Advertencia
No pretendan en las palabras porvenir, encontrar ideas claras, reveladoras o profundas.
Nada de lo que sigue tiene ningún fundamento.
El autor de este crimen (si escribir tonterías lo fuera) no posee avanzados conocimientos en la ciencia por la que se le conoce. Esperen, por otro lado, admirar la belleza de lo absurdo; la máxima ridiculización de la cotidianeidad.
Concédanme, eso sí, el maravilloso regalo de dejar vivir las ideas de Viktor A. Nonsensenschmitz en sus mentes. Permítanles entrar, por ridículas que suenen.
Abrácenlas con todas las extremidades que tengan, y dejen que sus corazones las absorban.
Mantengan vivas las ideas; no existen sin un huésped.