Chapter 1
Tim sabia que de las peores cosas que le podía pasar a alguien es que su pareja le fuese infiel, es algo terrible que no le desea a nadie pero… ¿Cómo habían llegado a eso? No puede decir que es por un error, no estaban borrachos ni un villano los drogo, fueron manipulados o cualquier otra excusa que se les pudiera ocurrir, eran perfectamente conscientes de lo que hicieron.
Fue una noche en la que Conner y él estaban patrullando, todo estaba tranquilo, a media jornada, comenzaron a hablar de como iban con sus respectivas parejas. A Tim nunca le agrado M’gann, de hecho ¿A quien le agradaba esa perra toxica? La mayoría solo fingía pues conocían lo victimista que era, no la trataban mal pero preferían mantenerse lejos de ella. Superboy parecía estar cansado de su comportamiento controlado, la chica se justificaba mucho con que “así eran las relaciones en su planeta” no obstante, se había vuelto una excusa que Garfield se tragaba, simplemente no existía justificación para el daño que hacia los demás. Muchas veces trato de hacer que él y Conner dejaran de ser amigos, alejo inclusive a Cassie, si contara las ocasiones en las que borro un recuerdo de la mente del kryptoniano que Luthor tuvo que devolverle gracias a algo muy parecido a una “copia de seguridad en su computadora”. A Tim le gustaría quejarse de su propia pareja pero Bernard era muy… maravilloso y comprensivo ¿Quién no quería eso en alguien?
El petirrojo puso la mano en la pierna de Conner, intento consolarlo, decirle que conseguiría salir cuando quiera de esa relación pero los dos sabían que no era así, que la marciana no lo dejaría irse tan fácilmente. El momento era intimo para los dos, la noche fría hizo que Tim se acurruque mas bajo el brazo de su mejor amigo. Superboy no podía explicar la sensación de ternura que le dio apreciar al pequeño pajarito. Las mejillas del menor estaban sonrojadas por el viento helado, los labios eran ligeramente rosados, sus ojos, dios, no recordaba cuanto amaba esos ojos azules, no se comparaban ni de broma los de la pelirroja.
-Oye Timmy…
- ¿hujm? -. Levanto su vista encontrando la mirada de Conner, por algún motivo le hizo sentir un cosquilleo en el estomago, había algo en el mas alto que lo cautivo.
- Nada… yo solo…
Nervioso, le tomo la barbilla a Tim, acaricio sus labios con una delicadeza que no sabia que podía tener, su tacto era cálido contra la piel fría del humano. Poco a poco fue acercando su boca a la del mas bajo, de la nada, lo beso. Conner había hecho el primer movimiento pero Timmy debió ser el que lo detenga y sin embargo… el beso fue volviéndose mas intenso. Mas pronto de lo que pensó, el batboy termino en el regazo de Superboy, Cassie se reiría diciendo que tuvo su evento canónico con un súper.
El frío dejo de sentirse cuando los dos terminaron sin ropa aquella noche, el cuerpo de Tim acabo tan marcado que parecía que fue atacado por algún salvaje y ni hablar de la espalda de Conner si fuera vulnerable.
Eso fue algo que debió de pasar una sola vez pero los patrullajes juntos se volvieron mas esperados de lo normal para tener tiempo de calidad con el otro, misiones encubiertos que terminaban siendo viajes de pareja o una salida cubierta por sus padres, aun que ellos no sabían de su relación secreta, sin embargo, quien no viera la complicidad entre esos dos debía de estar ciego y hasta sordo pues si se prestaba atención se podía escuchar los susurros cariñosos de Conner a Tim o viceversa. Tarde o temprano serian descubiertos, eran muy obvios, en especial para Cassie, Bart era tal vez muy inocente para darse cuenta, al descubrirlos, la rubia no hizo nada ¿Qué esperaban? ¿Una celebración? Que si, la marciana le caía para la mierda aun por mas mal que se lleve con ella, no se merecía una traición como esa, si Kon no la amaba, simplemente dio decirle, no obstante, para Superboy no era así de fácil y seguramente que para la rubia tampoco lo seria si supiera una mínima fracción de la historia que ocultaba la pelirroja.
Viendo que no llegarían a ningún lado entre reclamos, Cassie dejo de insistir, con toda la culpa que cabía en su corazón. Pronto se vio envuelta encubriendo aquellas mentira y la felicidad de sus amigos le hizo olvidar todos los males.
Cuando el dúo dinámico estaban solos, las risas y juegos no podían faltar, Tim se subió sobre el abdomen de Conner tratando de hacerle cosquillas, algo difícil por no decir imposible debido a la piel dura del chico.
- ¡Eres un tonto!¡sabes que podría ganarte cuando quiera!-. Decía entre carcajadas, el mayor tenia las manos en la cadera de Tim, lo podía mover con bastante facilidad.
- Pajarito, sabes que no es verdad, siempre terminas cayendo a mis pies-. Le mostró esa sonrisa galante que a Tim tanto le encantaba.
- Tu… ugh-. No acabo de quejarse cuando el celular de Conner empezó a sonar.
- Es M’gann, dejare que suene, tarde o temprano se cansara-. Rodó sus ojos con fastidio, pensaba dejar el celular de lado.
- No seas malo, mi clonboy, la pobrecita seguro te quiere escuchar, yo amo escuchar tu voz cada que despierto-. Conner no sabia si esa mirada que le dio tenia un plan diabólico en mente o solo quería seguir mas tiempo con esa mentira.
- Bien, tu ganas, pajarito-. Accedió al final ante la sonrisa traviesa de su amante -. ¿Qué quieres? Estoy por salir a una misión, M'gann, no tengo tiempo ara llamadas…
Tim espero a que Conner avance con la llamada para comenzar a llevar acabo su travesura del momento. Comenzó a abajar hasta llegar al cinturón que sujetaba el pantalón de mezquilla, recibió una mirada extrañada del mas grande pero tampoco le importo. Una vez desabrochado, metió sus manos dentro de él para poder sacar el pene del muchacho, a su vista era simplemente apetitoso, nunca había tenido tantas ganas de degustarlo como ahora que Superboy estaba al teléfono con su verdadera pareja.
Sintió la mano del chico sobre su cabello en cuanto comenzó a degustar su miembro, había comenzado con besos en el glande, solo para provocarlo pero pronto siguió bajando mas, su lengua recorría cada vena palpitante de esa extremidad. En algún momento, Conner se escucho un tanto frustrado por su lentitud que al estar en la cabeza, empujo su cráneo hacia abajo, obligándolo a abrir la boca y meter todo lo que pudo del trozo de carne hasta su garganta.
- ¿Conner? ¿Todo bien? -. Pregunto la pelirroja desde el otro lado del celular, había escuchado algo extraño, como si alguien se ahogara.
- ¡Sí! Todo bien, no te preocupes-. Se levanto sobre sus codos para ver como Timmy tosía mientras le dirige una mirada molesta.
- Me la pagaras...-. Mesa mirada otra ves, Conner supo que estaba en graves problemas. Se vio en la obligación de volver a la llamada.
Tim se apresuro a volver al pene del muchacho, esta vez ya no ocupando su boca, comenzó a masturbarlo con su mano, de una manera mas lenta que cuando pensó en hacerle solo un oral. La erección del chico ya estaba muy hinchada, lista para liberar todo pero Timmy no lo dejo, antes de que pudiera acaba, detuvo cualquier moviento. Recibió una queja por parte del azabache en la cama, sin embargo, no le importo. El Robin se subió sobre él para poder sacarse la ropa, quedo únicamente con la camisa de Conner, la cual caía dejando ver uno de sus hombros.
- No no no no...-. Le susurro mientras negaba tratando de hacer que Tim se detenga.
El mas bajo le saco la lengua para acercar su trasero al pene palpitante de Superboy. Poco a poco empezó a bajar hasta estar por completo sentado en él, ahí fue donde comenzó a saltar sobre el falo del muchacho. Conner perdió la cordura en ese momento, al grado de que tiro su móvil para poner sus manos en la cadera del tercer Robin. Los gemidos de ambos eran tan fuertes que se escuchaban del otro lado del celular, la marciana entendió en ese entonces lo que Conner le ocultaba pero a ninguno de los chicos le importo. Kon solo estaba interesado en penetrar con fuerza a Tim.
Dio igual lo que pasara, era su turno de vengarse del Robin. Cambio de posición para dejar al menor acostado bajo él, Tim era muy flexible, cuando lo tomo del tobillo, llevo su pierna hasta la altura de su cabeza, de esa forma las embestidas eran mas profundas y rudas. La cama golpeaba la pared con mas frecuencia, los gemidos de ambos no paraban de escucharse pero cuando estuvieron por llegar al éxtasis, el crujido de la cama los interrumpió, la misma acabo por ceder bajo su peso y termino rompiéndose.
- ¿Deberíamos tomar eso como una señal de deternos?-. Pregunto Tim jadeando cansado.
- Mm no...-. negó divertido. Ahora no se iba a detener hasta poder eyacular dentro del trasero de ese chico que lo volvía loco.