Solo contigo [ZeeNuNew]

Summary

Nhu llegando en hetere, un día descubre que le gustan los masajes de próstata y después de experimentar con diversos metodos, encuentra su método de estimulación favorito. El está seguro de que no es gay, aún cuando ya no puede vivir sin esa persona que le da los masajes de próstata. 🚨Spoiler alert 🚨 El nombre de su masajista personal empieza con Z 😬 Todos los derechos pertenecen a la autora original de la historia, está versión ha sido MODIFICADA para adaptarsea los personajes Zee y NuNew 💖

Status
Complete
Chapters
5
Rating
5.0 2 reviews
Age Rating
18+

Uno

UNO 🍑✨

Normalmente, NuNew no era alguien que juzgara a una chica por probar algo nuevo en la cama, él era un chico de veintiun años con mente abierta y una vida sexual sana, pero pensaba que era totalmente razonable ofrecer alguna advertencia antes de que una chica con la que estaba teniendo sexo le metiera un dedo en el culo. Había sentido algo que nunca habría imaginado. Estaba confundido, apenado y en shock.

Después, de que la puso en un taxi y se dio una larga ducha, NuNew trató de no pensar en lo que había sucedido. No era un gran problema.

No lo era.

* * *

—Ya suéltalo

—¿Qué? —dijo NuNew dentro de su vaso de cerveza.

—Tienes algo en mente —dijo Zee Pruk Panich—.

Suéltalo.

NuNew bajó su cerveza y miró a su mejor amigo a través de la mesa antes de pasear su mirada alrededor del pub.

—No sé de que estás hablando.

Silencio.

Suspirando, NuNew volvió a mirar a Zee, que se limitó a levantar las cejas, expectante. A veces NuNew odiaba lo bien que Zee lo conocía.

Como que, eran camaradas y todo, pero apestaba ser un libro tan abierto para Zee. Siempre le había molestado a NuNew, que cuando iban a la escuela secundaria juntos, Zee nunca había creído toda su mierda cuando NuNew alardeaba sobre sus conquistas. Zee siempre se burlaba con esa mirada molestamente divertida en los ojos, cada vez que NuNew... exageraba las cosas un poquito. Tal vez sí era un poco exagerado.

Era molesto que todavía no pudiera mentirle a Zee ni una pizca, incluso luego de todos estos años. No era como si vivieran inseparables hoy en día. Ya no iban a la misma escuela: Zee estaba en la escuela de derecho, mientras que NuNew había dejado la uni cuando, había decidido trabajar en el pub de su familia en cambio. Tenían diferentes grupos conocidos en estos días, diferentes intereses y todo.

Pero que mierda. Zee Pruk Panich seguía siendo su mejor amigo. Eran camaradas de por vida; NuNew lo sabía.

No habían perdido el contacto incluso en el año en que NuNew había vivido con sus abuelos en China. Cuando había regresado a Bangkok, su amistad era tan sólida como siempre. NuNew había sido la primera persona con la que Zee había salido del closet, la persona en que Zee había confiado más.

Aunque realmente ellos no hablan sobre sentimientos, ya que no eran niñas, pero ambos sabían que se cuidaban la espalda el uno al otro, sin importar qué.

Razón por la cual NuNew estaba considerando la posibilidad de compartir su problema con Zee.

Apretando los labios, NuNew se quedó mirando a su mejor amigo con incertidumbre.

Zee le devolvió la mirada, sus grandes ojos negros expectantes.

—¿Recuerdas la chica con la que salí hace unos días? —dijo NuNew.

Zee tomó un sorbo de su cerveza, pero había algo de curiosidad en sus ojos ahora. Zee sabía que NuNew no se enganchaba con sus ligues ocasionales. NuNew ligaba un montón; era fácil, divertido y sin complicaciones, lo cual era básicamente su lema de vida.

—¿La que estuvo manoseándote la polla en la pista de baile? —dijo Zee.

—Sí —dijo NuNew, inclinándose hacia atrás en su asiento con una sonrisa de orgullo.

Zee resopló.

—Sácate esa estúpida sonrisa. Pareces un idiota. Uno más imbécil de lo normal.

—Las chicas que se van a casa conmigo claramente no están de acuerdo contigo, y lo siento, su opinión es la que cuenta.

Zee se rio.

—Es jodidamente adorable que realmente pienses que follan contigo a causa de esa sonrisa idiota. Agradece a tus padres por tus genes. Ese es el único motivo por el que logras follar. Aunque, personalmente, no veo el encanto.

NuNew rodó los ojos. En privado, él siempre pensó que Zee exageraba un poco todo ese asunto de... no encontrarlo atractivo. Era un poco insultante, de verdad. No era algún tipo de gilipollas homofóbico. Zee debería saberlo ya. No iba a salir gritando si Zee admitía que NuNew era lindo, objetivamente hablando.

Como que, NuNew era perfectamente consciente de ser un poco vanidoso, pero era por una razón, ¿de acuerdo? No era su culpa que a las mujeres les gustara tanto. Era un tipo bien parecido, en forma objetiva. Tenía un bonito cabello y su apariencia de niño bueno era un imán para las que tenían complejo de sugar mommy. Las chicas enloquecían con sus ojos… lo cual, a decir verdad, NuNew en realidad no entendía, pero lo que sea. Decían que parecía un chico travieso.

—Mis padres no me dieron estos bebés —dijo NuNew, acariciando su abdomen que a decir verdad no estaba marcado.

Zee -el muy bastardo- se rio.

—¡Por favor! No me digas que llamas “bebés” a tus inexistentes abdominales. Por favor.

—Oh, vete a la mierda —dijo NuNew, pateándolo por debajo de la mesa—. Desearías ser tan lindo como yo —Bueno, para ser totalmente honesto, Zee no era lindo... Era absurdamente guapo. Incluso estaba en excelente forma. En realidad, era más alto, más grande, sus brazos eran envidiables y esa estúpida sonrisa... Era necesario que un hombre tuviera ojos tan dulces y pestañas tan espesas? Sus cejas lo hacían ver cómo un husky pero más que dar risa, eso era muy llamativo de un modo masculino. Además Zee tenía abdominales espectaculares, pero NuNew no iba a admitir eso en voz alta. Nunca.

NuNew tenía suerte de que su amigo fuera gay o le habría ganado todas sus conquistas.

—Cierto —Zee descartó rodando los ojos—. Entonces, ¿qué pasó con esa chica ? ¿No pudiste hacer que se corriera o algo?

—Vete a la mierda... Soy muy bueno en la cama — NuNew bajó la mirada hacia su cerveza—. Fue sólo que... ella hizo algo... fue extraño y un poco asqueroso, pero no puedo dejar de pensar en ello ahora —lanzó una mirada hacia Zee y lo encontró con el ceño fruncido.

—¿Algo? — dijo Zee.

NuNew sintió que su cara se ponía caliente.

—Como… ella puso un dedo en… en mí.

Silencio.

—¿No te gustó?

—No… sí… yo —NuNew gimió, incapaz de mirarlo a los ojos—… Me gustó. Ese es el problema. Nunca me vine tan duro. No puedo dejar de pensar en ello ahora, y está jodiéndome la mente. ¡No soy gay! ¡Sabes que no lo soy!

—Nhu.

NuNew se obligó a mirarlo.

Zee tenía una expresión de incredulidad en el rostro.

—Te das cuenta de que los tipos homosexuales no son las únicas personas que pueden sentir placer por la estimulación anal, ¿verdad? En realidad, a algunos tipos homosexuales ni les gusta. Un dedo en el culo no te hace homosexual de algún modo, hombre. Es cuestión de gustos —

NuNew miró a Zee implorante. Exhaló. Zee tenía razón. Zee lo sabía mejor. Zee era en realidad homosexual. A diferencia de NuNew.

—Pero —dijo, mordiéndose el labio—. El problema es que me tiene mal… la cosa del dedo. Ni siquiera puedo pajearme sin sentir que algo falta. Me follé una chica super caliente ayer y se sintió… no lo sé. Estoy seguro de que comprendes lo que digo.

Zee lo miró con extrañeza.

—No realmente, en realidad. Yo soy...—Se pasó los dedos por su negro pelo con una sonrisa irónica—… No es lo mío, Nhu.

NuNew parpadeó.

—Pero eres gay! —Nunew se sentía casi traicionado. Se suponía que Zee era la persona que lo entendería.

Zee le dio una mirada algo pícaro.

—Como dije, no a todos los homosexuales les gusta eso — Se encogió de hombros—. Yo en realidad soy activo. Creo que mi próstata no es tan sensible. Pero parece que la tuya sí, así que felicidades. Disfrútala.

NuNew lo miró con incredulidad. ¿Disfrutar?

—¿Estás bromeando, hombre? ¿Ese es tu consejo?

Zee se rio entre dientes.

—¿Qué tipo de consejo quieres? Comprar algún buen lubricante y prueba con tus dedos… así fue como supe que no era lo mío. Tal vez algún juguete sea de ayuda.

—Mantén la voz baja, maldición —dijo NuNew, con el ceño fruncido dentro de su cerveza. Hasta sus orejas se sentían calientes—. Soy un hombre heterosexual. Los hombres heterosexuales no hacen eso.

Zee exhaló con fuerza.

—Dios, eres un idiota. ¿Dime por qué somos amigos de nuevo? Tengo amigos mucho más inteligentes.

NuNew se golpeó la rodilla contra la de Zee.

—No mientas —dijo, sonriendo—. Soy tu mejor camarada. Todos tus amigos del colegio de abogados de lujo son aburridos y horribles. Y soy totalmente el mejor copiloto que un gay pueda desear.

Zee resopló.

—No recuerdo que nunca fueras mi copiloto. No necesito un copiloto al que arrastrar de todas formas.

—¿Por qué crees que levantas algo cuando salimos juntos? Los homosexuales te ven con un tipo deslumbrante como yo y piensan que no eres el perdedor que realmente eres.

—Claro... —dijo Zee secamente— debe ser eso.

—Oh, no me jodas.

Cayeron en un silencio agradable. NuNew echó un vistazo hacia la barra, pero no parecía que su barman necesitara ayuda. No era la hora pico. Él debía estar bien.

—Lo digo en serio, amigo —dijo Zee, haciendo que NuNew volviera a mirar hacia él—. Consigue un buen lubricante y pruébalo. Si se siente tan bien como dices, te debes a ti mismo el probarlo. Si se trató de un golpe de suerte, no hay daño. Si no fuera así, bien por ti. Ponerte un dedo en el culo no te hará gay —Zee resopló y levantó las cejas— ¿Salvo que estés inseguro sobre tu heterosexualidad?

NuNew entrecerró los ojos.

—Que te den. Yo no estoy inseguro —Era cien por ciento hetero. Zee lo sabía mejor que nadie.

Recostado en su asiento, Zee lo miró por sobre el borde de su vaso de cerveza.

—Entonces hazlo. ¿Qué tienes que perder?

Más tarde esa noche, NuNew se quedó mirando el techo de su habitación, jadeando como si acabara de correr un maratón, su polla gastada, sus dedos todavía enterrados en su culo, su cuerpo aun hormigueando luego del orgasmo más intenso de su vida.

No podía esperar a volver a hacerlo.

Y otra vez, y otra vez, y otra vez.

—Mierda —susurró.

Era todo culpa de Zee.



DOS 🍑✨


La noche siguiente, NuNew fue a su club favorito y levantó a la mujer más sexy que pudo encontrar; Fue un gran aliciente para su ego.

NuNew la dejó agotada, sintiéndose bien y orgulloso de sí mismo. Amaba esto!

—¿Pero? —dijo Zee, interrumpiéndolo cuando NuNew cambiaba su tono.

NuNew le frunció el ceño.

—No hay pero. Me enrollé con la mujer más sexy de Bangkok y conseguí su número. Creo que en realidad la llamaré.

Zee tomó un sorbo de su cerveza, lentamente, solo mirándolo de esa forma medio divertida, medio exasperada, que siempre enloquecía a NuNew. ¿Era normal querer golpear a su mejor amigo en esa estúpida cara perfecta?

—¿Qué? —dijo NuNew.

—No tienes que demostrar que eres heterosexual, ¿sabes? —dijo Zee amablemente—. Sólo porque te guste meterte los dedos.

NuNew tomó un gran trago de su cerveza sin responder nada.

—Así que realmente te gusta —dijo Zee.

NuNew dirigió su mirada hacia la barra, pero claramente no necesitaban su ayuda en ese momento; Noochi estaba ayudando esta noche. Que gran pena. No podía usar una excusa para evitar esta conversación.

Se encogió de hombros, su cara incómodamente caliente, lo cual era ridículo. No se sonrojaba por el sexo. No es que masturbarse fuera algo que cuente como sexo. Zee tenía razón: no había nada raro o gay en el hecho de que le gustara un dedo, o dos, en su trasero.

—No me estás diciendo nada —dijo Zee.

NuNew hizo una mueca.

—Vamos, Nhu —dijo Zee—. Soy yo.

Frotándose su enrojecida nuca, NuNew dijo a regañadientes, evitando la mirada de Zee:

—Estuvo bien, pero aun así no fue tan intenso como... Me vine mucho más duro con mis dedos, ¿sabes? Como que quiero hacerlo todo el tiempo ahora. Todo el jodido tiempo.

Zee estaba callado.

NuNew miró en su dirección y encontró a Zee observando su cerveza con una expresión extraña en el rostro, con sus oscuras cejas fruncidas en modo pensativo.

—¿Y qué? —dijo Zee por fin, aclarando su garganta—. No entiendo cuál es tu problema. Encuentra a una mujer dispuesta a experimentar.

NuNew se encogió ante la mera sugerencia. No podía imaginarse pedirle eso a una mujer.

—No lo sé —dijo— eso sería realmente... castrante.

La extraña expresión de Zee se transformó en una más familiar, de gran exasperación.

—Es el siglo XXI. Sabes que todos esos estereotipos machistas son cosa del pasado, ¿verdad? A muchas mujeres les gusta hacerse cargo, y no hay nada de malo en querer estar en el lado receptor de algún jugueteo con tu culo. No te haría menos hombre o algo así.

Racionalmente, NuNew lo entendía completamente. Pero…

—Aun es mortificante pedirle a una chica, que me meta un dedo en el culo —murmuró NuNew— ¿Y si ella se ríe de mí? ¿Y si piensa que es raro o asqueroso? —arrugó la nariz—. Es algo asqueroso, en realidad. No querría meter mi dedo en el culo de alguien, especialmente si apenas le conozco.

Zee rio, sus ojos llenos de alegría.

—Como alguien que regularmente disfruta unir diferentes partes de su cuerpo al agujero de alguien, no estoy de acuerdo. No sabía que eras tan quisquilloso.

NuNew le dio una patada por debajo de la mesa.

—Cállate. No soy quisquilloso.

—¿Sabes qué? —dijo Zee con una sonrisa, sacando su teléfono y tocando algo—. Tengo una idea.

NuNew lo miró con suspicacia.

—¿Una idea?

Después de unos cuantos toques más, Zee levantó la vista de su teléfono y dijo:

—Deberías recibir algo de Amazon en unos pocos días.

Los ojos de NuNew se abrieron como platos.

—No lo hiciste... —balbuceó, con la boca seca y la garganta.

—Lo hice —dijo Zee, recostándose en su asiento—. Deberías haber ordenado algunos juguetes tú mismo, en vez de quejarte sobre tu gran crisis de próstata.

NuNew se sonrojó. Los dedos eran una cosa, pero ¿ponerse un consolador real en el culo? Sería un poco gay.

—Cancela la compra, estúpido —susurró, mirando alrededor con autoconsciencia.

—No —dijo Zee, el idiota, con una sonrisa—. Es una solución perfecta para heteros de mente cerrada como tú: follas a todas las mujeres que quieras y luego te vas a casa, y te follas con un consolador. No te preocupes, elegí uno bueno para ti. Nada demasiado grande.

NuNew se puso de pie y se marchó indignado.

En serio, necesitaba un nuevo mejor amigo.

Jodido Zee. Él no iba a usar ese consolador.

Ni siquiera iba a abrir la caja cuando la recibiera.

* * *

El consolador era rosa brillante y se veía estúpido. Porque, claro, así sería. Zee vivía para burlarse de él, el muy idiota.

NuNew frunció el ceño ante la ridiculez, lo arrojó sobre su mesita de noche y se olvidó de ello. Lo tiraría más tarde.

Pero más tarde esa noche, mientras se acomodaba para su paja nocturna, NuNew encontró que su mirada volvía hacia la cosa.

Se mordió el labio inferior y miró hacia otro lado, resuelto a no hacerlo. Los dedos eran una cosa. Poner un objeto con forma de polla en su culo, era completamente otra.

Los dedos eran más que suficiente de todas formas, pensó NuNew, rodeando sus lubricados dedos alrededor de su agujero. Empujó contra el sensible borde, silbando un poco. Maldita sea. ¿Por qué se sentía tan jodidamente bien? Ya estaba duro como una roca, su polla goteaba contra su estómago mientras su cuerpo temblaba de anticipación. Empujó dos dedos esta vez, jadeando ante la antinaturalmente deliciosa sensación de plenitud. En este punto, le gustaba por completo la sensación, lo cual lo asustaba, porque una cosa era que le gustara la estimulación prostática, pero meterse cosas en el culo era probablemente un poco gay. Sin ofender a los hombres gays, a los que les gustara tener cosas en el culo.

Pero carajo, esto se sentía tan bien. NuNew estaba respirando fuerte mientras que empujaba sus dedos, gimiendo cuando sus dedos rozaban su próstata.

Joooooder.

La aturdida mirada de NuNew volvió a caer sobre la mesita de noche. El consolador era más grueso y más largo que sus dedos. Probablemente se sentiría más satisfactorio.

¿Tal vez sólo una vez? Probar un consolador una vez no sería demasiado gay. Nadie tenía que saberlo. Ni siquiera Zee.

Así fue como NuNew se encontró gimiendo ruidosamente mientras se follaba con el consolador rosa brillante que su mejor amigo le había comprado. Mierda. Sabía que era ruidoso, que debía ser más silencioso —las paredes no eran muy gruesas— pero no podía evitarlo. Estaba tan lleno. El estiramiento era delicioso, y no podía dejar de lloriquear cada vez que el dildo empujaba contra su sobreestimulada próstata. Era casi demasiado, y apenas tenía la coordinación para hacer que el consolador se moviera adentro y afuera. Todo lo que quería era recostarse y tomarlo, perderse en la sensación de ser follado. Tal vez debería invertir en un consolador con arnés. Tal vez debería encontrar una novia súper desprejuiciada a la que no le importara follarlo en vez de follarla.

NuNew gimió ante la idea, Una verdadera polla probablemente se sentiría muy diferente al consolador en su culo de todas maneras. Probablemente ni cerca de ser tan bueno. Una verdadera polla no sería tan dura. Una verdadera polla no sería capaz de follarlo tan duro como él quisiera...

NuNew gimió y se vino, oleadas y oleadas de placer que te hace retorcer los dedos, descendiendo sobre él mientras que se apretaba con fuerza en torno a la polla —el dildo— en su culo.

NuNew se incorporó, respirando todavía con dificultad, y observó fijamente al semen en su estómago. Me lleva la mierda. Nunca se había corrido sin tocar su polla. Ni siquiera cuando fue adolescente.

Suspirando, se dejó caer sobre el colchón. No se molestó en sacar el dildo. Sabía que estaría listo de nuevo en quince minutos, y no se engañaba pensando que podría masturbarse sin querer algo en su trasero.

En estos días, siempre parecía querer algo en su culo, lo cual era... un poco preocupante. Esto se estaba convirtiendo en una obsesión.

NuNew suspiró de nuevo, pasándose una mano por la cara. Tal vez, realmente debería comenzar a buscarse esa novia de mente abierta a la que no le importaría follarlo con un consolador con arnés.



Tres 🍑✨


La palabra obsesión era bastante inadecuada, pensó NuNew con desesperación cuando se hundió en el nuevo dildo de 20 cm, con una ventosa adherida a la silla de su habitación. Respiraba pesadamente, jadeando, mientras se apretaba alrededor del grueso juguete que tenía dentro. Joder, se sentía tan bien. La plenitud se sentía increíble, pero no era suficiente. Descubrió que le gustaba más la sensación de una polla (consolador, maldición!) moviéndose en él; tener uno en su interior no era suficiente. Quería que lo empujara. Quería ser follado.

Mordiéndose el labio con fuerza, NuNew comenzó a montar el consolador con más fuerza, pequeños gemidos salieron de su boca mientras le rozaba la próstata. Joder.

Sus ojos vidriosos captaron la foto de sus padres en su mesita de noche y NuNew se sonrojó, imaginando cómo se vería, lo que sus cristianos padres pensarían si lo vieran ahora, montando un consolador totalmente cachondo. La vergüenza lo golpeó de nuevo, pero no pudo parar. Miró sus muslos, temblando por el esfuerzo, y su polla enrojecida y dura, y sintió otra oleada de vergüenza. La reluciente cabeza del consolador inquietantemente parecía la cabeza de una polla mientras lo follaba...

NuNew se corrió sin tocarse, gritando, con una voz que ni siquiera sonaba como la suya.

Dios.

Miró sin ver la foto de sus padres, sonrojado y sin aliento, la falsa polla aún apretada dentro de su culo. Se preguntaba qué dirían sus padres si descubrieran que esto, era lo más parecido a una experiencia religiosa que jamás había sentido.

Jodido infierno, necesitaba ayuda.

* * *

—Creo que tengo un problema —dijo NuNew con gravedad, mirando su cerveza.

Podía sentir la atención de Zee agudizándose.

—¿Un problema?

NuNew tomó un gran trago de su cerveza, la dejó, y miró a Zee a los ojos.

—No me he acostado con nadie en tres semanas.

Las cejas de Zee se arquearon.

—¿En serio?

NuNew asintió tristemente. Sabía por qué Zee estaba sorprendido, por supuesto. Habían pasado años desde que no se había acostado por tanto tiempo. Un levante cada pocos días era lo normal para él. Tres semanas era anormal, por decirlo suavemente.

—¿Por qué no? —dijo Zee.

NuNew sintió que su rostro se calentaba. Quería decirle que era demasiado esfuerzo, pero mentirle no ayudaría con esta situación. Zee no podría ayudarle si no supiera el alcance de su problema.

—Si salgo con alguien, ella esperaría que me la folle — murmuró.

—Estoy bastante seguro de que ese es el punto del sexo heterosexual —dijo Zee, sonando divertido, el muy idiota.

NuNew lo fulminó con la mirada y le dedicó una mirada cargada. ¿Tenía que explicarlo?

La sonrisa en la cara de Zee se ensanchó.

—Espera. ¿Todavía se trata de tu problema de próstata?

NuNew lo calló, mirando alrededor con recelo.

—Lo es, ¿no es así? —dijo Zee, riendo.

—Ja, mierda, ja —dijo NuNew, pasándose una mano por el cabello, frustrado—. Sé que es divertido para ti, ¡pero no lo es para mí, hombre!

La expresión divertida finalmente abandonó la cara de Zee.

—Lo siento. Yo habría pensado que experimentaste un poco y luego seguiste adelante. Ha pasado casi un mes.

—Exactamente —dijo NuNew con tristeza. Tomó un sorbo de su cerveza y observó su superficie—. Todo es tu culpa, sabes. Tuya y del estúpido consolador que me compraste.

—Entonces... lo usaste, ¿según entiendo?

NuNew frunció el ceño.

—No te atrevas a reírte de mí.

—No me estoy riendo. Mírame, Nhu. NuNew.

NuNew se obligó a mirar a Zee.

Zee lo estaba mirando seriamente, con esa mirada protectora medio preocupada y medio cariñosa con la que NuNew estaba muy familiarizado.

—Oye, puedes decirme cualquier cosa. Lo sabes ¿bien? Lo resolveremos.

NuNew asintió, relajándose un poco. Siempre lo hacía. Allá en sus días del colegio, Zee acostumbraba ocuparse de los líos de NuNew, cada vez que NuNew la jodía. A pesar de toda la mierda que Zee usualmente le daba, NuNew sabía que la burla de Zee era buena, y Zee cuidaba su espalda cuando importaba. Era como una guardian que lo hacía sentirse respaldado y seguro

—Háblame —dijo Zee con firmeza.

NuNew suspiró.

—No me he enrollado en semanas, porque no quiero follar —apartó la mirada, con su cara incómodamente caliente—. Quiero decir, las mujeres son bonitas, se ven y huelen bien, pero... Prefiero ser follado, para ser honesto.

Durante un largo momento, Zee no dijo nada.

NuNew se preguntó si el suelo debajo de él podría abrirse y tragarlo si lo deseaba lo suficiente.

—Estoy seguro de que hay mujeres que estarían interesadas en eso —dijo Zee por fin, su voz muy neutral.

NuNew hizo una mueca.

—Estoy seguro de que las hay, pero ¿cómo se supone que debo saber de antemano que la chica que estoy tratando de atraer está interesada en eso? Hace unas semanas, quedé con una chica muy linda y traté de sugerir, ya sabes, y —se encogió de hombros—…

—¿No te fue bien?

NuNew dejó escapar una risita.

—Podrías decirlo así. Ella se rió y me dijo que no era tan pervertida. Ella se rió, Zee —Nunca había sido tan humillado en su vida. Incluso pensar en ello hizo que su polla se marchitara y sus entrañas se apretaran con mortificación. Se había sentido de medio centímetro de alto. Todavía lo hacía.

—No significa que otras mujeres también se reirían — dijo Zee.

NuNew cruzó los brazos sobre su pecho.

—No tengo ganas de darle otra oportunidad —dijo con una risa débil.

—NuNew.

Algo en la voz de Zee lo hizo mirarlo.

Zee tenía una expresión tensa, vagamente enojada en el rostro.

—No hagas eso —dijo—. No tienes de qué avergonzarte. Así que una mujer al azar no estaba interesada en eso, ¿y qué? Ella se lo pierde, no tú. Lo que nos gusta sexualmente, jodidamente no nos define. Nunca deberías avergonzarte por eso.

NuNew le dedicó una sonrisa torcida. Zee normalmente era relajado y despreocupado, pero cuando hablaba en serio sobre algo, tenía esa intensidad decidida por la que era difícil no dejarse atrapar. Iba a ser un gran abogado algún día. NuNew se sentía ridículamente orgulloso, muy orgulloso de tener a Zee como su mejor amigo. No es que tuviera baja autoestima; era solo que... a NuNew le gustaba pensar que era realista. Era alguien promedio, mientras que Zee era mucho más inteligente. Zee estaba mucho más motivado que él, más decidido. Zee iría a lugares. NuNew... NuNew era más del tipo de persona que iba con la corriente. Probablemente él fluiría por algunos años más, antes de establecerse con una chica, formaría una familia y trabajaría en el pub hasta el día en que muriera. No es que hubiera nada malo con esa clase de futuro. NuNew estaba perfectamente bien con eso. Zee solo tendría uno muy diferente, NuNew estaba seguro de ello.

—No estoy avergonzado —mintió NuNew—. Simplemente no quiero sentir que me humillen de nuevo.

Zee le dirigió una mirada larga y escrutadora, aun incómodamente intensa.

—Podrías registrarte en sitios de citas —dijo al fin—. Sería bastante anónimo. Podrías ser directo con tus preferencias de esa forma.

NuNew casi se burla, pero en realidad lo consideró.

Era una solución perfecta, realmente.

—Lo intentaré —dijo, sus hombros cayendo con alivio— . Gracias, hombre.

Zee le sonrió.

—Cuando quieras.



Cuatro 🍑✨


Su nombre era Jesi.

NuNew la había elegido cuidadosamente entre las once mujeres interesadas en follarlo. Él estaba definitivamente interesado en ella.

El consolador doble con arnés lucía increíble en ella

Mientras yacía debajo de ella, con las piernas abiertas, NuNew se sentía... raro. Estaba dividido entre estar encendido y ser terriblemente autoconsciente de sí mismo. Esto está mal, le seguía susurrando una voz en el fondo de su mente. Un hombre normal sería el que empujara su polla en una mujer tan sexy. Un hombre normal no estaría tomando una polla falsa de parte de ella. Ella debería estar secretamente burlándose de él.

Su polla se marchitó ante esa idea.

Jesi comenzó a moverse, su cara enrojecida y sus ojos entrecerrados. Parecía estar disfrutando de sí misma. NuNew... NuNew no tanto, para ser totalmente honesto. Mientras que un consolador en su culo se sentía bien como de costumbre, su ritmo estaba apagado, sus empujes no eran lo suficientemente poderosos, y ella seguía perdiéndo completamente su próstata. Cuanto más tiempo pasaba, más frustrado se sentía, sintiéndose al borde de la excitación pero, sobre todo, simplemente cohibido e incómodo.

Apretando los dientes, NuNew empezó a masturbarse. Estaría condenado si le pidiera que encontrara su punto G masculino. Eso sería tan vergonzoso… más vergonzoso de lo que ya era.

* * *

—Nunca lo volveré a hacer —dijo NuNew derrotado, mirando directamente hacia el frente mientras corría en la cinta.

A su derecha, Zee redujo la velocidad de su carrera y giró la cabeza.

—¿No te fue bien?

NuNew hizo una mueca.

—Ella era hermosa, pero...

—¿Pero?

—Me sentí demasiado cohibido para disfrutarlo. No pude... no pude decirle que quería que me estimulara la próstata y me follara más fuerte. Simplemente no pude. Fue demasiado vergonzoso.

Zee suspiró.

—Todo está en tu cabeza, Nhu. Creo que solo necesitas confiar en la mujer antes de dejarla follarte. Consigue una novia, no una aventura de una noche.

—Sí, y ¿qué pasa si mi novia no está en ese tipo de cosas? No es exactamente una pregunta que pueda hacer en una primera cita —NuNew frunció el ceño—. Además, Jesi ni siquiera fue tan buena follándome. ¡Realmente tuve que masturbarme de la forma normal, y no había sido necesario hacer eso en semanas!

Zee se perdió un paso en la cinta de correr. Maldiciendo, la apagó y se volvió hacia NuNew con una expresión extraña en el rostro.

—¿Estás diciendo que en realidad puedes venirte solo siendo follado?

NuNew parpadeó, confundido.

—¿Sí? ¿Eso es inusual?

Zee dejó escapar una carcajada, sacudiendo la cabeza. —Sí, Nhu, es un poco inusual.

NuNew procesó esa información antes de encogerse de hombros.

—Supongo que soy así de increíble.

Zee resopló, limpiándose el sudor de la frente con una toalla.

—¿Terminaste? Tengo que irme. Tutor y Yim están regresando de su luna de miel hoy, y hay una bienvenida que no puedo dejar pasar.

NuNew saltó de la cinta.

—Todavía no puedo creer que tu hermano se haya casado con un chico. ¡Era hetero!

Zee se echó a reír.

—Han pasado años desde que están juntos. Ya suéltalo.

—¿Lo has hecho tú? —dijo NuNew, pasando un brazo sobre los hombros de Zee—. Recuerdo que estabas interesado en el novio de tu hermano.

Zee puso los ojos en blanco.

—No estaba enamorado ni nada. Yim es atractivo, y yo soy un hombre gay con ojos. Eso es todo.

—Aun así. Debe haber sido raro para ti.

—Al principio fue un poco incómodo —admitió Zee con una sonrisa irónica—. Tutor todavía se pone un poco tenso cuando miro a Yim demasiado tiempo. Es hilarante.

NuNew se rió, golpeando sus hombros juntos.

—Lo haces totalmente a propósito, imbécil.

Zee se encogió de hombros con una sonrisa perezosa, sus ojos negros llenos de diversión.

—Somos hermanos. Todo es muy divertido.

NuNew sonrió, sacudiendo la cabeza. Como hijo único, a veces envidiaba la gran familia de Zee. Zee tenía tres hermanos y aunque técnicamente todos vivían separados, eran un grupo cercano y a menudo se reunían en la casa del hermano de Zee, Tutor.

—Pero no estás suspirando por el marido de tu hermano, ¿verdad? —preguntó NuNew, solo para asegurarse. A veces era difícil leer a Zee. A pesar de su actitud relajada, era bastante estricto cuando se trataba de sus sentimientos y su vida personal.

Zee se rió entre dientes.

—No podría. La vida es demasiado corta para quedar atrapado por un hombre. Un montón de peces en el mar y todo eso.

—Sí —dijo NuNew, en total acuerdo, siguiendo a Zee a la ducha del gimnasio.

Mientras se desnudaba y entraba en la ducha más cercana, Zee lo miró.

—Entonces, ¿qué vas a hacer ahora?

Suspirando, NuNew se metió en el cubículo junto a Zee y comenzó a bañarse. No sabía qué decir. Sentía que prefería morir antes que repetir el fiasco de la noche anterior. Pero el problema era, que él todavía... todavía. Quería ser follado en lugar de follar.

—Supongo que el consolador servirá —dijo de mal humor cuando cerró la ducha y salió del cubículo—. Estoy seguro de que la novedad pasará pronto… tiene que hacerlo, ¿verdad? Y luego volveré a ligar de la forma habitual.

Zee sacó unos pantalones vaqueros y una camiseta limpia de su bolso.

—Vivirás —dijo secamente—. Hay un montón de personas solteras que no tienen sexo por meses.

—Ajá...—dijo NuNew distraídamente, mirando a la polla de Zee. Era... era grande aún en ese estado relajado. No es que no hubiera visto la polla de Zee antes, la había visto muchas veces, pero ahora la veía realmente. Debía ser de al menos 22 cm cuando estaba dura, tal vez incluso 25 cm. Era mucho más grande y gruesa que cualquier cosa que NuNew hubiera tenido dentro de él.

—Es un poco grosero mirar la polla de tu amigo. Solo para que lo sepas.

NuNew se sonrojó y miró hacia arriba.

Zee tenía una mirada irónica en el rostro, sus gruesas cejas se alzaron ligeramente.

NuNew cruzó los brazos sobre su pecho desnudo.

—Esque está solo allí. Y con esas dimensiones… Cualquiera miraría.

—Parece que te gusta mirar —dijo Zee secamente, mirando a la entrepierna de NuNew.

NuNew frunció el ceño. Realmente estaba medio duro, ¡pero no fue su culpa! En estos días, cualquier cosa con forma de consolador parecía excitarlo, y al parecer la polla de Zee no era una excepción.

—Lo siento, hombre —murmuró, extremadamente avergonzado, y comenzó a vestirse—. No volverá a suceder. Sé que no está bien mirar.

Zee no dijo nada, así que NuNew asumió que el incidente ya había sido olvidado.

* * *

Excepto que no podía dejar de pensar en ello. En lo grande, gruesa y experta que debía ser la polla de Zee. Después de todo era activo.

NuNew estaba más que avergonzado ahora, se estaba volviendo loco. Una cosa era permitirse tener algo en su culo, pero otra muy distinta era empezar a imaginar una verdadera polla dentro de él. Una verdadera polla de alto calibre, no era un consolador. No era un órgano aislado. No era un simple trozo de carne. En realidad estaba unida a otro tipo. No debería estar pensando en ello, imaginando cómo se sentiría.

Pero simplemente no podía dejar de pensar en eso. La textura sería más suave, por lo que la penetración inicial probablemente no sería tan incómoda. Tal vez por la forma de la cabeza, sería un poco difícil al inicio. Además seguro era más gruesa en la base y se preguntaba que tan curva era cuando estaba plenamente dura. ¿Acaso su textura estaría definida por gruesas venas? Además no tendría que hacer nada del trabajo duro: no tendría que mover el consolador y podría simplemente tumbarse allí y disfrutar de la sensación de ser embestido, enterrado contra el colchón. Porque eso era lo que realmente quería, si NuNew fuera honesto consigo mismo: ser embestido. Deseaba ser follado my duro contra el colchón hasta ser un desastre.

¿Importaba si la cosa en su culo estaba unida a otro chico? Por supuesto que lo hacía. NuNew no era gay. Pero Zee... Seguramente Zee no contaba como hacer trampa. Zee no era solo un chico con una maravillosa polla gay. Zee era su mejor amigo. Los mejores amigos se ayudan. Zee sabía que todo lo que NuNew quería era tener algo duro golpeando contra él. Zee sabía que NuNew no era gay. Entonces eso no sería totalmente gay.

Complacido de que todo finalmente tuviera perfecto sentido en su cabeza, NuNew sacó su teléfono y llamó a Zee.

—Quiero que me folles —dijo cuando Zee respondió.

Había silencio en la línea.

NuNew frunció el ceño y miró la pantalla de su teléfono para asegurarse de que la llamada no se hubiera desconectado. No lo estaba

Finalmente, Zee se aclaró la garganta.

—¿Estás borracho?

—¡No! —dijo NuNew, atragantándose—. Mira, lo pensé un poco...

—Oh Dios —murmuró Zee.

—Deja de burlarte de mí. Lo digo en serio. Tiene perfecto sentido, hombre. Eres un hombre gay. Tu polla. Mi culo. Tú te vienes, yo me vengo, todos son felices, nada se pone raro.

Zee dejó escapar una risa estrangulada.

—¿Se te ocurrió siquiera que yo podría no querer follarte, imbécil?

NuNew parpadeó desconcertado.

—¿Por qué no querrías follarme? Soy lindo. Tú eres gay.

Zee resopló.

—El hecho de que sea gay no significa que quiera follar a todos los hombres Lindos. Te lo dije hace años: no eres mi tipo.

NuNew frunció el ceño, comenzando a ofenderse. No es que quisiera que su mejor amigo lo codiciara secretamente, pero fue algo ofensivo que no lo hiciera.

—Soy el tipo de todo el mundo. Si fuera gay, tendría más éxito que tú. Una risa sonó desde el otro extremo de la línea.

—Llevas el narcisismo a un nivel completamente nuevo —Pero entonces la voz de Zee se puso seria—. No es una buena idea, Nhu. Créeme.

—¿Por qué? —NuNew casi se quejó con un tinte de berrinche. Su muñeca realmente le dolía por todo el ejercicio que estaba haciendo últimamente. El consolador de ventosa también había estado viendo mucha acción, pero a veces solo quería recostarse y divertirse en lugar de trabajar para su orgasmo. Él era una persona perezosa; entonces demándenlo.

—Volvería las cosas extrañas.

—No, no lo haría —dijo NuNew—. Me darás tu polla para venirme, también obtendrás un orgasmo. Es un ganarganar.

Zee se rió entre dientes.

—En realidad no es excitante saber que quieres usar mi polla como un consolador glorificado.

NuNew frunció el ceño. Cuando Zee lo puso de esa forma, sonaba algo raro.

—Bien —dijo con mal humor—. Olvídalo. Adiós.

Colgó y miró su teléfono.

Solo contó hasta seis antes de que sonara.

NuNew sonrió. Zee era tan predecible, de verdad. A pesar de toda la mierda que Zee le tiraba, cedía como un malvavisco cuando NuNew necesitaba su ayuda.

—Eres un idiota —dijo Zee con exasperación cuando NuNew respondió—. Algún día no funcionará.

NuNew sonrió.

—Siempre funciona. Me amas.

—No sé por qué —dijo Zee con una risa—. Bien. Lo haremos. Pero solo una vez. Y solo si prometes no tener un enloquecimiento gay.

—¿Por qué tendría un enloquecimiento gay? Ni que fueras tan maravilloso... Eres tú. No será gay. Sabes que no soy gay.

—Sí, Nhu, lo sé —dijo Zee, y sonó como si estuviera rodando los ojos.

NuNew hizo un puchero. ¡Zee nunca lo tomaba en serio!

—Entonces, ¿cuándo vas a venir?

Hubo silencio por un corto tiempo.

—¿Quieres hacerlo ahora? —dijo Zee por fin.

—Seguro. ¿Por qué no?

...