Tu Eres Mi Felicidad

Summary

Todos necesitamos algo que nos haga feliz

Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
16+

Golpes

Derek apenas con ganas fue con sus compañeros al prostíbulo. Algo que realmente no le gustaba. Lo habían invitado para que "Disfrutara" fue el término que le dijeron. Ellos no sabían que era gay.

Nadie lo sabía. A excepción de el hombre que lo violó de adolescente.

Lo había visto un par de veces en la ciudad. El hombre no lo reconocía. O al menos eso creía Derek Hales si. El si lo reconocía.

Nunca dijo nada, y no volvió a quedar con otro hombre desde entonces. Por temor, estaba claro. Había quedado con un trauma.


Llegaron, el lugar, no se veía tan mal. Tenía buen ambiente, luces en toda la orilla de colo rojo. Sillones pegados a la pared, de color negro. Se veían un poco desgastados, mesitas negras con muchas botellas, noto a unos cuantos hombres lobo, incluso había mujeres. Ignoró todo, uno a uno fueron entrando, se sentaron en una mesa al fondo. Pidieron cervezas. Estaba claro que no se pondría ebrio con eso, tomo unas cuanta, estaba aburridos y al cabo de unos minutos llegaron mujeres. Dos de ellas tenían el cabello rubio, parecían hermanas. Y dos de ellas era morenas. Una para cada uno, tomaron un par de horas, Derek de verdad se sentía incómodo cuando una de las chicas intentaba besarlo. Al final la chica se fue, el hombre lobo quedo tomando y se fue en sus pensamientos. Al cabo de unas horas sus compañeros de habían ido a los cuartos con sus respectivas chicas. Sólo el quedaba en la mesa.

Era hora de cerrar y ya estaban saliendo. había decidido salir de último. al final fue el último que estaba en el lugar.

Cuando escucho un grito en una esquina. "Maldita puta" fueron las palabras después del grito. Se paró como pudo y fue en dirección a la esquina donde provenía los llantos que generó los insultos y golpes. El hombre estaba a segundos de dar otro golpe, Derek lo detuvo a tiempo.


- No te metas idiota -fue la respuesta que obtuvo al ser interrumpido.

- ¿Cuanto por ella? -fue lo que salió de la boca de aquel que interrumpió el golpe

- Es un maldito monstruo. Era una chica.

- ¿Cuánto? -Volvió a preguntar sin saber bien que hacia

- Dame tres mil y llévatelo, no me sirve para nada -dijo con desprecio viendo a aquel chico que estaba en forma fetal en la esquina-. Solo me hace perder clientes

Derek saco su dinero del los bolsillo y conto los tres mil y se los entrego. El señor pudo preguntar por qué carajos llevaba tanto dinero, pero no dió objeciones, al final lo que quería era dinero.

- Vaya, andas urgido. Que cualquier cosa te metes -dijo aquel hombre en tono de burla

- Es para otra cosa que me ara ganar dinero.

- ¿Enserio? ¿Y cual es esa forma que dices? -Pregunto interesado

- No es asunto tuyo -dijo molesto

- Es asunto mío -se acerco a Derek

- No -levanto la chaqueta que dejaba ver su arma y placa. Que al instante lo vio y se resigno. Continuó a su oficina. Un minuto después salió con unas esposas. Se las coloco al chico.

- Cortesía de la casa -dijo dirigiéndose al hombre.

- Levántate puta -grito. Y aquel chico se paro.

Derek quedó sorprendido, tenía casi la misma altura que el. Sus ojos color Wiski. Lleno de lunares, piel pálida. Y delgado. Imagino que no era su estado natural. Por lo mal tratado. El chico bajo la mirada, caminó lento hacia el parqueo.

- Yo puedo llevarlo -dijo Derek

- No. Está puta se puede escapar y no pienso devolverte el dinero.


Minutos después la sube el auto el chico. Y Derek al volante

Arregla el retrovisor para que quede viendo al chico. Lo ve por unos segundos hasta que le devuelven la mirada. Derek ve al frente.

- ¿Tu quieres algo para comer? -pregunto el mayor viendo al chico, que claramente puso un rostro confundido, por qué claro está que pensó que tendría relaciones sexuales con el o lo mataría, así que si le pregunto que quería comer. Era por qué lo más seguro es que iba a morir. Y que le estaba dando la última oportunidad de comer algo rico. Algo así como su última cena. Respondió con un tímido si.

Derek encendió el auto y comenzó a manejar, viendo al chico cada minuto que pasaba.

El olía a odio, desesperación y miedo. Aquel hombre entendía esas emociones. Había Pasado por algo similar. Cinco minutos después llegaron a lugar de comida rápida

- ¿Quieres entrar? -pregunto el lobo viendo por el retrovisor. El menor solo movió su cabeza de un lado a otro negando-. Esta bien, ahora vuelvo -dijo el hombre saliendo del auto. Un minuto después entro al establecimiento


- Buenas Noches, Bienvenido sea usted caballero -Saludo el joven.

- Buenas Noches. Quiero Dos hamburguesas de carne y dos de pollo. Dos postres del día. Tres papas grandes. Alitas a la barbacoa y un fresco de cada sabor. Por favor

- Con mucho gusto. Serían.... cuatrocientos veinte -sonrió el muchacho. Derek saco su tarjeta y se la entrego al joven.

- En unos minutos esta su orden caballero. Si gusta puede esperar en una de las mesas -olía a excitación dijo Derek en su mente.

- Espero afuera, gracias -salió del lugar dirigiéndose a su carro.

subió al auto.


- ¿Y... cual es tu nombre chico? -pregunto el hombre lobo

- Sti, Stiles -dijo casi sin sonido. De no ser por que el otro tenía súper oído no lo habría escuchado

- Bonito nombre -respondió el mayor

- Supongo... -dijo de nuevo susurrando-. No debiste comprarme. Los que lo hacen. Terminan muertos. No quiero otro en mi mente -hablo sin ninguna expresión. Derek no entendía

- No te preocupes. No ara nada, se lo deje claro -dijo con una pequeña sonrisa

- ¿Vas a usarme como tu puta, o me vas a compartir con tus amigos? -Derek se sorprendió ante la pregunta. Lo agarro desprevenido-. ¿O vas a vender mi órganos. Creo que no sirven de tanta droga que me metieron. Seria... seria mejor si estuviera muerto. Así no hubieras gastado todo ese dinero -lo único que el lobo podría detectar en esas palabras era verdad.

- No. Nada de eso -respondió

- ¿Y entonces... para que me quieres? -pregunto el chico con curiosidad.

Derek no sabía que responder. pero sonó su celular indicándole que tenía que ir por su pedido. salvado por la campana se dijo así mismo. Solo le regalo una pequeña sonrisa y salió del auto. Camino hacía el lugar. Estaba atento a si algo pasaba en lo que se iba.

- Joder Stiles, no, mierda. Es tan guapo. No te enamores de el. No, no, ni siquiera lo conoces -aquel hombre sonrió ante aquellas palabras que le alegro el corazón


"Derek Hale, ¿que tiene el?"

se pregunto así mismo


- Señor Hale, acá está su orden ¿Gusta que le ayuden a llevárselo a su auto? -pregunto con una pequeña sonrisa pícara.

- No, gracias -respondió el lobo llevándose todo con ambas manos, camino cuidadosamente hacia el auto. Cómo pudo abrió el asiento trasero y quedó paralizado Stiles no estaba. Dejo la comida en los asientos. Y se dejó llevar por el aroma que desprendía el joven, que se mezclaba con tristeza. Siguió el rastro y llegó a dónde estaba. Escondido entre unos árboles, recostado. El hombre lobo se acerco despacio y se inclino quedando casi a la altura del joven.

- Te fuiste -Dijo con expresión sería. El chico se sorprendió tanto que dio un grito que causó en Derek un estremecimiento-. No quería asustarte -susurro intento hacer una sonrisa pequeña. La cual no salió como quería-. Ya te dije que no te are nada de lo que no quieras, no te voy a tocar. No te voy a vender. No te voy a matar, si eso es lo que piensas... Solo quiero que estés bien -dijo intentando expresarse lo mejor que pudo. El joven se sorprendió de lo que acaba de escuchar. Intentando hablar hasta que dijo-. ¿Por qué yo? Habiendo tantas mujeres y hombres más bonitos que yo. Yo que soy un monstruo -ya las lágrimas de hacían presente en el joven. Derek se acerco y agarro la mano delgada de aquel que lloraba. Que intento quitarse, pero no pudo

- Tu no eres un monstruo. Ellos que te tenían cautivo son los verdaderos monstruo y serán castigados por eso, te lo aseguro -el lobo solo se le quedó viendo a esos ojos tan hermoso. Hacían que su cuerpo fuera recorrido por una descarga eléctrica. Se paró y extendió la mano hacia el joven castaño. Quien con timidez acepto y fue guiado hasta el carro. Derek cómo todo un caballero abrió la puerta de su auto. Stiles Iba a entrar pero quedó parado frente a la puerta

- ¿Por qué hay tanta comida? -Pregunto el joven.

- No se que lo que te gusta, así que compre varias cosas para saber qué te gustaría comer. Espero no te molestes.

- ¿Molestarme? Es lo más bonito que me han hecho en 10 años

- Me alegra -dijo Derek con una gran sonrisa llena de orgullo-. ¿Quieres comer acá o vamos a casa?

- No quiero molestarte, eres un buen tipo y ya hiciste demasiado al librarme del bastado ese -declaro Stiles a la nada. El mayor estaba pensando la manera en el cual el chico se quedará. Su lobo se lo pedía.

- Hagamos un trato ¿Si? -el joven asintió-. Yo te pago para que puedas ordenar mi casa y limpiar. Hacer la comida. Y pues te puedes quedar el tiempo que quieras... ¿Te parece? -Derek ya estaba un poco sonrojado al decir esas palabras

-No, no puedo aceptarlo -hablo el joven decepcionado, Derek sabía que mentía, el corazón del chico lo decía

- Si aceptas, te ayudaría a completar tu transición. Con tu terapia hormonal -el joven solo podía ver hacia los lados. No podía creer lo que estaba pasando.

- Yo, yo -el chico comenzó a llorar, Derek se acerco al joven y lo abrazo. Minutos después se quedó dormido entre los brazos del lobo. Lo subió al asiento delantero del copiloto y lo recostó, Subió al auto y comenzó a manejar hacia su casa. 20 minutos después llegaron, el mayor no quiso despertar a jóven. se veía hermoso, los lunares le hacían ver espléndido. El Cargo al muchacho, su cuerpo recibió una especie de tranquilidad, cómo si estuviera tenso y de la nada todo desapareciera. Se sentía en calma. Lo llevo hasta la habitación de los huéspedes. Lo recostó y le coloco la manta encima. Salió de la habitación y fue directo a la suya. Se quitó lo toda la ropa quedando solo en ropa interior, se metió a la regadera. Siento como el agua fría le recorría todo su cuerpo, estaba muy tenso, pasaron 10 minutos para que terminara, se seco y se metió a la cama desnudo. Su mente comenzaba a trabajar


Pensaba en aquellos ojos, cafés claro, Wiski o podrían ser miel si los veías con la luz del sol. Aquella piel blanca, que aseguraba que brillaba con la luz del día. Esa forma tan perfecta de sus labios... Podría decir que es perfecto. Cada lunar de su rostro, quería besar cada uno de ellos. Se quedó dormido pensando en aquel joven tan hermoso.


~~~~~~

Cuando el hombre lobo despertó, fue por aquel aroma tan rico.

Tocino, huevos, champiñones, jugo de naranja. Entro al baño a cepillarme antes de ir a la cosina.

Aquel joven vestía con un pantalón ajustado "Que bien se le ve" dijo el lobo de Derek.

"Cállate" susurro para si mismo


- Buenos Días -dijo sonriendo

- Bu-buenos días. Yo, yo. Lo siento mucho, no quise despertarte -tartamudeando el joven decía esas palabras-

- No te preocupes, no hay problema. Puedes usar la cocina y cualquier parte de la casa cuando quieras -el menor se sonrojo ante aquellas palabras

- Gracias... -respondió un poco tímido-. Yo... Yo prepare el desayuno.

- Gracias, si quieres te puedes sentar. Yo puedo servir la comida que hiciste -se paro y saco los platos dejándolos en la mesa

- No, es lo menos de lo que pedo hacer. Después de lo que me ayudaste. Te prometo que en la mañana no te molestaré más.

- Ya te dije que no es ninguna molestia -dijo sentándose en la mesa-. Puedes quedarte el tiempo que quieras. Además ayer hicimos un trato.

- Si lo sé -fue lo único que pudo decir el joven.

- Bueno, yo tengo que salir en la tarde. Así que no voy a almorzar acá.

Stiles sirvió la comida y se sentó frente a Derek.

Ambos comenzaron a comer. Derek veía al chico cada poco, haciendo que el menor se sonrojara cada que le veían. En todo el desayuno ninguno dejo otra palabra. Minutos después le agradeció a Stiles por la comida.

- Yo lo hago -dijo el menor agarrando el hombro de Derek que hiba a lavar sus trastes.

Derek al sentir la mano de aquel joven, empezó a imaginarse al chico. Haciendo que se tuviera una erección en ese mismo instante "Joder" dijo mentalmente.

- Está bien -fue lo que pudo decir, camino de lado para que el joven no se diera cuenta de que su amigo se pusiera tan duro.

Se metió a la regadera para bajar su calentura.

Salió del baño y se cambió. Estando en la puerta de la casa grito

- Regreso más tarde -y salió, se dirigió al auto. Se subió y lo encendido. Manejó hasta la oficina. Este hiba a ser su último mes en la oficina, ya que sería trasladado a California.

En toda la tarde estuvo ocupado llenando los informes faltantes.

Perdido la apuesta con sus compañeros. Así que le quedaba el resto de su tiempo allí, haciendo los informes de cada misión que se les asignaba. No era tedioso para el. Era relajante, podría decirse así.

Eran las 6 de la tarde y termino. Se lo envío a su supervisor y se fue de ahí.


En el estacionamiento subió al auto y se quedó allí sentado por unos minutos. Respiro Ondo. Sintió el aroma del castaño y eso lo relajo. Había algo más ahí. Vio por el retrovisor y se dió cuenta que la comida de la noche anterior seguía en el aciento de atrás. Sonrió. Agarro su teléfono y marco el teléfono de su casa


A los pocos segundos contestaron.

Aquella voz con tartamudeos

- ¿Ha-halo? -era suave

- Hola Stiles

- ¿Quien eres y como sabes mi nombre? -su voz ya cambio a un tono más fuerte, y a la vez con un poco de miedo.

- ¡Soy yo, Derek!

- ah, Hola Derek

- Stiles emm, solo quería decirte que posiblemente no llegaré. Así que no vayas a hacer comida para mí.

- oh, está bien -su tono de voz cambio a uno más triste-. Está bien


Quedamos unos minutos en silencio, escuchaba su respiración, sus latidos. Hasta que colgué. Mi corazón se aceleraba con solo escuchar el suyo. Mi lobo se ponía como loco. Quería marcarlo.

Es nuestro

Fue lo que escuché cuando lo ví, no lo quería admitir. Y no lo quería escuchar

Compañero

Cállate maldito lobo

Grrrrrr

El no puede ser nuestro compañero

Eres un imbécil, y márcalo o yo lo are

Tu no aras nada

11 de la noche, se estaba muriendo del sueño. Diciendo si ir a casa o quedarse allí.

Vamos a casa

No

Eres un idiota

Tu eres el idiota

¿Por qué no quieres ir?

Tengo miedo

Ese chico no nos puede hacer nada.

No, físicamente no. Emocionalmente si puede

El no puede, es nuestro compañero


Al final decidió ir a casa, eran las 12 cuando llegó. Estacionó su auto y entro a la casa, subiendo a su habitación cuando escucho la respiración agitada del chico, voltio a ver y era el. Tenía un bate y estaba a punto de golpearlo


- Hey, Stiles, soy yo. Derek

- ha, lo siento. Pe-pense que eras un ladrón y

- No, tranquilo. No pienso robar nada -esbozo una pequeña sonrisa y el otro le respondió con una pequeña-. Me alegra que estes precavido, me, me voy a dormir

- Está bien, que descanses -se alejó y entro a su habitación, el hombre lobo escuchaba los latidos del castaño, el entro a la habitación. Se quitó la ropa y se acostó,su mirada quedo fija en el techo. su mente daba vueltas, que tienes que hacer, que debía de hacer. Se quedó dormido entre sus pensamientos.

Paso una semana donde el y el chico convivían. Normal entre desayunos y cenas. Pocos almuerzos juntos. Y Derek había decidido aplazar su traslado.


- Estaba tomando testosterona, ya no continúe con todo. Por lo que me pasó, de la prostitución, yo... Yo solo quería trabajar para poder ser un chico. No ha sido nada fácil

- Nada es fácil, Stiles. Te ayudaré. ¿Crees que ya estás listo de nuevo para comenzar?

- Si, creo que sí

- Bueno, tendrías que ir al psicólogo, tienes que tener una alimentación más saludable y tienes que ejercitarte

- Derek yo no....

- No te preocupes, yo voy a correr con los gastos. Así que no tienes que preocuparte por nada

- Derek no puedo aceptarlo, no tienes que hacerlo

- Quiero hacerlo Stiles, yo, yo sé Stiles. He pasado por mucho también y no tuve a nadie, y quiero ser ese alguien para ti. Se cómo es estar solo, no quiero que pases por eso.

- Derek -susurro el chico y comenzó a llorar

- No, tranquilo mi Stiles -lo acerco y lo abrazó-. No te preocupes por eso, estaré acá para tí

- Gracias Derek, no se cómo agradecerte por todo -vio directo a los ojos del mayor

- Ya es hora de dormir, mañana comienzas a tomar todo de nuevo


Ambos se dirigieron a sus respectivos cuartos. Minutos después Derek salió para irse a bañarse. Entro a la regadera y comenzó a bañarse, se le vino a la mente a Stiles, ya había visto si hermoso torso desnudo, su piel blanca con lunares. Sus cicatrices del pecho, se vía hermoso. Deslizó su mano hasta su pene, comenzó a masajear lentamente, pensaba en como sería tener su piel entre sus manos, pegada a la suya, deslizaba su mano más rápida imaginando como sería los gemidos del castaño hasta correrse. Sintió un poco sucio en pensar del chico de esa manera. Se dijo así mismo que era normal. Al salir de la regadera se topo con Stiles

Mío

Derek se sonrojo y se fue rápido a su habitación, sintió la exitacion del castaño al verlo Semidesnudo

También le gustas


Se acostó en su cama, y empezó a dormir.


- No por favor -decía el chico llorando

- Cállate o te irá peor

- No, yo no te hice nada -las manos del hombre tocaba las nalgas del menor

- No hace falta que me hicieras algo pequeño -acerco su rostro al joven, le lamio la cara, fue a su pidió y le dijo susurrando-. Serás mío pequeñín, solo mío

- No por favor -el hombre le quitó si playera y pellizco los pesones del niño, este hizo un pequeño grito de dolor.

- Cállate -le dió una cachetada y este callo al suelo, su piel se torno roja. El hombre lo agarro de la muñeca, lo levanto bruscamente y lo puso sobre la mesa, el niño trataba de no llorar para que no lo golpearan más, aquel ser quien estaba abusando del menor. Le bajó los pantalones y sus pequeños calzoncillos-. Vaya, ya estás creciendo -dijo empezando a tocar los pies, después llegó hasta los muslos y de último hasta los glúteos del chico. Derek no podía entender por qué le estaban haciendo eso, y no entendía por qué no habían llegado por el, a salvarlo de ese horrible momento.

- ¿Quieres que te prepare? -vio a Derek a los ojos, quien no sabía a qué se refería-. ¿No? -levanto una seja-. Cómo tú prefieras pequeño -agarro su playera y se la quito, se veían todas las cicatrices que el hombre tenía, se bajó los pantalones, no tenía ropa interior, Derek sintió un golpe de hedor que desprendía. Tomo del pelo al joven y lo puso de rodillas-. Chupa marica -le metió el pene a la boca, el adolescente pudo sentir el desagradable sabor que esté tenía, era la peor cosa que había probado en su vida. Le dieron náuseas después de unos segundos de tener aquel miembro en su boca-. Hammm, que deliciosa es esa boquita mi niño -el hombre gemia. Después de unos minutos de obligar al joven lo levanto y mordió su oreja-. Es hora niño -Sonrió de una manera tan maliciosa. Apretó las muñecas y las amarro con el cincho que tenía-. Si te mueves te irá peor -advirtio y puso a Derek en la mesa, dejando sus piernas colgando. Acerco su miembro erecto a la entrada del chico-. Joder que culo te echas pequeño -puso la punta y entro, un fuerte dolor recorrió el cuerpo de Derek, de sus ojos empezaban a salir lágrimas, mordió sus labios para no gritar. La sensación de que alguien lo estaba tomando era horrible