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Se sentΓ³ en mi cama al otro lado del tablero de juego, con las rodillas separadas, los tobillos cruzados y metidos debajo de los muslos, concentrΓ‘ndose en el juego. Era su movimiento y estaba moviendo las piezas en su mente, planeando mi destrucciΓ³n. Durante los ΓΊltimos dos aΓ±os desde que le enseΓ±Γ© a jugar al ajedrez, tuve un rΓ©cord de victorias, pero esta vez estaba a la defensiva mientras Γ©l atacaba sin descanso, empujando a su reina a la refriega contra mi rey.
Lo estudiΓ© mientras tramaba mi muerte. Se acercaba rΓ‘pidamente a la madurez, al final de su transformaciΓ³n de una pubertad incΓ³moda a un joven atractivo. Puede que ni siquiera haya terminado de desarrollarse, pero en los ΓΊltimos meses habΓa tenido algunos pensamientos muy erΓ³ticos pero prohibidos sobre Γ©l. Mirarlo en ese momento no hizo nada para sofocar mis fantasΓas. Llevaba pantalones cortos de mezclilla azul que estaban lo suficientemente sueltos alrededor de la pierna que podΓa ver los bordes de sus bragas de color amarillo pΓ‘lido en la uniΓ³n de sus piernas. Una camiseta sin mangas abreviada cubrΓa sus senos, pero su estΓ³mago estaba desnudo desde el ombligo hasta la banda de los pantalones cortos. La forma afilada de los pezones me anunciΓ³ a los ojos que un sostΓ©n no la obstaculizaba. Se inclinΓ³ hacia adelante, apoyΓ³ los codos en las rodillas y apoyΓ³ la barbilla en las manos mientras miraba el juego de ajedrez.
RΓ‘pidamente estaba construyendo un fuerte deseo carnal por Γ©l joven sentado frente a mΓ. SentΓ que mi polla se hinchaba al apreciar la vista encantadora; Me estaba inquietando, esperando que Γ©l hiciera avanzar el juego. No tenΓa nada que hacer excepto disfrutar de la vista, no podΓa concentrarme en el juego. EmpujΓ³ su trasero contra la cama, lo que provocΓ³ que sus senos se balancearan ligeramente, mi semi-erecciΓ³n creciΓ³ aΓΊn mΓ‘s. HabΓa perdido toda concentraciΓ³n en el tablero entre nosotros mientras mi pecho se contraΓa con tensiΓ³n erΓ³tica.
SolΓa ββser lindo, pero sus rasgos faciales se estaban transformando sutilmente en bonitos, para cuando madurara por completo, serΓa devastador; con eso quiero decir hermoso. El cabello negro y corto, cortado en una melena naturalmente azotada por el viento, compensaba su rasgo mΓ‘s sorprendente, sus agudos ojos de zafiro. Eran tan profundos que podrΓa haber caΓdo en ellos y ahogarme en los ricos orbes azules. Largas pestaΓ±as oscuras parpadearon cuando parpadeΓ³. Su nariz barriΓ³ larga y esbelta hasta un ligero destello sobre unos labios carnosos y sensuales que podΓan convertirse en una sonrisa cegadora en un instante. Mientras observaba a Γ©l chico, solo podΓa envidiar a sus futuros amantes.
LevantΓ³ la vista del tablero y me dio una de sus brillantes sonrisas.βVas a morir tonto.βCon eso moviΓ³ un alfil cuatro espacios en diagonalβΒ‘Jaque! Solo te quedan dos movimientos.βJimin me sonriΓ³βΒΏVas a conceder o tengo que patearte el trasero?
βLa ΓΊnica patada en el culo por aquΓ es cuando te saco el trasero de mi cama, pequeΓ±o duende.
βΒ‘Ja!βJimin me mirΓ³ fijamente, la victoria brillando en sus ojos azules. SaltΓ³ de su posiciΓ³n sentada y se parΓ³ directamente sobre el tablero de ajedrez, la mayorΓa de las piezas se volcaron con un estrΓ©pito y rodaron sobre la manta.βΒ‘No puedes patearme el trasero, adelante y pruΓ©balo, cobarde!
Me abalancΓ© sobre sus piernas, envolvΓ mis brazos alrededor de sus rodillas y tirΓ© de Γ©l hacia abajo. Se derrumbΓ³ de lado sobre la cama riendo con deleite mientras luchaba por liberarse de mi agarre. AgitΓ³ las piernas, levantΓ³ una y la puso contra mi estΓ³mago y me empujΓ³. Sus manos en mis hombros y la rodilla en mi estΓ³mago me obligaron a soltarme, rompiendo mi agarre. Tan pronto como estuvo suelto, se arrojΓ³ sobre mΓ y tratΓ³ de inmovilizarme sentΓ‘ndose a horcajadas sobre mi pecho y sujetΓ‘ndome las muΓ±ecas a la cama junto a mi cabeza. Se sentΓ³ en mi pecho respirando pesadamente, con una gran mueca. PodΓa ver la curva de sus pechos bajo el cabestro, sentΓ sus suaves muslos acariciando mi pecho. Mi pene se estaba solidificando como granito en mis pantalones.
Γl moviΓ³ sus manos al centro de mi pecho y se sentΓ³ derecha. AprovechΓ© la libertad y pasΓ© mis manos por sus costados hasta que lo sostuve por la cintura, su piel desnuda era suave y cΓ‘lida. ClavΓ© mis dedos en sus costillas y le hice cosquillas. Γl comenzΓ³ a retorcerse mientras se reΓa,
βΒ‘Oh Dios, detente! Β‘No puedo soportar eso!βMientras protestaba, rebotΓ³ hacia atrΓ‘s hasta que su trasero se balanceaba contra el bulto de mis pantalones. No creo que Jimin fuera consciente de nuestra posiciΓ³n, pero yo sΓ. Cada vez que movΓa las caderas ponΓa mΓ‘s peso y presiΓ³n sobre mi rigidez.
DejΓ© de cavar agujeros en sus costados para dejarlo recuperar el aliento. DejΓ³ de saltar sobre mΓ por unos momentos mientras se recuperaba del ataque de risa. Cuando finalmente abriΓ³ los ojos, mirΓ³ hacia donde estaba sentado. El bulto en mis pantalones era evidente y presionaba contra la uniΓ³n de sus piernas. Me mirΓ³ a los ojos, la vergΓΌenza inundΓ³ rΓ‘pidamente sus mejillas. SaliΓ³ de mi cuerpo y de la cama para huir, pero antes de hacerlo, se detuvo por un momento y mirΓ³ fijamente mi erecciΓ³n y luego moviΓ³ sus ojos hacia los mΓos. No estaba seguro de cuΓ‘l era el mensaje en sus ojos, pero no era repugnancia.
EmpezΓ³ a evitarme y dejΓ³ de venir a mi habitaciΓ³n. Nos llevΓ‘bamos bien en todas las partes de la casa y cuando otros estaban cerca, pero de repente rara vez estΓ‘bamos solos y esas pocas veces siempre se interrumpΓan por su excusa de estar en otro lugar. Esto se convirtiΓ³ en la norma a medida que pasaban las semanas. Me acostumbrΓ© al cambio en nuestra relaciΓ³n, despuΓ©s de todo Jimin ya no era un niΓ±o pequeΓ±o, algo que se dio cuenta ese dΓa en mi habitaciΓ³n. Ambos sabΓamos que nuestra infancia se estaba acabando rΓ‘pidamente con el paso de los aΓ±os y la madurez.
Fue una de esas raras ocasiones en las que Jimin y yo estuvimos solos. EstΓ‘bamos viendo una pelΓcula alquilada en Blu-ray sobre las aventuras de un chico universitario. Hubo algunas escenas Γntimas pero nada por lo que empezar a masturbarse, la intimidad era mΓ‘s inferida que real. Una parte de la pelΓcula tenΓa al hΓ©roe en una fiesta de fraternidad donde los niΓ±os y niΓ±as estaban jugando un juego, tratando de descubrir quiΓ©n era su compaΓ±ero de fiesta con solo tocarlo. A las parejas se les vendaron los ojos y luego se tocaron y palparon el miembro opuesto hasta que se adivinaron sus identidades. Dado que era una pelΓcula clasificada R, hubo muchos manoseos y contacto corporal menos que casual. Me refiero a que las chicas y donceles tocaron a los chicos, los chicos jugaron con todas las partes de las chicas y donceles.
Tres dΓas despuΓ©s, llamΓ³ suavemente a la puerta de mi dormitorio.βEstΓ‘ abierto.
βΒΏPuedo entrar?βfue la pregunta tentativa.
βEn primer lugar, nunca tienes que llamar, nunca lo hiciste antes y siempre eres bienvenido aquΓ, no tienes que preguntar.
βSolo querΓa asegurarme de no atraparte sin ropa o algo asΓ.
ResoplΓ© mi respuestaβSon las 2:30 de la tarde. Si quieres atraparme pirateΓ‘ndolo, tendrΓ‘s que venir cuando se apaguen las luces.
Se puso rojo y mirΓ³ a todas partes menos a mi cara.βQuiero hacer algo, algo que no creo que debamos pero no puedo sacarlo de mi mente.
Se formaron varias preguntas pero solo una saliΓ³ de mi bocaβΒΏQuΓ© es eso?
Estaba agitado, inquieto y el rubor se deslizΓ³ desde sus mejillas hasta su cuello. βΒΏRecuerdas esa pelΓcula que vimos la otra noche? ΒΏAquel en el que esos tipos hicieron la fiesta y cada uno se puso a adivinar con quiΓ©n estaban?
βSΓ, ΒΏquΓ© pasa con eso?
Jimin vacilΓ³, sus ojos nerviosos se posaron en mi caraβQuiero hacer eso. Quiero sentir a un tipo asΓ sin que Γ©l quiera llevarme a la cama.
Me tomΓ³ por sorpresa, sin saber quΓ© decir cuando una imagen de Jimin reemplazΓ³ al doncel sexy en la pelΓcula, pasando sus manos por el trasero del hΓ©roe.
βCualquier chico que se acerque lo suficiente a ti para tocarte asΓ va a querer tener sexo contigo. Te garantizo que si empiezas a jugar esos juegos con un novio, serΓ‘ mejor que estΓ©s listo para dejarlo.
Los ojos azules se encontraron con los mΓos, vi que la determinaciΓ³n reemplazΓ³ a la vacilaciΓ³n.βNo tengo novio, ninguno al que dejarΓa que me acariciara, todavΓa no.β RespirΓ³ hondo y luego el siguiente conjunto de palabras saliΓ³ como un borrΓ³n de sonido agudo, casi como si sus pulmones estuvieran siendo apretados.βQuiero hacer eso, traje esto y como no eres mi novio, deberΓa estar bien porque no tendremos que ir hasta el final.βSacΓ³ la mano izquierda de detrΓ‘s de la espalda y me mostrΓ³ dos vendas de raso negro para los ojos, de esas que usan las demΓ‘s personas para dormir.
MirΓ© las vendas de los ojos y luego su rostro. Mis ojos viajaron de sus ojos a sus curvas y luego de regreso. Un espasmo involuntario de lujuria se retorciΓ³ a travΓ©s de mis ingles y se instalΓ³ en mis bolas. βΒΏQuieres que me los ponga y luego toque tu cuerpo? ΒΏPor quΓ© tenemos que ponΓ©rnoslos?
βSi me pongo esto, podrΓ© imaginar que eres quien yo quiero que seas. PodrΓa pensar que eres un cantante guapo y yo puedo ser alguien mΓ‘s. Si hago eso, no serΓ‘s tΓΊ y yo no serΓ© yo y finalmente llegarΓ© a sentir lo que es ser tocado. ΒΏSabes cΓ³mo tocar a alguien, verdad?βHubo un ligero desafΓo en la ΓΊltima pregunta.
βIncluso con las anteojeras, sabrΓ‘s quiΓ©n soy.βFue mi ΓΊltimo intento de disuadirla a pesar de que querΓa jugar su juego.
βNo, en mi mente serΓ‘s otra persona, esa es la ΓΊnica forma en que puedo hacer esto.
Le saquΓ© un parche en el ojo, le puse una mano en el hombro y lo girΓ© para que mirara hacia otro lado. DeslicΓ© la venda sobre su cabello y la coloquΓ© sobre sus ojos y luego lo girΓ© de nuevo. BuscΓ³ a tientas la segunda cubierta de ojo mientras me la ponΓa a ciegas. Tan pronto como me tocΓ³ la cara para colocarla sobre mis ojos, mi polla comenzΓ³ a animarse. Sus dedos ligeros como plumas sobre mi piel provocaron un escalofrΓo que se deslizΓ³ por mi cuello hasta mi pecho. No pude ver una maldita cosa. TomΓ© sus manos y las saquΓ© de mΓ. EstirΓ© sus brazos hasta que quedaron rectos y separados de sus hombros, Jimin estaba de pie como una cruz.
βQuΓ©date quieto, sostΓ©n tus brazos asΓ.
EmpecΓ© en las puntas de sus dedos, acariciΓ‘ndolos con los mΓos. Lentamente movΓ mis manos a lo largo de sus brazos sobre la tela de su blusa, masajeando y tocando cada centΓmetro de sus brazos hasta llegar a sus hombros. No pude ver su reacciΓ³n, pero pude sentirla. Mientras mis manos vagaban sobre Γ©l se volvieron hipersensibles, explorΓ© cada hoyuelo, cada pequeΓ±o pliegue o grieta en su piel debajo de la tela. Estaba temblando muy suavemente, escuchΓ© que su respiraciΓ³n se hacΓa irregular mientras apretaba sus hombros. La siguiente parte de Jimin que cayΓ³ bajo mis cuidados fue su cuello, lo rodeΓ© con las puntas de los dedos deslizΓ‘ndolos a lo largo de la lΓnea del cabello y luego detrΓ‘s de las orejas. BromeΓ© con las orejas y los lΓ³bulos antes de moverme por su barbilla y pasar mis dedos por sus labios. DejΓ³ caer los brazos y suspirΓ³ profundamente, el aire caliente de sus pulmones flotando sobre mis manos. Su piel se estaba calentando.
Le instΓ© a que volviera a darse la vuelta para poder trabajar en su espalda. MasajeΓ© y toquΓ© sus hombros nuevamente, luego dibujΓ© cΓrculos con las palmas de mis manos en su espalda. Me movΓ lentamente hasta su cintura y luego puse mis manos en sus caderas. Los retirΓ© por sus costados, arrastrando mis pulgares uno a cada lado de su columna vertebral. Se estremeciΓ³ y separΓ³ mΓ‘s los pies. Mi polla estaba desgarrando la entrepierna de mis pantalones.
Llevaba vaqueros, pero aΓΊn podΓa sentir la piel suave y tersa debajo de ellos mientras mis dedos se deslizaban sobre la curva de su trasero. CaΓ de rodillas y bajΓ© mis manos por sus costados, sobre sus caderas y luego por la parte exterior de sus piernas. Desde el muslo hasta el tobillo lo sentΓ y luego apretΓ© sus tobillos. Lo instΓ© a que volviera a darse la vuelta.
EmpecΓ© a subir por el interior de sus piernas. BuscΓ³ a tientas mis brazos, agarrΓ³ mis muΓ±ecas y detuvo mi avance hacia la parte interna de su muslo. Mientras nos detenΓamos asΓ pude sentir sus piernas temblando. Jimin soltΓ³ su agarre. DeslicΓ© mis palmas mΓ‘s arriba hasta que acariciΓ© la uniΓ³n de sus piernas con el borde de ambas manos. Γl agarrΓ³ mis hombros cuando sus rodillas se debilitaron. Su entrepierna ardΓa con calor, hΓΊmedo de deseo. Me alejΓ© de Γ©l y me levantΓ© de nuevo. Las manos volvieron a sus caderas, esta vez mis pulgares exploraban su estΓ³mago. SentΓ su pulso martilleando debajo de sus costillas cuando me relajΓ© y sobre la elevaciΓ³n de sus senos. RocΓ© los dos pezones con la punta de los dedos y luego los apartΓ©. Me quitΓ© la venda de los ojos y lo mirΓ©. Estaba sonrojado, con los brazos en jarras y las piernas abiertas.
No me habΓa tocado, pero sabΓa que si permanecΓa tan cerca de Jimin por mΓ‘s tiempo perderΓa el poco control que tenΓa.