Una "señorita" con un pedido de placer🔥 [Kookmin]

Summary

Jungkook trabaja en una empresa para necesidades sexuales. Un día se dirige a dar placer a una mujer que necesita de estos servicios. Pero al llegar, se dará cuenta que el usuario no es una mujer. 100% idea mía. Cero adaptaciones. Porfa.

Status
Complete
Chapters
3
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5.0 2 reviews
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18+

Capitulo 1

— ¡Jungkook Alias el Ian!

— ¡Deja de llamarme así! Maldito gato — gruñó.

— ¡Hahahaha! Es divertido molestarte...no se, la verdad tu eres el único que me soporta, Jungkook— sonrió ladrando la cabeza.

Jungkook lo miró con los ojos en blanco— Agradece que aún tengo un poquito de paciencia... Ya pero parándole de bromas ¿Para que me llamaste?

— Para decirte ¡Jungkook Alias el Ian! — grito poniendo sus dos manos en su boca, formando un megáfono.

— ¡Cállate maldito Yoongi!

— NO ahora parándole de broma, el jefe te busca...

— ¿De verdad?

— Sipi —sonrió de lado. — Para decirte ¡Alias el Ian!

— Min Yoongi Alias el Gagruñón, no volveré a caer de nuevo.

— El jefe está detrás de ti —declaró poniendo el sorbete de coca cola en su boca. Tomando de ella.

— No, ahora no caeré...

— No la plena, está detrás de ti —señala con su mano— Voltea tu cabeza...

Jungkook volteo tomando su sorbo de lata de Coca-Cola y casi escupió el sorbo en su boca tras encontrarse a su jefe tras de él — ¡Oh! ¡J-jefe! —se levanta— ¿M-me buscaba? —una gota de sudor bajo por su mejilla.

El adulto miró a su empleado de forma sensata. Lanzó un suspiro y menciono— Ven a mi oficina...te espero...

El pelinegro se quedó en blanco tras ver a su jefe irse a su oficina dispuesto a esperar de él. El peliblanco a su lado se acercó a su oído y susurró— Parece que alguien amaneció con el pie izquierdo...— lanzó una sonrisa de cómplice.

— Basta Yoongi. Esto no me gusta— frunció el ceño.

—Ve antes que el jefe te expulse de la empresa...estaré rezando para que no te despida— junta sus manos y cierra sus ojos en forma de oración.

— No eh hecho nada de malo...así que ahórrate tus oraciones—se va.

El pelinegro suspiro nervioso, sus manos temblaban y de su rostro empezaban a salir gotas de sudor. “¿Estaré en problemas? Pero no eh echo nada malo... Y si ¿Descubrió que me robaba los juguetes sexuales?”

Millones de preguntas y respuestas rondaban toda su mente.

— Pasa Jeon...

— Bien — sonríe con nerviosismo.

El hombre miró a Jungkook que aún no se había sentado — Tome asiento — señaló el asiento del frente

— ¡Oh! Si si lo siento...

— No se disculpe... — lo miró serio.

— Lo siento — el hombre lo miró y Jungkook se sobresalto — L-lo sien-... ¡Digo! — se acomodo la garganta — ¿Puedo saber la razón por la que me llamó?

—Bueno como sabes...eres nuevo en esta empresa y desde el día en que huiste de un hotel el 13 de octubre ya no te han vuelto a llamar para servicios sexuales.

—E-ese día pido disculpas...me puse nervioso y no sabía que hacer así que opté por escapar de ahí—baja la mirada.

— Dijiste que ya tenías mucha experiencia en este tipo de cosas... O ¿Acaso me mentiste sobre tu virginidad? —frunce el ceño.

—¡No! Y-yo no soy virgen —nervioso.

El hombre se levantó y camino hacia la ventana de su oficina quedándose en completo silencio. Jungkook tragaba saliva cada cierto tiempo, ¿Acaso lo despedirían? ¿O tal vez? ¿Le harían un descuento de su suelo?

Había pasado ya dos meses desde el 13 de octubre y aun así sin hacer nada recibía su sueldo, cosa que no era nada agradable de parte de su jefe.

—Te doy una oportunidad—se volvió hacia él.

—¿Eh? ¿Oportunidad? —se pone de pie, emocionado por escuchar a su jefe.

—Así es...—saca unos papeles—Una señorita quedo impresionada con tus datos, en especial con lo que tienes ahí abajo—señala la parte de Jungkook, a lo que este se sonroja—y solicita que te encuentres con ella en un hotel hoy en la noche.

—¿Hoy? —perplejo.

—Como lo oíste, Jeon. Ya está hecho el trato así que deberás ir hoy...—mira fijamente—y recuerda no huir hoy, porque de serlo así. Serás tirado de aquí. ¿Entendido?

—...—baja la cabeza.

—¿¡Entendido dije!? —golpea su escritorio.

—¡S-si jefecito! —da una reverencia. —Gracias por la oportunidad, no lo decepcionaré.

—Eso espero, ahora vete. —se sienta en su silla.

—Gracias—sonríe y camina hacia la puerta.

Al salir, Yoongi lo esperaba frente a la puerta del Ceo y este al verlo corrió hasta el y lo abrazó fuertemente.

—Ayyy Jungkookie…cuando te vas de aquí me dejas los juguetes sexuales que te robaste ¿si? —acarició su espalda apenado.

—¿Y quien dijo que me voy a ir de aquí? Y no te voy a dejar por nada del mundo los juguetes…—se alejó asqueado.

—¿Eh? ¿No te vas? —impactado—creí que te iba a despedir por lo que ocurrió hace 2 meses.

—Pues pensaste mal…—suspiró y lo miró con orgullo—Hoy tengo una cita con alguien en un Hotel—se tocó su pecho presumiendo.

—¿Eh? —ojos en blanco. —¡Hahahahahahaha! —estalló en risa. —Pero Jungkook tu y yo—puso su brazo encima del hombro del menor y caminaron—somo los únicos que sabemos que eres …virgen—susurró.

—¡Ey! ¡Cállate! —susurró. —El jefe te puede oír—habló en voz baja.

—Pero como lo vas a hacer—sonrió. —Tu experiencia sexual no es tan grande como tu pene.

—¡E-eh! ¿¡Y t-tú como lo sabes!? —se alejó sonrojado

—El otro día te vi masturbándote—dijo sin vacilación. —¿Recuerdas ese día que según te dije que salí con mi novio?

—S-si… ¡Espera! ¡Acaso no fuiste!

—No—suspiró apenado. —Tuvo unos asuntos en su universidad, así que no pude ir a verlo. Así que me quede en el departamento encerrado en mi cuarto, de ahí escuché que entraste y fuiste directo a tu cuarto, de ahí escuche tus jadeos y vi por la rendija de la puerta lo que hacías—cerró sus ojos fingiendo secarse sus lágrimas. —Me dejaste traumado—se tapó la cara con su mano derecha mientras que con la izquierda agarraba fuertemente el hombro del menor.

—Que… vergonzoso—bajo la mirada. —Sin embargo, hoy mirare videos sobre que se debe hacer cuando los humanos entran en su etapa de apareamiento.

—“Porno” querrás decir.

—Es lo mismo…—frunció el ceño.


En la noche.

Jungkook estaba parade frente al Hotel en donde le mencionó su jefe, sacó su celular y vio la información de la cliente a la cual le brindaría sus servicios sexuales, era una chica joven con cabello corto de color rosa, su piel era blanca y sus labios eran pomposos. Era muy hermosa.

—Demonios—murmuro. —¿En qué se fijaría esta linda mujer en mí? Si yo parezco a un nahual atropellado—se cubrió la boca. —¡Ah! ¡Cierto! Se fijo en mi polla—se desilusionó. —Bien… después de 3 horas de ver documentales de esos humanos en etapas de celo. Aprendí varias posiciones—dijo con orgullo, —eso me ayudará bastante y pensará que no soy un niño sin experiencia. Mas bien me verá como un hombre adulto con demasiada experiencia en esos temas—sonrió con un sonrojo en sus mejillas y hasta llegó a soltar varias risitas.

Las personas a su alrededor lo miraron con extrañez y pensaban que todos los jóvenes eran así en su etapa de pubertos.

Jungkook hizo un puño con su mano y sonrió con orgullo.

¡Hoy será tu noche, Jeon Jungkook!



Mierda…estoy tan nervioso que mi mano no puede tocar el timbre—su brazo temblaba y su boca estaba en forma curveada. Todo el nerviosismo se apoderó de su cuerpo al punto de dejarlo completamente como roca.

Cuando estaba apunto de tocar el timbre la puerta se abrió y se vio a una persona que recién salía de la ducha, ya que su cabello estaba mojado al igual que su cuerpo. Se trataba de la clienta que había pedido a Jungkook por esta noche.

—¿E-eh? —parpadeó millones de veces y su sonrojo se expuso—B-bue…buenas noches—dijo en voz baja sin quitarle los ojos encima.

Oh…—quedó perplejo—¡Es mas hermosa en persona! —se sonrojo. —B-buenas noches… me pidió que viniera aquí para servicios ¿verdad?

—S-sí—tragó en seco. —Pero… yo estuve a punto de cancelarlo—dijo con nerviosismo.

¡Q-que! —quedó boquiabierto. —Si cancela el trato el jefe me va a tirar a la calle ¿cómo me mantendré con vida sin pedir ayuda a Yoongi hyung? —empezó a cuestionarse dentro de su mente.

—Emmm… ¿joven?

¡No! ¡No voy a permitir que me rechace tan rápido! Debo hacer algo rápido—pensó decidido. —Recién acabo de llegar ¿y la jovencita ya planea echarme tan pronto? —se arrimó en la puerta.

—N-no es eso—retrocedió un poco cubriéndose su pecho aún con la bata.

—¿Entonces? —entró a la habitación cerrando la puerta con seguro y empezó a acercarse hacia la chica.

—E-espera—miró hacia atrás chocando contra la pared.

Eso esperaba—sonrió. —Veo que eres muy tímida—la arrinconó contra la pared atrayendo su cuerpo hacia él. —¿Acaso me vas a dejar esperar? ¿Me vas a dejar plantado después de haber caminado por horas para venir hacia acá? —la miró con un rostro triste mientras agarraba su mandíbula obligándola a que lo mire.

—Y-yo no quise decir eso…—intento bajar la mirada. —Es solo que… ¡no creo que sea tan inmenso! ¡Puede ser falso tu medida!

—…

Jungkook quedó boquiabierto ante lo que dijo la chica, parecía que una roca había golpeado fuertemente su ego.

Piensa que la tengo pequeña—se empezó a poner molesto y decepcionado. —¿cómo lo sabes si aún no lo has visto? —sonrió de lado.

—Como tu dices…y-yo aun no lo eh visto. Así como te puedo creer—miró hacia el otro lado.

El silencio se apoderó de la habitación y Jungkook aún no sabía que hacer. Solo pensaba en los lindos momentos que pasaba con sus demás colegas de trabajo, la comida gratis, el sueldo de sus sueños y los juguetes sexuales que el se robaba de la empresa sin que su jefe se diera cuenta.

No planeo quedarme sin nada, por el cancelamiento del trato con esta chica—bajo su mirada hacia el cuello de la chica—Ni tampoco planeo no saborear ese exquisito cuerpo que se carga—chasqueo su lengua.

—A-ahora… me quie—se sobresaltó.

Su mentón fue alzado y los labios de Jungkook atacaron los pomposos labios de la contraria. De algún modo el mas alto se sentía bien con el sabor dulce de la boca de la baja.

—Humm…uff—jadeaba la chica.

Que lindos jadeos tiene—pensaba emocionado Jungkook.

Jungkook se alejó de la boca de la chica porque sentía que ya le faltaba el aire en sus pulmones, el hilo de saliva se extendió de las bocas de ambas personas, por el borde de los labios de la chica estaban completamente mojados. Sus labios rojos estaban aún mas rojos por la fuerza del beso que le dio Jungkook. La chica lo miró con sus ojos aguados mientras jadeaba con desesperación.

—Que linda—soltó una risita Jungkook.

—N-no… no lo haga.

—¿Hacer qué? —la cargó y la empezó a besar nuevamente con más intensidad a lo que la contraria no pudo hacer nada para evitarlo.

Los pasos fueron torpes y se chocaban de pared en pared hasta llegar hacia la cama y caer encima de ella. Los jadeos y gemidos salían en medio de los besos mojados y frenéticos que sonaban en la habitación del hotel, ambos disfrutaban de aquella pequeña acción erótica que hasta ya hizo despertar al amigo de Jungkook.

—Mira como me provocas—acarició los labios de la contraria.

—¡Eh! —se quedó impactada al ver el bulto en los pantalones del hombre. —Es-espera eso n-no…

—Shhh…tranquila. Te va a gustar—sonrió.

De inmediato desabrochó la bata de la mujer revelando su pecho plano. Aunque sus pezones hinchados los hacia parecer como pechos pequeños.

Son pequeños y lindos—apretó con sus manos los pezones de la mujer poniendo rudeza en ellos.

—¡D-duele! ¡Ah! ¡ngh! —mordió sus labios,

—Son lindos, aunque sean pequeños.

—No los toques… o s-si no—cerró sus ojitos.

—O ¿si no? —alzó una ceja. —¿Acaso te vas a mojar?

La mano de Jungkook acarició la cintura de la mujer y fue bajando acariciando sus nalgas.

—¡N-no! —trató de agarrar la mano de Jungkook.

—¡Eh! —abrió los ojos de par en par.

Su mano creyó que iba a tocar algo suave y mojado como la intimidad de una mujer… sin embargo, no fue así.

—T-tu… ¿p-por qué tienes una polla? —lo miró a los ojos.

Aquella persona bajo Jungkook, quien se encontraba con el rostro completamente ruborizado y con lagrimillas en sus ojos debido al placer que había sentido, no era una “mujer”. En realidad el usuario era un hombre.