✧Prólogo✧
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Omegas. Seres capaces de traer vida al mundo. Técnicamente son la salvación de que la población no haya disminuido en los últimos veinte años. Apresar de que también están los betas, mejor catalogados como humanos, que también tienen la bendición de la fertilidad (sólo las mujeres), para los líderes de la población no son más que personas comunes y corrientes. Un estorbo que solo sirve para atender a los omegas y a la raza más fuerte, la dominante. Los Alfas.
Ellos también han traído sus propios descendientes al cruel mundo en el que habitan, pero desgraciadamente no permanecen más que unos minutos con vida. El registro de vida más largo que se ha podido presenciar en la historia de un recién nacido por parte de dos padres beta es de máximo tres horas. Una desgracia.
No importa si dos betas llegasen a tener un hijo Alfa u Omega, aún así sólo por ser descendiente de lo más bajo en la pirámide de la jerarquía, su destino era el mismo. La ejecución.
Los betas siguen existiendo ya que ocurre la casualidad de que algunas parejas de Omega y Alfa, han concebido un pequeño bebé beta. Lastimosamente la vida de aquel pequeño será solamente (por así decirlo) de "esclavo", ya que en la ley dice que está rotundamente prohibido el asesinar a un hijo de las dos razas principales.
Pero últimamente ha ocurrido un suceso que fue cambiando la historia de poco a poco.
La infertilidad. Una condición, que al parecer es genética, que no permite poder concebir hijos, pero para algunas personas es una condena. Una maldición. Una plaga. Un castigo.
Las primeras en ser infértiles fueron las mujeres beta. En ese entonces los Alfas y omegas que mandaban no se habían preocupado por aquello, ya que sólo surgió en la especie débil. Pero al pasar de los años, (dos años para ser precisos) se dio a conocer el primer caso de un Omega infértil. Precisamente un macho Omega.
Los líderes Alfa pensaron que la mejor manera de acabar con ello era finiquitar con la vida del que podría ser en un futuro, causante de la infertilidad en los omegas.
Pero si ni siquiera podía concebir hijos, ¿Cómo podría ser el causante de que la infertilidad se propagara? Era algo ilógico, pero el que se atreviera a cuestionar la palabra de los líderes, tendía el mismo castigo de aquel Omega.
No sirvió.
Otro Omega infértil apareció, esta vez siendo una hembra, ésta siendo pareja del Alfa del difunto y primer Omega infértil.
Los líderes al ver aquello pensaron en una idea bastante absurda, la cual pensaban que funcionaría. Aquel Alfa había "contraído la enfermedad de la infertilidad". Seguramente éste tuvo en algún momento de su vida que aparearse con su primer Omega. Ahora también lo había hecho con su nueva pareja, transmitiéndole así la infertilidad.
Ambos, Alfa y Omega, tuvieron el mismo trágico y triste final que el primero.
Creyeron fervientemente que aquello sirvió. Como dicen la esperanza es lo último que se pierde. Lo cual sucedió así.
¿Y qué creen? Más omegas infértiles aparecieron, pero esta vez en cantidad.
La plaga se expandió.
Sacrificios injustificados iban y venían. Muchos omegas eran cruelmente asesinados por portar la maldición. Una tremenda estupidez. Pero así era como resolvían las cosas en ese entonces.
Cuando vieron que ya no había marcha atrás, decidieron cerrar el país para que así ningún extranjero entre y se "contagie" de la nueva enfermedad.
Tenían la ligera sospecha de que la Diosa luna los estaba castigando por algún crimen o pecado que sus antepasados hayan cometido en el pasado. Tuvieron que pasar años para que la plaga se "erradicara" completamente y la furia de la Diosa luna, causada por los crímenes de antes, también se había ido junto al castigo, creyendo así que ya habían aprendido la lección.
Se equivocaron.
En la actualidad (en el año dos mil veintitrés para ser exactos), después de quinientos años se volvió a presentar la plaga de la infertilidad nuevamente. Aquellas prácticas bastante arcaicas se volvieron a poner en práctica, betas "contagiados" e hijos de betas fueron asesinado al igual que en la antigüedad, sumándole a esto la gran cantidad de omegas infértiles. Sólo unos pocos omegas sobrevivieron, siendo estos esposos se los Alfas líderes.
Los omegas que mandaban habían perdido todo el poder que se les había otorgado. Ya no podían trabajar ni ir a ningún lado solos, sólo podían salir en compañía de los escasos betas que quedaron.
La población disminuyó considerablemente, siendo esta conformada en gran parte por el sesenta porciento de omegas y betas infértiles. Los cuales yacen bajo la tierra, descomponiéndose allí y siendo comida de distintos animales subterráneos.
Los betas ya no importan; no tiene importancia si son fértiles o no, aquello lo habían decidido ya que necesitaban a más "sirvientes" a cargo de los escasos omegas fértiles. Sin embargo el porcentaje de la población que ocupan los betas se a estancado, ahora siendo la única causa de su muerte el ciclo de la vida.
El mundo cambió, el país se volvió a cerrar, y no falta poco para que cada Omega sea sometido contra su voluntad para hacerse estudios y saber si posee la maldición o no.
Ahora le tobaba a la nueva generación.
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Have a nice day :3
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