MUNDO DE 5 PICOS

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Summary

creíste que nuestro mundo no tiene misterios mas allá de los que ya conoces?. déjame decirte cuan poco sabes sobre nuestro mundo y acompáñame a descubrir los misterios del mismo.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

La verdad oculta: A través del umbral hacia lo inimaginable

El mundo es más grande de lo que creemos e imaginamos, pero no nos damos cuenta de cuán grande es el lugar donde vivimos. Siempre pensé que la Tierra era solamente lo que podíamos ver con nuestros propios ojos, a pesar de tener muchos misterios, como aquellos que siempre estuvieron ahí desde que podemos recordar, como lo que habrá o que existe en las profundidades del mar o en la Antártida. ¿Existió la ciudad de Atlantis, el triángulo de las Bermudas y otros más que se conocen?, pero que no tenemos idea de si son reales o simples historias. Sin embargo, la Tierra es tan vasta como el universo, con diferentes aspectos y cosas que aún no vimos, no porque no creamos, sino porque aún no los vemos o negamos su existencia porque las pruebas no son del todo fiables. Pero déjame decirte que una vez que vives una experiencia más allá de tu entendimiento y aun así no quieres creerlo, en algún momento lo vivirás de nuevo y con más intensidad, y aun cuando lo niegues, puede llevarte a cosas mucho más allá de tus pensamientos, y mucho más allá de tu control, adentrándote en las profundidades entre la luz o la oscuridad, perdiendo esa razón que nos hace humanos, llevándote a un estado de locura donde no podrás discernir entre las cosas de este mundo y las cosas más allá de él.

Ese día me levanté tarde, la alarma no sonó.

- maldita sea, ¿como es posible que se haya apagado el celular? Me di cuenta mas tarde que se quedo sin batería al revisarlo mientras estaba en camino a la universidad. El día anterior estaba jugando toda la tarde y se me olvido cargarlo en la noche. Siempre me pasa algo parecido cada día. Salí lo mas rápido que pude, pero aun así llegue tarde y se me olvido la practica que tenia en la mesa del comedor justo cuando iba a salir.

-¡Qué horrible día, creo que no puede empeorar más! De camino a casa empezó a llover y no llevé ni un paraguas.

-¿De día estaba despejado? ¿Cómo es que ahora empieza a llover?

Tomé un bus que por suerte pasó por una cuadra más arriba de la universidad. La lluvia me trae nostalgia, pero no sé por qué. Al bajar del bus y tener que tomar otro carro para llegar a mi destino, vi a una persona que me parecía familiar. Era una chica que llevaba una capucha. Me miró y cruzamos una mirada. Algo parecía raro. ¿Fue solo mi imaginación o parecía que uno de sus ojos brilló como un relámpago dentro de la iris de su ojo izquierdo? Rápidamente volteó la mirada. Fue solo un instante, pero desapareció al siguiente. Como había una multitud que caminaba apresuradamente hacia sus destinos en esta lluvia, la perdí de vista.

En el camino me preguntaba si era una alucinación o vi correctamente. Eso estuvo en mi cabeza todo el camino mientras miraba los rayos que caían a lo lejos. Era como si hubiera un combate en medio de las nubes. Tenía una sensación que no podía describir. Ese día no pude dormir. Bajé las escaleras hacia la cocina, pero en un momento algo brilló en medio del patio, y cuando la luz se dispersó, pude ver algo como si hubiera una tela delgada donde se produjo la luz. Al acercarme, pude ver a través de lo que parecía ser una delgada tela semitransparente. Era como una capa sobrepuesta, y tenía varias diferencias con el entorno, sin embargo, seguían siendo lo mismo, pero de fondo de la tela se veía que era un lugar parecido, pero tenía hierbas creciendo en el piso de ese lado. Coloqué mi mano alrededor por atrás de la tela, pero no pasaba nada. Pensé que era una imagen sobrepuesta en la tela y metí mi mano en medio de la tela, y al hacerlo, un escalofrío recorrió desde mi mano hacia todo mi cuerpo. Era como si estuviera atravesando un espejo. Al siguiente instante, pude alcanzar la hierba que vi creciendo, pensando que era una ilusión, arranqué una hoja. En ese instante, un dolor agudo inundó mi cabeza intensamente, y saqué rápidamente la mano. Al siguiente momento, vi que en mi mano tenía la hoja que arranqué, y al soltarla, cayó al piso, se incendió rápidamente, dejando una marca en el suelo. El dolor aún seguía, haciendo un esfuerzo por estar consciente fui hacia mi cuarto y al abrir la puerta, me desmayé.

Desperté en medio del cuarto.

-¿Qué mierda fue eso, un sueño? Miré mis manos, pero no tenía nada anormal. Inmediatamente bajé a ver si esa tela translúcida aún se encontraba ahí, no encontré nada, solo la marca de que algo se quemó, y recordé la hoja que arranqué.

-Eso no puede ser verdad, fue solo un mal sueño, un mal sueño.

Golpeé mis mejillas para despertar por completo. Me fui a alistar para mis clases y al cerrar la puerta, sentí una pequeña corriente eléctrica en la llave al sacarla de la puerta. Dejé caer la llave, la recogí y creo que fue mi imaginación, pero la llave se sentía caliente, no tanto pero sí caliente. La guardé y caminé hacia la parada. Los días transcurrieron normalmente, o eso quería creer. Tenía pesadillas en las que yo estaba caminando por una carretera y de repente había una espesa niebla de la nada. Al momento en que la niebla desapareció, me encontraba en un lugar desconocido donde todo parecía diferente. Había más vegetación, pero no había casas. Se podían oír sonidos raros y en un momento pude escuchar dos sombras que parecían furiosas por algo. Estaban acercándose a mí y se comunicaban de una manera que yo nunca había escuchado. Al siguiente momento, fue como si me vieran y corrieron directamente hacia mí. Pude distinguir que uno tenía unas garras y el otro desprendía un olor nauseabundo. Me di la vuelta y corrí lo más rápido que pude. Me caí con algo que parecía una rama saliendo del suelo. Mirando hacia atrás, vi que se acercaban y desperté sudando. En ese momento, no podía dormir ya que siempre me despertaba a las 4 de la madrugada. Me preparaba algo de leche y trataba de descansar otra vez, pero aún no podía volver a dormir, así que miraba hacia la ventana pensando qué estaba pasando.

Siempre tengo estas pesadillas, pero de un momento a otro solo pasaba el tiempo mirando hacia el este, hasta que saliera el sol, y era en ese momento que recobraba la noción del tiempo. No podía recordar nada, era como estar hipnotizado con el paisaje o alguna otra cosa, cuando te quedas mirando hacia un lugar y todo el tiempo parece que se detendría.

Una mañana al ir a mis clases, pasé por un lugar que no acostumbraba ir, esto era a un corte en el camino debido a un accidente que ocurrió en la mañana, donde un carro chocó con otro y este se volcó ocasionando una tragedia. El camino que tomé fue un lugar peculiar y de hecho muy conocido por la mayoría de la gente de aquí: personas con poderes de adivinación, sanación, perdición. Personas que según los cuentos de boca en boca de antes de que naciera, decían que poseían tales poderes, pero aun aquí en pleno siglo 21 todavía lo creen. Muchos dicen que es falso y solo son estafas, pero hay otros que aseguran que todo es verdad. Tienen un nombre raro, aunque creo que se los podría conocer como hechiceros, magos, sacerdotes, o es así como se los conocen en otros países, pero aquí los conocemos con un nombre que para muchos suena un poco raro como yatiris (brujos). A lo largo de los tiempos, cada vez que alguien necesitaba una predicción o una orientación o una lectura de algo, acudían a estas personas que tenían el don de ellas.

Estas personas vestían de una forma muy diferente de las demás, eran sencillos, con ropas suaves con gorras casi puntiagudas, con esa característica de masticar algo que muchos conocen, algo que se produce en masa que va más allá de cualquier cosa, que se fabrican drogas, pero que no debería usarse para cierto fin. La hoja de coca es una planta que crece en el altiplano desde tiempos antiguos, entregados por un dios a los habitantes esclavos para que saciaran la sed y el hambre de ellos, para que pudieran sobrevivir mientras eran esclavizados o eso es al menos lo que dice una de las muchas leyendas sobre este mismo. Sin embargo, este no es el único propósito de la hoja de coca. Para los chamanes, pueden leer el futuro con ellas. En una manta cuadrada hecha de lana, lanzan las hojas de coca para que caigan sobre ella y ahí expandidas leen la suerte o el futuro o, mejor dicho, predicen tal futuro en algún negocio, amorío, entre otras cosas más.