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Don't leave me alone

Sinopsis

La vida del matrimonio Park era uno de los más envidiados por todos los que lo conocían, ya que era una pareja sólida y llena de amor, sin embargo, un día Chanyeol vuelve del trabajo para cenar con su esposo, pero en su lugar solo encuentra su casa sola; desde ese entonces comienza su pesadilla por querer encontrar a Park Baekhyun.

Genero:
Drama/Romance
Autor/a:
Sunny_de_Oh
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Perdición

Era una tarde soleada cuando el marido llegó a su casa para poder cenar junto a su esposo, pero en el momento en que llegó, lo único que le recibió fue el silencio sepulcral entre las paredes de la casa. Su mente casi colapsa porque el pequeño doncel simplemente había desaparecido.

La casa de los Park era una de las más bonitas en el vecindario con un jardín delantero sumamente llamativo, que fue ganador de varios premios al igual que la misma casa. Un hogar simplemente perfecto dónde reinaba el amor entre Park Chanyeol y Park Baekhyun, un matrimonio con más de cincos años de duración que siempre había sido la envidia de sus amigos, conocidos y familiares.

Ahora se suponía que el doncel debía estarlo esperando con la cena como era costumbre, pero simplemente no había nadie; Chanyeol se apresuró en cada habitación de la casa de tres pisos, rebuscó por todo el terreno, pero solo no había nadie.

Tomó su celular para llamar al doncel, sintiéndose tonto por no haber hecho eso en primer lugar, un poco calmado seleccionó el número de su esposo, pero simplemente sonaba y sonaba sin una respuesta, lo que volvió a incrementar los nervios en su piel. Cuando comenzó a caminar alrededor, se dio cuenta de que el celular de Baekhyun estaba sonando junto a la estufa.

Había un manto helado de desesperación en su cuerpo, ya que había decidido esperar un poco pensando que quizá su esposo simplemente haya ido a algún lugar cercano, que volvería pronto. Se sentó en el sofá, mordiendo la uña de su pulgar, pero luego decidió no esperar más así que decidió ir hacia su auto para comenzar a buscarlo por los alrededores.

Sus piernas temblaban y su mente estaba comenzando a tener escenarios bastantes malos, sacudía su cabeza, intentando quitar aquellas imágenes desagradables y decidió enfocarse en su entorno mirando si Baekhyun estaba cerca caminando. Se aparcó junto a un parque para ver si lo veía por ahí.

Su corazón latía con rapidez y su pie no paraba de golpear el tapiz del suelo del auto mientras que su estómago se removía de manera desagradable, necesitaba encontrar a su esposo o en cualquier momento entraría en un ataque de pánico.

Después de algunas horas volvió a su casa, pensando que quizá Baekhyun se encontraba ahí, esperándolo; sonrió de manera nerviosa pensando que quizás estaba exagerando en su manera de reaccionar. Ahora mismo el pequeño doncel debía estar sentado en la mesa, esperando a que él llegara, se decía eso una y otra vez para poder tranquilizarse.

Al llegar, se quedó un rato en el asiento y miró su mano con aquel aro dorado en su dedo anular que representaba su matrimonio con el amor de su vida, su pastelito, como solía llamarlo de cariño.

Salió del auto para cerrar con llave y luego caminó lentamente a la puerta de entrada a la casa, que estaba en la cochera; pasó su saliva con fuerza por el nerviosismo de no saber que encontrar. Antes de ir al comedor recogió bastante aire por su nariz y exhaló lentamente para luego ver qué la mesa estaba vacía. El sentimiento de miedo se encontraba nuevamente albergando su cuerpo.

Quizá estaba en la sala o en la cocina, se dijo de nuevo, así que fue hacia allá, encontrandose con lo mismo; estaba vacío. Comenzó a ponerse ansioso y una sensación de picor inundó sus piernas, luego se dio cuenta que estaba corriendo por las escaleras, los pasillos y abriendo puertas como un loco. Sin notarlo ya había lágrimas bajando por sus mejillas.

—Baekhyun —empezó a llamar—, Baekkie amor, si estás jugando a las escondidas, ya ganaste. ¡Por favor sal! —dijo agitado mientras caminaba desesperado por la casa— ¡Baekhyun! ¡Baekhyun! ¡Baekhyun! —gritó varias veces, sintiéndose perdido.

Cuando dio la media noche decidió llamar a la policía, pero está le dijo que no podían hacer nada hasta pasadas las veinticuatro horas de desaparecido, por lo que la chica que atendía se ganó varios insultos por parte de Chanyeol. No podía creer que aquellos tipos fueran tan incompetentes, ellos esperaban encontrar un cadáver si tenían que esperar tanto para empezar a buscar.

Al principio pensó que quizá fue un secuestro, ya que ellos tenían bastante dinero, pero luego supuso que si así fuera entonces ya lo habrían llamado para pedir una recompensa, pero no. El teléfono no había sonado en ningún momento y su celular tampoco.

En ese momento recordó algo que no había venido a su mente hasta ahora, Baekhyun le había dicho que su madre lo había invitado a comer ese día para celebrar que su hermana se iba a casar; comenzó a reírse porque él estaba ahí, haciéndose una película y seguramente su esposo estaba con sus padres, aunque le parecía raro que haya dejado su celular ahí.

Con ese pensamiento fue a dormir, ya que era común en Baekhyun que cuando iba a visitar a alguien de su familia se quedará a dormir con ellos, aunque solía avisarle, quizá solo se le había pasado y no quería interrumpirlo. Seguramente en la mañana ya estaría de vuelta entre sus brazos.

A la mañana siguiente Chanyeol despertó por la luz fuerte del sol quemando su cara, se había olvidado de poner la cortina en la ventana. Sacudió su cabeza y se sentó, estirando sus brazos; al voltear el cuello se dio cuenta que el lado de la cama que comúnmente era de Baekhyun ahora se encontraba vacío por lo que Chanyeol empuñó su mano en la manta.

Cogió su celular, viendo la hora y se dio cuenta que ya era casi medio día, así que llamó a su secretaria para decirle que tampoco iría el resto del día; no estaba de ánimos para ir a trabajar.

Fue a la planta baja para ir a ver si el doncel estaba por ahí, pero nada. Decidió llamar a su suegra para preguntar porqué Baekhyun aún no había venido a casa; cuando marcó el número, esperando a que la señora cogiera el celular, fue hacia la nevera para buscar algo que comer y se encontró con que había un pastel que parecía fresco, luego revisó el resto de la cocina, viendo que había ollas con comida en el horno y una bandeja llena de cupcakes.

—Hola, Chanyeol —saludó la mujer, sacándolo de su revisión.

—Hola, señora Byun, la llamaba para preguntarle qué a qué hora viene Baekhyun —dijo mientras sacaba las ollas para servirse un poco de comida.

—¿Baekhyun? ¿A qué te refieres? ¿Él no está en casa? —preguntó ella extrañada.

Chanyeol en ese momento se tensó y se quedó en silencio por unos segundos siendo llamado de nuevo por su suegra— ¿No iban ayer a celebrar que mi cuñada va a casarse? —preguntó con algo de miedo por la respuesta.

—Oh sí, pero Baekhyun dijo que tenía algo importante que decirte, así que decidimos cambiar la fecha al fin de semana —fue lo que respondió e inquietó más a Chanyeol—. ¿No está en casa?

Él no sabía que responder a eso, solo sabía que Baekhyun no había ido a dónde su madre y tampoco estaba en su casa. Su cuerpo comenzó a temblar, dejando caer su celular al suelo, el cual se apagó por el golpe, dejando con la palabra en la boca a la señora Byun.

Chanyeol intentaba tranquilizarse diciéndose que quizá había ido a dormir a la casa de algún amigo, pero los únicos amigos cercanos donde podría quedarse a dormir era el matrimonio Kim y Oh, los dos se hallaban afuera del país, así que no era probable que esté ahí.

Cuando dio la tarde y aún no había ni la sombra de Baekhyun, Chanyeol entró en una crisis de desesperación que lo hizo romper todo lo que había a su paso; tiro la mesa, rompió todo lo que estaba cerca de la cocina y empezó a correr por la casa, clamando el nombre de Baekhyun sin recibir nada más que el silencio absoluto.

—¡Maldita sea! ¡¿Dónde estás?! —cayó de rodillas y luego impactó su puño contra la pared.

Las imágenes horrendas de escenarios de terror que había estado tratando de evitar ahora eran más claras y gráficas, y tenía ganas de gritar desesperado. No sé le ocurría dónde podría estar su esposo, es decir, Baekhyun era alguien que sí, salía de vez en cuando sin decirle en algunas ocasiones, pero desde que se había casado nunca había dormido en otra parte sin él. Además, su suegra dijo que tenía algo que decirle ¿Qué era? ¿Quizá se enamoró de alguien más y ahora se fue con él? Sacudió su cabeza. Baekhyun nunca haría algo tan bajo como abandonarle, le pediría el divorcio primero si ese fuera el caso.

Volvió a salir en su auto para recorrer otra vez las calles, pero está vez mirando con más atención los callejones y las veredas por dónde pasaba la gente. Nada le daba un indicio de que Baekhyun estuviera cerca; sinceramente no valía la pena preguntarle a sus vecinos, porque la mayoría eran personas bastante apartadas que solían salir en sus autos ignorando al resto.

Al pasar las horas, volvió a oscurecer rápidamente a percepción de Chanyeol y tuvo que volver; en esta ocasión fue hacia el patio dándose cuenta de algo raro, había un pañuelo color crema en el suelo, era raro porque ni él ni Baekhyun tenían algo así; lo sabía porque cada vez que su esposo compraba ropa le encantaba mostrársela por más mínima que sea y eso no lo había visto jamás; decidió no cogerla.

Fue directamente al teléfono para volver a llamar a la policía y está vez le dijeron que iban a enviar una patrulla para que revisara lo que había sucedido. Chanyeol esperó sentado en su sillón mientras veía con angustia el cuadro grande empotrado en las pared frente a él con la foto de ellos dos en su boda.

Cuando la policía vino, él fue rápidamente a abrir y lo saludaron para luego entrar en la casa; uno de ellos se quedó hablando con él mientras el otro revisaba la casa. Chanyeol contestaba impaciente cada pregunta y sentía que no los llevaba a ninguna parte, pero suponía que eso era parte de la búsqueda de su esposo; tenía esperanza en que su pequeño fuera encontrado pronto por ellos.

Se había equivocado, había pasado varias semanas y no había ni una mísera pista del paradero de su esposo, nada; incluso le regañaron por haber tocado la casa, ya que había alterado la escena de un posible crimen. Hasta llegaron a sospechar de él lo que le enfureció bastante, tuvo que mudarse con sus padres mientras ellos investigaban, lo que parecía poco creíble.

Tuvo que contarle todo, tanto a su familia como a la de Baekhyun lo que había sucedido y se ganó un golpe por parte del señor Byun, ya que alegaba que seguramente fue por su culpa, que como marido tenía la obligación de haberlo protegido y no lo hizo. Todos empezaron a discutir y la hermana de Baekhyun fue quien tuvo que detener todo, ya que no era momento para ese tipo de cosas.

Después pudo volver a su casa, aunque supuso que no fue una buena idea, ya que todo lo que recordaba a él, por supuesto que lo hacía, era el hogar de ambos. Se sentía como una mierda, quizá si hubiera llegado más temprano su esposo seguiría ahí. ¿Quién podría haberle hecho algo malo a su pequeño y frágil doncel? Si él era un amor de persona que no le hacía daño a nadie.

Sin darse cuenta, en el segundo mes de búsqueda había empezado a beber, tratando de olvidar lo que sucedió, ya se había cansado de llorar cada noche abrazando la ropa de su amado y despertar solo para encontrarse con un espacio vacío, recordando que no sabía dónde estaba él.

Había descuidado su trabajo, ya que no podía concentrarse y había comenzado a hacer las cosas mal, por lo que su hermano menor estaba haciéndose cargo de la empresa ahora. Su madre le decía que había que tener paciencia, que pronto lo encontrarían, pero sabía que ella no estaba segura de su afirmación al ver su cara de tristeza.

Esa noche se cumplían tres meses desde la desaparición de Park Baekhyun, ahora ya estaba incluso en los diarios, pero seguía sin haber pistas de su paradero. Estaba en el balcón mirando el patio, la piscina en la que a Baekhyun le encantaba nadar por horas hasta que sus dedos se arrugaban en forma de pasas, sonríe al recordar cómo al doncel le gustaba pasar sus dedos por su rostro para que sintiera la textura.

Con las manos temblorosas agarró una caja de cigarrillos para encender uno y prenderlo, poniéndolo dentro de sus labios; hace mucho no había degustado el sabor de la nicotina, cerró los ojos sintiendo como de estos caían las usuales gotas saladas.

—Channie~ no hagas eso —pudo escuchar la dulce voz de Baekhyun y se giró sorprendido.

En el momento en que se dio la vuelta, pudo ver a Baekhyun parado con un camisón largo y su cabello despeinado, el cigarrillo se cae de sus labios, pero cuando cerró los ojos por un segundo, al abrirlos pudo darse cuenta que ya no estaba.

—Baekkie, ¡Baekhyun! —llamaba mientras entraba a la habitación, pero no encontró nada—Pastelito —miró para todas partes, entró al baño, a los armarios y salió, pero no había nada.

Al día siguiente sucedió algo parecido, ya que cuando estaba bañándose pudo sentir claramente unas manos suaves abrazar su pecho desde atrás y al girarse solo se topo con la pared. Pensaba que quizá las malas noches le estaban pasando factura y era por eso que veía y sentía cosas que no estaban ahí.

En una de las tantas noches dónde se embriagaba hasta la médula, se había quedado dormido en el sofá y fue entonces que la melodía dulce de un piano lo trajo a la realidad, el piano de la casa estaba sonando claramente así que tropezandose fue directamente al tercer piso donde estaba aquel objeto. Era el último cuarto junto a un mirador que daba al jardín, a veces cuando Baekhyun no podía dormir iba a tocar hasta que se relajaba y luego volvía a la cama. Sin embargo, cuando vio la imagen de él tocando no podía creerlo; de inmediato fue a abrazarlo, pero la imagen desapareció haciéndose humo y la música paro.

—Channie ¿Por qué no me protegiste? —dijo con dolor en su voz mientras lloraba, estando de rodillas con toda la piel golpeada— ¡Todo esto es tu culpa! ¡Te odio!

Chanyeol despertó de golpe, agitado y con la piel perlada de sudor, tragó saliva y miró al frente, dándose cuenta que había tenido una horrible pesadilla, aún el miedo se encontraba recorriendo su cuerpo, así que intentó respirar profundamente, pero solo pudo terminar gimiendo del dolor por no tener a su esposo a su lado.

Cuando le contó a su madre lo que le estaba pasando, esta solo le dijo que posiblemente era por la tristeza, que sería buena que consultara a un profesional para que le ayudará con ello. Chanyeol no la escuchó, él no quería hacer nada, pensaba que aunque no fuese real, aquellas alucinaciones eran lo más cercano a Baekhyun que tenía y no iba a deshacerse de ello.

—¿Por qué no contratas a un investigador? —fue lo que le pregunto Sehun cuando le contó— La policía es inútil, podrías probar con uno que conozco.

—¿Tú conoces a ese tipo de personas? —frunció el ceño, extrañado.

—Sí, algunas personas de mi familia han sido secuestradas por dinero, así que mi abuelo contrató a un investigador que resultó ser muy efectivo —dijo él tranquilamente.

—¿Podrías pedirle que haga esto? Si no encuentro a Baekhyun haré alguna locura en cualquier momento —explicó desesperado mientras le daba una calada a su cigarrillo.

—¿Estás fumando? Claro, puedo hacerlo.

—Sí, ¿Por qué?

—Baekhyun lo odiaba ¿No?

—Pero él no está aquí —susurró afligido—¿Necesitas algo para aquel tipo? Claro, aparte del dinero —dijo lo obvio.

—Él irá a tu casa, quizá pueda encontrar algo allá, —le dijo.

—Espero, la policía no encontró nada —suspiró y miró por unos segundos su cigarrillo antes de tirarlo al suelo para aplastarlo con la suela de su zapato.

—La policía es inútil y floja —espetó de mal humor—. Él estará allá pronto, no te preocupes. Sea como sea, él encontrará a Baekhyun.

Después de un rato cortaron la comunicación y Chanyeol deslizó su espalda por la pared solo para mirar alrededor, se dio cuenta que su casa se sentía demasiado grande para él solo; era mejor cuando Baekhyun alegraba el lugar con sus cantos improvisados y sus bailes dónde movía sus caderas de maneras graciosas.

Aún recordaba cuando se conocieron en la playa, él omega había estado perdido, ya que por distraído se había separado accidentalmente de su grupo de amigos; a Chanyeol le pareció tierno, así que se acercó y empezaron a hablar hasta que terminaron tomando unas copas en uno de los bares cerca del mar. Baekhyun lo invitó a bailar y supo que había quedado hechizado cuando vio esas caderas moviéndose cerca de él, su sonrisa coqueta, sus ojos brillantes que lo miraron con diversión y aquellas manos suaves que lo tocaron con gentileza.

Sonreía como tonto con lágrimas en los ojos, rememorando cuando le pidió ser su novio y el otro había empezado a gritar emocionado hasta que se lanzó a sus brazos, dándole un beso lleno de cariño. Lloró con más fuerza al recordar cuando Baekhyun se desmayó en la ocasión en que le pidió matrimonio en la misma playa en la que se conocieron.

—Baekhyun ¿Dónde estás? ¿Por qué no vuelves? —miró hacia arriba, sintiendo como sus mejillas se empapaban— Te necesito —susurró con el dolor impregnado en su voz— regresa —su voz se apagaba mientras bajaba la cabeza y recogía sus rodillas a su pecho con sus brazos.

—Te amo, Channie, siempre te amare, —escuchó un suave susurro mientras empezaba a dormir.

Al día siguiente, escuchó el sonido del timbre entre sueños y con cada timbrazo él iba volviendo al mundo real hasta que se despertó completamente dándose cuenta que alguien llamaba a la puerta. Sacudió su cabeza y se levantó adolorido por haber dormido sentado, luego se dirigió a abrir.

—Buenos días, señor Park, soy Andy, me manda el señor Oh —se presentó cuando vio al hombre despeinado y demacrado delante de él.

—Ah sí, pase —se hizo a un lado y frotó uno de sus ojos, quitándose el sueño.

Después se sentaron y él le ofreció algo de tomar y aceptó así que fue a preparar dos tazas de café, cuando estuvieron listas volvió para sentarse. Se sentía bastante nervioso, ya que frente a él estaba la única esperanza de poder encontrar a su pequeño.

—¿Hace cuánto desapareció? —empezó a preguntar.

—Un poco más de cinco meses —bajó la mirada, pensando que ya era tanto tiempo sin su doncel.

—¿La policía tiene alguna pista que le haya hecho saber? —se cruzó de piernas y tomó un poco de su bebida.

—Nada —se encogió de hombros— absolutamente nada, no entiendo cómo son tan incompetentes.

—Eso es extraño, usualmente siempre hay algo, aunque sea pequeño —entrecerró los ojos—.¿Puedo revisar la casa?

—Claro, aunque no creo que encuentre nada, ya ha pasado mucho tiempo —suspiró.

—Siempre hay algo, aunque ¿Hubo algo extraño cuando usted noto que él no estaba? —preguntó mientras anotaba algo en una libreta.

—Bueno, creo que son cosas sin importancia-

—Todo es importante —dijo, mirándolo a los ojos.

—Bueno, ese día se suponía que él iba a celebrar con su madre y sus hermanas que una de ellas se iba a casar, pero cuando llame a la señora, ella dijo que mi esposo tenía algo que decirme ese día y por eso canceló la celebración —dijo, frunciendo el ceño e intentando pensar que sería.

—¿Tiene alguna idea de lo que quería decirle? —preguntó mientras golpeaba la parte de atrás de su bolígrafo contra su labio.

—No, no se me ocurre nada —se encogi9 de hombros—. He intentado pensar en que, pero no sé —mordi9 su labio inferior con nerviosismo.

—¿Algo más que haya llamado su atención? —siguió indagando.

—Sí, había un pastel fresco en el refrigerador, comida recién hecha con una bandeja de cupcakes en el horno; de hecho siguen ahí. No he tenido ganas de limpiar —dijo con tristeza—. Además su celular estaba junto a la cocina y otra cosa —el otro hombre levantó su mirada luego de escribir— había un pañuelo color crema en el jardín trasero, creo que sigue ahí, ya que no lo quise coger pensando que la policía querría verlo, pero al parecer no era algo importante según ellos.

—¿Podría ser de su esposo?

—No, él no usaba pañuelos y siempre me mostraba todo lo que él compraba, nunca ví aquella prenda antes —se encogió de hombros.

—¿Puedo verla? —increpó, ganándose un asentimiento.

Ambos fueron al patio y ahí estaba el pañuelo tirado, Andy sacó una bolsa y se colocó un par de guantes para luego poner la tela dentro, después también comenzó a tomar huellas de cosas como la bandeja de bocadillos, el celular y otros objetos que no había sido tocados; le resultó bastante complicado, porque habían muchas huellas de distintas personas.

El hombre buscó por toda la casa cosas que le dieran alguna respuesta, aunque no fue descuidado, él investigo de manera cautelosa y encontró algo interesante.

—¿Usted sabía de esto? —preguntó mientras veía un paquete de fotos y cartas escritas con pedazos de letras recortadas.

—No… —sacudió su cabeza al ver que eran algo así como cartas de amor.

"Serás mío, no podrás hacer nada por evitarlo" fue una de ellas y le seguían más parecidas "No juegues conmigo, me perteneces"

—¿Sabe si alguien estaba interesado en su esposo? —dijo mientras seguía viendo lo que había dentro de la caja.

—Bueno, él es alguien muy atractivo y tiene una personalidad llamativa —se encogió de hombros—. Podría ser cualquiera.

—Pero alguien que usted sepa, no sé algún conocido que haya estado adulando mucho a su esposo o una persona a la que frecuente como algún instructor o amigo —vio algunas fotos donde estaba el doncel saliendo de algunos lugares y con diferente ropa en cada una— Un exnovio quizá.

—Bueno, tiene exnovios, pero no son de acá. Antes de conocernos, él vivía en otro país —explicó, mirando como al parecer alguien había estado acosando al doncel desde hace bastante tiempo—. No tenía instructores de nada, ya que no le gustaba salir de casa solo o que alguien entre acá, era algo bastante reservado en ese tipo de cosas.

—¿No sabe si algún amigo pueda saber algo? A veces los donceles y las mujeres se sienten más cómodos hablando de algunos temas entre ellos que con sus maridos, sin ofender —dijo rápidamente al ver el seño fruncido del señor Park.

—Bueno, no creo que Baekhyun me haya ocultado alguna vez algo, pero no voy a ponerme necio ahora —suspiró, dejando caer sus hombros— él tiene un amigo muy cercano con el que se conoce desde la infancia, pero él no vive aquí.

—Podría llamarlo —sugirió.

Chanyeol asintió y se levantó para coger uno de los teléfonos de la casa, el que estaba más cerca en ese momento, después regresó mientras lo marcaba, intentando acordarse de todos los números. Luego de un momento empezó a sonar.

—¿Aló? ¿Baekhyun? —preguntó con la voz algo somnolienta.

—No, soy Chanyeol —respondió— Quiero hablar de algo contigo, Minseok —dijo algo nervioso.

—Por supuesto, ¿Qué pasó? —preguntó más despierto, ya que no estaba acostumbrado a hablar con él.

—Tú sabes si Baekhyun tenía algo importante que decirme o si le pasaba algo que le molestara —preguntó mientras mordisqueaba su mejilla interna.

—Eh, no claro que no —dijo, aunque se notaba el nerviosismo en su voz—. Lo que sea que tenga, te lo dirá él.

—Minseok, Baekhyun desapareció hace más de cinco meses y no sabemos nada de él —finalmente dijo, sabiendo que Minseok no iba a delatar algo sobre su amigo.

—¿Qué? —dijo luego de unos segundos de silencio— ¿Estás bromeando, verdad? —jadeó impresionado— ¿Qué pasó?

—Un día simplemente se esfumó, la policía no ha podido dar con él y necesito saber todo lo que pueda —tragó saliva, sintiendo de nuevo aquel miedo gélido en su piel.

—No sé que podría ayudar —se escuchó su voz entrecortada—, lo único que él me dijo fue que… —se limpió la nariz— estaba esperando un bebé, que te lo iba a decir en una cena, aunque no me dijo el día —se pudo escuchar como había roto en llanto.

—¿Un bebé? —susurró y el teléfono casi se cayó de sus manos, pero Andy pudo cogerlo a tiempo.

—También me dijo que… que había un tipo que lo había estado molestando desde hace unos meses, pero no me quiso decir quién era —volvió a limpiar su nariz—, que tenía un poco de miedo, pero que podía solucionarlo, así que no quería decirle a nadie para no preocuparlos.

—¿No te dió alguna pista? —susurró aun procesando que iba a tener un pequeño mini Baekhyun.

—Solo me dijo que le mandaba regalos desagradables, pero que los quemaba cuando tú te ibas a trabajar —comenzó a toser— dijo que si no podía controlarlo entonces te diría.

Luego Chanyeol le agradeció, porque Minseok no sabía nada más que eso, le dijo que cualquier cosa que supiera lo mantuviera informado y Chanyeol le dijo que sí, ahora puso el teléfono junto a él, su mirada estaba perdida.

—Mi pequeño está en cinta —susurró de nuevo, pensando en las cosas terribles que podría estar pasando y no pudo evitar romper en llanto—, y no puedo hacer nada para encontrarlo.

—Bueno, ya sabemos que parece ser un secuestro por obsesión —dijo él mientras miraba al hombre grande a su lado, derrumbarse—. Tengo lo necesario, iré a seguir investigando para dar con su paradero —se levantó para dar un palmada en el hombro del señor Park—. Tranquilo, lo encontraré —luego de eso se fue.

Chanyeol se quedó ahí destrozado, pensando en que no había podido cuidar a su esposo ni a su bebé. Entonces era eso lo que Baekhyun quiso decirle, era por eso eso el pastel y la comida; gritó, rompiendo su garganta y sintiendo unas incontrolables ganas de morir en ese momento, él no quería seguir estando sin su esposo.

Intento respirar, pensando que quizá aquel tipo si iba a lograr encontrar a Baekhyun, por lo que intento quitar esos pensamientos de su cabeza hasta que se quedó dormido sobre la alfombra, soñando en Baekhyun caminando por el jardín, luciendo una hermosa barriga de embarazo y mirandolo con aquellos ojos coquetos que tanto amaba.

Pasaron los días y el investigador iba diciendo lo que iba encontrando poco a poco, que en realidad no era un caso tan complicado y el hecho de que vivieran en un pueblo no tan grande ayudaba bastante, también que había unas cuantas personas que sabían lo de Baekhyun y el hombre que lo acosaba.

Pasaron un poco más de dos semanas y ahora Andy tenía bastante información sobre la desaparición de Park Baekhyun, de hecho le asombraba mucho saber que la policía no había podido encontrar nada, por lo que también se puso a investigar sobre eso. Tenía bastantes amigos dentro de la policía nacional y agentes gubernamentales por lo que tampoco fue demasiado difícil, aunque le tomo dos semanas más.

—Realmente esto es increíble —se rio al ver unos papeles en sus manos mientras conversaba con alguien.

—Por eso es que el caso de Park Baekhyun no avanzó en lo más mínimo —respondió esa persona.

—¿Sabes dónde podría estar? —preguntó mientras leía.

—Tiene algunas propiedades dónde no podría estar, son demasiado públicas —contestó— no es la primera vez que sucede… Aunque hay una propiedad de su abuelo en una vía a otra ciudad, al parecer la usaban para cazar hasta que se prohibió y luego quedó abandonada —explicó mientras tecleaba.

—Llamaré a Leo, mándame las coordenadas —dijo, despidiéndose.

Cortó la llamada y buscó el contacto de su amigo para llamarlo, esperó unos segundos a qué contestará y cuando finalmente lo hizo, envío un archivo al correo de él.

—Hola, necesito una orden tuya —dijo inmediatamente—. Al parecer hay una red bastante corrupta aquí y un pequeño doncel cayó ahí al igual que muchos otros —suspiró—. Sin embargo, hay unos pocos policías que aún siguen limpios, pero con ayuda podrán hacer algo.

—Vaya, siempre me sorprende como haces tú trabajo, ¿Seguro que no quieres ir a la escuela de policías? —dijo jocoso.

—No, no me gusta trabajar para una organización, —miró sus uñas—. Lee el archivo que te envié, ahí está todo.

Luego de eso, cortó la llamada y procedió a llamar a otras personas para poder completar su trabajo, solía sorprenderse que usualmente la corrupción era más abundante cuando se trataba de pueblos pequeños que en ciudades.

En cuanto se supo la dirección exacta del lugar donde probablemente estaría Baekhyun, Chanyeol insistió mucho en ir. Sin embargo, no se le permitió por lo que tuvo que quedarse en su casa esperando lo que vendría después.

La familia de Baekhyun y la de Chanyeol fueron a la casa del segundo en cuanto la policía les dijo que habían encontrado a Baekhyun; luego Andy los llamó para que vayan donde estaban, así que se apresuraron.

El padre de Chanyeol tuvo que manejar la van familiar, porque ninguna otra persona se sentía con los nervios de hacerlo, estaban mordiendo sus uñas, ya que no sabían lo que les esperaría allá.

—No te preocupes, seguramente está bien, él es fuerte —susurró el hermano mayor de Baekhyun hacia su madre, ya que esta estaba al borde del colapso.

Chanyeol sentía como su pecho dolía por el latido martilleante de su corazón y como sus dedos hormigueaban por la ansiedad que le generaba no saber cómo estaba su esposo. Andy solo le había dicho que lo había encontrado, pero nada más.

Estaban rumbo al hospital, pero en el hospital también había una morgue, por lo que no le aseguraba de que estuviera bien… Aunque su mente le gritaba que dejara de morderse las uñas.

—Llegamos —dijo el señor Park, apagando el motor cuando se estacionó.

Todos se quedaron un rato en silencio con miedo, pero de inmediato uno de ellos tuvo valor para abrir la puerta y salir, luego todos le siguieron para entrar al hospital, el cual tenía varios policías alrededor.

Andy estaba ahí junto a Baekhyun, esperando al hombre que lo contrató.

—Siento tanto lo que te paso —susurró mirando la cara azulada del doncel—, hubiera querido venir antes para hacer algo mejor por ti —suspiró, mirando con tristeza al pequeño.

El cuerpo junto a él estaba lleno de golpes, sus labios eran pálidos, tenían cortes por las costuras que había tenido para que no gritara y se encontraba con heridas profundas por toda su piel, también tenía múltiples lesiones de abuso sexual con distintos objetos, por último los huesos de sus brazos y piernas estaban rotos.

—¿Baekhyun? —susurró una voz gruesa entrando a la habitación— Mi Baekhyun —unas lágrimas traviesas se deslizaron al ver a su esposo—Baekhyun —se acercó lentamente y cayó de rodillas, tomando la mano fría del doncel—Perdóname —apretó su pequeña mano mientras la mojaba con sus lágrimas.

—¿Qué sucedió? —preguntó la señora Park cuando un policía entró a la habitación—¿Saben quién le hizo eso?

—Sí, al parecer esto fue obra del hijo del alcalde —respondió el policía—, quiso estar con el señor Park Baekhyun, pero como él no quiso entonces comenzó a obsesionarse, al ser quien es, no le gustó ser rechazado —suspiró mirando al doncel— era por eso que los altos mandos nos negaron a seguir con la investigación hasta que vinieron agentes del gobierno a tomar el caso.

Chanyeol miró a Andy, quien solo sonrió encogiéndose de hombros, sabía que el hombre tenía que ver con eso. Realmente agradecía a Sehun por haberle mandado a aquel hombre que le ayudó a recuperar a su esposo.

—¿Qué pasará ahora? —preguntó la hermana mayor de Baekhyun.

—Todos los implicados serán juzgados en la capital y ustedes deberán presentar una denuncia directa contra él —dijo finalmente— habrá policías por el lugar para asegurarnos de que el alcalde no haga algo contra ustedes.

El hombre se despidió y salió del cuarto, dejando a la familia viendo al pequeño conectado a tubos, cables, yesos y sondas.

Había máquinas conectadas al cuerpo de un moribundo doncel con el vientre abultado y con el cuerpo lleno de laceraciones, quemaduras y arañazos. Había sido el saco de boxeo del hijo del alcalde, quien sin aceptar el rechazó del doncel, decidió que sería suyo sin importar nada, al enterarse que Baekhyun estaba en cinta fue cuando tomo la decisión de llevárselo.

Pasaron los días en los que Chanyeol se quedaba día y noche en el sofá junto a la camilla siendo acompañado por algún familiar, ya que no dejaban quedarse a más de dos personas. Supo que todos los involucrados estaban en juicio e incluso los familiares de donceles y mujeres desaparecidos por aquella familia salieron para también ser parte; no habían podido decir nada antes, ya estaban amenazados por ellos.

Baekhyun mejoraba poco a poco, ya que lo habían encontrado inconsciente con deshidratación e inanición, al parecer su captor lo había dejado amarrado y encadenado por semanas cuando se aburrió de él para que muriera.

Chanyeol miraba con dolor como su pequeño seguía con sus ojos cerrados, se imaginaba como su esposo había estado llamando por él para que lo sacará de las garras de aquel monstruo, pero no había podido hacer nada por él. Cuando sentía que le iba a dar otro ataque de ansiedad simplemente se dedicaba a acariciar la barriga abultada del doncel hasta que se calmaba.

Pasaron dos meses y Baekhyun aún no daba señales de despertar, aunque los médicos decían que estaba bien, que los resultados había mostrado que el doncel se encontraba mejorando, además el bebé crecía con normalidad por todos los cuidados que estaba recibiendo, al parecer era un pequeño doncel.

Chanyeol pensaba que no iba a dejar pasar lo que había sucedido; recientemente su hermano pudo hacer un par de negocios de mucho dinero que ayudaron a que la empresa haya crecido bastante. Esa era la señal para mandar un saludo a la prisión dónde sabía que iban a enviar al hijo del alcalde y al policía que hizo posible la nula investigación por encontrar a su esposo.

Cómo Baekhyun no despertó en el momento del parto, tuvieron que hacerle una cesárea, les dijeron que era un poco peligroso debido a que el doncel seguía sin recuperarse completamente. Debido a todo eso ahora las familias Park y Byun se hallaban nerviosos afuera, en la sala de espera. Chanyeol caminaba de un lado a otro, esperando a que alguien venga a decirles algo sobre ellos.

Después de largas horas de espera, un médico salió buscando por familiares de Park Baekhyun, así que el grupo de personas se levantó y Chanyeol fue directo hacia él.

—Su esposo pudo lograrlo, está bien y el bebé se encuentra en revisión para descartar alguna anomalía, luego le pondrán las vacunas —sonrió él—. Mañana podrán ver de nuevo al señor Baekhyun.

Chanyeol suspiró aliviado y su madre lo abrazó. Ese día fueron a casa a dormir, ya que no podrían quedarse junto al doncel, así que en el mañana temprano volverían, sobre todo Chanyeol que moría por volver a ver su pequeño esposo y a su bebé.

Cuando cerró los ojos acostado en su cama, pudo sonreír, puesto que pronto estaría junto a su pequeño besándolo, abrazándolo y llenándolo de mimos como antes; cerró sus ojos con la esperanza de que Baekhyun puediera despertar pronto y así volver a ser una familia, una más grande ahora que tenían a su bebé.


.


El día en que Baekhyun abrió sus ojos fue el día más feliz en la vida de Chanyeol, ya que significaba que pronto podrían estar juntos nuevamente, aunque el pequeño despertó demasiado alterado, así que tuvieron que sedarlo.

De ahí comenzó a despertar de vez en cuando y cada vez era un poco más calmado que antes, el médico les dijo que quizá en su mente aún seguía en aquel lugar y por eso era que se alteraba tanto; los tubos fueron disminuyendo, porque la condición del doncel había mejorado bastante.

Ya había pasado un mes desde que el pequeño doncel había nacido y ahora Chanyeol estaba con su bebé viendo cómo Baekhyun dormía profundamente, aunque, por ratos emitía pequeños gemidos asustados para luego quedarse relajado nuevamente, cuando Chanyeol empezaba a hablar cerca de él. Al menos ya no tenía aquel tubo grueso en su boca, solo uno fino en su nariz.

—¿Recuerdas cuando manchaste tu traje en el día de nuestra boda? —susurró mientras acunaba a su bebé— Como tu hermana te conocía, ella tenía otro igual guardado —empezó a reírse— o cuando quemaste la cena en nuestro primer día viviendo juntos y tuvimos que pedir una pizza, al principio de nuestro matrimonio termine en el hospital por intoxicación —suspiró—. Ahora que lo pienso, yo era el único enfermo. Se me hace que tú comías otra comida a escondidas —sonrió, acariciando la frente de su esposo.

Después de un rato vino la madre de Baekhyun para quedarse, ya que Chanyeol tenía que ir a la casa para dormir y cuidar a su bebé, tenía una cuna junto a la cama donde lo podía mantener vigilado.

Al día siguiente, fue de nuevo y su bebé se quedó al cuidado de su hermana, ya que había estado insistiendo por jugar con su pequeño sobrino. Chanyeol dejó un beso en su frente para luego ir al hospital.

Después de quedarse un rato sentando, mirando a Baekhyun vio como este abrió sus ojos nuevamente, así que se quedó quieto esperando la reacción del doncel, en este momento Baekhyun no se alteró, solo se quedó mirando al frente y luego lo miro a él e inmediatamente comenzó a llorar.

—Baekkie —camin9 hacia él para verlo a los ojos—, no llores, pequeño, estoy aquí, contigo —limpió sus mejillas con sus dedos.

—C-Chan-Chanyeol —susurró con su voz rasposa—¿De ver-verdad eres t… tú? —empezó a dejar de llorar.

—Sí, pastelito, soy yo —besó su nariz— Tu marido, Chanyeol —tomó una de sus manos ya recuperadas.

—¿Y-Ya no estoy a-allá? ¿No es —tose— un sueño? —sus ojos opacos se volvieron brillantes—Channie.

—No estás soñando, soy yo —pasó su pulgar por los labios de Baekhyun— Llamaré al médico, ya vuelvo.

—N-No —se desesperó al ver cómo su marido se alejó— por favor, n-no, él vendrá —comenzó a toser de nuevo.

—Baekhyun, nadie te hará daño —se acuclilló para besar los nudillos de sus manos— aquel hombre está muy lejos y jamás volverá a tocarte —miró los ojos asustados de su esposo— prometo que volveré rápido ¿Sí?

—N-No, por favor, no me dejes solo —suplicó con sus ojos llenos de lágrimas.

Chanyeol no sabía que hacer en ese momento, ya que tenía que llamar al médico para que venga a revisar al doncel, pero tampoco quería dejarlo solo, porque sabía que iba a alterarse mucho y no quería que se hiciera daño o algo así. Se quedó a su lado y le pasó un poco de agua para mojar su garganta.

—¿Ya no me hará daño, verdad? —preguntó luego de un rato aún viendo la puerta.

—Por supuesto que no, yo estoy aquí contigo —acarició su cabello.

—Te llame muchas veces —una gota salada cayó por la esquina de su ojo—. Él se burlaba de mí y luego me… me —su voz se rompió para empezar a llorar.

—Ya, no tienes que decirlo si no quieres —limpió sus lágrimas—, solo quiero que sepas que tú no eres culpable de nada y que haya pasado lo que haya pasado, yo te amo con cada parte de mi ser—tocó los labios de Baekhyun con los suyos.

—¿Aunque él me haya tocado? —preguntó de manera entrecortada.

—Tú siempre serás mi más grande tesoro, —volvió a besarlo— ¿Quieres ver a nuestro pequeño? —preguntó cuando se separó.

—¿Nuestro bebé sigue vivo? —preguntó con sus ojos amplios— En un momento dejo de moverse y pensé que había muerto…


—Sí, amor, tú y él son muy fuertes así que aquí están junto a mí —apretó la mejilla del doncel—¿Te sentirás seguro si voy a dónde el médico? —preguntó aún siendo sujetado por su esposo.

—Sí, está bien —dijo ya mucho más calmado—. Quiero ver a nuestro pequeño, te juro que intente que él estuviera bien, siempre lo protegía cuando él me golpeaba —su mirada descendió a su abdomen cubierto con su bata.

—Jamás tendrás que pasar por algo así de nuevo —besó su frente antes de levantarse para salir de ahí.

Cuando el médico vino junto a unas enfermeras, revisaron al doncel para luego mandar a hacerle más exámenes; Chanyeol por su parte fue a ver a su bebé. En el transcurso de camino al hospital, nuevamente recibió una llamada, así que se aparco para atender.

—Vaya que le hiciste una buena al tipo ese —escuchó la voz de Kai.

—Por supuesto, y no será la primera vez, —apretó su mandíbula—. Él sufrirá lo que sufrió Baekhyun y con intereses —miró fijamente a su bebé en la parte de atrás, en los brazos de su hermana.

—Me han dicho que se intentó suicidar, —se carcajeó— no aguanta nada.

—Ese cabrón no morirá hasta que yo lo decida y aún es pronto —pasó su lengua por su labio inferior—. Te tengo que dejar, voy a ir a dónde Baekhyun.

Se despidieron y Chanyeol continuó su camino al hospital; debido a que Kai era cercano a varias personas de poder, entonces podía saber lo que sucedía y como favor especial a su amigo, se encargaba de que los culpables del estado de Baekhyun estuvieran muy "cómodos" en sus nuevas vidas. Al menos Chanyeol se ahorró ese dinero para poder pagar por completo la clínica.

En cuanto llegaron, Baekhyun ya estaba de nuevo en su habitación; el doncel abrazó a su pequeño apenas estuvo cerca de él. Sus brazos ya habían sanado al igual que sus piernas. Comenzó a llorar mientras le decía cuánto lo amaba; su corazón latía con fuerza viendo que su bebé había podido sobrevivir y estaba ahí con él, su único compañero en aquella horrible agonía por la que tuvo que pasar.

—Mi chiquito —llenó de besos la carita del bebé—Perdóname por haberte hecho pasar por todo eso —besó con fuerza su cachete.

—¿Te sientes mejor? —preguntó Chanyeol cuando Baekhyun se calmó.

—Por supuesto, tengo a mi niño conmigo —sonrió y luego miró como su bebé intentaba acercarse a su pecho —¿Puedo darle de lactar? —preguntó al doctor.

—Sí, la mayoría de sus medicamentos ya han terminado por lo que estará bien, además él lo necesita —recomendó alegre y luego le pidió a Chanyeol que lo acompañara afuera.

Baekhyun acomodó a su pequeño, quien lo veía con sus ojos redondos y grandes, luego se bajó la bata hasta que uno de sus pechos estuvo al aire libre, fue ahí cuando su hijo lo tomó en su pequeña boca, comenzando a alimentarse. El doncel sintió un burbujeo en su estómago al tener aquella conexión especial de alimentar a su pequeño, su primer bebé con el amor de su vida, Chanyeol. En ese momento recordó las palabras de aquel ser que lo capturó.


"Te sacaré a ese maldito bastardo para preñarte después, serás solo mío"


Baekhyun sacudió su cabeza y cuando su respiración se agitó, sintió el tirón de la boca de su hijo en su pezón, haciéndole volver a la realidad donde estaba seguro. Ya no había el peligro de que aquel tipo entrará a seguirlo torturando, ahora estaba con su familia.

—Come mucho para que estés muy sano y fuerte —susurró a su bebé mientras sonreía.

Al día siguiente, su familia y la de su marido estuvieron ahí para él. Ellos estuvieron esperando con alegría a que volviera, lo que lleno de felicidad el corazón asustado de Baekhyun; lloró por mucho tiempo acompañado por ellos, quienes lo abrazaron con cariño diciendo cuánto lo habían extrañado.

Paso un corto tiempo para que Baekhyun volviera a casa, aunque aún debía seguir con algunos medicamentos que no iban a interferir con la lactancia de su bebé lo que alegro bastante al doncel.

—¿Aún me amas, verdad? —susurraba cada noche Baekhyun— ¿No despertaré allá? —era otra pregunta frecuente.

—No mi amor, no despertarás allá, estás en casa y sí, te amo mucho mucho mucho —luego comenzaba a llenar de besos el rostro de Baekhyun, quien empezaba a reír hasta que terminaba agitado.

—Prometo que te contaré todo lo que me suceda por más mínimo que sea —susurró mientras era abrazado por su marido.

—Me alegro, no quiero que te quedes con todo tú solo, soy tu compañero de vida y quiero protegerte siempre —se separó para besar los labios de su esposo.

Tomó bastante tiempo para que el doncel pudiera estar estable, ya que muchas veces tenía ataques de pánico y a veces solía tener pesadillas con las que despertaba gritando, así que Chanyeol lo acunaba en su pecho con palabras dulces hasta que volvía a dormir.

Cuando se quedaba solo con su bebé, porque Chanyeol tuvo que volver a la empresa, tenía mucho miedo, así que se encerraba con llave y luego permanecía con su hijo en su habitación hasta que Chanyeol volvía. Su psiquiatra había sido una gran ayuda para ya no poner un armario frente a la puerta de su cuarto, aunque aún se le dificultaba cuando escuchaba algún ruido.

Un día mientras ambos estaban acostados y tomados de la mano, mirando al techo, Baekhyun trago saliva queriendo sacar un poco de lo que tenía adentro y lo aquejaba.

—Sabes... aquel día yo pensé en poner algo de fresas al pastel y por eso fui a la huerta que tenemos en el patio —comenzó a decir, sorprendiendo a su marido, ya que no se esperaba que le dijera eso—. Había alguien ahí, al principio pensé que eras tú, pero luego lo ví, aquel asqueroso que había estado molestandome todo ese tiempo —una lágrima cayó por su sien— quise correr, pero de inmediato me doblegó contra el suelo, poniéndome un trapo en la boca, sin embargo arañe su cara con fuerza así que me soltó, pude correr, aunque de inmediato sentí que me pinchaba el costado, luego de eso me desmaye —apretó la mano de Chanyeol y sintió un nudo en su garganta—. Creí que jamás volvería a verte, pensé que moriría allá.

Chanyeol en ese momento recordó el pañuelo, entonces fue eso con lo que intentó dormir a Baekhyun para llevárselo; según Andy aquel pedazo de tela fue una pieza bastante importante para poder dar con el culpable.

—Ya mi pastel —abrazó al doncel, quien ahora se encontraba llorando con fuerza—. No tendrás que pasar por algo así de nuevo, te lo prometo —besó sus labios, siendo inmediatamente correspondido.

Aún con todo lo que hacían para ayudar a Baekhyun, este no hacía más que recordar aquellos episodios traumáticos y Chanyeol se desesperaba muchas veces no sabiendo que más hacer para ayudar a su esposo, se sentía frustrado y afligido en ocasiones.


.


Chanyeol veía con tristeza como Baekhyun miraba a todas partes con terror, en una esquina, cuando su pequeño cumplió su primer año e invitaron a algunas personas de la familia.

—Amor, solo son nuestra familia y amigos —le dijo, acercándose a él.

—Alguien puede estar entre la gente —se abrazó a sí mismo—. Me llevará lejos —comenzó a agitarse, así que de inmediato fue abrazado por Chanyeol.

—Estás seguro, no hay nada que te haga daño aquí —susurró sobre su oído—. Yo te mantendré seguro aquí conmigo —siguió hablando—. Te amo.

Poco a poco se fue calmando hasta que pudo volver a la fiesta con su niño a quien ayudó a apagar la vela; era por momentos que el doncel se encerraba en su temor hasta que él venía para calmarlo con sus toques y palabras.

Cuando recién quisieron retomar su vida sexual fue algo bastante malo, ya que Baekhyun había empezado a gritar y golpear a Chanyeol para que se alejara, luego se daba cuenta de lo que sucedía e iba hacia su marido para disculparse, pero él entendía lo que pasaba por lo que lo consolaba entre sus brazos, dándole tiempo hasta que estuviera listo. Aún era difícil y tenían que hacerlo con la luz prendida y los ojos abiertos, ya que cuando los cerraba era cuando las imágenes de sus recuerdos en aquella cabaña aparecían de nuevo.

—¿No te da asco? —preguntó nervioso Baekhyun cuando se quedó completamente desnudo frente a su marido.

—¿Por qué? —dijo confundido para luego empezar a besar cada centímetro de la piel de su doncel— Eres perfecto, un pastelito que me voy a devorar —sacó su lengua para empezar a golpetear la punta de su pezón.

—Tengo muchas cicatrices —susurró y levantó un brazo, el cual estaba lleno de rayas, quemaduras y perforaciones.

—Todo eso solo prueba lo valiente que fuiste al poder soportar eso y estar aquí conmigo, jamás me daría asco algo de ti —tomó su brazo para empezar a besarlo con cariño bajo la mirada llorosa del doncel.

Después de un rato, Baekhyun comenzó a relajarse, ya que Chanyeol había tomado uno de sus botones de leche para empezar a amamantarse, sintiendo placer en ese acto, sin embargo luego su mente se transportó.


Gime como la perra que eres, te haré gritar tanto que incluso tu bastardo va a huir de ti —dijo mientras se empujaba dentro de su cuerpo lastimado.


—¡No! ¡Suéltame! ¡Déjame! —con sus rodillas lo golpeó, apartando el cuerpo encima.

—Amor, soy yo —pudo escuchar una voz gruesa—, soy Chanyeol —dijo lentamente y luego sintió su caricia en el rostro, así que empezó a temblar—. Abre tus ojos, estás conmigo, solo los dos —susurró, besando sus párpados.

—¿Cha-Channie? —lentamente volvió a la realidad y vio al amor de su vida frente a él— Lo... Lo siento, no quise golpearte —dijo acongojado al ver la marca roja en el abdomen de su marido.

—Tranquilo, no pasa nada —acarició su mejilla empapada—, yo soy quien te hace el amor, soy yo el único que entrara en tu cuerpo, nadie más a menos que tú lo permitas ¿Sí? —dijo, mirando directamente a sus ojos y Baekhyun asintió—. Si deseas podemos hacerlo otro día.

—N-No, yo quiero hacerlo, quiero hacerlo —repitió más seguro—, solo... —sus mejillas se sonrojaron— hablame en todo momento, quiero escuchar tu voz mientras me tomas —levantó su mano para acariciar el rostro de su amado.

—Lo prometo —asintió y bajó para atrapar los labios de Baekhyun en un beso necesitado.

Chanyeol se metió entre los muslos carnosos de su esposo y luego agarró su cintura mientras descendía sus labios para lamer la piel de su cuello, que tenía marcas alrededor.

—Te he extrañado tanto —susurró cuando metió uno de sus dedos en el ano del doncel ya que aún se encontraba un poco tenso—, tus labios, tu piel, tu risa y tu cuerpo —metió otro, ganándose un pequeño gemido—. Eres la joya más preciosa del universo entero —acompañó otro dedo, sintiendo como Baekhyun se relajaba más y más hasta que empezó a soltar lubricante que empapó su mano—, anhelaba sentir el aroma de tu cabello por las mañanas.

—¿Y cuándo me daba pereza bañarme? —dijo, soltando una suave risa, aunque luego gimió al sentir los dedos grandes entrar y salir de su canal.

—También —se rio igualmente y luego mordisqueó el pezón frente a él—, aunque recuerdo que solía llevarte en mi hombro para limpiarte —abrió su boca, cogiendo por completo su pecho.

Las manos de Baekhyun fueron a la espalda ancha de su marido y con sus dedos recorrió la piel suave, sabiendo con quién estaba, era él, la persona que más amaba en el mundo. No el monstruo que lo separó de su vida.

—¿Extrañas cuando solía quemar la comida o cuando hacia mis experimentos raros y terminabas en la clínica? —bromeó mientras sentía como el pene de Chanyeol comenzaba a hacerse paso dentro de su cuerpo, su entrada lo había añorado.

—Tuve que pagarte una escuela de cocina —dijo mirándolo a los ojos—, también recuerdo que eras bueno haciendo dulces y mamá sé quejo contigo porque me pusiste muy gordo —puso ambas manos a cada lado de la cabeza del doncel sin dejar de mirar sus ojos.

—Yo me puse a llorar cuando vino a reclamarme y tú le dejaste de hablar hasta que se disculpo —dejó salir pequeños gemidos en cada empuje suave y certero del alto.

—Me hacías daño con tanta azúcar, pero jamás permitiría que alguien te haga llorar sin recibir un castigo, aunque fuera mi familia —Baekhyun asintió y luego sintió los labios de su hombre sobre los suyos.

—Te amo —dijo en el momento en que su cuerpo se tensó luego de muchos empujes dentro de su cuerpo—, Channie —susurró y enterró sus uñas en la espalda sudorosa de su marido para luego venirse con fuerza tanto por su pene como su ano, dejando empapado a Chanyeol, quien luego también llenó su interior con semen.

Ambos estaban jadeantes y sudorosos, intentando recuperar algo de oxígeno en sus pulmones; Baekhyun abrazó con fuerza a Chanyeol cuando esté salió de su cuerpo para acostarse a un lado. Cómo era casi costumbre, tuvo que abrazarlo con fuerza, ya que había empezado a llorar, todo hasta que ambos se quedaron profundamente dormidos.


.


.


—Mami —llamó el niño de dos años y medio, pero no recibió respuesta— mami —volvió a llamar, pero cuando se quiso acercar, se tropezó e intentó sujetarse de algo, dejando caer las cucharas cerca de él.

Baekhyun se tensó al escuchar el metal y la imagen de aquel hombre afilando sus cuchillos antes de enterrarlos en su piel vinieron a su mente y de inmediato se volteó dispuesto a correr de ahí, pero con lo único que se topó fue con su pequeño llorando en el suelo, fue ahí que volvió a ver todo como era.

—Sunhyeol —dijo asustado y luego tomó en brazos a su hijo, empezando a revisar su cuerpo—, no debes entrar a la cocina, —susurró.

—Mami, galleta —señaló un frasco de vidrio con galletas de chocolate.

—Entiendo —tomó una para romperla en pedazos y empezar a alimentar a su pequeño—. Me pregunto si algún día volveré a dejar de tener tanto miedo —dijo lleno de tristeza, porque cualquier cosa le atemorizaba, no podía mantenerse tranquilo demasiado tiempo.

Chanyeol se encargaba de volver temprano todos los días y había una cámara de seguridad en cada parte de la casa, incluso su familia se paseaba de vez en cuando por la casa para comprobar que Baekhyun estuviera bien. Todos habían quedado rotos de una u otra manera por aquel nefasto sujeto que aún seguía vivo, pero con ganas de morir cada día y él mismo sabía, porque estaba siendo torturado, ya que se le hacía saber a cada momento.

Había heridas que no se curan jamás, pero con paciencia, terapia y amor podían ser superadas en algún porcentaje para poder tener una vida relativamente normal, así que Chanyeol se encargaba de estar para su esposo en todo momento.

—¿Y si nos vamos de viaje? —preguntó Baekhyun mientras tocaba su pancita crecida— Quizás pueda salir un poco de todo esto —suspiró.

—Por supuesto —besó sus labios—, nos hará bien irnos un tiempo —apretó ligeramente la mejilla gordita de su esposo—. Te amo, mi pastelito.

—Y yo a tí —abrazó con fuerza al alto, quien le correspondió—. Gracias por salvarme —empezó a llorar—, gracias por tu paciencia y por estar conmigo aún después de todo eso.

—Yo jamás te dejaría, tú eres mi vida —apretó entre su brazos a Baekhyun—. No soy nada sin ti y nuestros pequeños —dijo mientras acariciaba la pancita de su esposo.

Baekhyun pensaba que en algún momento podría olvidar aquellos meses tan terribles en los que estuvo a punto de morir, pero hasta entonces estaría dando todo de si para poder curar las heridas de su alma y su familia era indispensable en aquel viaje para sanarse.


Final 🥀



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