𝐂𝐚𝐫𝐨𝐮𝐬𝐞𝐥. ㅡᵀᵃᵉᵏᵒᵒᵏ 【PRÓXIMAMENTE】

Summary

┏┉┅━━━━━━⊕━━━━━━┅┉┓ Y todo es diversión y juegos. Hasta que alguien se enamora. ┗┉ ┅━━━━━━⊕━━━━━━┅┉┛ ❃ᴴⁱˢᵗᵒʳⁱᵃ ᵒʳⁱᵍⁱⁿᵃˡ. ❃ᶜᵒⁿᵗᵉⁿⁱᵈᵒ ᵉˣᵖˡíᶜⁱᵗᵒ; ᵍᵒʳᵉ, ᵗᵒˣⁱᶜⁱᵈᵃᵈ, ᵖˢⁱᶜᵒˡóᵍⁱᶜᵒ, ᵃᵐᵒʳ ᵒᵇˢᵉˢⁱᵛᵒ, ᵉᵗᶜ. ❃ᵀᵃᵉᵏᵒᵒᵏ/ᵛᵏᵒᵒᵏ; ⁿᵒ ᵏᵒᵒᵏᵛ. ❃ᴴᵒᵐᵒˢᵉˣᵘᵃˡ. ❃ᵀᵃᵉᵗᵒᵖ; ᵏᵒᵒᵗᵗᵒᵐ. ❃ᴿᵉᵃˡⁱᶻᵃᵈᵒ; ⁰⁶/⁰³/²³. ❃ᴾᵘᵇˡⁱᶜᵃᵈᵒ; ⁰⁶/⁰³/²³. ❃ᶠⁱⁿᵃˡⁱᶻᵃᵈᵒ; ⁻? © Copyright. 【𝘛𝘰𝘥𝘰𝘴 𝘭𝘰𝘴 𝘥𝘦𝘳𝘦𝘤𝘩𝘰𝘴 𝘳𝘦𝘴𝘦𝘳𝘷𝘢𝘥𝘰𝘴, 𝘱𝘳𝘰𝘩í𝘣𝘰 𝘢𝘥𝘢𝘱𝘵𝘢𝘳 𝘰 𝘩𝘢𝘤𝘦𝘳 𝘱𝘥𝘧'𝘴 𝘯𝘰 𝘰𝘳𝘪𝘨𝘪𝘯𝘢𝘭𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘢𝘶𝘵𝘰𝘳𝘢.】

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

𝐏𝐑𝐈𝐌𝐄𝐑𝐀 𝐏𝐀𝐑𝐓𝐄

╭────── ────❀


│❝ vueltas y vueltas

cómo un caballo

de carrusel ❞│


❀───────────╯


Allí estaban, caminando en la oscuridad. Sus risas algo elevadas daban el toque escalofriante en la calle.


Pues nadie en su sano juicio pisaria aquel pequeño pero tan abandonado pueblo, no cuando se relata que la última persona en pisar...


No volvió jamás.


Constantes advertencias se dieron a los ciudadanos. Y la mayoría lo tomaban en cuenta, no teniendo la valentía de cruzar el límite de la villa.


Sin embargo existían, hay personas tan arrogantes de extremo orgullo y no temerle a nada, supuestamente.


El ejemplo son aquellos jóvenes que charlaban mientras caminaban a la par, sus pasos sincronizados pero ambos cuerpos tambaleándose y chocando con el otro.


Están tomados. Han ingerido alcohol.


Eso era diversión para los espectadores.


—No sabes~... —aunque ellos piensen que susurraban, desde la distancia se escuchaba aquel tono alto y ahogado, sus palabras arrastradas demostraban cuánto está de afectado con el alcohol en su sistema.


—¿Qué~...esh lo que sepa no yo~.....? —no mira a su compañero, simplemente está centrado en que su visión algo borrosa enfocará mejor quiénes son los que están parados en grupo.


Sin evitar que un escalofrío le recorriera en toda su vértebra


—¡Oye~...! Mírame a mí~...amiko~....—de no ser que se sostuvo del brazo de su amigo, ya estaría tirado en el suelo con el rostro hecho mierda y llena de tierra.— Agh...¡Piedra maldita~...! —Se voltea más estable y empieza a patear a aquel peñasco, no sabiendo que acabaría jadeando del cansancio.


¿Su amigo? No sabe dónde se metió.


Un poco aliviado de darle su merecido a esa fea roca, quería seguir contándole sobre su ex a su amigo.


No pudo ni dar un paso.


Alguien detrás de él le puso un pañuelo en la nariz.






—¡Estudiante Jeon, despierte! -una voz algo tosca y grave había gritado, escuchando unos leves ronquidos del azabache, quien estaba cómo un muerto sobre su pupitre, apoyando el rostro en sus brazos afirmados sobre la mesa.


Todos están callados. Y es por ello que se escuchaba el resuello del joven estudiante.


El único mayor de aquella clase se fustra al ver que ni al caso lo escuchó gritar. Así que, dejando aquél control de la pantalla gigante sobre su escritorio, se dirige hasta dónde seguía sentado el menor.


Estando frente al azabache, con sus manos se apoya bruscamente en aquella mesita, sobresaltando de manera abrupta al menor.


Somnoliento mira su alrededor, notando las miradas puestas en donde está él.


Frunciendo su ceño, mira al frente suyo. Encontrándose con el rostro bastante serio de su profesor Jung.


Está jodido.


Queriendo arreglar su error al dormirse en plena clase, es el primero en hablar ante esa inminente guerra de miradas. La cuál no puede ganar, pues su profesor es alguien viejo con un carácter del orto.


—¡P-profe, yo no-...! —su pobre excusa es cortada por el adulto, cerrando sus ojos al sentir que todo lo que le reclama, además de que al alzar la voz tiraba gotas de saliva, le llegaba a su rostro, literalmente.


Aguantando así hasta que se cansa y se levanta algo enojado, tomando sus cosas sin importarle los más gritos de su profesor.


Retirándose del salón con un fuerte portazo.


Estuvo durante un gran rato deambulando por los pasillos, importandole nada si ese viejo iba de bocón a la directora.


Una vez más se manda una jodida cagada.


Ah, y también un reporte por conducta inaceptable.


Cuando su estómago gruñe, se iba dirigiendo hasta la única máquina expendedora ubicada en pleno pasillo, justamente a un lado de las clases del último año, pero no llega.


Un estúpido se apareció de la nada en el pasillo, y para el colmo, situado al frente suyo de espaldas.


Ajá, y también choco contra esa espalda.


—Agh, Kim. —se soba su frente, pues ésta dio contra la cabeza de ese idiota listillo.


El chico nuevo y alto, se voltea con su ceño fruncido.


Ambos cruzando miradas segundos antes de que el más gigante cambiará abruptamente su rostro a una más risueño.


—Eres tú, Jungkooki.


Sin poder evitarlo, sus ojos blanquean ante esa rara sonrisa del contrario, una smile horriblemente bonita.


Ugh.


—Deja de llamarme así, tú y yo ni somos amigos.— hace una mueca, mirando al mayor cómo esos lentes redondos y grandes arruinaban su rostro, ese cabello negro al parecer nunca a tomado algún cepillado, y esa vestimenta parece de su abuelo fallecido.


Era tan raro.


Tan raro que no aguantaría mucho.


¿Uh? —con esas palabras la sonrisa del contrario decayó de inmediato. El menor no notando cómo sus dientes se apretaban exquisitamente fuerte dando paso a una definida mandíbula marcada.


Aparte de estar colérico. Sabía tan bien aparentar.


—Vaya, no conocerte de pequeño se me hace raro, pequeño bu. —el menor estaba por darse vuelta e irse pero ese diminuto apodo causó millones de estragos en él.


—No me vuelvas a llamar así otra vez en tu vida. —su rostro neutro paso a estar enojado.


Ese gran pelinegro lo va a dejar tieso algún día.


—Ujum....—no podía evitar que surcara una sonrisa ladeada en su rostro.


Eran tan adictivo molestar a su melena azabache con pies.


—Está bien, Jeon. No nos conocemos, otra vez. —se retira, soltando un suspira, sin negar un guiño dirigido al contrario que se sonroja ante ese simple gesto.


Cuando logro que el rostro contrario se ponga rojo, se retira con una satisfacción leve pero, nuevamente, en el camino volviendo a su rostro risueño.






—¿Enserió no sabes que sucedió anoche, kook? —esa voz algo aguda pero grave provenía de su único e inusual mejor amigo.


Park Jimin, un chico de estatura promedio, resaltaba su esculpida figura usando ropas ajustadas dano dudas existenciales por ser una belleza inexplicable al caminar.


Y hay veces que el pequeño Jeon no comprendía.


¿Cómo llegó a ser amigo de éste? No lo saben, pero tampoco lo molesta. Así que se siente bien.


—Te hice una pregunta, Jeon Jungkook.—una amenaza era oculto detrás de su tono delicado, y eso Jungkook lo notó, obviamente.


Sin tomarse más opciones se pone a considerar responder.


Y obviamente lo hace.


—Ya, no grites, Park. Y dime que supiste anoche que estás alterado peor que una gata busca pleitos. —su rostro es apoyado contra su mano que descansaba plácidamente en aquella mesa de cafetería. Bufando en el acto y prestando la atención necesaria.


—Aveces me olvido que tienes una actitud de porquería, kook. -el rubio hace un sonido de queja, arrugado su nariz.— Pero ese no es el caso. —poniéndose serio de repente y cruzando sus manos sobre la mesa, hace sentir a Jungkook que realmente era algo serio.


Y es que Jimin aveces era de hablar temas, pero sus temas son igual que el excremento de perro, osea, una mierda.


—¿Entonces? ¿Cuál es? —acomodándose en su asiente, lo mira. Haciendo una mueca cuando siente que sus muslos son tan grandes que sobresalían de la silla.


Ni que tuviera culo de la Kardashian.


—Pues que hay dos desaparecidos, y son nuestros compañeros de la facultad. —empieza diciendo, mirando de reojo las expresiones del azabache.


No obtiene nada más que una neutralidad.


—¿Y? ¿Los conocemos acaso? No. Así que déjate de preocupar por eso. —Jimin estaba a punto de decir algo, pero el menor se le adelanto, pues ya sospechaba que quería hacer ese enano.— Y no, Jimin. No iremos a ese pueblo a hacernos los detectives.


—Pero vamos~... —con un pronunciado puchero rogaba, suplicaba a su menor de acompañarlo e investigar si lo que decían por allí es verdad.


—Jimin...—murmura en advertencia, y como se imaginaba, fue ignorado.


Tanto rato así soltó un profundo suspiro, negándose a haces lo que está a punto de hacer.


—¡Bueno, ya! Está bien. —gruñe algo molesto al escuchar el chillido feliz de su amigo.— Iremos.


—¿Ves? No era tan difícil aceptar. —se burla, importandole un carajo que el más alto lo fulminara con su mirada.— Prepárate, al salir de éste lugar, nos vamos a nuestras casitas y nos iremos allá ¿entendido?


—Sí, sí. Ya deja de fastidiar y vete a tu clase. —con su mano izquierda lo echa de aquella mesa, viendo que simplemente es mayor de los dos se iba algo indignado por ser echado de tal forma.


Sin darse cuenta de una sonrisa agraciada.




疲ーmufin_tk🍓