🐸✨ Saltitos ✨🐸
Advertencia: lo siguiente que van a leer contiene, lenguaje vulgar (leve dirty talk) y relaciones homo eróticas, si no eres fan de este género de lectura, entonces te pido a qué te salgas, por favor no seas inmadurx y deja de arruinar la lectura a los demás que vienen a disfrutar. Cualquier comentario ofensivo o malo será eliminado.
Sin más que decir y ya teniendo todo esto aclaro, puede leer ^^
Atte: Gummybloody
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Estaba confundido, su ceño fruncido junto con el pequeño puchero en sus labios lo delataba. ¿Será eso cierto? Estaba dudando un poco de que fuera mentira porque el chico se veía con mucha experiencia para decir eso. ¿Estaría mal si le pregunta?, Lo haría si no le diera mucha vergüenza hacerlo.
—Bebito, ¿Todo bien?.—la voz preocupada de su novio lo saco de sus pensamientos. Vio como este lo miraba intensamente queriendo saber que era lo que le atormentaba.
Jungkook era muy hablador todo el tiempo y que ahora estuviera callado era de preocuparse, desde hace más de dos horas que no había dicho nada y solo se había mantenido viendo a un punto fijo en la habitación. El pelirrojo sacudió su cabeza para regalarle una media sonrisa a su novio para tranquilizarlo un poco.
—Si, Hyung todo está bien, es solo que...—se quedo un momento en silencio, están decidido en preguntarle, no había vuelta atrás debía de quitarse la duda—hace rato atrás había visto un vídeo de un chico donde decía tres cosas que no debían hacer las mujeres a la hora de tener sexo y en eso nombró que a los hombres no le gustan que den sentones. ¿Eso es cierto, Hyung?, ¿No te gusta cuando doy Saltitos de Rana encima suyo?. Si es así, ¿Por qué no me lo dijo antes? No quiero que quede insatisfecho en el ámbito sexual, a mi me gusta mucho y también está en mi-.
—Aguanta, Kook, para un poco tu caballo un momento—interrumpio el rubio, si no lo detenía podía hablar y hablar hasta decir incoherencias y cosas que no son—¿Quien te dijo que a mí no me gustaba eso?.
—Es que el chico del vídeo lo dijo y se veía con tanta experiencia y entonces pensé que sería cierto—contesto tímido el menor mirando sus pies, no sé atrevía verlo a la cara de la vergüenza que sentía.
A veces JiMin se le olvidaba lo ingenuo y lo manipulable que podía ser su pequeño novio en algunas ocasiones. Rio un poco antes de chocar su palma contra sus piernas. Jungkook entendiendo el mensaje fue a sentarse a horcajadas arriba del regazo de su Hyung.
—Kookie, mi linda galletita, escucha bien lo que te voy a decir, ¿Okey?—el pelirrojo asintio prestándole mucha atención a lo que diría—si a mi no me gustará eso te lo hubiera dicho desde un principio, ya sabes cómo soy con esos temas.
—Entonces...¿Si te gusta cuando doy saltitos encima de ti?—movio un poco sus caderas haciendo que ambos miembros hicieran fricción sobre la ropa. Sintió como las manos de su Hyung jugaban con el elástico de su short para seguidamente adentrar su mano y agarrar fuertemente sus nalgas.
—No lo sé, ¿Por qué no lo averiguas?—y sin esperar un segundo más se lanzo a los rojizos labios de su novio comenzando a besarlo desesperadamente y con tanta ferocidad.
Atrajo lo mejor que pudo el cuerpo de su chico, sin dejar ningún espacio entre los dos empezó a frotarse contra él para escuchar los dulces gemidos ahogados de su pelirrojo. Las manos del mayor no se quedaban quietas en un solo sitio, recorrían con desesperación el musculoso cuerpo de JungKook, se adentraban en su camisa para pellizcar los duros pezones para luego bajar a sus partes bajas.
—A ver, mi dulce ranita, muéstrame cuánto puede saltar encima de mi—su voz salió ronca haciendo que todos los pequeños pelito de su cuello y brazo se erizarán.
Se bajó poco a poco del regazo del rubio, las piernas le temblaban y tenía miedo de caer al suelo. Una vez parado, empezó a desnudarse con la hambrienta mirada de su Hyung encima de su cuerpo. Los ojos avellanas de JiMin delineaba con tanto deseo, desde su firmes piernas, pasando pos su estrecha cintura para acabar en esos pectorales tan grandes que tenía por las horas de ejercicio para finalmente acabar admirando su lindo rostro sonrojado y con varios mechones de cabello tapando sus brillantes ojos. A igual que su pareja, se desnudo solo que él lo hizo rápidamente mientras que Kook se tomó el tiempo de quitar prenda por prenda dándole un buen espectáculo.
Una vez sentado nuevamente en el regazo de su Hyung empezó a mover sus caderas contra el pene de él, dejándolo entre el medio de sus nalgas y llenandolas de pre-semen. A cada segundo sus movimientos se volvían constantes y rápidos. Las fuertes manos detuvieron. Miro el sudoroso rostro de su Hyung más este no dijo nada, solo empujó parte de pecho hacia él, dejando su espalda arqueada y el culo un poco elevado. Con una de sus manos tomo su pene y lo alineó en la entrada de su menor, metió solo la punta y dejo que Kook hiciera el resto.
El pelirrojo poco a poco fue adentrandolo hasta sentarse completamente en él. Escuchaba como su Hyung respiraba pesadamente y sin esperarlo empezó a dar pequeños brincos mientras se sujetaba fuertemente de los hombros del rubio. Empezó suavemente, solo subiendo un poco para luego bajar levantame así durante un rato mientras por entre sus mechones veía como JiMin tenía su cabeza tirada hacia atrás y suspiraba por cada sentado que daba sobre si miembro. Sin resistirse, acercó sus labios al blanquecino cuello del rubio para dejar marcas rojizas en él mientras sus saltos aumentaban más y más, haciendo elevar su culo hasta tener la punta del pene en el hasta bajar profundamente y rápido.
Despejó su rostro del cuello para seguir viendo cómo de esos rechonchos y rojos labios salían suspiros, gruñidos y gemidos de placer, en su cintura podía sentir como apretaba fuerte a cada pasar de los minutos, eso seguramente dejaria las marcas de sus dedos durante mucho tiempo.
—Mira-mirame, Hyung aahh~—dijo el de ojos café mientras jalaba fuertemente de los cabellos rubios. JiMin sorprendido por tal atrevimiento abrió sus ojos encontrándose con un rostro lujurioso y una sonrisa malévola—quiero que hummh me mires mientas agh monto tu gran-gran pene.
Obedeció a lo que dijo. Sus avellanas ojos observaron a detalle el gran cuerpo arriba de su regazo el cual se movía rítmicamente, tan fuerte, tan feroz. Estaba tan hipnotizado por esos grandes pectorales le saludaban y le llamaban para que lo llenara de besos y moridas. Y eso fue lo que hizo, segundos después enterró su cara entre el medio de ambos, sus manos dejaron la cintura de Kook para pasar a sus grandes pectorales, amasando lo y aprentandolo con muchas fuerzas haciendo que el pelirrojo soltara varios gemidos sonoros. JiMin sabía lo sensible que era su bebé en esta sona en específico y eso le encantaba.
Sin dejar de moverse vio como la lengua de JiMin salía a la luz para empezar a lamer su pezón izquierdo. Cada célula de su piel y su ser empezó a tomblar, se sentía tan bien sentir esa humedad atacando su pezón, varios gemidos altos se escaparon de su boca al sentir como la punta de ellos era atrapado entre sus dientes para luego jalar de el, se sentía tan rico, tan maravilloso verlo chupar con tanta devoción como si de un bebé y su biberón se tratara. Una vez satisfecho con uno paso al derecho, repitiendo el mismo patrón de antes, todo eso lo hacía mientras amasaba al otro. Sus pequeños botones quedaron adoloridos y rojizos, con varias mordidas a su alrededor sin embargo, cuando JiMin se separó en ningún momento dejo de apretarlos a su antojo.
—Adoro que vayas al gimnasio—dijo roncamente su aparta la vista de su pecho—son tan grande, me gusta porque al apretarla es como si estuviera agarrando una pelota de Anti-estre.
JungKook no comento nada, se dejó hacer por su Hyung quien volvió a besarlo. Ambas lenguas chocaban entre si para obtener dominio del otro, la saliva se escucrria por la barbilla de ambos pero eso era lo de menos. Cuando se separaron por falta de oxígeno varios hilos unían sus bocas.
—Te quiero de espalda, quiero ver cómo ese culo tuyo traga mi pene.
Dió una pequeña mordida al cuello de su menor antes de que se alejara para que él pudiera acomodarse. Cómo dijo el rubio, se sentó a horcajadas de espaldas de él, inclinando un su cuerpo hacia delante dejándole una increíble vista de como su rosada entrada se abría y cerraba con necesidad de volver a tener el miembro de su Hyung en él, apoyo sus manos en las rodillas del rubio para tener un mejor equilibrio y espero a que su mayor volviera a meter su pene.
JiMin estaba fascinado con la bonita entrada de su novio. Con su pene quizo jugar un poco con ella, de la manera que en rozaba la punta de su miembro contra el agujero, presionaba un poco para luego volver a frotarla. Desesperado por volver a sentirlo y correrse de una vez, JungKook grito.
—¡YA METELA MALDITO BASTARDO!.
El ardor de la palma y el metal frío chocando fuertemente contra su nalga le hizo gritar adolorido. No fueron una, sino cinco veces dónde JiMin le pegó. Se podía ver con la marca de su mano se iba forma en la piel de él en un tono rojizo intenso.
—Maldita puta necesitada, acuérdate con quién hablas, debes de tenerme respeto, ¿Okey?.—no dejo que contestará y de un solo golpe se adentro en el interior de su menor escuchando como este volvió a gritar—Ahora muevete, tanto querías mi verga así que empieza a moverte.
Obedeció al instante, mantuvo el mismo ritmo de antes moviéndose está de adelante hacia atrás. JiMin soltaba una que otra palma contra sus nalgas, dejándolas ambas rojizas mientras veía como su pene desaparecía en el interior de JungKook. Agarro fuertemente los glúteos de su menor para apretarlos tan fuerte como podía, ayuda un poco a sus movimientos, no mucho ya que todo el trabajo lo estaba haciendo su pelirrojo.
—Asi maldita sea, me gusta, me gusta ver cómo mi pene desaparece en ti, mi amor.
Las embestidas fueron más rápidas. JungKook empezó a sentir ese cosquilleo en su estómago y como sus bolas se apretaban anunciando su pronta liberación así que decidido aumentar la velocidad de sus movimientos. Su cabeza se echó hacia atrás una vez que el pene de su Hyung haya tocado su protesta mientras su voz se desgarraba por la increíble oleada de placer azotaba con él, hizo lo mejor que pudo para seguir golpeando ahí, a veces fallaba más eso no detuvo que siguiera soltando más gemidos altos y que tiras y tiras de semen mancharan tanto el sofá como las piernas de su Hyung. JiMin a los pocos minutos se corrió también, al sentir como esa deliciosa entrada estrangulaba su miembro le fue inevitable dar una última palmada antes de correrse.
—Nunca vuelvas a preguntarme una cosas así, ¿Entendido, Kook?—cansado por el reciente orgasmo el pelirrojo asintio en respuesta mientras se mantenía en recuperar su respiro.
Desde ese entonces supo que JiMin le encantaba que diera saltitos de ranas en su regazo.
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n fin, espero que le haya gustado mucho, si es así por favor voten y dejen lindos comentarios. Los quiero mucho, hasta luego baiii~ ✨💕✨💕✨💕