Prefacio
Lo que el llanto causa va más allá de un cuadro depresivo o del inicio de un desastroso ataque de ansiedad.
Porque cuando la primera lágrima escapa traicionera, el alma grita y derrama aquel camino de sal que ha construido.
El desconocimiento propio resulta ser el arma principal del miedo y por supuesto; el peor enemigo existente y abstracto.
Si pudiera haber una forma más allá de las palabras o de los idiomas humanos, probablemente muchos serían capaces de expresar lo que realmente necesitan.
El humano nunca ha alcanzado ni alcanzará la felicidad, dado que aquello parece ser el cuento de hadas que es inventado para sobrevivir y dejar de pensar en lo que significa vivir.
Vivir por vivir, es lo que tenemos como rutina diaria.
Somos los espejos de otros, en ellos podemos visualizarnos unos a otros, de ellos podemos criticar, pero ¿de uno mismo?.
De uno mismo no existe nada parecido a un espejo, sólo quedará confiar en lo que otros dicen sobre nosotros, ¿qué hay de lo que se dice del ser propio? .
¿Qué hay de las sombras?.
Una cosa en este mundo nunca existe simplemente sin un motivo, porque incluso las mismas piedras que parecen tan inútiles;vuelven a ser levantadas y pueden salvar o acabar con un instante de la vida.
Las sombras, existen tal como la luz.
La luz no puede estar sola nunca, puesto que; la sombra lo acompaña.
La luz es la esperanza y lo que queremos ver, la sombra; es ese reflejo que no podemos ver de nosotros mismos y en el impredecible destino se vive con ella, más no se aprende.
Ser uno mismo es tan desconocido.
Incluso aquellos que dicen saber sobre sí mismos; temen a la sombra.
En los momentos más tenebrosos de esta vida,estando tan asustado:
«¿tomarás mi lugar? »








