Possessive.

All Rights Reserved ©

Summary

JiMin no tenía idea de cuán posesivo podía ser Jungkook con él. KookMin Os.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
5.0 4 reviews
Age Rating
16+

Único Capítulo.

Las risas llenaban la sala mientras los jóvenes se encontraban allí reunidos en una pequeña fiesta. JiMin se encontraba sobre las piernas de su adorado novio mientras platicaba animadamente con Hoseok quién parecía divertido debido a la gran expresividad que el adorable rubio mostraba en su anécdota.

—Entonces Guckie lo tomó del cuello de la chaqueta y le dijo con voz grave "piérdete" —trató en vano de imitar la voz del pelinegro haciendo reír a su amigo —. El chico estuvo a nada de mearse en sus pantalones, hyung.

—Jeon no puede ser más celoso porque su cuerpo no es más grande —se burló el castaño haciendo ver un deje de preocupación en su tono de voz que fue evidente para Jungkook quién le dedicó un sonrisa ladina—. Pero enserio, ¿era necesario amenazarlo?

—No lo amenacé —el pelinegro se encogió de hombros acariciando con cariño la cintura de su pequeño novio —. Simplemente le dije que se perdiera.

—Es cierto hyung, Guckie no lo amenazó además el tipo me estaba incomodando —JiMin se encogió de hombros tratando de imitar a su novio aunque de una forma mucho más adorable—. Fue un milagro que Guckie llegara en ese momento.

—Si —el castaño sonrió con tensión —. Todo un milagro del gran Jeon.

Jungkook observó por largos segundos a su mayor quién amplió su sonrisa nervioso apartando rápidamente sus ojos del menor. Hoseok no estaba seguro del porqué aquel pelinegro le intimidaba tanto, su presencia y en general su esencia le ponía de alguna manera inquieto desde el momento en que su adorable amigo se lo había presentado hace ya varios meses atrás cómo su novio.

—¿Sucede algo, Hoseok hyung? —la voz ronca del pelinegro sobresaltó al castaño quién rió aún más nervioso negando con las manos en el aire —. Pareces nervioso —Jungkook ladeó la cabeza manteniendo su oscura mirada fija en el castaño, éste comenzó a sentirse asustado.

—No, en lo absoluto —carraspeó levantándose de su sitio con prisa —. Iré por algo de beber a la cocina, ahora regreso, no tardo.

Sus pasos fueron veloces mientras se alejaba de la feliz pareja dejando a un disgustado pelinegro y a un muy confundido rubio ante el repentino arrebato.

—Eso fue extraño ¿no crees, amor? —JiMin giró la cabeza para observar el rostro estoico de su novio, su ceño fruncido mientras observaba el camino por dónde Hoseok se había perdido —. ¿Guckie?

—No amor, seguro fue cosa tuya —el rostro de Jungkook se volvió suave al mirar a su novio —. ¿Tú no quieres algo de beber?

—Uhm —JiMin pareció pensativo por unos segundos antes de sonreír con inocencia —. Tal vez.

—Iré a ver que hay en la cocina, no te muevas de este sitio, ahora regreso —levantándolo de sus piernas, dejó a JiMin sobre el sillón dándole un suave beso en su coronilla —. Te quiero aquí mismo cuándo regrese.

—Si señor —JiMin hizo una pose militar con su mano antes de sonreírle con dulzura —. No tardes, Guckie.

El pelinegro le sonrió dirigiendo sus pasos hacía la cocina. Al entrar observó a Hoseok allí solo quién parecía estar hundido en sus pensamientos sujetando un vaso entre sus manos. Jungkook miró sobre su espalda notando a todos los chicos ocupados en sus conversaciones, miró a su pequeño rubio quién había sacado su teléfono concentrándose en el esperando por Jungkook por lo que se apresuró a hacer lo que debía.

—Hoseok hyung —murmuró sobresaltando al chico quién levantó nervioso la mirada hacía él —. ¿Te ocurre algo?

—Oh, Jeon —le ofreció una sonrisa temblorosa poco convincente al pelinegro —. No, sólo estaba pensando en cosas, nada importante —trató de restarle importancia con un ademán de mano —. ¿Necesitas algo?

—Vine por una bebida para Minnie —caminó alrededor de la cocina consciente del incremento nervioso en el cuerpo del castaño, Jungkook se hizo el desentendido —. Pareces realmente algo nervioso, Hoseok hyung.

El castaño se tensó en su lugar observando cada movimiento agraciado del pelinegro. Aunque el chico era un par de años menor que él, era más alto y mucho más musculoso que su propio aspecto; tenía un aura bastante intimidante y tétrica que le causaba continuos escalofríos a su cuerpo.

—No, para nada —soltó una pequeña risa carente de gracia —. Debe ser imaginación tuya, Jeon.

—Menos mal Hoseok hyung, si no fueran imaginaciones mías diría que me temes —Jungkook le dio una corta mirada de arriba a abajo notando el vaso de plástico apretado con fuerza entre los dedos del castaño —. Pero eso no es posible, ¿verdad?

—¡Por supuesto que no! —exclamó con una diversión ficticia —. No hay porqué temerte, ¿verdad?

Jungkook terminó de preparar la bebida de JiMin con calma antes de girar a verlo, sus ojos oscuros le analizaban con indiferencia poniendo aún más inquieto a Hoseok. En menos de un parpadeo el pelinegro estaba sobre él sosteniéndolo del cuello contra la pared.

Su mirada era mucho más siniestra y profunda mientras sus respiraciones eran lentas y pausadas. Hoseok se sintió terriblemente en peligro ante la situación cuándo su cuerpo fue ligeramente levantado del suelo sosteniéndose a duras penas por las puntas de sus pies.

—No hay nada qué temer mientras no tengas ideas equivocadas —susurró después de unos segundos tensos de silencio en el que sólo lo miró con fijeza —. No queremos poner de nuevo triste a Minnie porque su otro mejor amigo desaparezca también, ¿no es así, Hoseok hyung?

—Jeon —trató de susurrar con el creciente pánico aglomerándose en sus entrañas —. No puedo... —golpeó las manos del pelinegro con dedos temblorosos —. Por favor.

—Mantén tus opiniones para ti mismo, JiMin es sólo mío no lo vas a alejar de mi y te aseguro que no querrás tenerme de enemigo ¿lo entiendes, no?

Hoseok asintió rápidamente siendo soltado con brusquedad por Jungkook, aspiró con fuerza tosiendo un poco llevando sus manos hacía su cuello para acariciarlo. Observó con terror a Jungkook recoger la bebida de JiMin mientras caminaba hacía la salida de la cocina.

—Si sabes lo que te conviene sabrás cómo actuar con prudencia, yo me entero de todo, Hoseok hyung.

Sin más salió de la cocina acercándose a su adorado novio quién todavía se encontraba solo en el sillón entretenido con algún jueguito online en su teléfono. Sentándose a su lado, le extendió la bebida que preparó para el rubio recibiendo un adorable beso en su mejilla mientras lo abrazaba por los hombros para mantenerlo cerca de su cuerpo.

Jungkook no iba a permitir que nadie se interpusiera entre su adorado rubio y él.



—Espero el reporte para la próxima semana, no dudo de que sean grandes trabajos considerando que ya estamos a media carrera —el profesor observó a todos los alumnos quiénes anotaban rápidamente lo escrito en el tablero tras de él —. Por favor, pónganse de acuerdo con sus compañeros de reporte, recuerden que este trabajo tendrá peso sobre el porcentaje final para el cierre de la materia.

El timbre sonó avisando la finalización de la clase, JiMin anotaba con prisas todos los puntos importantes que el profesor había mencionado.

—No me decepcionen, hasta la próxima semana —sin más el hombre salió del salón permitiéndoles así continuar con lo suyo.

JiMin terminó de escribir en su agenda cerrándola para guardarla. Sacó su teléfono celular notando un par de mensajes de texto de su novio, sonrió.

Guckie: Tengo laboratorio hasta las seis, ¿qué hay de ti, precioso?

Guckie: ¿Todo bien en clase?

Minnie: Sipi, recién termina mi clase de redacción, tenemos un importante reportaje.

Minnie: ¿Tendré que irme solo a casa?

Guckie: No amor, ya le dije a Heeseung hyung que te lleve.

Guckie: ¿De qué es tu reportaje?

Minnie: Le escribiré entonces para ver dónde lo encuentro.

Minnie: Es un tema libre, pero es en parejas, debo ponerme de acuerdo con Minjae.

Guckie: Oh, te tocó con una chica.

Guckie: Esta bien precioso, me avisas qué te dice, seguramente irá Jaeyun con ustedes.

Minnie: Si Guckie, no la conozco muy bien pero me ha hablado algunas veces en clase de metodología.

Minnie: Justo ahora le pediré su número para ponernos de acuerdo.

Minnie: Seguramente querrán hacer ramen de cenar, compraré cerdo para nosotros ¿te parece?

Guckie: Claro precioso, lo que elijas está perfecto.

Guckie: De acuerdo, más tarde me cuentas cómo te va con tu compañera, tengo que entrar a laboratorio.

Guckie: Te amo, mi Minnie.

Minnie: Que te vaya bien amor, te amo más.

JiMin sonrió al teléfono antes de guardarlo en su bolsillo para finalmente guardar sus materiales de clase. Observó el salón casi vacío notando a la chica con la que estaba emparejado sentada conversando con otras dos chicas más.

Tomando su maleta dejó un rápido mensaje al hermano mayor de Jungkook esperando una respuesta para acercarse a las tres chicas quiénes detuvieron su conversación al ver al guapo Park JiMin frente a ellas.

—Hola, estamos emparejados para el reportaje —JiMin le sonrió con amabilidad —. ¿Te importaría si discutimos cómo lo vamos a hacer?

—Hola —la chica se sonrojó ligeramente recibiendo risitas burlonas de sus dos amigas —. Por supuesto, ¿necesitas mi número o podemos ir a comer algo?

—Oh no, el hermano de mi novio viene a recogerme —JiMin miró hacía su teléfono cuándo éste sonó con una notificación de su cuñado.

Heeseung hyung: Estoy en el parqueadero con Yunnie, te esperamos.

JiMinnie: Enseguida voy, hyung.

—Oh —la expresión de la chica decayó un poco ante la mención de una pareja —. ¿Entonces?

—¿Puedes darme tu número? Te escribiré más tarde y podemos platicar sobre el reportaje.

Asintiendo la chica anotó rápidamente su número en una hoja de su libreta arrancándola con delicadeza para doblarla y extenderla hacía el rubio quién lo tomó con otra dulce sonrisa.

—Gracias, te escribiré entonces —JiMin se giró comenzando a alejarse antes de detenerse y mirarlas nuevamente notando a las tres chicas observarle con atención —. Uh, lo siento, no sé tu nombre completo.

—Kang Minjae —ella le sonrió —. No te preocupes, sé el tuyo, Park JiMin.

—Genial —JiMin se despidió con la mano —. Te escribiré, Minjae.

Alejándose rápidamente de allí fue al punto de encuentro con su cuñado y la pareja de éste.

[...]

Jungkook observó su teléfono bajo la mesa al sentirlo vibrar en su bolsillo, era un mensaje de su hermano.

Hee Hyung: Ya tengo a tu novio conmigo, Kook.

Kook: Genial, gracias hyung.

Kook: ¿Ha dicho algo?

Hee hyung: Hablo de una tal Minjae y un reportaje, nada más.

Hee hyung: Eres un maldito controlador.

Kook: Lo mío es mío hyung, bien lo sabes.

Kook: Estoy al tanto de ella, cualquier cosa me avisas hyung.

Kook: Y gracias.

Hee hyung: Lo sé, pequeño monstruo.

Hee hyung: no hay de qué, para eso están los hermanos mayores.

Jungkook sonrió de manera torcida antes de guardar su teléfono y seguir prestando atención a su clase. Odiaba cuándo tenía que tomar clases tan tarde y no podía recoger a su adorado novio, sin embargo, agradecía con sinceridad contar con el apoyo de su hermano mayor para cuidar de su dulce novio.

Al terminar las clases, Jungkook salió de la universidad sintiendo dolor de cabeza, estaba agotado por haber pasado tantas horas rodeado de gente tan estúpida e inútil. Jungkook no entendía cómo era posible estar rodeado de tanta mierda humana, las únicas personas rescatables para él eran su adorado novio y su hermano junto a su cuñado.

El resto de personas eran seres inferiores en la retorcida mente de Jungkook.

Yendo en su moto llegó con brevedad a su apartamento siendo recibido por la adorable vista de su novio cambiado con una de sus camisetas como pijama. Estaba en el comedor trabajando en su laptop con sus lentes de descanso sobre su pequeña naricita y un lapicero en sus labios, su ceño ligeramente fruncido. Parecía concentrado en lo que sea que estaba haciendo.

Jungkook sonrió antes de mirar a un lado en el perchero notando la ausencia de los abrigos de Heeseung y Jaeyun. Seguramente habían salido a comprar algo que hiciera falta en casa.

—Guckie, no te escuché llegar —regresó su mirada hacía su adorable novio recibiendo una dulce sonrisa del chico, Jungkook le regresó la sonrisa sacándose los zapatos y el abrigo para acercarse al pequeño rubio quién se había levantado de su sitio —. ¿Qué hacías ahí de pie?

—Te miraba, te ves tan bonito cuándo estás concentrado —Jungkook lo tomó de la cintura alzándolo sin esfuerzo caminando a través de la sala hacía el sofá dónde se acomodó dejando su maleta a un lado en el suelo y al rubio sobre sus piernas —. ¿Estás haciendo trabajos, precioso?

—Si, en unos minutos haré una videoconferencia con Minjae para comenzar a discutir lo que haremos en el reportaje —JiMin frunció el ceño con aparente molestia —. Estaba leyendo un par de textos de redacción y eso, hay cosas que no entiendo así que quiero discutir eso con ella.

—Entiendo —Jungkook peinó sus cabellos tomándolo de la nuca para acercarlo a sus labios y besarle con calma, JiMin se derritió sobre su cuerpo siguiéndole el beso con entusiasmo —. ¿Ya comiste?

—Nopi, te estaba esperando —JiMin se sonrojó —. Seung hyung y Jake hyung salieron a hacer compras, la alacena está vacía.

—Eso pensé —Jungkook volvió a besarle con lentitud pero con fuerza haciendo de JiMin más dócil todavía —. Vamos a comer entonces.

Después de cenar juntos, Jungkook tomó su propia laptop comenzando a adelantar sus propios trabajos esperando la dichosa videoconferencia de su novio. Había hecho su investigación sobre Kang Minjae y había llegado a la conclusión de que aquella chica no le agradaba.

Gracias a su investigación había descubierto que Kang Minjae tenía un fuerte crush por su pequeño rubio desde principio de carrera cosa que definitivamente ponía de mal humor al pelinegro. Jungkook no había conocido a su precioso rubio desde el principio de carrera del mismo.

Jungkook actualmente estaba en segundo año mientras que JiMin estaba en tercer año. Justamente un año atrás ambos se conocieron por accidente, o al menos, eso es lo que piensa JiMin; el adorable e inocente rubio jamás imaginaría que todo lo sucedido aquel día fue estratégicamente creado por Jungkook quién se enamoró a primera vista del rubio cuándo lo vio por primera vez hablando en la oficina de secretaría por un error en su documentación.

Jungkook había quedado flechado ante tal belleza. Sus deseos más profundos e impuros casi salieron a flote en el momento en que su mirada conecto con el adorable rubio cuándo éste finalmente salió de la oficina para ir a sus clases. JiMin había visto al nuevo estudiante y había pensado en lo guapo que era, alto, fornido e imponente pero sobretodo muy intimidante con su penetrante mirada sobre su pequeño cuerpo, le había puesto sumamente nervioso, sin embargo, pensó que no lo volvería a ver.

Pues qué equivocado había estado cuándo unos días después terminó chocando de frente con el chico casi cayéndose al suelo debido al impacto contra su fuerte pecho. Jungkook lo había atrapado entre sus brazos evitando así que su dulce rubio se lastimara. Porque si, desde que Jungkook había posado sus ojos en el adorable chico, ya lo consideraba cómo suyo, de su propiedad.

—¿Está bien, hyung? —su ronca voz había puesto aún más nervioso y avergonzado a JiMin —. ¿Se hizo daño?

—No, no, en lo absoluto —JiMin se separó del fornido pecho sonriendo con timidez sonrojándose en el proceso ante tan intensa mirada —. ¿Tú estás... —sus palabras se quedaron a medias cuándo notó la camiseta del chico manchada de tinta, mirándose a sí mismo observó su pluma destrozada entre sus apuntes llenando no sólo las hojas de tinta sino también la ropa del chico —. ¡Ay no es cierto! ¡Cómo lo siento! —exclamó completamente apenado por la situación.

Jungkook miró sus propias ropas soltando un suspiro melancólico, al menos era parte de su plan; JiMin de repente se sintió preocupado por ello.

—Mi camiseta favorita —murmuró el chico con fingida desgana recibiendo una mirada todavía más preocupada del adorable rubio —. Está bien hyung, lo importante es que no se hizo daño.

—No, no digas eso, por favor, prometo comprarte una nueva —JiMin sonrió nervioso mirando sus propias manos que también se estaban llenando de tinta cuándo apartó la libreta de su propio pecho queriendo evitar así ensuciar más cosas —. ¿Qué tal si te doy mi número y acordamos un día para llevarte de compras por una nueva camiseta? ¿Estás de acuerdo con eso?

—Oh —Jungkook hizo una mueca de sorpresa —. No podría hacerle eso, hyung.

—Por favor, es lo menos que puedo hacer por ti, me salvaste de una caída y por ello arruiné tu camiseta favorita, déjame compensarte ¿podrías? —hizo un adorable puchero que esperaba funcionara con el pelinegro.

Jungkook había tenido que usar toda su fuerza de voluntad para no tomar al rubio entre sus brazos y llevárselo de allí. Soltando un suspiro largo y tendido, dio la alusión de haber sucumbido al pedido de su mayor.

—Está bien hyung, si insiste, no tengo problema con ello.

—Sólo dime JiMin, no me gusta que me traten con tanto respeto debo ser un par de años mayor que tú —el rubio sonrió nervioso —. Puedes anotar mi número.

—Claro JiMin hyung —sacando su teléfono anotó el número dictado —. Te escribiré entonces.

—Por favor.

Jungkook asintió dándole una sonrisa corta antes de rodear su cuerpo para avanzar por el pasillo. JiMin se giró a verlo recordando entonces que el chico ni siquiera se presentó ante él.

—¡Oye, no me dijiste tu nombre! —gritó al verlo varios pasos ya lejos de sí.

El pelinegro detuvo sus pasos girando a verlo sólo un poco regalándole una sonrisa que aparentaba ser coqueta y sutil, JiMin se sonrojó ante ello.

—Jungkook, ten cuidado la próxima vez, JiMin hyung.

Ese había sido el primer movimiento de Jungkook para acercarse sin sospecha a su precioso rubio. Jungkook sonrió para sí mismo al notar que efectivamente JiMin le había dado su número correctamente.

Jungkook había investigado todo sobre JiMin después de haberlo visto salir de la oficina de secretaria. Sabía dónde y con quién vivía, qué estudiaba, en qué año iba, qué edad tenía, su número de teléfono y el nombre de sus amigos y familiares. Ayudaba demasiado el saber que su hermano mayor era detective y podía fácilmente investigar sobre alguien, además Jungkook era muy bueno para pasar desapercibido cuándo quería, era bueno acechando, espiando y recopilando información, era sumamente inteligente para hacer sus movimientos e idear planes debido a que era calculador y analítico.

Heeseung a veces temía el nivel de inteligencia de su hermano menor. Jungkook podría ser cinco años menor que él pero le causaba una sensación de respeto que a veces era imposible de ignorar, aunque Jungkook lo trataba con respeto y cómo su mayor, muchas veces el mismo Heeseung olvidaba que entre los dos él era el mayor y no Jungkook.

Después de aquella vez, fue fácil para Jungkook acercarse poco a poco a JiMin, mantenían conversaciones por teléfono y por mensajes de texto todo el tiempo, salían a pasear y a comer seguido; JiMin incluso dejó de acudir a las salidas regulares con sus amigos por pasar tiempo de calidad con Jungkook para seguir conociéndolo.

Le tomó alrededor de seis meses a Jungkook enamorar a JiMin y pedirle ser su pareja. Para el término de su primer año universitario ya llevaban un año de conocerse y medio año de ser pareja. En los primeros meses de su noviazgo, los dos mejores amigos de JiMin se habían tomado muy mal la noticia debido a qué consideraban que Jungkook absorbía todo el tiempo de JiMin.

Si el rubio no estaba ocupado con trabajos de la universidad estaba pasando su tiempo con Jungkook. Además de eso, los chicos estaban de acuerdo en que Jungkook les causaba terror a pesar de ser unos años menor que ellos.

—No me agrada tu novio, Min —le había dicho su mejor amigo, Taehyung cuándo iban hacía su próxima clase en otra facultad del campus—. Tiene una mirada escalofriante.

—¿Quién tiene una mirada escalofriante? —Taehyung había soltado un grito agudo mientras JiMin se sobresaltaba en su sitio girando ambos para ver al pelinegro quién iba en compañía de otro alto chico —. ¿Sucede algo, precioso? —su mirada preocupada se dirigió únicamente al rubio quién sonrió avergonzado.

¿Habría escuchado las estupideces de su amigo?

—No, nada Guckie, nos asustaste es todo —JiMin se llevó una mano al corazón observando al chico a su lado con curiosidad —. ¿Quién es él, Guckie?

—Yeonjun, mi compañero de química —el chico dio un corto asentimiento a ambos mayores frente a él —. Nos vemos mañana en el laboratorio.

—No olvides el procedimiento —le advirtió el chico dando una última mirada a ambos mayores quiénes no habían dicho ni una palabra—. No quiero retrasarme con esa profesora.

—Ni yo, saludos a Soobin.

—Claro.

El alto peliazul se alejó sin más de los tres muchachos. Taehyung pensaba en su interior con frustración si acaso todas las personas que rodeaban a Jeon Jungkook eran así de escalofriantes. Jungkook por el contrario observó con fijeza a los dos mayores viendo cómo se ponían de repente nerviosos, estrechó los ojos dirigiéndole una corta mirada de odio a Taehyung quién se congeló en su sitio antes de verle transformar su rostro en una mueca suave y dulce para JiMin, el rubio sonreía enamorado hacía el pelinegro.

—¿Todo en orden, precioso?

—Si Guckie, sólo es Tae hablando idioteces, ya haz visto cómo es él —JiMin le restó importancia acercándose al pelinegro para abrazarle, Jungkook le rodeó con sus brazos besando su coronilla —. ¿Ya terminaste clases?

—Si, ¿y tú?

—Todavía tengo una hora más —gimió con malestar mirando hacía Taehyung quién les observaba petrificado en silencio —. ¿Estás bien, Tae?

El pelirrojo sacudió la cabeza poniendo una sonrisa falsa en su rostro ante la intensa mirada del pelinegro nuevamente sobre él, la ansiedad se aglomeraba en su estómago cada que tenía a Jungkook cerca.

—Si Min, no es nada, deberíamos ir a nuestra siguiente clase, seguramente Jeon debe irse a casa.

—Oh, no, me quedaré en la biblioteca, necesito recoger unos libros de estudio para un par de clases de mañana, si quieres te espero para llevarte a casa Minnie —el rubio sonrió inmediatamente asintiendo con entusiasmo hacía su novio —. Bien, te veo en un rato entonces, te amo bonito.

—Te amo Guckie, te veo más rato.

Jungkook le dio un dulce beso en sus labios alejándose de sus mayores no sin antes darle una última mirada de odio a Taehyung quién se tensó en su lugar por ello. JiMin ignorante de la situación tomó la muñeca de su amigo comenzando a caminar hacía el salón correspondiente.

—Enserio, Jeon es escalofriante, Min —le susurró una vez que se sintió fuera del peligroso radar de Jeon —. Me mira como si fuera a arrebatarte de su lado, no sé, me da miedo.

—No digas tonterías Tae —JiMin frunció el ceño malhumorado en su dirección —. Guckie es un amor conmigo, yo sé que tiene un aura dominante pero eso no lo hace escalofriante, no digas cosas absurdas.

—JiMin, enserio, ten cuidado con Jeon, ese chico es peligroso lo siento en mis instintos. Yo creo que te apresuraste en tu relación con él, no lo conoces lo suficiente.

—Guk es mi novio te guste o no Taehyung y no pienso discutir contigo por ello.

JiMin decidió ignorar las palabras de su mejor amigo completamente cegado de su amor por Jungkook, es que, ¿cómo podría tomarlas enserio cuándo Jungkook era un sol con él? Para JiMin era imposible lo que Taehyung y Hoseok le decían. Al finalizar la clase, se encontró con Jungkook fuera en el pasillo esperándolo mientras leía un libro.

Se acercó con una sonrisa antes de ser tomado por el brazo, Taehyung le sostenía con fuerza con una mirada llena de preocupación.

—Deberías irte conmigo —susurró ignorando la penetrante mirada del pelinegro sobre ellos.

—Taehyung basta, llevo meses de conocer a Jungkook y nunca me ha hecho absolutamente nada, tampoco me ha dado indicios de lo que dices así que zanja el maldito tema ahora o me voy a enojar contigo —JiMin se zafó de su agarre con un poco de brusquedad acercándose a su novio tomándolo de la mano y saliendo rápidamente de allí —. ¿Qué demonios le sucede? —refunfuñó mientras seguía caminando ignorando a Jungkook quién iba en silencio escuchando sus desvaríos —. Es que, ¿cómo se le ocurre decir que eres un peligro para mi? No puedo creer que me haya si quiera propuesto dejarte ¿¡qué acaso no se alegra por mi!? Estoy dándome la oportunidad con alguien finalmente, tanto tiempo que me molestó porque no quería salir con nadie y ahora que estoy enamorado y feliz me dice esas cosas, yo ¡es que no lo comprendo!

JiMin había sido inconsciente en ese entonces de todo lo que había soltado en su desvarío por aplacar un poco su malestar sobre la discusión con Taehyung, no había pensado en lo absoluto que Jungkook habría escuchado cada palabra dicha por él ni había notado como la ira y el rencor habían ido creciendo lentamente en su cuerpo planeando de la peor manera el plan perfecto para deshacerse de Taehyung, porque ahora que eran novios nadie iba a separarlo de JiMin.

Durante el tiempo que salieron y que estuvieron conociéndose Jungkook se encargó de alejar cualquier pretendiente de JiMin, ahora que eran novios no iba a tener miramientos con nadie, no importaba de quién se trataba, JiMin era suyo y nadie absolutamente nadie lo iba a alejar de su adorado novio.

—Lo siento mucho precioso, de verdad, es una noticia terrible —murmuró sobre su oído mientras consolaba con fingida tristeza a su adorado novio quién lloraba destrozado entre sus brazos —. Tranquilo mi amor, respira un poco.

—Malditos ebrios Guckie, se llevaron a mi mejor amigo por andar jodidamente borrachos, es que no lo entiendo, ¿qué tienen en la cabeza para conducir en ese estado?

JiMin sollozó aún más fuerte apretándose todavía más —si era posible— al cuerpo de su novio quién le consolaba con amor y paciencia entre sus brazos.

Habían pasado tres semanas desde aquella discusión que habían tenido en la universidad. JiMin había estado ligeramente distante de Taehyung debido a que éste había intentado insistir nuevamente con el tema de que Jungkook no le convenía cómo novio. Jungkook había trabajado arduamente en su plan, y lo había realizado a la perfección haciéndolo pasar con facilidad cómo un desafortunado accidente de borrachos y no lo que realmente era: un asesinato.

Todo había calzado a la perfección, la fiesta, la asistencia de Taehyung a ella, la asistencia de ellos a la misma, la discusión de los dos amigos, el arrebato de Taehyung contra él, que saliera de aquella casa hecho una furia y luego en carretera sufriera un lamentable accidente automovilístico que le arrebató la vida, aparentemente otros tipos que salían de otra fiesta habían robado un coche y conducido cómo locos por la carretera causando el fatídico accidente. Habían huido de la escena sin dejar rastro alguno, y aunque habían un par de grabaciones de los sucesos no era suficiente para encontrar a los culpables.

El caso de Taehyung había sido lamentable, pero muy afortunado para Jungkook quién se había encargado de cada detalle minucioso de su plan. Taehyung había intentado alejar a JiMin de él y por eso ahora estaba muerto.

De ese accidente habían pasado casi ocho meses, JiMin poco a poco había aprendido a vivir con aquel tema. Había sido impactante para todos los conocidos tanto del rubio como del propio Taehyung sin embargo, era un tema que no se tocaba en lo absoluto en la universidad, el nombre de Taehyung se recordaba con cariño, su memoria se respetaba más que nada al saber que su caso había quedado sin responsables que pagaran justicia.

Jungkook sonrió ladinamente recordando aquel tiempo. El accidente de Taehyung sucedió cuándo ellos apenas llevaban tres meses oficiales como pareja, ahora que ya pasaban del año de relación Jungkook se sentía mucho más posesivo con JiMin, por lo que, teniendo en cuenta que Kang Minjae conocía a su precioso rubio desde que éste ingresó a la universidad tenía aquel sentimiento enfermizo aferrándose a sus entrañas con una única mantra repitiéndose en su cabeza: Deshazte de ella, quiere a mi JiMin.

—Guckie, ¿seguro que no te molestaré si no uso auriculares? También estás haciendo trabajos —JiMin le dio una mirada preocupada por lo que Jungkook le sonrió acariciando su mejilla con dulzura.

—No me molesta mi amor, puedes trabajar tranquilo en tu videoconferencia, odias los auriculares porque te producen jaqueca así que no es necesario que te hagas eso ¿de acuerdo? —JiMin le dio una gran sonrisa inclinándose hacía él para besarle en los labios.

—Te amo Guckie, eres el mejor novio de todos los tiempos —Jungkook le sonrió por lo bajo dándole otro beso algo más demandante sacándole un pequeño gemido a su dulce novio —. Guckie —murmuró —. Ahora no puedo, tengo que... —sus palabras se interrumpieron cuando una llamada entrante asomó en su computadora.

Jungkook apretó su mandíbula ignorando el gran gruñido que quiso salir de sus labios. JiMin le miró dándole una sonrisa de disculpas dejándole un casto beso en la boca antes de aceptar la llamada apareciendo en cámara. Jungkook arqueó una ceja al ver el aspecto de la chica; traía el cabello recogido en una coleta alta y una blusa de tirantes sin nada debajo trasluciendo sus pechos, por supuesto sus pezones parecían marcarse por debajo de la tela. Jungkook sonrió con sorna apretando todavía más la mandíbula, la chica estaba sonrojada sonriéndole sumisamente a JiMin.

¿Sabría si quiera que JiMin no bateaba en lo absoluto para ese lado? Seguramente no, era ridículamente gracioso ver sus intentos por llamar la atención de su novio, de todos modos, no es que le agradara. La bestia posesiva dentro de Jungkook quería despedazarla por completo. Él definitivamente lo haría, por lo que desplazó su mirada hacía su propia laptop concentrándose en su trabajo al tiempo que escuchaba la conversación de su novio con aquella chica.

—Minjae, hola —JiMin le dio una sonrisa cordial —. ¿Estás lista para comenzar? ¿Puedes escucharme correctamente?

—Hola JiMinnie, oh —la voz de la chica sonaba aterciopelada de un modo coqueto, Jungkook chirrió los dientes con irritación —. Lo siento, eso ha sido atrevido de mi parte... estoy lista para comenzar.

Esta bien —JiMin rió de forma incómoda —. Normalmente sólo mi novio me dice de ese modo, si te sientes cómoda puedes llamarme Min cómo todos.

Oh —la decepción pareció filtrarse en su tono de voz —. Lo siento de verdad, olvidé que tenías novia.

—No dije novia —JiMin frunció el ceño removiéndose aún más incómodo que antes mientras sentía a Jungkook tensarse a su lado —. Dije novio Minjae, mi novio es un hombre.

¡Discúlpame JiMin! No quise ofenderte en lo absoluto, pensé que había escuchado mal, lo siento, de verdad —su voz no sonaba para nada sincera a oídos de Jungkook, sin embargo, su adorable e inocente novio le dio una sutil sonrisa antes de asentir.

—Volvamos al trabajo, ¿de acuerdo?

Después de aquello realmente se movieron sólo en la composición del proyecto, en el tema y en cómo lo realizarían. Jungkook continuó trabajando en sus proyectos poniendo de vez en cuándo atención a la conversación de su novio sólo para asegurarse de que aquella chica no saldría con algún otro comentario estúpido.

—De acuerdo, entonces, lo siguiente sería ver cuándo nos reuniremos en la biblioteca —JiMin soltó un suspiro que pintaba a cansancio, su voz se escuchaba algo ronca —. ¿Podríamos comparar horarios? Tal vez encontremos algunas plazas libres para vernos en la biblioteca.

Pensé que podríamos reunirnos en tu casa, diría que en la mía pero en realidad vivo en el campus universitario —la chica soltó una pequeña risa avergonzada.

—Uh —JiMin giró hacía Jungkook quién decidió dejar sus trabajos para arquear una ceja y observarle interrogante cómo si no hubiese estado completamente pendiente de su conversación, JiMin le dio una suave sonrisa —. Guckie, ¿crees que podríamos reunirnos aquí?

¿Tu novio está ahí contigo? —el desconcierto en la voz de la chica hizo que Jungkook tensara la mandíbula.

—¿Eh? —JiMin regresó la mirada a la computadora, asintió sonriendo para mover suavemente la laptop hacía Jungkook quién miró hacía la pantalla escuchando el suave chillido de la chica —. Mi novio ha estado a mi lado todo el tiempo durante la videoconferencia, pero ha estado metido en sus trabajos.

Jungkook examinó el rostro de la chica notando como el sonrojo comenzaba a subirle desde el cuello hasta las mejillas, mantuvo su rostro inexpresivo y serio cómo normalmente era mientras estrechaba sus ojos hacía ella analizándola de mejor forma.

Era entre el promedio atractiva, sin embargo, no había absolutamente nada destacable en ella. ¿Aún así osaba en posar su común e indigna mirada en un ángel como Park JiMin? Era una maldita.

Hola —murmuró ella levantando la mano con evidente nerviosismo —. Kang Minjae, compañera de Min en redacción.

—Jeon Jungkook —respondió cortante asintiendo hacía ella para girar su vista hacía su novio, inmediatamente suavizó sus facciones al encontrar sus miradas —. Si te sientes más cómodo aquí por mi está bien, bonito.

Siento interrumpir —la voz de la chica hizo que ambos giraran a verla, Jungkook apretó los puños tratando de mantener su rostro todavía inexpresivo —. Pero, ¿por qué tendría Min que preguntarte por ello a ti?

Ah —JiMin sonrió sonrojándose levemente —. Porque Guckie y yo vivimos juntos —le aclaró con una sonrisa tierna en sus bellas facciones —. A Guk no le gusta que gente desconocida entre en nuestro espacio, por eso le pregunto, no quiero incomodarlo.

Pero... —la chica mordió su labio como si no lo creyera todavía —. También es tu hogar, ¿no es así? Si tú quieres llevar a alguien, podrías.

—En efecto es así, Minjae —respondió Jungkook con su tono de voz todavía tosco al ver el gesto dubitativo y molesto en el rostro de su novio —. Sin embargo, creo que mi Minnie no se explicó bien, tengo un severo trastorno obsesivo compulsivo, por lo que, regularmente no permito que nadie entre en mi espacio privado hace que mi trastorno se desestabilice; por supuesto mi Minnie no quiere alterar mi trastorno y por eso pregunta, mi dulce Minnie es un novio maravilloso que se preocupa mucho por mi, ¿verdad, precioso mío?

—Oh Guckie, lo siento no quería hablar de tu trastorno sé lo mucho que lo odias —JiMin se inclinó hacía él acariciando su mejilla antes de besarle la quijada, giró su vista hacía la pantalla notando el gesto torcido en el rostro de la chica —. Mira Minjae, no quiero ser grosero pero no tengo porqué darte explicaciones sobre mi dinámica amorosa, eso sólo nos incumbe a Guk y a mi; así que si no tienes algo sobre el trabajo que aportar entonces podremos cuadrar por mensaje de texto los encuentros, sean aquí o en la biblioteca de la universidad y agradecería que no me trates con tanta confianza, somos compañeros de clase nada más.

La chica boqueó un par de veces sin saber qué decir antes de dar una sonrisa torcida que trataba de aparentar vergüenza asintiendo con fuerza —. Lo siento JiMin, tienes razón, ha sido muy atrevido de mi parte, podemos hablarlo en otra ocasión en esta semana... me despido, adiós JiMin, adiós Jeon Jungkook.

—Adiós.

Jungkook vio a su novio cerrar la laptop con algo más de fuerza antes de girarse hacía él con ojos de cachorro arrepentido. Jungkook levantó la mano acariciando la dulce mejilla de su tierno novio, éste soltó un suspiro ligeramente desanimado haciendo que el corazón de Jungkook se estrujara. Kang Minjae se había ganado su pase a la crueldad del maldito Jeon Jungkook.

—¡Volvimos! —la puerta del apartamento fue abierta ingresando por ella los dos mayores quiénes les dieron una rápida mirada —. ¿Todo bien?

Ambos chicos ingresaron con varias bolsas cerrando la puerta tras ellos. JiMin se separó de Jungkook levantándose del comedor para acercarse a ayudarle a Jaeyun a desempacar lo comprado para la despensa; Heeseung por el contrario se acercó a su hermano menor notando su mandíbula fuertemente apretada, el sigilo estaba en sus pasos mientras tomaba asiento a su lado, el pelinegro soltó un suspiro tronando su cuello para tratar de liberar tensión.

—¿Qué sucedió? —susurró su hermano con una mueca preocupada, conocía la mirada que tenía Jungkook en su rostro y eso no le gustaba —. Jungkook...

—Quiero todos los malditos datos que me puedas conseguir acerca de Kang Minjae —gruñó en un susurro de regreso mirando a su hermano mayor por unos segundos —. Tenemos trabajo qué hacer.

Heeseung gimoteó desordenando sus cabellos azabaches, levantó la mirada hacía los dos chicos en la cocina quiénes estaban ensimismados en una agradable conversación entre ellos, regresó la vista hacía su menor quién seguía teniendo esa maniaca y asesina mirada en sus ojos.

—Mañana tendré la información —murmuró recibiendo una sonrisa de conejo de su hermano —. Ten cuidado esta vez, Jungkook, la vez pasada fue difícil ocultar la maldita evidencia.

—Tranquilo hermano —Jungkook sonrió ahora de forma diferente, casi escalofriante, Heeseung se abstuvo de demostrar el gran escalofrío que quiso recorrerle la espina dorsal —. Ese hijo de puta merecía todo mi descontrol por haber tocado a mi pequeño novio.

Heeseung asintió consciente de la alta posesividad que desprendía el cuerpo de Jungkook con respecto a Park JiMin, el chico desafortunado creyó tener una oportunidad con el adorable rubio cuándo se lo encontró solo en la pista de baile, Jungkook había ido a la barra a comprarle una bebida, y sin embargo, presenció a la perfección a aquel tipo de sonrisa descarada que había tomado desprevenido a JiMin cuándo lo agarró de las caderas susurrándole en el oído algo que Jungkook por supuesto no pudo escuchar. JiMin inmediatamente había puesto una mueca incómoda y mirado en su dirección buscándolo en signo de ayuda.

Aquella noche había terminado en una pelea de bar y el tipo con la nariz rota. Luego Jungkook había tomado a JiMin llevándoselo del bar y terminando con una larga sesión de sexo rudo y encantador—según JiMin—para que su mierda pudiera organizarse al menos un poco. Dos días después de ello, Heeseung había encontrado al tipo y Jungkook lo había torturado de principio a fin, incluso le había partido cada dedo de sus manos y las muñecas por haber tocado a su precioso novio.

Había sido un acto tan desordenado que Heeseung casi no pudo cubrir sus huellas si no hubiese sido por su novio, Jaeyun.

—Sólo prométeme que serás cuidadoso esta vez —murmuró con resignación.

—Lo prometo, hyung —Jungkook volvió a darle su adorable sonrisa de conejo antes de abrazarlo por los hombros —. Eres mi hermano mayor, tú me proteges y yo te protejo. Lo sabes, ¿verdad?

—Por supuesto que si, pequeño monstruo.

Heeseung era tan protector con su hermano. Es que, simplemente toda la vida había sido testigo del pequeño monstruo que ocultaba Jeon Jungkook tras una máscara de frialdad e inexpresividad. Había cubierto a su hermano a lo largo de los años por diferentes atrocidades causadas por su estado más puro de posesión. Incluso, Jaeyun sabía de todo esto y le ayudaba en lo que podía. Al haberse conocido en el cuerpo de policía siendo Jaeyun un médico forense mayormente tenían todo el terreno cubierto mientras Jungkook hiciera sus jugadas con inteligencia lo cuál, siempre hacía.

Jaeyun no juzgaba en lo absoluto a Heeseung por proteger a su hermano, tampoco temía del pelinegro, éste lo veía cómo su cuñado, de alguna manera retorcida estaba bajo el ala de protección del pelinegro al ser pareja de su hermano. Si Jaeyun hubiese tenido a su hermano menor vivo, él habría hecho cualquier cosa para protegerlo, sin embargo, su hermano estaba muerto y ya no podía recuperarlo. Por eso, no hizo un mayor escándalo sobre lo que había descubierto de Jungkook la primera vez que lo conoció.

Aunque al principio lo amenazó de muerte por querer arrebatarle a su hermano, Jaeyun le aclaró que jamás haría algo así, le abrió su corazón explicándole que sólo quería ayudarlos a ambos a protegerse y que Heeseung seguiría siendo su hermano. Aquello fue suficiente para que Jungkook lo aceptara inmediatamente en la vida de ambos.

—¿Todo bien, amor? —Jaeyun se giró sobre sus pies al ver a Heeseung entrar en la cocina —. ¿Pasa algo?

—Cierto, iré con Guk, esa chica debió alterar su estado de ánimo —JiMin hizo una mueca molesta haciendo ademán de salir de la cocina.

—Espera Min, ¿qué sucedió? —Heeseung le dio una mirada preocupada cuándo lo tomó del brazo antes de permitirle alejarse.

—Oh nada grave Heeseung hyung, es sólo que mi compañera de proyecto estaba un poco intensa e hizo que Jungkookie admitiera su trastorno obsesivo compulsivo —JiMin hizo otra mueca aún más molesta —. Quería evitar el tema, pero parece que ella estaba sacando de quicio a Guk así que él aclaró el tema de zanja reluciendo su condición.

Los dos adultos se miraron con preocupación. Ellos muy bien sabían lo mucho que a Jungkook le molestaba aquel maldito trastorno que su padre había infundido en él desde pequeño, los traumas habían hecho de Jungkook lo que era ahora por eso Heeseung lo protegía tan desesperadamente.

—Ya veo —Heeseung suspiró soltándole el brazo —. Ve a verlo, fue a la habitación de ustedes.

—Si, nos vemos después si es que se van a su apartamento —JiMin se giró sobre sus pies saliendo apresuradamente de la cocina para ir a consolar a su novio cómo mejor sabía.

—¿Te pidió algo, JK? —Jaeyun le dio una mirada preocupada enroscando sus brazos alrededor de su cintura, Heeseung suspiró nuevamente asintiendo —. Oh mi amor, ¿qué te pidió?

—Los datos de la compañera de Min —Heeseung negó con la cabeza revolviendo su cabello azabache —. Pensé que sería sólo por su posesividad pero ella definitivamente se metió con el pequeño monstruo.

—Lo hizo —Jaeyun hizo una mueca de tristeza —. Siento lástima por ella, la llevará muy mal.

—Otro desastre que cubrir —rodó los ojos haciendo sonreír a Jaeyun cortamente.

—Lo haces por su bien —Jaeyun le besó en los labios —. Igual que yo hubiese hecho cualquier cosa por haber salvado a Sunwoo de mi madre.

—Lo sé, dulzura.

Los demonios eran difíciles de manejar. Más cuándo eran demonios enfermos de posesividad. En el momento en que la pareja mayor escuchó los gemidos del adorable rubio decidieron salir del apartamento hacía la puerta de en frente, el apartamento de ellos. Porque si, vivir cerca había sido decisión de Jungkook teniendo en cuenta que necesitaba mantenerlos bajo su vigilancia, sus seres queridos debían ser custodiados por él, ni a Jaeyun ni a Heeseung les molestaba el hecho mientras aquello tuviera a la bestia celosa controlada.

—¡Dios, Guk! ¡Más duro! —gemía JiMin escuchando los gruñidos de su novio mientras sus caderas se sacudían con fuerza hacía él —. ¡Mi Guckie! ¡Más!

—Mi Minnie —Jungkook dejaba mordidas por todas partes dónde veía piel escuchando los gemidos de su adorado novio volverse más agudos —. Di que eres mio, precioso.

—¡Soy tuyo, Jungkookie! —jadeo abriendo los ojos al sentir un golpe directo en su próstata —. ¡Ahí! ¡Oh por todos los cielos, Justo allí! —graznó enterrando sus cortas uñas en los bíceps de Jungkook.

—Sólo mío, sólo mi Minnie —gruñó Jungkook golpeando únicamente ese punto sensible de su novio marcando aún más su cuello —. Eres sólo mío, JiMinnie.

—Sólo tuyo Jungkookie, de nadie más —JiMin estaba demasiado metido en la bruma del placer para entender por completo el profundo significado de las palabras de Jungkook —. No quiero pertenecer a nadie más, te amo.

—Te amo, mío, mi precioso Minnie.

Aunque, si era sincero consigo mismo, JiMin simplemente ignoraba lo posesivo que era su adorado Jungkookie, JiMin estaba demasiado enamorado para si quiera importarle lo celoso y posesivo que podía llegar a ser su novio. Sabía que éste lo amaba demasiado y no quería perderlo por nada del mundo, a JiMin le gustaba eso, le gustaba su atención, su amor, el saber que Jungkook estaba tan obsesionado con él alegraba su alma.

Tal vez después de todo, Jungkook no era el único que tenía problemas en esa relación. Él se sentía completamente satisfecho con el hecho de que Jungkook fuera completamente para él, porque él era completamente para Jungkook.



Hola!

¿Cómo están?

Aquí con otro Os KookMin, oigan, realmente me gusta toda la temática de la psicopatía y esas cosas... tengo demasiados borradores con esos temas, si les gustan esta clase de historias dejenme saberlo, iré subiendo mis borradores poco a poco.

Eso es todo, ¡gracias por leerme!

Hee♡.