Nix
En los campos del Hades, un rostro se alzó de las sombras. No apareció desde otra dimensión ni se formó de entre los nubarrones oscuros de las tinieblas. Eran parte misma de los días sin Éter, eran el vientre negro de lo más profundo de la Tierra. Érebo era la nada original del universo.
Las facciones de la cara se deslizaron por la penumbra como el agua por el Aqueronte, las manos tomaron la máscara con el cuidado de un padre amoroso y la posaron en medio de la noche sin luna. Los gritos de los fallecidos adornaron el hierro de su armadura, los llantos de los recién llegados confeccionaron la malla de su cota mientras que su corona, traslúcida, se adornaba por las lágrimas de aquellos abandonados a la soledad de la vida.
Dos puntos iluminaron la noche, dos diminutas novas se juntaron en el rostro del dios vestido por la capa de la muerte. Estiró los dedos, cerró los puños. El cálido aliento de los Anemoi acarició las plumas de sus alas. Su forma se insufló de vida y adquirió el cuerpo de un hombre, de un rey.
El Hades se llenó de alaridos cuando uno de sus amos se escapó de entre sus dedos, pero sus quejidos fueron silenciados por los cantos de los pájaros. El grito de auxilio era lo único que llenaba sus oídos, el alma llamándole con una dulzura que derretía la frialdad de sus milenios.
Afuera encontró una luz más fuerte que sus propias sombras.
Afuera, Érebo se enamoró de la primavera y olvidó la belleza de la oscuridad.





![Omega Of The Moon [KOOKMIN]](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_5d69c853fece43fa14845a8b39b9f701.jpg)


