ÚNICO
Sentado en mi silla tras el gran escritorio de madera oscura, expulsó el humo de nicotina de mi boca, sin dejar de observar al hombre que se encuentra de rodillas frente a mí y el hecho de tenerlo frente a mí me hace querer acabar con él con mis propias manos sin darle la oportunidad de justificar con palabras sus pensamientos estúpidos y acciones. Con una sonrisa divertida en mi rostro le doy una última calada a mi cigarrillo y disfruto por última vez la sensación de la nicotina en mi sistema antes de expulsarlo.
Colocando la colilla del cigarrillo en el cenicero, le hago una señal con la mano al hombre para que comience a hablar.
¿Quién era el hombre frente a mí y cuál había sido su error? Lee JunSu un periodista que necesita salvar su pellejo con una noticia nueva y relevante. Y no había nada mejor que tratar de encontrar un sucio secreto del modelo más reconocido e influyente de toda Asia, Yo era el sucio secreto de Park Jimin y por nada en el mundo dejaría que la imagen de mi novio se viese manchada.
—Señor, Jeon…—trata de decir Junsu, pero se ve interrumpido con el sonido de la puerta abrirse.
Una gran sonrisa se formó en mi rostro al ver la persona que se encontraba bajo el marco de la puerta. La hermosa vista que mi pareja daba era Perfecta, su cabello negro ligeramente despeinado y el hoodie rojo dos tallas más grandes era la única prenda que le cubría el cuerpo. El color de la prenda resaltaba en la lechosa piel de Jimin.
—Pero mira nada más quien se atrevió a venir por aquí—exprese mientras extendía mi mano en señal para que Jimin se acercara.—Saca tu cámara, Junsu y venera a esta obra de arte.
Los pasos lentos y seguros de Jimin solo demostraban que él había nacido para ser, lo que era, el modelo más influyente de toda corea. Algo que yo estaba dispuesto a mantener. Con una sonrisa, Jimin se sentó en mi regazo y para ser más específicos sobre de mi polla y posteriormente dejó un casto beso en mis labios.
—Tenemos un chico malo por aquí, ¿uh?—las palabras de Jimin había salido de forma burlesca de su boca, algo que solo demostraba lo mucho que nos íbamos a divertir jugando con el hombre frente a nosotros—Lee Junsu, que lastima verte en estas circunstancias.
—¿Quieres jugar un rato con él?—le pregunté en susurro cerca de su cuello mientras dejaba uno que otro beso sobre la sensible piel.—O ¿debería dejarlo en manos de Wang para llevarte a la habitación y hacerte perder la cordura?
Mis besos había tenido un efecto en Jimin quien había comenzado a mover su glorioso culo sobre mi polla. Una acción completamente erótica.
—Quiero jugar, realmente quiero hacerlo.
Una carcajada salió de mis labios al recibir la respuesta., detuve los movimientos circulares para que él pudiera levantarse.
—Todo tuyo, bebé.
Con mis ojos siguiendo cada uno de los movimientos de mi pequeño, lo vi colocarse de cuclillas frente Junsu, mientras una sonrisa socarrona se le formaba en el rostro.
—Vaya, aquí tenemos a un periodista necesitado de una noticia novedosa y nada mejor que un escándalo sobre mí, ¿Cierto?.—Las palabras de Jimin salían en un tono que demostraba diversión—Perfecto, te daré todo lo que necesites para hacer el reportaje.
El alma oscura que albergaba en las profundidades del interior de Jimin estaba comenzado a salir a flote, su apariencia de ángel se estaba quebrantando y los pequeños cuernos comenzaban a hacer acto de presencia y eso era algo que se me hacía completamente excitante; Su sonrisa socarrona se expandió por su rostro y con ello me levanté de mi asiento para caminar hasta quedar apoyado en mi escritorio frente a los dos hombres.
La expresión de Junsu era de confusión y su mirada pasaba desde Jimin hasta mí, como si temiera que en cualquier momento las cosas dieran un giro inesperado, pero seguía manteniendo su actitud petulante.
—¡Entrevístalo, Lee!— exclamé.
Mis palabras tuvieron un efecto en Jimin quien se levantó de su posición y aun con su sonrisa camino hacia mí. Por otro lado, Junsu arrugó su entrecejo y tragó grueso antes de hablar.
—¿Cuál es su relación con Jeon JungKook y como lo conoció?—preguntó.
El tipo tenía potencial y de eso no cabía duda. Había ido directo al grano sin tanto rodeo.
—El señor Jeon es mi pareja, novio, amante o como le quieras llamar—contesto mientras pasaba sus manos sobre mi cuerpo para rodearlo en un fuerte abrazo.—He conocido a JungKook desde que era un estudiante en la academia de modelaje, aunque claro él no conocía de mi existencia. Fantasee con él durante año, lo quería en mi cama, lo quería a él tocándome y haciéndome gritar y para ello tuve que trabajar tanto para que él por lo menos notara mi existencia.
La punta de los dedos de Jimin comenzaron a trazar un camino desde mi pectoral izquierdo hasta la hebilla de mi cinturón, dónde bajo hasta el cierre de mi pantalón, su toque lascivo mientras hablaba era un acto desvergonzado que me excitaba de sobremanera.
—Cuando obtuve la atención de JungKook, comencé a estudiarlo, estudié sus movimientos, la forma de hablar en las diferentes situaciones, su círculo social, los lugares que frecuentaba, y por último estudie su actividad sexual—Sus pequeños de dos comenzaron a bajar la cremallera de mi pantalón y poco a poco adentro su mano dentro de mi pantalón—fue así como supe utilizar las palabras adecuadas y supe como debía actuar si lo quería en mi cama.
Un gruñido salió de mi boca cuando la mano de Jimin comenzó a tocar por completo mi polla, sus uñas rozaban levemente mis testículos, Jimin me tenía en sus manos y Junsu era testigo de ello. Posiblemente, la vista era completamente erótica o repulsiva, no podía saber con exactitud cuál era realmente el punto de vista del hombre frente a nosotros y todo a causa de los toques que recibía.
—Eres un pequeño demonio calculador, has calculado desde un principio tu relación con el señor Jeon, ¿Cierto?—el entrecejo de Jimin se frunció levemente, pero eso no detuvo sus movimientos.—Querías tenerlo en tus manos, manejarlo a tu antojo para así poder obtener un buen puesto en la industria. ¡Eres brillante, Park! Tienes a un pez gordo entre tus manos o entre tu culo, ¿Cuál es la mejor expresión?.
La pregunta con su referencia soez había hecho que ambos soltáramos una carcajada, y obligue a Jimin que sacara su mano de mi pantalón, e indique con una seña que se diera a la tarea de deshacerse de mi cinturón y de todo lo que obstruía el paso de libertad para mi polla.
—Te equivocas, yo no fui el que controlo la relación desde el principio, JungKook había estado estudiando cada rasgo mío, hasta que me tuvo donde quería, soy yo quien fue controlado—aclaró mientras se colocaba de rodillas frente a mi polla, la cual se encontraba liberada y completamente erecta.—Dime algo, Junsu, La mayoría de mis contratos con las diferentes marcas no están ligadas a la empresa de JungKook, Así que él no ha ayudado en nada en mi carrera. Y si en efecto tengo un pez gordo entre mi culo y mi boca.
Jimin dijo las últimas palabras antes de adentrarse mi polla en su húmeda cavidad bucal. La poca vergüenza que Jimin tenía me encantaba, era con un pequeño demonio listo para hacerte caer en cualquier momento.
Su húmeda lengua recorría toda la extensión de polla bajo la atenta mirada de Junsu, dándole un toque erótico a la situación. Un ronco gemido salió de mis labios cuando la boca de Jimin comenzó a chupar uno de mis testículos mientras que una de sus manos le daba la atención necesaria a mi polla.
—Ahora tienes una noticia de interés, pero lastimosamente no vas a poder compartírsela a la población coreana, bueno, al menos no en esta vida.—logré decir entre el mar de gruñidos y roncos gemidos que salían de mi boca.
—¿Qué quiere decir, Señor Jeon?—preguntó con cautela.
Tomando el cabello de mi novio con rudeza y cerrando mis ojos con fuerza, comencé a dar leves estocadas.
—¿Acaso creías, que te dejaríamos saber todo esto, y dejarte con vida?—pregunté—Bueno, estás muy equivocado. No permitirá que la imagen de mi pequeño demonio disfrazado de ángel se vea afectada. ¿Alguna última palabra, Lee?
Los sonidos lascivos que la boca de Jimin producía cada que le daba una estocada o cada que succionaba mi glande, era lo que hacía eco en la habitación hasta que el hombre frente a mi hablo.
—Los cuernos no tardarán mucho en salir por completo a la luz, Park Jimin.