Albañil/ kookmin

Summary

-¿Sucia boca? -sollozo, incrédulo- ¡Entonces deja de besarla! × seran 20 capítulos ×

Status
Complete
Chapters
20
Rating
4.7 6 reviews
Age Rating
18+

Capítulo 1


-¿Húmeda tan temprano? -Su voz suena como un susurro, pero puedo escucharlo a pesar de eso. Él cree que duermo, pero cómo hacerlo cuando son las cinco de la mañana luego de una noche de cervezas heladas y mujerzuelas en la casa.

¿Quién puede dormir cuando a un lado otro sujeto folla duro?

Debí quedarme en casa de El Príncipe cuando me lo ofreció.

Ahora vivo en casa de mi jefe. Jeon jungkook comanda más de dos docenas de albañiles para trabajos en hogares de gente de alto nivel social. Y yo prácticamente sigo órdenes y regreso a su casa para dormir.

No tengo una casa que me pertenezca y Jungkook me dio asilo en la suya para ganar dinero suficiente. Lo conocí en un bar el año pasado. Aquella vez estaba seguro que moriría golpeado por dos sujetos musculosos que pensaron que me les estaba insinuando.

Mis conocidos dicen que soy bastante expresivo y que eso puede ser peligroso, que puede malinterpretarse. Y sufro por ese aspecto en especial. Las personas piensan, generalmente que soy muy manejable y que sonrío a todos de una manera que puede tomarse como coqueta. Hasta ahora no comprendo por qué ser amable puede ser perjudicial.

Jungkook y yo nos hemos vuelto cercanos pese a su personalidad arisca, es más alto que yo por centímetros exactamente, su cuerpo es musculoso y tiene tatuajes en los brazos que quisiera saber qué significan, y hasta ahora no he tenido valor de preguntarle.

Jungkook es reservado y autoritario, demasiado. Es extremadamente limpio y no suele compartir sus pertenencias ni siquiera con sus amantes. Suele acostarse con mujeres bastante experimentadas que sepan montarlo, eso sacado de sus palabras, literal. Y sí, no se fija en hombres porque lo excitan demasiado los cuerpos curvilíneos.

Yo soy todo lo opuesto a lo que a él le pone duro. Tengo apenas músculos en los brazos y soy completamente delgado a excepción de una pequeña barriga la cual odio. Y sí, no tengo absolutamente nada curvilíneo, mi piel probablemente ya esté áspera por el desgastante trabajo, sumándole a eso que el sol me ha bronceado de más y mi nariz se ha sy descarapelado.

No tengo remedio.

- Jungkook, el mocoso está aquí. -menciona la mujer.

Trato de no moverme, moriría de vergüenza si me llegan a encontrar despierto. Jungkook chasquea la lengua, gruñe y la cuesta a un lado de mi. Sí. De nuevo va a follar sin importarle que esté presente. He perdido la cuenta de las veces que folla teniéndome a menos de dos metros.

La garganta me arde. Estoy molesto. No debería estarlo. Él jamás me ha dado alas para fantasear con el pero lo he hecho. Namjoon cree que Jungkook me gusta porque soy demasiado joven y estúpido, soñador, y que lo admiro por todo lo que ha logrado hasta ahora. Y en parte así es, pero el es agresivo y mandón, humilla a todo lo que se mueva y nunca se hace responsable de los sentimientos de los demás.

En la secundaria también me enamoré de un sujeto malo, Jaebum, incluso llegué a vender droga porque me lo pidió y a cambio yo le pedí sexo. Lo único que puedo conseguir de ese tipo de hombres es sexo, eso y nada más.

Y tengo la mala suerte de no llamar su atención ni con eso. Jaebum me dijo que soy una mierda teniendo sexo y de cierta manera eso me ha causado un conflicto enorme.

- Entonces no gimas como una perra en celo. -Le propone Jungkook, sin importarle su tono ni sus duras palabras. El es así, grosero y ruin.

Por lo general me fijo en hombres con carácter fuerte y musculosos, ese tipo de hombres me parecen atractivos, pero a veces no es tan sensual como parece. Muchos de esos hombres, no tienen respeto por los otros y son egoístas, como Jungkook.

Ese es mi problema.

-Abre las piernas y cierra esa asquerosa boca.-le dice al oído, de lado de mi rostro. No sé si lo hace a propósito o qué, pero me pone furioso.

(...)

Entonces así fue. Esperé a que terminaran de follar para poder dormir, aunque no tanto porque a las ocho de la mañana tengo que estar alzado y con ánimos de trabajar.

He comprado la despensa esta semana y no tengo idea de qué desayunar Cereal con leche y fresas es una opción, pero no sé que le gusta a Jungkook. Nunca me lo dice cuando se lo pregunto.

Jungkook en estos momentos habla por teléfono, de negocios por supuesto. Es muy trabajador de eso no hay queja, pero a veces no quiere mandar a sus hombres a alguna parte porque no le agrada el nombre de las colonias.

Me mira de reojo, dándose cuenta de que lo estoy viendo. Me quedo paralizado, pero logro sonreírle y darle la espalda para continuar pensando sobre el desayuno. Odio cuando chocamos miradas porque no despisto nada.

Saco jugo de naranja, el pollo que dejé desmenuzado el día de ayer, tortillas, una salsa verde que hice días pasados, cebolla y huevos. Haré chilaquiles en salsa verde con pollo y huevos estrellados. Eso siempre funciona al día siguiente de haber tomado en exceso. Jungkook jamás pone peros cuando hago eso por las mañanas.

- Hoy trabajarás medio turno, te quiero aquí para la cena. -lo oigo decir- ¿Me escuchaste?

Volteo haciendo atrás y asiento, relamiéndome los labios.


-¿Tienes ganas de algo en especial?


- Coger. -Responde sincero, soltando un resoplido.

- Hablo de la cena.-replico, sacando una sonrisa.


Jungkook siempre pone en primer plano el sexo, por eso ya ni suquiera me asombro cuando cambia el tema tan radicalmente.

- Me siento insatisfecho.-Concluye, duditativo.

-¿No hubo suficiente sexo en la madrugada?

Alza una ceja y tensa los brazos.

Su vagina estaba demasiado dilatada. No me apretó como debería. -explica, sirviéndose un vaso de jugo de naranja.

Oh...

No sé que decir a eso, Jungkook es tan explícito que me deja estupefacto. Supongo que la experiencia que tiene follando le da la libertad de categorizar vaginas e incluso fluidos.

-¿Has intentado sexo anal? -pregunto, en parte curioso y en parte con un pensamiento estúpido en la cabeza.

- No estoy interesado.

Su despectiva voz hace que me desanime. Y justo ahora siento que debo hablar, mandar una señal de que me excita y...

-¿Por qué? ¿Vas a poner tu culo acaso? -añade irónico, burlesco.


Un calorcito brota mi entrepierna y sube hasta mi pecho.

-¿Por qué no?


Su mirada busca la mía y al conectarnos, veo a la perfección la hiriente carcajada que saca. me cohíbo de repente, pero no puedo dejar que me vea como un aburrido. Quiero meterme en sus pantalones y permitirle que me folle. Es ahora o nunca, estoy cachondo y soy capaz de todo en este momento.

- Hazlo. -Me reta, desabrochándose los pantalones inmediatamente. Se los baja, sujeta su gorda erección con la mano derecha y se masturba de camino al sillón de la sala. Su espalda se tensa y sus músculos sobresalen al igual que sus venas.

Es muy pronto tal vez, pero parece que no tengo control de mi racionalidad. No puedo evitarlo y parece que Jungkook tampoco puede hacerlo.

Camino decidido a la sala, me desabrocho de igual manera lo pantalones y los piso para quitarmelos de una patada. Sé que es demasiado, pero Jungkook me ha retado y no soy un hipócrita como para rechazar lo que me esta dando permiso de hacer.

Desnudo de a cadera hacia abajo, me arrodillo entre sus piernas, agarro con decisión su miembro endurecido y lo lamo para de una estocada metérmelo a la boca. Sé que a Jungkook le encantan las mamadas, y no soy un experto, pero puedo intentarlo.


Engullo su pene, masturbando al mismo tiempo. Levanto la mirada para verlo, pero el no me ve; ha echado la cabeza para atrás. Tampoco gime, pero su polla sigue dura, brillante por el liquido preseminal y se agranda cada vez más. Es enorme. No me cabe toda en la boca, pero quiero impresionarlo, así que hago todo mi esfuerzo.


Muevo la lengua en todo su glande. Es rosado y caliente, sabe a sudor y semen. Delineo las venas que remarcan la longitud y atrapo el prepucio con los labios. Jungkook gruñe, sujetándome de la cabeza con fuerzas, todo aún sin verme.

Inmediatamente me chupo dos dedos y los llevo a mi trasero. Me introduzco uno en la entrada, jadeando. Cada vez que puedo me acaricio ese pequeño lugar con los dedo y eso ayuda a que el dolor de las intromisiones ya no se haga tan presente.

Con todo el falo en la boca, hundo la nariz en los rizados vellos púbicos que cobijan la carne, acaricio los testículos con la mano libre y al dejar empapado todo el pene, lo saco de mi boca haciendo un sonido húmedo, de degustación.


Jungkook se incorpora, me mira esta vez. Y no sé como lo logro, pero me siento en su regazo, con las piernas abiertas y la cadera alzada. Nuestros rostros están tan próximos que me intimida, pero aún así tomo su polla con una mano y la guío a mi entrada, que palpita de gusto.

He estado esperando este momento por tanto tiempo. Me muerdo los labios, desciendo para meter todo el falo dentro y descanso ahí un momento, soportando el dolor y la mirada fija de Jungkook.

Su pene es tan grande que me ha costado trabajo introducirlo, y temo partirme del dolor, pero lo quiero, quiero sentir todo dentro, que Jungkook me disfrute y que esta vez quede satisfecho.

Abro los ojos y al conectarlos con los contrarios, me asombro al ver que Jungkook no intenta nada. Me aterra el hecho de que me evalúe para ver si sé montar un buen pene. Sé que espera por eso.

Me impulso hacia arriba, logrando que su pene saliera casi por completo de mi entrada, para después descender con lentitud, es mucha la presión que hago en mi abdomen y las piernas, por tal motivo me sostengo de los hombros que Jungkook y me meso de atrás hacia delante, arqueando la espalda.

Jungkook grune, todavía sin ponerme una mano encima, pero penetra desde su sitio con fuerza, clavando su glande hasta el fondo. Gimo ahogado, me inclino un poco más hacia su rostro y continuo moviéndome de atrás hacia delante, cada vez más rápido y profundo, deleitándome con el calor de aquello que se introduce en mí.

Cierro los ojos, sabiendo que Jungkook sigue viéndome, y eso me motiva para aumentar la velocidad, ésta vez haciendo un movimiento circula y comenzando a saltar sobre su pubis, con fuerza.


Tomándome por sorpresa, sus bruscas manos me tocan por los muslos y ascienden hasta mi cintura. Vuelve a penetrar con fuerza, sujeta mi trasero, lo aprieta y emprende a embestir completamente desde abajo. Sus embestidas son fuertes, brutales, pero no me detengo y sigo meneandome con descaro sobre su pene, montándolo.

Me siento sexy, es la primera vez que me siento así. Me da una nalgada y vuelve a gruñir, siendo más salvaje con sus embates. Siento que voy a caer sobre el, rendido, pero no puedo hacerlo. Quiero durar más, contorneandome sobre su cuerpo, bailar una danza erótica y merecer su pene en mis entrañas. Lo deseo tanto. Tanto.

Toca mi próstata con pasión una vez más y pierdo el equilibrio. Jungkook todavía tiene energía, pero yo estoy exhausto y convulsionándome del placer. Mi cadera se mueve de inmediato, cuando el orgasmo atenaza mi sexo. Gimo fuerte y me estremezco, apretando con todas el pene de Jungkook. Oigo un sonido de su parte y sonrío para mis adentros.

Jungkook embiste mas profundo, más fuerte, importándole un bledo mi extraña contorsión y termina eyaculando dentro, sacando sus gruñidos característicos. Su orgasmo suena varonil e incomparable.

Respiro profundamente y ambos esperamos que nuestros orgasmos pasen por completo y nuestras respiraciones se normalicen.


Sé ahora que tengo las armas necesarias para lograr que Jungkook se quede conmigo y no con otra persona. Jungkook tiene que ser completamente mío. 3