“No siempre la vida te sonreirá”
• Narrador omnisciente •
•• 05/07/19 ••
Los únicos sonidos en la habitación eran el golpeteo del viento contra las ventanas y los juegos que Haruchiyo y Manjiro estaban jugando en la consola de su hermano mayor, Shinichiro.
—¡Hazlo! Mátalo —insinuó Manjiro mientras oprimía el botón del control.
—¡No, Mikey!
El juego concluyó rápidamente, mostrando unapantalla en negro con la frase "Game over".
—Perdimos por tu culpa —insinuó el rubio.
—Lo dice quien lanzó una granada contra una pared —exclamó el pequeño Haruchiyo.
—¡Se me fue el botón! —exclamó.
Mientras discutían, un joven de cabello negro entró a la habitación con gran elegancia.
—Detengan su pelea —comentó el joven de cabello negro mientras se recargaba en la puerta.
—Shinichiro, Haruchiyo está diciendo que soy malo en los juegos de combate —insinuó Manjiro.
—No es cierto.
—Vamos, paren de pelear. Además, ¿quién les autorizó usar mi consola? —preguntó Shinichiro.
Un tenso ambiente llenó la habitación mientras Shinichiro los miraba con desconcierto y los dos jóvenes intercambiaban miradas de temor.
—¡¿Qué hay de comer?! —preguntó Manjiro, cambiando de tema.
—De hecho por eso vine —comentó el hermano mayor—, La comida está lista. Si desean saber qué hay, bajen —Mencionó mientras comenzaba a salir de la habitación, siendo rápidamente seguido por los dos jóvenes que aún continuaban discutiendo.
—Así que no se a ido sanzu —pronunció una pequeña niña que caminaba por la sala.
—Eso no es asunto tuyo, Emma —replicó Manjiro.
—¡Deja que el abuelo se entere! —respondió Emma.
—¿Otra vez peleando? basta —insinuó
shinichiro—, Emma, ¿Dónde está el abuelo?
—Está en el comedor esperándonos para almorzar —indicó la rubia mientras se dirigía hacia el comedor.
Shinichiro se dirigió hacia el comedor, seguido de cerca por los dos jóvenes. Allí, tomaron asiento y comenzaron su almuerzo, que transcurrió con una sensación de satisfacción palpable. Al concluir, suspiraron de manera casi unánime y se dispusieron a contribuir en la tarea de limpieza. Lavar los platos y dejar la mesa en orden se convirtió en la siguiente ocupación.
Después de llevar a cabo estas tareas, la jornada avanzaba y el ambiente parecía más sereno.
—¿Podemos retirarnos ya? —preguntó Manjiro.
—Sí, pero antes de que te vayas, tengo una pregunta —comentó Shinichiro—,¿Vas a salir con Asuna hoy?
—Sí, te aviso cuando me vaya —respondió Manjiro.
Rápidamente, Manjiro y Haruchiyo subieron a la habitación, cerraron la puerta con seguro y se sentaron en el suelo—, ¿Cómo te va con Asuna? —preguntó Haruchiyo.
—Me va muy bien. Es la chica más encantadora que he conocido. La última vez que salimos, me abrazó por primera vez —comentó Manjiro—, Aunque es un poco celosa y posesiva.
—Oh, ¿y cuántos meses me dijiste que llevaban en la relación? —preguntó.
—Tres meses —respondió Manjiro.
—Ah, no has durado mucho con alguien —comentó en tono insinuante.
—Tiene razón. Estoy encantado de que sea mi novia. De hecho, debo comenzar a alistarme para nuestra cita —mencionó el rubio—, Entonces, ¿la noche de chicos para esta noche sigue en pie?
—Sí —respondió Haruchiyo.
—Regresaré lo más rápido que pueda. ¿Te permitieron quedarte en mi casa todo el día para esperarme? Así, cuando llegue, podemos empezar a preparar los aperitivos —insinuó Manjiro mientras se cambiaba de ropa.
—Sí, me dieron permiso. Mientras estés en tu cita, le pediré a Shin que nos preste su consola para toda la noche —confirmó Haruchiyo.
—Buena idea, hermano.
Minutos después, Manjiro estaba listo, luciendo un traje ligeramente formal—. Debo irme —mencionó mientras se aplicaba perfume—, Por favor, dile a mi hermano que ya me voy. ¡Nos vemos!
—Buena suerte en tu cita.
Manjiro se encaminó hacia un parque cercano, la luz del atardecer bañando el cielo y haciendo que el sol descendiera con gracia.
—¡Manjiro!
El rubio dio un salto sonrojado al escuchar su nombre, mientras observaba a una chica acercándose hacia él.
—Asuna, ¿has estado esperándome mucho tiempo? —comentó el rubio.
—No, acabo de llegar —respondió Asuna con un toque sugerente.
La chica parecía estar perfectamente en armonía con el atardecer, irradiando una belleza singular.
—Uh, te ves muy bonita —murmuró tímidamente.
Ambos se acomodaron mientras Asuna le indicaba con un gesto que se sentara.
—Gracias por invitarme —comentó Manjiro con aprecio mientras tomaba asiento a su lado.
—Te ves muy guapo esta noche —Insinuó Asuna, acercándose a él—, ¿Puedo revisar tu celular?
Manjiro asintió y, sumiso, entregó su teléfono a las manos de Asuna. Ella comenzó a revisarlo lentamente, con una sonrisa de confianza en su rostro—. ¿Quién es esta? —señaló Asuna, apuntando hacia un contacto con un nombre femenino.
—Es una compañera de la escuela —respondió Manjiro.
—¿Por qué la tienes en tus contactos? —preguntó Asuna, acercándose a él—, ¿Acaso me estás engañando?
—No —exclamó Manjiro apresuradamente—, Solo la tengo en mis contactos porque estamos trabajando juntos en un proyecto de equipo.
—Hmm, te creeré si me cuentas todo acerca de ella.
—Pero apenas sé casi nada sobre ella —respondió Manjiro.
—¿Quieres que te crea? —preguntó Asuna—, Estoy haciendo esto por el bien de nuestra relación. No quiero perderte.
Las palabras de Asuna dejaron a Manjiro sintiéndose vulnerable, y accedió—. De acuerdo, te contaré todo lo que sé de ella, porque te amo.
Con el tiempo, la conversación entre Asuna y Manjiro sobre su compañera de clase se profundizó.
—Hmm, mi hermano quiere que regrese a casa —insinuó Asuna—, Gracias por entender mi deseo de proteger nuestra relación —añadió, sellando sus palabras con un beso genuino en la frente de Manjiro.
—Claro, yo tampoco quiero que esto termine —respondió Manjiro, abrazándola.
Tras ese momento, tomaron rumbos diferentes mientras la luz de la noche se reflejaba en los ojos del rubio. Manjiro caminó solo, llegando rápidamente a su hogar.
—Hola, Manjiro, ¿cómo te fue? —preguntó Shinichiro.
—Bien. ¿Haruchiyo está arriba?
—Sí, te está esperando con la consola encendida y las botanas en el suelo —mencionó el hermano mayor.
—Gracias, hermano —comentó el rubio mientras ascendía a la habitación.
—No se queden despiertos hasta muy tarde —advirtió Shinichiro.
—Uhm, no te prometemos nada —respondió.
Manjiro parecía haber llevado consigo una sensación de calma al llegar a casa. Una tranquilidad inmensa lo invadía, sin preocupaciones que lo agobiaran.
—Te tomaste tu tiempo, ¿no? — comentó Haruchiyo.
—Sí, ya sabes, comenzó a revisar mi teléfono y me pidió que le hablara sobre nuestra compañera de trabajo de la escuela —explicó el rubio.
—Vaya, qué tóxica puede ser esa chica —mencionó Haruchiyo.
—Ella tiene un nombre, idiota —respondió Manjiro entre risas.
—Como digas, príncipe —comentó Haruchiyo en tono burlón—, Entonces, ¿podemos empezar a jugar?
—Sí, solo dame un segundo para cambiarme —respondió Manjiro, corriendo hacia el armario y colocándose un pijama—. Listo
—¿Eres un rayo acaso? —preguntó Haruchiyo con ironía.
—¿Sientes envidia? —insinuó Manjiro entre risas.
Los dos chicos conversaron entre risas mientras disfrutaban de las botanas y jugaban videojuegos. El ambiente era encantador y parecía que esa habitación se convertía en el lugar más seguro para ambos, donde podían ser ellos mismos sin temor a que el otro se quejara o burlara.
• Sano Manjiro •
Desde esa supuesta "cita" con Asuna, mi relación y mis sentimientos hacia ella... cambiaron.
•• 05/08/19 ••
Había transcurrido un mes desde la última vez que me sentí tan feliz junto a Asuna. Desde ese día, sin embargo, nuestra relación había dado un giro inesperado.
Ella se volvió más celosa, posesiva y arrogante. Cada vez que teníamos una cita, insistía en revisar mi celular y, en ocasiones, borraba contactos que eran importantes para mí. Un día, incluso, me reclamó por pasar más tiempo con Haruchiyo que con ella. Llegó a ordenarme que dejara de hablarle, pero me negué rotundamente. Finalmente, se disculpó, justificando su actitud como "por el bien de la relación".
La situación empeoró cuando comenzó a celarme con mi hermana. Emma nunca había estado a gusto con Asuna y esa animosidad se convirtió en un problema serio en nuestra relación. Emma y Asuna se llevaban mal y, como resultado, mi relación con Emma se vio afectada. Los problemas también traspasaron a mi amigo Sanzu, lo que resultó en una creciente frustración de mi parte.
Ahora, mis sentimientos hacia Asuna son diferentes. La incomodidad y la irritación son emociones que me invaden cada vez que estoy con ella. Aunque aún la quiero, su toxicidad ha alejado mi interés. A lo largo de esta relación, he sido sumiso, pero la situación ha llegado a un punto límite.
Considerar poner fin a la relación no es fácil. Por un lado, Asuna se ha vuelto una parte regular de mi vida y temo su reacción ante la ruptura. Su comportamiento posesivo y obsesivo, además de ser tóxica, me preocupa. Sin embargo, la idea de continuar en esta relación tóxica y opresiva me produce más ansiedad.
—Manjiro, ábreme la puerta.
Me sorprendí al escuchar la voz de sanzu a fuera de la casa tan temprano.
—¿Haruchiyo? ¿Qué sucedió? —pregunté con rapidez.
Corrí para abrirle y, al entrar en la casa, noté que tenía una expresión seria en su rostro.
—Estaba desayunando y de repente recibí un mensaje. Era de un amigo que me decía que encontró a Asuna besándose con otro chico en la playa —comentó mientras levantaba su celular, mostrando una foto.
Miré la imagen, y en ella vi a Asuna besando a otro chico mientras él la sujetaba por la cintura—. Uh, y ella es la celosa y posesiva en la relación —comenté con ironía.
—¿Y qué planeas hacer?
—Obviamente hablaré con ella. Ya no me siento cómodo en la relación —respondí con franqueza.
—Entonces, deberías terminar con ella. Tienes una razón válida para que no se oponga —sugirió Haruchiyo.
—En un rato le diré que salgamos en la tarde. Apenas son las 9 de la mañana, así que déjame tranquilo —repliqué.
—Sí, piensa en lo que le dirás —asintió—. ¿Tienes la casa para ti solo?"
—Sí, Shinichiro y Emma acompañaron al abuelo a un evento, así que no regresarán hasta la noche.
—Entonces, ¿puedo quedarme aquí? Mi hermano no está en casa, así que no tendré problemas —propuso.
—Claro, ¿quieres jugar algún videojuego? —pregunté.
—Por supuesto —respondió Haruchiyo mientras caminábamos hacia la habitación.
Pasamos horas jugando, dejando de lado mis problemas e inquietudes. Las horas pasaron volando sin que nos diéramos cuenta.
—Oh, ya son las 3:15 pm —comenté de repente.
—Deberías llamar a Asuna para hablar con ella —sugirió Haruchiyo.
—Sí —respondí, tomando mi celular y marcando el número de Asuna en cuestión de segundos.
—¿Hola, Mikey? —contestó Asuna.
—Hola, Asuna, ¿estás ocupada?
—No, ¿por qué?
—¿Podemos encontrarnos en 40 minutos? En el parque que está cerca de mi casa.
—Sí —respondió—, Me imagino que es algo importante, nunca eres tú quien propone salir.
—Sí, bueno, nos vemos más tarde.
—Sí, nos vemos más tarde, cariño —habló con voz dulce y actuada, como si no supiera lo que estaba haciendo.
—¿Vas a salir con ella? —preguntó Haruchiyo.
—Sí, en 40 minutos —respondí, recostándome con el celular.
—¿No te vas a cambiar?
—Sí, pero todavía faltan 40 minutos. Me cambiaré en un momento —respondí.
Pasaron los minutos mientras conversaba con Haruchiyo sobre las calificaciones del semestre. Lamentábamos haber reprobado inglés y compartíamos algunas risas.
—Faltan 15 minutos, arréglate, idiota —insinuó Haruchiyo.
—¡Voy! Y no me llames idiota, idiota —bromeé.
Me puse de pie con calma y me dirigí al armario. En pocos minutos, estaba listo con unos shorts, una camisa clásica y unos tenis—. Ya terminé —informé.
—Tengo una pregunta —continuó Haruchiyo—, ¿Le avisaste a Shinichiro que saldrás?"
—No —respondí con cierto orgullo—. No tardaré mucho. Además, ellos no regresarán hasta la noche. Bueno, me voy —comenté mientras me dirigía a la puerta—, Te dejo a cargo de la casa.
—Suerte, hermano.
Salí de la casa un poco nervioso, sin saber cómo Asuna reaccionaría, pero ya estaba decidido.
Cuando llegué al parque, Asuna me saludó con un abrazo, —Hola, cariño —comentó Asuna.
—Hola, Asuna —respondí
—¿Hay algo importante que quieras decirme o por qué querías verme? —preguntó.
—Quiero hablar contigo, sentémonos —sugerí, acomodándome junto a ella en la banca más cercana.
La expresión de "amor" que Asuna mostraba me parecía un tanto irritante. ¿Por qué no podía simplemente decirme que ya no quería estar conmigo? Francamente, eso habría sido lo mejor para mí.
—¿Qué es lo que quieres hablar? —preguntó Asuna.
—Iré al grano, Asuna —explique—. Ya no me siento cómodo contigo. Eres celosa y tóxica. No puedo respirar libremente contigo. No me dejas tener libertad. Me celas incluso en relación a mi hermana y mi mejor amigo —mencioné.
—Pero tú no puedes terminar conmigo. ¿No será que me estás siendo infiel y estas son solo excusas para romper rápido conmigo? —insinuó.
—¿Crees que no sé que me engañas?
—repliqué—. Esta mañana recibí pruebas que mostraban que estabas besándote con otro chico. Deja de mentir, Asuna —agregué —, mostrándole la foto en mi celular.
Me sentí aliviado al ver que Asuna no hacía ningún intento por defenderse. Parecía que todo esto iba a llegar a su fin de manera rápida.
—Bueno, qué bueno que lo sepas. Ya no fingiré —comentó—. Pero no puedes terminar conmigo.
—¿Y por qué no? —pregunté.
—Si me terminas, le diré a mi hermano que intentaste hacer cosas turbias conmigo y que como no accedí, me terminaste —insinuó Asuna.
—¿Qué? ¿Y qué me importa a mí? Sé que no hice ni intenté nada malo contigo.
—¿En verdad quieres que mi hermano deje de ser amigo del tuyo por una mentira que yo le diré? Y obviamente, él pensará que es cierto.
Quedé en estado de shock al escuchar esas palabras saliendo de la boca de Asuna. Era una vil mentirosa y manipuladora.
—No puedes hacerle eso a mi hermano. Le agradas demasiado como para que vengas y destruyas la amistad entre él y tu hermano. Además, nuestra relación es independiente de su amistad. Ellos han sido amigos desde hace años —respondí firmemente.
—¿Y a mí qué? Soy capaz, y lo sabes, Manjiro —exclamó.
No sabía qué responder. ¿Realmente haría eso? ¿Qué tan manipuladora tenía que ser para recurrir a esas tácticas? Parecía que estaba ponderando la idea profundamente. Aunque ya no me sentía cómodo con Asuna, si la terminaba, ella podría lograr que mi hermano y su hermano dejaran de ser amigos. Sentía que ver a mi hermano sufrir sería más doloroso que poner fin a mi relación con Asuna. Parecía que ya tenía mi respuesta.
—Está bien, no terminaré contigo. Solo quiero que no interfieras en la amistad de nuestros hermanos —insinué.
—Bien, cariño, ¿qué tal un abrazo?
—Está bien —acepté, dándole un abrazo.
—Ya me tengo que ir. Tengo que estudiar para mi examen de mañana —comentó Asuna.
—Yo también tengo que irme. Nos vemos luego —exprese, levantándome del banco.
Me despedí de Asuna y me dirigí rápidamente a casa, con una expresión confundida y un tanto aturdida. ¿Realmente estaba dispuesta a amenazarme con algo tan importante para nuestros hermanos? ¿Por qué querría seguir conmigo? Preguntas sin respuesta llenaban mi mente por completo.
Finalmente llegué a casa, me quité los zapatos en la entrada y subí a la habitación, donde encontré a Sanzu acostado, jugando con la consola.
—¡Manjiro! Tardaste más de lo que pensé —exclamó Haruchiyo—, ¿Cómo te fue?
—Me fue mal —respondí, sentándome a su lado.
—¿Qué te dijo?
Tomé un momento para contarle todo lo que había sucedido con Asuna.
—¿Qué? ¡Mierda! Asuna está realmente fuera de sí. ¿Por qué te amenazaría con algo así?! —exclamó Haruchiyo—. Sabes qué, a la mierda con la amistad de tu hermano. ¿En serio estarías con alguien que no amas solo por tu hermano? Manjiro, eso está mal.
—Bueno, sí, pero ¿qué harías tú en mi lugar?
—Sinceramente, la terminaría aunque me amenazara. Si no me gusta, no puedo estar con ella. Simplemente hablaría con tu hermano. Él lo entenderá.
—¿De verdad? —murmuré—. Mierda, es tan difícil. No me gustaría que mi hermano se sienta mal por su mejor amigo. Es como nosotros dos, ninguno de nosotros querría terminar nuestra amistad —insinúe.
—Es que la amistad es independiente de la relación. Si estuviera en mi lugar, pensaría que mi mejor amigo no tiene nada que ver con las acciones de su hermano o hermana. Si mi hermano o hermana termina con su pareja, ¿por qué debería yo terminar mi amistad? Mi amistad no tiene nada que ver con su relación —insinuó Haruchiyo—. No te comas tanto la cabeza. Termínala y cuando regreses a casa, habla con Shinichiro.
Su consejo tenía sentido, pero era más fácil decirlo que hacerlo. A pesar de eso, comprendí que prolongar una relación en la que ya no me sentía cómodo solo empeoraría las cosas para ambos.
Asentí con un suspiro y agradecí a Haruchiyo por su perspectiva y apoyo—. Tienes razón, igual mañana si no mal recuerdo es nuestro aniversario, asi que mas seguro que salgamos, entonces ahí la terminaré.
—Oh, hermano, eso es ser malo, pero está bien, te apoyo —insinuó.
Al día siguiente, me desperté con cierta ansiedad. Me estaba arrepintiendo de lo que planeaba hacer en unas horas, pero rápidamente intenté sacudirme esos sentimientos. La familia había llegado tarde anoche, y Sanzu se quedó a dormir conmigo. Parecía agotado, lo cual no era sorprendente después de la jornada de ayer. Desde mi regreso de la cita con Asuna, Haruchiyo y yo habíamos estado charlando y bromeando.
Me levanté y agarré mi almohada, observando a Haruchiyo durmiendo en el suelo. Inhalé profundamente y me precipité hacia él, golpeándolo con la almohada.
—¡Idiota! Pensé que habían entrado a robar y, como me vieron muy indefenso, comenzaron a golpearme —insinuó un tanto aturdido.
—Idiota, jajaja, qué gallina —respondí entre risas.
Las horas pasaron rápidamente mientras jugaba videojuegos con Haruchiyo. La consola estaba al borde del sobrecalentamiento, pero eso no nos detuvo en lo absoluto.
—Manjiro y Haruchiyo, dejen la consola. Llevan jugando desde las 9 am y ya son la 1 pm —exclamó shinichiro, acercándose a la consola—, Esta cosa está caliente, déjenla ya, si no voy a tener que comprar una nueva.
—Sí, de hecho, ya no íbamos a jugar —respondí.
—Por cierto, Manjiro, ¿hoy no es tu aniversario con Asuna? —preguntó Shinichiro.
—Hm, sí, de hecho, iba a pedirte permiso para salir con ella en un rato —insinué nerviosamente.
—Claro, hoy estaré libre. ¿Quieres que te lleve?
—No, iré solo. Es una cita para dos —respondí.
—Como quieras, entonces yo iré con Emma a jugar un juego de mesa —mencionó Shinichiro antes de salir de la habitación.
—Ni siquiera tiene idea de que hoy vas a terminar con Asuna —comentó Haruchiyo.
—Cállate, porque ya me estoy arrepintiendo —respondí.
Mientras hablábamos, mi celular sonó de repente. Era Asuna.
—Ah mira, hablando del Rey de Roma —bromeó Sanzu.
—Bueno, ¿qué pasa? —contesté.
—Hola, cariño.
—Hola, Asuna.
—¿Recuerdas qué día es hoy? —preguntó.
—Sí, es nuestro aniversario —respondí.
—Qué bueno que lo recordaste. Entonces, ¿saldremos hoy? —insinuó.
—Sí —asentí.
—¿Te gustaría venir a mi casa? Mi hermano no estará aquí casi todo el día. Podemos tener la cita aquí —sugirió Asuna.
Al diablo, me molestaba que me hablara como si no hubiera problemas en la relación.
—Sí, ¿a qué hora?
—A las 3 pm —respondió.
—Bueno, nos vemos luego —concluí.
Sinceramente, me sentía preparado para poner fin de una vez por todas a la relación que ya no tenía sentido.
—Y bien, ¿dónde será tu 'cita'? —preguntó Haruchiyo.
—En su casa.
—Así que irás a su casa para terminarla, ¿eh? Wow, qué inteligente —comentó con sarcasmo.
—Ni está lejos. Cállate y déjame en paz —respondí.
—¿No bajarás a ver a tu familia? —preguntó Haruchiyo.
—No, tengo sueño —exclame mientras me acostaba y me envolvía en las sábanas—. Despiértame cuando sean las 2:45 pm, por favor —añadí antes de cerrar lentamente los ojos.
Poco después de haberme dormido, sentí que alguien me sacudía con fuerza, lo que me despertó, —¿Qué pasó? —pregunté desconcertado.
—Manjiro, despierta, ya son las 2:45 pm —insinuó Haruchiyo.
—Ah, ya voy.
Me levanté como pude y me dirigí al baño. Después de lavarme la cara y los dientes, salí del baño con una expresión cansada.
—Parece que estabas en un sueño profundo —bromeó Haruchiyo.
—Sí, pero tengo que ir a esa cita —comenté mientras me dirigía al armario.
Rápidamente busqué una ropa cómoda y casual. Encontré una chamarra y unos pantalones holgados—. Listo —anuncie mientras me ponía los zapatos—, Ya me voy, quiero terminar con ella lo más rápido posible —añadí mientras me dirigía hacia la puerta—. Adiós, Haruchiyo, espero que no se vuelva loca.
—Buena suerte.
Salí de la casa con nerviosismo y me dirigí a la casa de Asuna. Jugué con mi cabello en exceso, parecía estar muy ansioso.
Cuando llegué a su casa, la vi en la entrada esperándome con una flor, —Hola, cariño —expresó.
—Hola.
—Feliz aniversario —agregó mientras me abrazaba y me entregaba la rosa.
—Suéltame —ordené.
—¿Qué te pasa? ¿No me digas que seguirás actuando así?
—No me importa la amistad de nuestros hermanos. No quiero estar contigo. Eres manipuladora y no hay relación entre nuestra relación y su amistad. Ya no me gustas. Terminamos —insinué, arrojando la rosa al suelo—. ¿Crees que siempre seré tu títere? Si me amaras, no me habrías engañado. Además, desde que comenzaste a celarme con Sanzu, empecé a cuestionar por qué eras así. Y cuando te metiste entre mi hermana y yo, fue la gota que colmó el vaso. ¡Estás completamente loca!
—¿De verdad quieres que arruine la amistad de nuestros hermanos? Le diré a mi hermano algunas mentiras, total, a ti no te importa —insinuó Asuna.
—No me importa en absoluto. Si tu hermano rompe la amistad con el mío por mentiras, entonces no es un amigo de verdad. Yo no tengo nada que ver en su amistad, y mucho menos tú.
—Ni siquiera lamento haberte engañado. Créeme, hubiera estado con tu "amiguito". Qué idiota eres —declaró.
—No te metas con Sanzu ni con mi familia. Me das asco. Qué bueno que esto haya terminado —insinué, alejándome de ella.
—No te saldrás con la tuya. Me vengaré por haber terminado conmigo.
Caminé alejándome de Asuna, no me importaban sus amenazas. Sinceramente, parecía más inmadura que yo. Pasó un poco más de lo habitual para llegar a casa debido a la lluvia. Era raro que lloviera en estos días, pero no le di mucha importancia.
Al entrar en casa, me quité los zapatos. El ambiente parecía tenso y extraño.
—Dame tus zapatos, Manjiro. Yo los llevaré al tendedero —insinuó Emma.
—¿Qué pasa?
—Shinichiro quiere hablar contigo. Parece serio y se le ve enojado. No quiso decirme de qué se trata —comentó la rubia.
—Hm. ¿Dónde está Sanzu? —pregunté.
—Fui a tu habitación para avisarle que no bajara, para que no tuviera problemas con Shinichiro. Ve a hablar con él antes de que se enfade aún más. Está en la cocina. Yo subiré al cuarto del abuelo. Buena suerte, hermano —dijo, subiendo las escaleras.
Me dirigí a la cocina, pensando en lo que había hecho para que Shinichiro estuviera enojado conmigo. No tenía ni idea. No había hecho nada fuera de lo común estos días.
—Shini, ¿pasa algo? —pregunté al entrar a la cocina.
—¿Qué tan idiota puedes ser para hacerle eso a Asuna?
—¿Qué? ¿Qué le hice?
Cuando mencionó a Asuna, las amenazas que ella había proferido resonaron en mi mente.
—Yo no te crié así, ¿no lo recuerdas? ¿No recuerdas que casi abusaste de ella? —insinuó furioso.
—¿De qué mierda hablas? ¡Lo que te contaron no es cierto!
—Por tu acción inmadura, Osamu dejó de ser mi mejor amigo. ¿Qué mierda te pasa, Manjiro? Por tu estupidez, Osamu ya no es mi mejor amigo.
—Estás equivocado, carajo —exclamé—. Asuna me amenazó si la terminaba, ella le diría mentiras a su hermano para que él dejara de ser tu amigo.
—¿Y cómo mierda te creo? ¡Ella no pudo hacer eso! —exclamó.
—Ella me engañó y yo quise terminar con ella. Ayer me enteré y me amenazó. ¿Y sabes por qué no la terminé ayer? Porque me preocupaba tu amistad con Osamu.
—¿Tienes pruebas de lo que dices de ella? —insinuó.
—Todo lo que te estoy diciendo es verdad —exclamé, mostrándole la foto donde Asuna se estaba besando con alguien más—, De igual forma, ya no me gustaba. ¿Y sabes por qué? Porque ella comenzó a celarme con Haruchiyo, quiso alejarme de él y casi lo logra. Pero ¿sabes qué fue lo peor? Ella también me celó con Emma. Era muy tóxica y posesiva. Ahí está la verdad. ¿La querías saber? Pues ahí la tienes.
—¿De verdad ella haría eso? ¿Me quiso alejar de su hermano? —exclamó apenado—, Perdóname, hermano, por no creerte. Escuché más las mentiras de Asuna y no tus verdades. No puedo creer que te amenazó con eso.
—Le creíste más a tu mejor amigo que a tu hermano de sangre. Si él hubiera sido tu mejor amigo, no hubiera terminado la amistad por algo que no tiene nada que ver. Qué asco —comenté, saliendo de la cocina.
—Entiéndeme, Manjiro. No sabía a quién creerle.
—No, no te entiendo. Y no toques mi puerta. No te contestaré.
Salí lo más rápido posible y corrí hacia mi habitación, cerrándola con seguro.
—Oh, Manjiro, ¿estás bien? —preguntó Sanzu.
—A la mierda, Shinichiro le creyó las mentiras de Asuna y no me creyó a mí.
Me molestaba que Shinichiro le hubiera creído a esos dos y no a su hermano. Me arrepiento de no haberla terminado ayer.
—Tranquilo, Manjiro, entiende que él también está pasando por problemas —insinuó Haruchiyo.
—Sí, pero no sabes lo traicionado que me siento.
—Mañana hablas mejor con él. Deja el tema por hoy —insinuó Haru—, Me quedaré hoy igual. Mi hermano no va a llegar.
—Está bien, solo quiero dormir —insinué mientras me acostaba en la cama.
Mi vida cambió desde ese día.
•• 27/06/23 ••
Mi vida dio un giro a la peor desde el día en que experimenté por primera vez un sentimiento de odio hacia mi propio hermano.
A los 14 años, mi abuelo sufrió un ataque al corazón que finalmente lo llevó a la muerte. Aún hoy, la causa de su fallecimiento sigue siendo desconocida.
Desde ese fatídico día, he intentado mantener una relación armoniosa con mis hermanos. Con Shinichiro, las cosas mejoraron un poco, al igual que con Emma.
Sin embargo, el dolor por la pérdida de mi abuelo sigue latente...
En la actualidad, tengo 16 años, pero suelo decir que tengo 17 debido a que mi cumpleaños está a punto de llegar. Además, opté por un cambio de apariencia radical. Decidí dejarme crecer el cabello y lo teñí de negro. También me tatué un dragón en el cuello.
En realidad, mi apariencia difiere tanto de cómo era hace 4 años...
Las cosas siguen igual con Haruchiyo, aunque él también ha experimentado cambios. Se tiñó el cabello de color rosa. Además, sufrió un accidente a los 15 años, lo cual dejó una marca en su ojo izquierdo.
En lo que respecta a la escuela, diría que me va bien, o al menos eso creo. Estoy estudiando arquitectura, mientras que Sanzu se ha inclinado por medicina, aunque algunos podrían argumentar que no está exactamente destinado para eso. Ja, ja, ja.
Fin.