01
Taehyung tomó la tarjeta que estaba entre las flores de lisianthus. Aquellas flores eran de un hermoso color violeta brillante. Eran sus favoritas junto a la flor de nacimiento de Jungkook.
La tarjeta entre sus dedos quemĂł hasta que se atreviĂł a leerla. Está tenĂa escrita unas hermosas letras cursivas que reconociĂł a la perfecciĂłn.
Llámame y dime que yo soy el elegido.
Una conocida sensaciĂłn recorriĂł su cuerpo con intensidad. Jungkook. Dios. Aquel hombre que le hizo sentir todas aquellas emociones desconocidas que nunca pensĂł sentir.
DejĂł a un lado el ramo de flores y la tarjeta para tomar un sorbo del vaso de agua que tenĂa en su escritorio. Taehyung luego de que sintiĂł su boca de vuelta a la vida, cayĂł contra su silla de cuero mientras agarraba su telĂ©fono.
En cada tono que escuchaba apretaba su labio inferior entre sus dientes, jugando con Ă©l, nervioso. De nuevo necesitaba tomar un poco de agua asĂ que volviĂł el vaso de agua a su boca, terminando el lĂquido que habĂa en Ă©l.
Los tonos de la llamada dejaron de sonar y pronto un tenso silencio inundĂł su oficina. SoltĂł un suspiro antes de hablar.
— Jungkook...
— ¿Ya tomaste tu decisión, bebe?
Taehyung trago de manera gruesa mirando el ramo con sus flores favoritas y el anillo de matrimonio que Dongsun le habĂa dado.
— Y-Yo no estoy seguro de esto Jungkook... ÂżPor quĂ© deberĂa de elegirte a ti? — era una pregunta estĂşpida, pero estaba desesperado. QuerĂa más tiempo. Pero sabĂa que Jungkook no lo esperarĂa más.
Escucho a travĂ©s de la lĂnea una risa ronca que hizo que su piel se erizara. IncĂłmodo, se acomodĂł en su silla esperando a que Jungkook hablara.
— ÂżEn serio debo decirte los beneficios que ya conoces Taehyung? — hizo la pregunta en un tono divertido — Ven ahora a casa que una polla de cuarenta centĂmetros está esperando por ti. Y si te demoras está polla encontrará a otra persona que si la quiera — dijo, mientras le daba unos fuertes golpes a su entrepierna, haciendo un ruido insanamente obsceno, que calentĂł su rostro — Es hora de decidir cariño. Él o yo.
Cuando terminĂł de hablar Jungkook colgĂł la llamada. Dejando a Taehyung sin aliento y con un profundo silencio. CayĂł contra su escritorio acomodando sus brazos alrededor de su cabeza. Tan solo pensar en que una decisiĂłn incorrecta podĂa hacerlo infeliz lo aterraba.
Jungkook habĂa llegado a su vida como un fuerte huracán y habĂa puesto todo de cabeza. Antes de Ă©l estaba Dongsun que era la calma a comparaciĂłn de Jungkook.
Dongsun era el jefe del departamento de finanzas en su empresa. Y no habĂan llegado más allá de citas y leves toques en sus manos.
A Taehyung le habĂa aparecido perfecto porque no solo deseaba algo para solo una noche y mucho menos un compañero que estĂ© interesado solo en su dinero, como sus anteriores salientes.
Taehyung querĂa casarse, estaba rozando casi los treinta y su vida no habĂa sido más que su trabajo. Él querĂa a alguien a su lado y mucho más querĂa a pequeños niños alborotando su hogar.
Justo como Dongsun, ambos se habĂan sorprendido por saber eso del uno y del otro y haber coincidido tan perfectamente. Ambos estaban en aquella etapa de sus vidas donde querĂan sentar cabeza.
Y a Taehyung le hizo más que feliz. Sin embargo, habĂa algo que lo detenĂa. El todavĂa no sentĂa amor por Dongsun a pesar de haber pasado más de medio año entre salidas y citas.
Taehyung lograba sonrojarse de vez en cuando, pero aquellas mariposas y el corazĂłn desbocado no se hallaban ahĂ.
Aunque esperaba que con el tiempo aparecieran porque Dongsun era todo lo que hubiera pedido para el hombre al cual llamar esposo.
Hana su secretaria aparecĂa de vez en cuando en su oficina con un obsequio de Dongsun y aĂşn que eso le hacĂa sonreĂr, le causaba una pequeña inseguridad al ver cĂłmo ella y quizás toda su área estaban mucho más emocionados con aquel hecho que Ă©l.
Los rumores se habĂan esparcido como pan caliente y todos ahĂ esperaban que Taehyung y Dongsun formalicen de una vez por todas. Eran la pareja favorita de la empresa y Taehyung diariamente escuchaba lo afortunado que era al tener a Dongsun a su lado. Era igual para Dongsun que rompiĂł aquella barrera que Taehyung habĂa puesto a sus empleados.
Taehyung era un jefe firme y era totalmente reservado y precavido. Haciendo que un aura dominante lo rodeará. Ninguno de sus empleados se atrevĂa a mirarlo a los ojos ni pasar mucho tiempo con Ă©l sin tiritar de nervios.
Aquello luego de la cercanĂa de Dongsun disminuyĂł. AĂşn habĂa respeto, pero sus empleados lo veĂan mucho más como una persona y no como un leĂłn enjaulado.
Un dĂa le llegĂł un curioso Gmail a Taehyung. DĂłnde la universidad de SeĂşl lo invitaba a dar unas cuantas semanas de tutorĂas a los estudiantes más destacados.
Taehyung sonrió emocionado luego de leerlo y rápidamente envió una respuesta aceptando su propuesta. Aunque su rama fuera la administración, el arte de enseñar le encantaba a Taehyung y no pensaba desaprovechar tal oportunidad.
— Taehyung — llamó alguien. Y rápidamente quitó su vista de la pantalla enfrente de él. Era Dongsun.
— ¡Hola! — saludo con una radiante sonrisa, mientras se acercaba a él.
— ¿Tienes alguna buena noticia? — le pregunto riendo, viendo como literalmente Taehyung brillaba con la luz del sol que pasaba por la ventana.
— La universidad de SeĂşl me ofreciĂł enseñar por un tiempo ahà — hablo, casi gritando de emociĂłn. — Esto, realmente es un sueño. Aunque me ausentarĂ© un tiempo por aquĂ, no puedo esperar a conocer a mis alumnos.
— Esa es una buena noticia. Taehyung, estoy feliz por ti — le dijo tomando su mano — Te mantendrĂ© informado de lo que suceda aquĂ.
— Gracias. Tengo que irme ahora — le dijo mientras se acercaba a la puerta. Estaba realmente emocionado y su corazĂłn parecĂa querer salir de su pecho. Estaba apunto de salir de su oficina cuando la mano de Dongsun lo detuvo.
El hombre se acercĂł peligrosamente a su rostro, pero muy a diferencia de sus pensamientos Dongsun solo dejĂł un beso tierno en su mejilla.
— No te olvides de mĂ. — le dijo con una sonrisa tĂmida.
— No lo harĂ© — soltĂł finalmente al recuperarse de aquel shock. SaliĂł de su oficina con su mano aĂşn en su mejilla caliente y cuando llegĂł a su auto pensĂł sinceramente que Ă©l podrĂa enamorarse de Dongsun.
Pero se habĂa equivocado. Oh realmente que lo habĂa hecho. Porque Jeon Jungkook apareciĂł en su vida.
Se suponĂa que enseñarĂa en el aula donde estarĂan los futuros graduados más brillantes. Y cuando vio a Jungkook, lo dudĂł por un largo momento.
Los tatuajes y los piercings que Ă©l tenĂa lo impresionaron, aĂşn más la ropa negra desarreglada que vestĂa. Pero aĂşn con todo ese extraño e impactante estilo de look Jungkook lo atrajo. CĂłmo si ambos fueran imanes, totalmente opuestos, pero que no pueden estar separados.
Jungkook logrĂł demostrar su destreza acadĂ©mica en los primeros exámenes que habĂa preparado para ellos. Siendo el Ăşnico que habĂa obtenido un puntaje perfecto.
La primera semana fue tranquila. CĂłmo un viento primaveral que golpeaba suavemente su rostro. Sin embargo, dĂas despuĂ©s la intensa mirada de Jeon sobre Ă©l se volviĂł frecuente.
Cada vez que se hallaba escribiendo en la pizarra sentĂa como aquellos ojos lo recorrĂan de arriba abajo, varias veces... desde la suela de sus zapatos hasta el Ăşltimo cabello de su cabeza.
Eso debiĂł molestarlo... Eso no debiĂł gustarle. Tener la atenciĂłn de Jungkook poco a poco se volviĂł una necesidad palpante en su cuerpo.
Y eso lo hacĂa voltear hacia la pizarra más de lo debido para volver a tener la atenciĂłn de Jeon sobre Ă©l. Taehyung se estaba volviendo loco.
Cada vez que volvĂa a casa se regañaba mentalmente por hacer ese tipo de cosas. Ni siquiera sabĂa si era Jungkook quien lo miraba. Solo cruzaron la mirada una vez... Pero de nuevo. ÂżPor quĂ© le importaba?
Jeon Jungkook era su alumno. El... no deberĂa de tener ese tipo de pensamientos. No deberĂa de querer su atenciĂłn, ni sus oscuros ojos negros sobre el. MaldiciĂłn.
Los dĂas continuaron. Y poco a poco esas miradas se transformaron en toques sutiles en sus manos y halagos calientes. Jungkook cada vez que lo llamaba a “preguntarle algo” acercaba sus rostros a una distancia donde podĂa sentir su respiraciĂłn caliente contra su rostro.
Taehyung el cual creĂa ser un hombre fuerte, se volvĂa una completa gelatina ante tal cercanĂa, y por más que querĂa escuchar lo que Jungkook le querĂa preguntar Taehyung lo Ăşnico que podĂa escuchar era su corazĂłn que latĂa contra su pecho de una manera fuerte y sonora.
Jeon no era ajeno a lo que causaba en su cuerpo y le sonreĂa con autoridad estando a milĂmetros de distancia. Era un descarado que jugaba con su piercing de su labio, haciendo un movimiento obsceno con su lengua. Taehyung realmente querĂa morderlo o golpearlo en la cara para que deje de burlarse de Ă©l.
— Hoy en ese pantalĂłn se ve demasiado sexi profesor... — Jungkook susurro contra el oĂdo de Taehyung rozando sus labios en la delicada piel de su oreja, mientras bajaba una de sus manos por la curvatura de su espalda hasta llegar a su trasero y apretarlo.
Taehyung se sorprendió y se alejó rápidamente de Jungkook con el rostro totalmente rojo. Se sentó en su escritorio aún alterado mientras Jeon se burlaba a lo lejos de él con una sonrisa lasciva en su rostro.
Taehyung volvió a temblar y una llama desconocida comenzó a prender su cuerpo dejándolo sin aliento. Eso debió de ser una advertencia. Estaba jugando con fuego y posiblemente acabarária quemándose.
Pero pese a todo Taehyung continuó acercándose a Jungkook más de lo debido. Cómo si su cuerpo ansiaba su toque y Jeon no estaba dispuesto a dejarlo con las ganas.
Aquellos toques se volvieron más firmes y confiados, al igual que las palabras sucias que lo hacĂan estremecer. Jungkook era muy bueno seduciendo como tambiĂ©n muy bueno en aplastar su trasero a escondĂas.
El su interior Taehyung gemĂa y a veces se perdĂa y lo Ăşnico que deseaba era acostarse en uno de los pupitres del aula y abrir su trasero para Jungkook.
La tensiĂłn estaba ahĂ, el deseo tambiĂ©n lo estaba y las ganas de poseerse el uno a otro eran inevitables.
No se sorprendió que Jeon se quedará al final de la clase mientras esperaba que todos se fueran. Mientras Taehyung trataba de ignorarlo borrando la pizarra.
Cuando no hubo nadie Jungkook se acercó hacia él, como un depredador cazando a su presa. Una fuerte nalgada resonó en el aula cuando Jeon golpeó su trasero.
Taehyung jadeo mientras volteaba y Jungkook lo acorralaba contra la pared. Jungkook aprovechando su boca abierta los fundiĂł en un beso pasional. Taehyung gimiĂł de manera fuerte mientras se derretĂa ante el sucio beso, abrazo a Jungkook por su cuello mientras que el contrario apretaba su trasero.
Jeon puso uno de sus gruesos muslos entre las piernas de Taehyung juntando ambos miembros moviendo su pelvis de una manera fuerte. Taehyung se estremeciĂł al sentir tan gran bulto entre las piernas de Jungkook. Es enorme... fue en lo Ăşnico que pudo pensar mientras Jeon saqueaba su boca.
Aquel deseo que gobernaba todo su ser le impedĂa pensar con claridad y solo se permitĂa disfrutar de los movimientos de su alumno.
— Me tiene duro tutor — Soltó Jungkook chupando el labio inferior de Taehyung. Aquella voz grave lo hizo temblar. Jeon intentó volver a besarlo, pero por fin Taehyung recuperó la cordura.
¿Qué estaba haciendo?
Dongsun apareciĂł en su cabeza. A pesar de que no eran nada aĂşn sentĂa que lo estaba traicionado. Eso lo pensĂł todos los dĂas dĂłnde seguĂa el juego con Jungkook, pero ahora lo estaba besando y si es que no se detenĂa lo acabarĂan haciendo en el aula donde dictaba las clases. Era absolutamente otro nivel.
Empujó los hombros de Jungkook para tener espacio, pero Jeon no se movió. Más bien lo acorraló mucho más contra la pared. Sus ojos estaban oscuros llenos de deseo.
— ÂżQuĂ© sucede? ÂżPor quĂ© te detienes ahora Taehyung? — preguntĂł Jungkook acercando sus rostros. TenĂa un aura demasiado intimidante que hizo que Taehyung bajara la mirada.
— Dame un poco de espacio. — pidió, volviendo a empujar a Jungkook. Pero de nuevo este no se movió.
— Responde. — dijo Jungkook.
Taehyung apretĂł los ojos dejando salir sus suspiro tembloroso. TenĂa que decirlo.
— Yo tengo a alguien... — soltó con miedo. Jungkook se tenso, respirando con fuerza.
— ¿Estás en una relación? — pregunto.
— No... pero-
— Entonces estás soltero — interrumpió Jungkook.
Taehyung no puso que decir. Si lo estaba, pero no al cien por ciento. Era algo difĂcil de explicar. VolviĂł a suspirar. Esta vez escapĂł de los brazos de Jungkook. Negando con su cabeza.
— No podemos hacer esto. Yo estaba equivocado al seguirte el juego Jungkook.
— Deja de pensar, amor. No dejes de ser libre por un hombre que no se atreve a formalizar contigo. Ese fue su peor error, dejarte libre. — Jungkook le dijo. Taehyung volviĂł a negar con su cabeza, pero Jungkook ya habĂa vuelto a envolverlo con sus musculosos brazos.
— Yo no puedo dejar de pensar en él. Ya sea lo que sea que tenga con Dongsun. Es algo que no puedo traicionar.
Jungkook le acariciĂł el rostro.
— Dongsun — repitió, dejando que una sonrisa apareciera en su rostro. — ¿No puedes dejar de pensar en él? Yo tengo la solución amor. — le susurro contra su sensible oreja. Taehyung trago con dificultad, sus piernas temblaron.
— ¿Qué cosa? — respondió con un hilo de voz.
— Te follare tan duro mi amor que su nombre quedará olvidado de tu hermosa cabeza. Y mierda que solo pensarás en mà — Jungkook lo volviĂł a poseer con su boca. Y Taehyung se resistiĂł. Jura que lo hizo, pero pronto aquella resistencia se acabĂł. SucumbiĂł ante el deseo que sentĂa por Jungkook. — DĂ©jate llevar Taehyung. Eres libre.
— Fo-Follame — dijo entrecortado — AquĂ, ahora. Ya no puedo más. — suplico dejando salir su necesidad de una forma desvergonzada. Su rostro estaba sonrojado y su respiraciĂłn estaba agitada, sus ojos los sentĂa nublados y tenĂa los labios hinchados y dolorosos, pero se sentĂa bien, más que nunca.
Jungkook le sonriĂł mediante el beso y con una Ăşltima lamida a sus labios Jungkook lo volteo quedando contra la pared. Taehyung presionĂł su frente contra ella y jadeo cuando Jungkook bajo sus pantalones.
La saliva de Jeon escurriĂł entre sus nalgas y con uno de sus dedos comenzĂł a jugar con su entrada necesitada.
— Ju-Jungkook... — regaño.
— ÂżDesesperado? — pregunto contra su cuello, metiendo por fin su dedo en su entrada. Lo moviĂł con agilidad para encontrar su prĂłstata y cuando Taehyung gritĂł de una manera encantadora supo que lo habĂa hecho.
— Ah Ahh... Ju-Jungkook — gimió tirando su cuello hacia atrás.
— Gime más, amor. Me encanta cuando gimes — dijo, golpeando repetidamente ese punto suave que palpitaba por su toque. Jungkook besaba su cuello y le susurraba palabras sucias cerca a su oreja, a veces dejando una que otra lamida en él.
Su entrada se contraĂa, sus piernas temblaban y el segundo dedo que ingresĂł a su interior casi le hizo correrse si no fuera porque Jungkook que tomĂł su base y apretĂł, dándole un punto perfecto de dolor y placer.
— Aún no — susurro contra su oreja.
Las estocadas se hicieron más intensas pero el deseaba algo mucho más grande que esos largos dedos, querĂa ese mĂşsculo de carne que parecĂa más grande que los consoladores que tenĂa en su casa.
QuerĂa la polla grande de Jungkook...
— Jungkook. Joder... — gritó — Entra en mi. Por favor.
Jeon gruño y lo nalgueo.
— Me vuelves loco Taehyung. — mordió la oreja de Taehyung. Saco sus dedos de la estrecha entrada y sacó su polla de sus pantalones.
Jungkook ingresĂł en el con una fuerte estocada que lo hizo gritar de absoluto placer al sentirse tan lleno. El miembro de Jungkook lo llenĂł hasta sentirlo en su estĂłmago. SintiĂł como el aire se iba de sus pulmones ante tal impresiĂłn.
Jungkook gimió ronco cuando toda su polla fue abrazada por las paredes suaves de Taehyung. Su contención se fue por el caño y comenzó a mover su pelvis de manera fuerte y desenfrenada.
— Ju-Jungkook... Jungkook... — gemĂa mientras movĂa su trasero hacia atrás exigiendo más. HabĂa deseado tanto eso...
— ÂżLo quieres más fuerte cariño? — decĂa burlĂłn.
Taehyung simplemente asintiĂł entre gemidos, gritando de Ă©xtasis cuando los movimientos pĂ©lvicos fueron más rápidos. Jungkook si sabĂa cĂłmo utilizar su gran polla, pensĂł cuando su orgasmo comenzĂł a formarse.
Las estocadas eran tan fuertes que los huevos pesados de Jungkook creaban unos buenos golpes en su trasero que resonaban en el salĂłn de clases.
Taehyung tuvo que agarrar el cuello de Jungkook cuando sintiĂł sus piernas temblando. El ya no podĂa resistir más. Jungkook apretĂł sus caderas gruñendo y gimiendo ronco contra su sensible oĂdo.
El Ă©xtasis de Taehyung estaba cerca, su entrada se comenzĂł a cerrar con fuerza y sus gemidos se hicieron más altos. De sus labios abiertos se escurrĂa su saliva al el no paraban de soltar ruidos de excitaciĂłn.
Sus pezones maltratados por la pizarra, su pene apretado y su entrada llenada fue lo que lo llevĂł al primer orgasmo.
Y desde ese momento no pudo parar.
Jungkook no lo dejó de follar. Llenándolo con su semen hasta que esté se escurriera por sus muslos y su propio semen manchara su abdomen y el suelo haciendo un charco debajo de él.
— Ju-Jungkook ya no pu-puedo más.
— ÂżNo era esto lo que querĂas? Que te follara hasta que no sientas tus piernas. — continuĂł con sus estocadas fuertes y besos en su nuca y orejas.
Sus orgasmos eran continuos, no sabia cuantas veces más llegó al orgasmo. Luego de contar los diez primeros perdió la cuenta.
— ¡Si! — gimió otra vez al tener otro orgasmo — Jungkook ah~ amor. Eres excelente. Lo más grande y bueno que he tenido en mi interior.
Jeon gimiĂł de satisfacciĂłn a esas palabras y dejĂł caer su Ăşltimo orgasmo en su interior, dando suaves estocadas.
El interior de Taehyung ardĂa, todo su cuerpo lo hacia. Tiro su cabeza hacia tras dejándola descansar en el hombro de Jungkook. Este luego de un rato saliĂł de su interior.
Taehyung se estremeciĂł ante la cantidad de semen que cayĂł de su agujero.
— Ugh — se quejó. Jungkook soltó una risa mientras lo volteaba para sostenerlo correctamente. Jungkook lo cargó dejándolo en el escritorio mientras le pasaba su ropa. El que Jungkook fuera tan delicado con él, le encantaba.
— Ahora que estás satisfecho Taehyung ¿Me dejaras ir a mi siguiente clase?
Taehyung negĂł mientras tomaba a Jeon del brazo para abrazarlo y suspirar en su hombro. Jungkook lo sostuvo con fuerza besando su cabello.
— Me vas a tener que dejar en casa, creo que no puedo caminar. — dijo Taehyung después de unos segundos.
— Tan duro que te folle, cariño — rĂo — ÂżTu auto está aquĂ? No creo que quieras ir en mi moto.
Taehyung le sonriĂł.
— Mi auto está afuera.
— Bien vamos — respondiĂł, luego de haber utilizado un paño para limpiar el lĂquido que se escurrĂa de las nalgas de Taehyung. El se pudo vestir correctamente gracias a eso.
Jungkook lo cargĂł entre sus brazos pasando entre los pasillos vacĂos de la universidad para llegar al auto. Taehyung fue dejado delicadamente en el asiento del copiloto. Luego de eso Jungkook encendiĂł el auto, comenzando a conducir.
Jungkook lo miro un largo momento cuando el semáforo que estaba adelante de ellos se puso en rojo. Taehyung estaba aún sonrojado y agitado, y en su cuello la marca de sus dientes. Era una obra maestra.
— Sabes que te follare ni bien lleguemos a tu casa. — le dijo a Taehyung causando de que esté gimiera. Las llamas de su cuerpo volviéndolo a calentar. — Prepárate, te estaré observando.
Taehyung sin querer objetar pajo sus pantalones ingresando en el tres dedos de manera fácil gracias a lo dilatado y mojado que estaba.
— SĂ© cuidadoso — dijo Jungkook. Agarrando su mano para parar sus movimientos bruscos. Metiendo solo dos de sus propios dedos en su interior, tomando un poco del lĂquido que salĂa de Ă©l para lamerlo. — No lastimes la casa de mi polla.
— Er-Eres un sucio.
Jungkook rĂo
— Y eso te encanta.









no era una de veinte?
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