El camino hacia María es doloroso

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Summary

María, una chica solitaria que creció sin figura materna, entra repentinamente en la vida de nuestro protagonista para enseñarle a ser más empático, e inconscientemente, hacerlo más optimista, mejor persona y darle otra oportunidad al amor

Genre
Romance/Drama
Author
Robosu
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

Página 1

Ahí iba María, una compañera de clase.

Ella salió temprano hoy de la escuela, se acercó silenciosamente al profesor, le dijo algo, y se fué sin más.


El dia transcurrió con normalidad, y las dos semanas siguientes igual, pero María no se había presentado.


Ya al final de clases, se me acercó el profesor y me dijo que le llevara las tareas porque vivía cerca de mi, realmente no había ninguna razón para decir que no, así que acepté, me dió la dirección exacta y salí de la escuela. Ahora con un destino igual pero con una escala.


Creo que necesito dar contexto de María, presiento que ahora en adelante ella aparecerá en este diario más seguido y no he hablado mucho de ella antes.


Resulta que María es, al igual que alguna vez yo lo fui, víctima de acoso. Desconozco el por qué, pero solo puedo decir que es alguien que a primera vista es muy callada, muy gris y muy etérea (?. Es difícil notar su presencia, es difícil recordarla, al menos, a primera vista.


Siento lastima por ella, pero supongo que a veces un poco de dolor nos hace mejores a futuro, además, no quiero más problemas, no de nuevo.


En fin, cuando llegué a su casa me llamó la atención que estaba algo desordenada, pero no soy quien para juzgar, porque yo soy aún peor, pero bueno. Me abrió la puerta la misma María, solo que tenía ojeras, o bueno, más de las normales, estaba desaliñada, pero bueno, supongo que es normal si ha estado faltando por alguna razón, cómo la salud.. al menos eso pensé en ese momento.


Rápidamente se dió cuenta de que le llevaba sus tareas así que me dijo que volvia en un momento, me dejó ahí afuera 5 minutos con la puerta entreabierta hasta que escuché un quejido de dolor, grité si estaba todo bien y al no tener respuesta entré.. no sé por qué lo hice, no sé que me ganó ni que me pasó, pero lo hice.


Un joven estaba en el suelo, y María estaba intentando levantarlo, lógicamente, por su cuerpo tan pequeño no podía hacerlo, así que lo ayudé. Nuevamente, no sé por qué me estoy metiendo tanto, no debería ser así de metiche.


Lo llevé a una silla y me agradeció, algo agitado y claramente adolorido me miró y dijo.


- Eres compañero de María? Vienes a dejar trabajo supongo, gracias por preocuparte.


El hombre era cálido conmigo, tenía una pequeña sonrisa a pesar de estar adolorido, no parecía familiar de María sinceramente.


Me quedé un momento a conversar, el chico era increíblemente hablador, descubrí que era el padre de María, así que no debería decirle chico si no señor... Pero parece tan joven..


María me ofrecía agua, galletas, pan, sopa, no se sentaba ningún momento, era una persona muy diferente a como lo era en clase, solo que miraba hacia abajo demasiado.


Su padre terminó diciéndole que se sentara y me agradeció por llevarle la tarea, me dijo que era triste que no nos hallamos conocido antes si somos vecinos

-aunque creo que sí lo había visto en la tienda muchas veces -


Me dirigió a la puerta y volvió a caer...


Era claro que no estaba bien de salud, y esta vez se puso un golpe muy fuerte en el pecho y rodillas. María me pidió ayuda para llevarlo a su cama con mucha pena y roja como tomate.


Resultó que su padre tenía fiebre y empezó a tener náuseas muy fuertes. María me dijo que sería mejor que me fuera porque iba a cuidarlo, me agradeció por todo y me dió galletas en una bolsita muy tierna con un pequeño moño. No podía decirle que no por alguna razón, jamás había visto a María así, era peculiar, era tierna, sentí algo que no había sentido muchas veces en mi pecho.


En fin, me fuí a casa y le conté a mis padres del asunto, ya les había avisado que iba a tardar porque me hicieron un encargo en la escuela así que no se molestaron, pero les dió mucha lastima el asunto, y se quedaron hablando de ello un rato. Pero yo me fui a dormir porque ya era algo tarde.


Ese fué mi día, me agradó ver un lado nuevo de alguien que no conocía, quizás cuando vuelva a la escuela le devuelva el favor de las galletas a María y le hable un poco más, se lo merece