la superficie, exigiéndole que tomara a su pareja y dejara de ser un imbécil. Por la mirada que le dio BaekHyun, el chico pensaba lo mismo y no tenía ganas de esperar a ver qué demonios hacía ChanYeol al respecto.

BaekHyun tiró de su cuello una vez más, besando la línea de su mandíbula, mordisqueando su oreja y dejando una marca roja sobre su cuello que podría haber hecho que se corriera, joder. Y entonces ChanYeol dejó de pensar en la puta competición, en el jodido título de cuatro veces campeón y en esa absurda derrota, su mente se centró en su pareja, en ese chico de pecho fibroso, cuerpo bonito y sonrisa deslumbrante. BaekHyun lo hizo arder con sus dedos largos tocándolo en todas partes y su maldito aroma lo intoxicó hasta perder casi el sentido.

ChanYeol se dejó llevar por el lobo, por su pareja y por sus terribles ganas de marcarlo hasta que todos supieran a quién pertenecía BaekHyun.

Todo ocurrió deprisa y ardiente. Él lo tomó en brazos, su espalda contra el armario y sus dulces piernas de muslos apetecibles enredándose en su cintura en una compenetrada sintonía que lo hizo jadear. BaekHyun restregó su miembro contra el suyo sin pudor, dejándole saber que se sentía tan ansioso como ChanYeol y él no pudo negarse a nada, porque mierda, no tenía nada más en mente.

BaekHyun se quitó la camiseta con una sonrisa desvergonzada y a él le temblaron las manos intentando apartar los puñeteros pantalones del chico. Fue el bajito quién se hizo cargo de su ropa y de la suya y cuando lo tuvo juguetonamente entre sus piernas, después de quitarle sus pantalones cortos, ChanYeol tuvo que ordenarle a su maldita polla no correrse sobre los labios bonitos de BaekHyun.

Aún así, el chico le dio una lamida provocativa a la vena que cruzaba su pene, tentándolo, sabiendo exactamente lo que le estaba haciendo y mierda, sus caninos se alargaron y dolieron por marcarlo. BaekHyun se río mirándolo por debajo de las pestañas y ChanYeol gruñó en advertencia, su lobo pidiéndole que lo dejara tomar el control.

—Te dije que no me provocaras. —le dijo de manera tensa, tirando de él hacia arriba.

—Y yo te dije que puedo manejarte. —le replicó con desparpajo, lamiéndose los labios.

Eso fue suficiente.

ChanYeol lo giró tan rápido que supo que ni siquiera el propio BaekHyun fue capaz de predecirlo y sabe por su gemido que tampoco le importó un carajo su rudeza. El chico apoyó las manos contra el armario, sujetándose, y ChanYeol lamió sus propios dedos, antes de llevarlos a su entrada.

Lo estiró todo lo lento que pudo, empapándose de los quejidos eróticos que soltaba BaekHyun a medida que él lo preparaba, extasiado por lo jodidamente sensual que era su pareja. Y cuando creyó que su polla iba a explotar simplemente por verlo joderse contra sus dedos, BaekHyun le pidió que lo tomara. ChanYeol no podía negarle nada, no cuando estaba tan desesperado por estar dentro del chico.

Lo penetró palmo a palmo, pese a todo, esperando a que BaekHyun se acostumbrara a la intromisión y disfrutando de la sensación de su anillo de músculos asfixiando deliciosamente su polla. Una vez que estuvo empalado hasta el fondo, besó la nuca del chico en un gesto tan dulce que casi podría haber sido absurdo, porque ChanYeol no solía ser particularmente cuidadoso con sus amantes. Y sin embargo, este era su pareja y no podía tratarlo como a esos otras personas anónimas, ¿verdad?

BaekHyun giró la cara y lo miró con los ojos castaños vidriosos y los labios entreabiertos, pidiéndole mudamente que se moviera, y mierda, ChanYeol lo hizo. Lo penetró al principio con cuidado, aumentando el ritmo a medida que el placer fue en aumento y los gemidos de BaekHyun lo llevaron a la locura. El cuerpo de su pareja encajaba perfectamente con el suyo, suave y duro en los sitios correctos y ChanYeol solo quería estar enterrado en él para siempre.

El chico comenzó a masturbarse cuando él alcanzó su próstata, estimulándola una y otra vez, golpeándola sin perder el ritmo rápido de caderas, pero no se corrió hasta que ChanYeol no clavó sus caninos en el hueco entre el hombro y el cuello, enlazándolos a ambos como pareja. Y fue explosivo y brutal, porque BaekHyun se corrió con fuerza, gritando su nombre, mientras podían sentir sus almas conectarse de una manera asombrosa y mágica, volviéndolos uno.

ChanYeol se corrió entonces en hilos blancos calientes, con BaekHyun apretando su polla casi al límite y sujetándose tan fuerte del armario que dejó la marca de sus garras -esas que no se había dado cuenta que habían crecido.- El nudo entre ambos se formó, hinchando su pene y manteniéndolo dentro de BaekHyun durante un tiempo, permitiéndole recuperar el aliento.

No se dijeron nada. ChanYeol acarició la espalda del chico en un toque amoroso hasta que sintió que podía salir de él sin hacerle daño. Una vez separados, BaekHyun se giró, observándolo con esa mierda castaña intensa y esa sonrisa autosuficiente en los labios.

—Hola.

—Hola. —sonrió él de vuelta, alzando las cejas por su ocurrencia.

—¿Aún te molesta que haya ganado?

ChanYeol rodó los ojos.

—Creo que puedo vivir con una derrota.

BaekHyun rió.

—¿Solo una? Somos pareja ahora, ChanYeol, acostúmbrate a morder el polvo contra mí.

Él bufó, pero terminó riéndose junto a BaekHyun, porque a fin de cuentas, el chico tenía razón, ahora eran pareja y a ChanYeol no le importaba tanto si perdía contra él. Sobre todo si después había sexo para el perdedor.

FIN

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Diálogos potentes

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Ver 3 comentarios anteriores...
author

amo, amo, amo

4 años
1
author

Este tipo de historias siempre me dejan queriendo más, tipo ¿Y que paso después? Escribes increíble.

4 años
1
author

Nopuedeser te encontré después de mucho tiempooo pensé que había perdido el chanbaek al perder a una escritora como tú y hoy volvió a ganar el chanbaek Jsvdjsjwja aMO AMOOOOO todos tus trabajos sos mi escritora favorita verdaderamente estuve cuando escribías cada una de tus historias y cada una es simplemente hermosa y me voy a poner a releerlas todas. No esta demás decir que escribes hermoso, tienes una mente increíble capaz de crear cosas maravillosas tqm

2 años

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