Tú no eres mi madre
Desde el exterior, la casa de la familia Johnson parecía como cualquier otra en el tranquilo vecindario. Sin embargo, detrás de las puertas cerradas, se ocultaba un oscuro secreto que solo el pequeño Timmy podía sentir en lo más profundo de su ser.
La madre de Timmy, Elizabeth, siempre había sido una mujer cariñosa y atenta, o al menos eso parecía ante los ojos del mundo exterior. Pero para Timmy, las cosas habían cambiado últimamente.
Comenzó con pequeñas cosas, como notar que la sonrisa de su madre no alcanzaba sus ojos o que sus abrazos se sentían fríos y vacíos. Pero lo que más lo inquietaba eran las noches en las que escuchaba a su madre murmurando en voz baja desde su habitación.
Una noche, incapaz de resistir su curiosidad y preocupación, Timmy decidió espiar a su madre. Sigilosamente, se deslizó por el pasillo y se detuvo frente a la puerta entreabierta de la habitación de Elizabeth.
Lo que vio lo dejó helado de terror. Su madre estaba de pie frente a un espejo, mirándose a sí misma con una expresión que Timmy no podía entender. Su rostro parecía distorsionarse, cambiando de una sonrisa dulce a una mueca retorcida de odio y malicia.
Elizabeth comenzó a hablar en voz baja, pero cada palabra resonaba en la mente de Timmy como un eco de locura. "No eres quien dices ser", murmuraba una y otra vez, sus ojos fijos en su reflejo en el espejo.
El corazón de Timmy latía con fuerza mientras observaba a su madre comportarse de una manera completamente desconocida y perturbadora. ¿Quién era esta mujer que se miraba a sí misma con tanto desprecio y desdén?
De repente, Elizabeth giró la cabeza y sus ojos se encontraron con los de Timmy a través del reflejo del espejo. Una sonrisa siniestra se extendió por su rostro mientras sus labios se movían en un susurro silencioso, "Lo sé, Timmy. Lo sé todo."
El horror se apoderó de Timmy cuando se dio cuenta de que su madre sabía que él estaba allí todo el tiempo. Sin decir una palabra, salió corriendo de la habitación y se encerró en su propio cuarto, temblando de miedo y confusión.
Las noches siguientes fueron aún peores. Timmy podía escuchar a su madre caminando por el pasillo, murmurando palabras incomprensibles y riendo de manera discordante en medio de la oscuridad de la noche.
Una noche, incapaz de soportarlo más, Timmy decidió enfrentar a su madre. La encontró en la sala de estar, parada frente al espejo una vez más, su rostro distorsionado por una sonrisa que helaba la sangre.
"¿Quién eres realmente?" gritó Timmy, sus ojos llenos de miedo y determinación.
La madre de Timmy se detuvo y lentamente giró la cabeza hacia él, sus ojos brillando con una luz oscura y desconocida. "No soy tu madre", dijo en un tono que no era el suyo, su voz resonando con un eco siniestro.
En ese momento, la figura de la mujer frente al espejo se desvaneció, dejando solo a Timmy parado en la sala de estar, rodeado por un silencio sepulcral.
Desde ese día, la madre de Timmy nunca fue la misma. Su rostro seguía siendo el mismo, pero sus ojos ya no reflejaban la dulzura y el amor de antes. Timmy sabía que algo oscuro y malévolo había tomado el lugar de su madre, y rezaba todas las noches para que nunca se revelara completamente ante él.









que buena
Que chido esta re buena la historia
super