Just Another Girl
—¡Ares! ¡Basta!— Wakasa intentó sujetarle las manos pero era muy hábil así que solo le soltó una patada en las bolas y se impuso con los pies en la pared para ir hacia atrás y que Shinichiro perdiera el equilibrio.
—Suéltenme o gritaré que están intentando violarme— logró zafarse y corrió hasta la niña en el suelo golpeándola otra vez.
—¡Que te calmes!— Wakasa lo pescó de playera que traía puesta alzándolo en el aire.
Él le escupió en el rostro —¡Vete a la mierda, bastardo!
—Tu primo es un niño muy... interesante, algo tierno...— hablo tras ver el poco respeto que le tenía.
Wakasa sonrió tomando al niño del tobillo colgándolo boca abajo y limpiándose el rostro —Es tan adorable que dan ganas de abrazarlo hasta sofocarlo.
Shinichiro camino hasta Senju ayudándola a levantarse —¿Estas bien?
Ella asintió, tenía la boca llena de sangre y un ojo morado así que no estaba bien del todo.
—Mira cómo te dejo este salvaje— Wakasa le acaricio la mejilla y el niño afiló sus orbes zafiro.
—Le dire a la abuela que prefieres cuidar de una mocosa que de tu propio pariente.
—Eres un pariente muy molesto.
—Y tú un pariente cuya estatura es irrisoria para su edad, si no conoces la palabra búscala en un diccionario aunque también tienes un cerebro diminuto, por lo cual seguramente ni siquiera sabrás cómo se deletrea.
—Auch— Shinichiro lo sujeto de la cintura para que Wakasa dejara de cargarlo por el tobillo —Eres un niño muy raro.
—La rareza es subjetiva... para los ignorantes todo es raro.
—¿Dios cómo hacen tus padres para aguantarte?— se quejó la niña.
—Cómo hace tu padre; me tira con un idiota que finge saber lo que está haciendo— le lanzó un golpe a Shinichiro haciendo que lo soltara para írsele encima de nuevo a Senju pateandole el rostro.
—¡Ares!— insistió Wakasa —Ya es suficiente.
Él soltó una risa —Alguien está de malas porque se le para con una niña. Puto pedofilo— se encogió de hombros y empezó a caminar por la calle —¡A Wakasa se le pone dura por Senju!— gritó con todas sus fuerzas y se echó a correr.
Ares odiaba Japón, odiaba a su primo Wakasa, odiaba a los Black Dragons y odiaba a Senju Akashi. No comprendía cómo mierda solo por tener su misma edad era bueno hacerse amigos, la mentalidad de esos dos era tan básica que se sentía denigrado de compartir la sangre con ese espécimen bestial.
—Oye— alguien lo llamo con una voz irritante...
—¿Qué?— Se giró molesto mirando a quien lo estaba interrumpiendo de su odio vespertino.
—¿Por qué carajo golpeas a una niña?— Se quejó un rubio que andaba con un chico de cabello color pastel y otro de cabello azabache.
Se quedó estupefacto —¿Una niña?— cuestionó —¿Acaso tener vagina te vuelve débil?.
—Dijo vagina— el rubio empezó a reír cubriéndose la boca.
—¿Quieres ir con nosotros? Soy Keisuke.
—Soy Mikey— se presentó sacándose un moco.
—Soy... Haruchiyo— habló apenas.
—Oh... el hermano de Senju— lo pensó un poco, en realidad quería golpearlo por ser de la familia Akashi —Soy Ares.
—¿Qué clase de nombre es ese?
—Uno igual de mierda que llamarse Keisuke y te apoden Suke— se dio la vuelta volviendo a caminar... odiaba su nombre... para empezar estaba en esa situación por llamarse de ese modo.
—¿Qué significa Suke?— cuestionó el rubio siguiéndolo.
Los miro por encima del hombro —Ustedes son los japoneses deberían saberlo.
—No conocemos palabras complicadas— El azabache frunció las cejas.
—Me gusta cuando la gente acepta sus limitaciones— detuvo su andar girándose a verlos de nuevo —¡Significa que son pasivos!
—¿Qué?— se cuestionaron al unísono.
—¿Cuantos años tienen?
—Once
Se encogió de hombros —Creó que somos más precoces en occidente.
—¿Que es precoz?
—Ó solo son idiotas...— volvió a caminar en tanto ellos le alcanzaban el paso.
—¿Cuantos años tienes?— preguntó el azabache.
—Ocho— respondió con desinterés, solo quería que el verano pasara rápido y poder volver a su casa.
—Oye ¿Quieres ir con nosotros a jugar videojuegos?— le invitó el rubio.
Se encogió de hombros —Vamos, les pateare el culo fácilmente.
El rubio soltó una risa escandalosa —Me gusta eso, creo que eres un chico muy listo... Aunque aún no te perdono por golpear a la hermana de Haruchiyo.
—Oh— él sonrió mirándole a los ojos —Resulta que no te pedí perdón y no me arrepiento de eso. Es más la volvería a moler a golpes si me la pones enfrente.
Mikey se sintió intrigado, no sabía porque pero esa actitud y esos ojos lo estaban haciendo gravitar a su lado.
Shinichiro echó un ojo a su hermano menor, estaba caminando alegre junto a Ares, no esperaba que se llevaran tan bien siendo que siempre dejaban a Senju atrás —Creo que se lleva mejor con los chicos... aunque ella sea una niña.
—Es tan fastidiosa, ni siquiera me deja referirme a ella como mujer— Wakasa estaba seguro que sería el verano más largo de su vida.