Capítulo 1
Krisly Wilson Musk.
26 de febrero.
Odiaba está mierda, la maldita rutina desde que entre en la preparatoria. Agradecía que este fuera el último año.
La preparatoria está igual que todos los días. lo mismo de siempre; todo igual.
Las porristas y los "bad boy" se besaban en las escaleras de la entrada y los nerds se comían las uñas en una de las esquinas.
Las personas iban y venían, y yo los observa desde mi auto, sabía que tenía que bajar, que la campana ya iba a sonar.
Mire el reloj antes de suspirar, ya era la maldita hora.
Cuando salí de mi auto, cada una de las personas que están presentes posaron la mirada en mí.
Para ellos era la niña rica y rarita, simplemente porque no estaba en unos de sus grupos de mierda. Tengo el cuerpo de una porristas y la inteligencia de una nerd, pero dónde pertenezco en la gran biblioteca que tengo en mi habitación.
Ese era mi lugar seguro.
Pero en realidad nunca estuve interesa en pertenecer en otro lugar que sea en mi hogar, yo solo quiero que pasen las horas rápidas para encerrarme en mi habitación y viajar a un mundo diferente, porque eso es lo que hago cuando leo, viajo a muchos mundos sin mover un pies de mi cama.
Los libros teletransportan a otro mundo, un jodido mundo perfecto.
Siempre he sido yo y mis personajes literarios.
Puede que sea egoísta ¿Pero qué puedo hacer? me siento bien así.
¿Preocuparme por personas que no lo hacen por mí? lo siento. pero no soy de esas.
Soy feliz así.
Una de las cosas que me enseñaron mis padres fue que mientras yo sea feliz no tiene que importarme lo que piensen los demás sobre mí.
Y después de ese consejo se fueron a uno de sus viajes de negocios; no los volví a ver después de tres meses.
En esos días me sentía tan sola que me escapaba a diferente mundos tan solo hojas y tinta. viajando a un sin fin de escenarios ficticios sin salir de mi habitación; caminaba entre letras y me hundía entre mil dimensiones con personas que jamás podré ver; me fascina tanto la idea de sumergirme en ese mar de historias que me olvido por completo del mundo.
Libros de romance, fantasía, misterios o asesinatos.
Libros dulces o libros oscuros.
Cualquier libro que me saque de este jodido mundo y la estúpida sociedad.
Y sí, es una sociedad estúpida porque nos juzgamos entre todos, incluyéndome; en donde el amor es solo sexo y el matrimonio un simple papel o acuerdo legal que convierte en enemigos a los amantes.
Y yo no quiero perder el tiempo en solo sexo, ni en ninguna relación.
Estoy perfectamente bien con mis personajes literarios, ellos hacen lo que yo no voy a hacer nunca...
Y eso no me da esperanza.
Chocan mi hombro sacándome de mis pensamientos, sabía quién era. Levanté la vista y m encontré a Mark Philips.
Su fragancia masculina llega a mí impregnando su olor a todo su paso. Sus oscuros ojos me miran indiferencia y yo le devuelvo la mirada de la misma manera.
Ninguno se disculpa y seguimos con nuestro camino. Siempre a sido esté nuestro trato, odio o indiferencia.
¿¿Por qué nos odiamos?
Cuando estábamos en primer grado de primaria, él daño mi libro de pintar favorita, arrancó hoja por hoja.
Le lancé pintura roja encima y su cabello quedó tieso por una semana.
Desde ese entonces no nos hablamos.
Mark Philips Lombardi, aunque tiene un atractivo de puta madre, también es una jodido idiota. Capitán del equipo de fútbol, típico popular y adivinen, ¡Se ha follado a follado a medio instituto!
Dato raro de su familia es que todos son rubios, también tienen mucho dinero y gobiernan el jodido pueblo.
Nadie se quiere meter con un Philips, ¿Por qué?
Te doy una respuesta rápida, joderán tu jodida vida.
Eso es lo único que sé de él, y su familia.
Entro a mi salón y empiezan mis clases, él profesor que tiene unos cincuenta y cinco años empieza con el mismo diálogo de siempre.
Puede que odie la preparatoria, pero no voy a dejar de prestar atención, ni tampoco voy a dejar de ser estudiosa; tengo una fábrica que adinerar tres veces más de lo que lo hicieron mis padres.
Porque eso los hará sentir orgullosos a ellos y a mí.
El profesor de economía explica todo, lo cual entiendo muy bien.
La mañana se pasa entre clases y charlas; y con eso llega la hora del almuerzo. La comida de aquí es buena, no como en otros institutos que son pésimas.
Me voy a almorzar en el comedor al aire libre, casi nadie sale aquí. Me siento en una mesa apartada del resto, quedando debajo de un árbol, donde hay sombra y no hay tanto ruido.
Luego de ponerme cómoda saco lo que le da pasión a mi vida.
Mis libros.
Saco los tres que cargo en mi mochila, pero solo le doy atención a uno.
Son increíbles. Tratan de una chica que se perdió en el bosque de su cuidad y todos los ciudadanos la buscan y parece que él hombre que la secuestro está entre ellos.
Mi género favorito es el misterio y enemies to lovers.
Cuando ya he acabado con la comida, me recuesto en el césped.
Y ahí me pierdo en mi mundo.
Me pierdo en el maravilloso mundo de la lectura.
La lectura es una droga que no consumes, si no una que te consume de la manera más hermosa y profunda que podrá existir, es tan intensa que no puedes soltarla.
Empecé a leer a los dieciséis, cuando mis padres empezaron a dejarme sola; siempre me compensan con regalos caros, pero a decir verdad, sus regalos no compensan el que no estén en casa por tanto tiempo.
Cuando comencé a leer, empezaron a darme libros. Siempre que vienen de vacaciones me traen algunos; los más famosos, los más caros, o simplemente libros increíbles que captaron su atención.
Mi madre es pelirroja, con una cabellera color fuego que heredé, tiene unos ojos azules hermosos que heredó de su abuelo paterno, es una mujer increíblemente atractiva; y no sólo lo digo porque sea mi madre, es que la verdad es una mujer muy hermosa.
Mi padre es un hombre atractivo, sus ojos son color marrón oscuro, y su cabello negro como la noche; con una manipulación magnífica para los negocios y con un atractivo que te deja impresionado.
Los dos babean por el camino donde pisa el otro.
Bueno, aunque no culpo a mi padre. ¿quién no caería en el fuego que emanamos las Musk?
Bueno, yo soy una combinación de ambos.
Una Wilson Musk que le da honor a sus dos apellidos, bella como mi madre y manipuladora como mi padre
Soy delicada como una rosa y brillante como un diamante.
Emano fuego y soledad.
Belleza y seguridad.
Inteligencia y manipulación.
Soy una persona que tiene una sola debilidad, una sola droga.
Y esas son
mis libros
.








